Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Lunes, septiembre 1, 2014
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Evangelios

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El Señor te envía
1 de Septiembre
Por Juan Sánchez
«En aquel tiempo, fue Jesús a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista; para dar libertad a los oprimidos, para anunciar el año de gracia del Señor”. Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles: “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”. Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y decían: “¿No es éste el hijo de José?”. Y Jesús les dijo: “Sin duda me recitaréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”; haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún”. Y añadió: “Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, ... Seguir leyendo
En la cruz te hallo
31 de Agosto
Por Juan Alonso
«En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: “¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte”. Jesús se volvió y dijo a Pedro: “Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios”. Entonces dijo Jesús a sus discípulos: “El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta”». “(Mt 16, 21-27) ¿Por qué llama Jesús a sus discípulos a cargar con la propia Cruz?, se pregunta el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (n.123). La respuesta que ofrece es sencilla y luminosa: “Al llamar a sus discípulos a tomar su cruz y seguirle (cf. Mt 16, 24), Jesús quiere asociar a ...
«Es como un hombre que, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: “Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”. Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”. Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: “Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”. Su señor le dijo: “¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”. Se acercó también el que había recibido un talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde ...
Fiel a la misión
29 de Agosto
Por Hermenegildo Sevilla
«En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo habla metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se habla casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: “Pídeme lo que quieras, que te lo doy”. Y le juró: “Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino. Ella salió a preguntarle a su madre: “¿Qué le pido?”. La madre le contestó: “La cabeza de Juan, el Bautista”. Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: “Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista”. El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida ...
Ni el día ni la hora
28 de Agosto
Por Alfredo Esteban
“Dijo Jesús a sus discípulos: “Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de la casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. ¿Dónde hay un criado fiel y cuidadoso, a quien el amo encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? Pues, dichoso ese criado, si el amo, al llegar, lo encuentra portándose así. Os aseguro que le confiara la administración de todos sus bienes. Pero si el criado es un canalla y, pensando que su amo tardará, empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo hará pedazos, mandándolo a donde se manda a los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes” No sabemos ni el día ni la hora y no sabemos casi nada de muy poco, aunque no me meteré en este charco de cuánto sabemos o dejamos de saber, allá cada uno con sus saberes. Parece que este Evangelio o Buena Noticia nos habla de dos cosas: por un lado, nos dice ...
Hijos de Adán Y Eva
27 de Agosto
Por Ernesto Juliá
«En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: “Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas”! Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!”». (Mt 23,27-32) El Señor, en el Evangelio de hoy, continúa  llamando la atención sobre la maldad que lleva consigo el vivir falsamente la Religión; sobre el engaño, el escándalo, de que la Verdad que alimenta la inteligencia y el corazón del cristiano, no dirija después sus pasos para hacer de su vida un acto de amor a Dios y a los demás. Jesús comienza hablando de “los sepulcros blanqueados”. Los fariseos a los que se dirige el Señor son, para nosotros,  un espejo de los cristianos que reciben a Cristo en los sacramentos, que son conocidos por su vida “social” cristiana —van a Misa, se casan en la Iglesia, bautizan ...
«En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad! Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Gulas ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpia también por fuera”». (Mt 23, 23-26) No sé porqué, pero cada vez que se me pone delante un pasaje del Evangelio como el de hoy, empiezan a pasarme por la cabeza cantidad de personas, instituciones, jerarcas, curas, políticos, familias reales (o sea, que no son virtuales, que existen realmente, por favor que no se malinterprete como al alcalde de Valladolid), líderes de los medios de comunicación, maestros y educadores; y así hasta una larga lista que va desde mis vecinos y compañeros más cercanos, hasta el más “honorable” de los hombres de Estado. Y me repito por dentro: ¡Qué bien les vendría aplicarse el cuento! Y me sale esa vena inquisitorial que llevo dentro. Y cuando me agacho para coger la piedra que merecen se ...
La santa humildad
25 de Agosto
Por Valentín de Prado
«En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito y, cuando lo conseguís, lo hacéis digno del fuego el doble que vosotros! ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: ‘Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga’ ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro? O también: ‘Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga’. ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo jura también por el que habita en él; y quien jura por el cielo jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él”». (Mt 23,13-22) Terribles imprecaciones las que lanza Jesús contra los escribas y fariseos. Pero no solo contra ellos o no solo por ellos, sino por lo que su actitud y su vida representa. Los fariseos, el fariseo en concreto, podemos ser nosotros mismos, cada uno ...
Todo es gracia, todo es don
24 de Agosto
Por Juan José Guerrero
«En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?”. Ellos contestaron: “Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas”. Él les preguntó: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Simón Pedro tomó la palabra y dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le respondió: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo! Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo”. Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías».  (Mt. 16, 13-20) La impetuosidad de Pedro en la respuesta que da a Jesucristo podría hacer creer a alguno que ese arranque de fe se debió a su carácter, a sus cualidades humanas o la intrepidez con la que había optado por el seguimiento del Maestro. Sin embargo, nada de esto es así, como se ...
Rectitud de intención
23 de Agosto
Por Gloria Mª Tomás
«En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”». (Mt 23,1-12) Me llama la atención que, en este pasaje, se dice que Jesús hablaba a las gentes y a sus discípulos. Lo que dice lo hace para todos, y ...
Entra en mi casa
22 de Agosto
Por Fernando Zufía
«En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús habla hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?”. Él le dijo: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser”. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas”» (Mt 22,34-40) Hoy asistimos al pasaje donde Jesús ratifica ante los judíos el mandamiento principal de la ley, y nos lo da para todos como lo más importante, pues no hay mandamiento mayor que amar a Dios con todo el ser. Y luego lo va ratificando de diversas maneras, como: “Buscad a Dios y lo demás se os dará por añadidura” o “Todo el que deje por mí hermanos, hermanas, padres, hijos… recibirá vida eterna y en el presente, el ciento por uno” o lo que es lo mismo “El que ama a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí”. Jesús a lo largo ...
La actitud del corazón
21 de Agosto
Por Jesús Esteban
«En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: ‘Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda’. Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: “La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda”. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?”. El otro no abrió la boca. Entonces ...
Dios y el paro
20 de Agosto
Por Francisco Jiménez
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: “El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: “Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido”. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: “¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”. Le respondieron: “Nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Id también vosotros a mi viña”. Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: “Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: “Estos últimos han trabajado solo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”. Él replicó a uno de ellos: “Amigo, no te hago ...
Sí, como tú quieras
19 de Agosto
Por Victoria Luque
«Dijo Jesús a sus discípulos: “Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios”. Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: “Entonces, ¿quién puede salvarse?”. Jesús se les quedó mirando y les dijo: “Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo”. Entonces le dijo Pedro: “Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?”. Jesús les dijo: “Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. Muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros”». (Mt 19, 23-30) Lo repito, dice Jesús: difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito. Más fácil es que entre un camello por el ojo de una aguja –una hipérbole, ciertamente- que un rico entre en los cielos. ¿Por qué Jesús insiste tanto? ¿Por qué es tan importante dejar a un lado las ...
La cima espiritual
18 de Agosto
Por Jerónimo Barrio
«En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: “Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?”. Jesús le contestó: “¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”. Él le preguntó: “¿Cuáles?”. Jesús le contestó: “No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo”. El muchacho le dijo: “Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?”. Jesús le contestó: “Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres —así tendrás un tesoro en el cielo— y luego vente conmigo”. Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico». (Mt 19,16-22) Un joven, no se sabe si por arrogancia o por verdadero deseo de ser santo, le pide a Jesús qué hay que hacer para conseguir el doctorado en Cielo, la medalla de oro, el “top one” o como se prefiera llamar… Quiere saber qué es lo que hay que hacer para alcanzar la cima espiritual. Es él el que lo reclama y no es Jesús el que se lo ha pedido primero. Esto es importante porque en estas cosas de la vocación, jugar a ser el mejor, ...
Humilde y tenaz
17 de Agosto
Por Mª Nieves Díez Taboada
«En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: “Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo”. Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: “Atiéndela, que viene detrás gritando”. Él les contestó: “Solo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel”. Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: “Señor, socórreme”. Él le contestó: “No está bien echar a los perros el pan de los hijos”. Pero ella repuso: “Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos”. Jesús le respondió: “Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas”. En aquel momento quedó curada su hija». (Mt 15,21-28) En el tiempo de Jesús, en esta zona había muchos gentiles que vivían mezclados con los judíos creyentes. San Marcos narra que Jesús entró en una casa y no quería darse a conocer, pero san Mateo escribe que la mujer, aunque no es judía, le reconoce como el hijo de David, lo que demuestra que Jesús iba precedido por su fama. Es desde luego sorprendente la indiferencia del Señor y su reación ante la insistente ...
Amor y corrección
13 de Agosto
Por Antonio Pavía
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”». (Mt 18,15-20) Somos enormemente perspicaces para descubrir el mal del otro, encontrar la paja en el ojo ajeno como dice Jesús, y muy poco, muy poco listos para detectar nuestras carencias ético-morales. El evangelio de hoy nos habla de la corrección fraterna. Alguien podría pensar, después de la introducción a este texto, que considero peligroso o fuera de lugar el hecho de que un hermano corrija a otro hermano. Nada de eso. Además, ¿quién soy ...
La cercanía a Jesús
12 de Agosto
Por Manuel Requena
«En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: “¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?”. Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: “Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños”». (Mt 18,1-5. 10.12-14) Te preguntaron, Señor, por el más grande, y tú pusiste en medio al niño más pequeño de los que por allí correteaban. ¡Que gracia tienes, Jesús de los niños del Reino! ¿Qué tenía aquel niño para que ...
Ánimo, soy yo: ¡no temáis!
10 de Agosto
Por Ángel Olias
Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípu­los a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mien­tras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo en seguida: -«¡Animo, soy yo, no tengáis miedo!» Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.» Él le dijo: -«Ven.» Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: -«Señor, sálvame.» En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: -«¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?» En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él, diciendo: -«Realmente eres Hijo de Dios.» (Mt 14,22-23). En este domingo XIX del Tiempo Ordinario la Iglesia nos presenta este fragmento del evangelio de Mateo con que se nos llama seriamente a la fe. Es un pasaje donde se contrasta el poder ...
¿Cuál es tu cruz hoy?
8 de Agosto
Por Juan José Calles
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad”». (Mt 16,24-28) El misterio de la cruz es el talismán precioso de los cristianos. Es el misterio escondido que a los paganos no ha sido revelado. El misterio de la cruz ha sido revelado a los pequeños, a los cristianos. La cruz gloriosa es el secreto profundo de los cristianos. La cruz, que es precisamente lo que el mundo rechaza, aquello de lo que todo el mundo huye. La cruz es una forma de hablar, una palabra que significa lo que el mundo detesta, lo que todo el mundo odia, lo que nadie quiere. La cruz es el signo del sufrimiento, es todo aquello que nos destruye y nos hace sufrir. La cruz es ...
El justo vivirá por la fe
6 de Agosto
Por Ramón Domínguez
«En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: “Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: “Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo”. Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: “Levantaos, no temáis”. Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: “No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos”». (Mt 17,1-9) Hoy celebramos la fiesta de la Transfiguración del Señor. Seis días antes de este acontecimiento, Pedro ha proclamado que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios vivo, y a continuación Jesús ha anunciado públicamente que Él, el Hijo del Dios vivo, va a ser entregado en manos de los pecadores, ...
​Lo que Tú quieras…
5 de Agosto
Por Javier Alba
«Entonces, unos fariseos y escribas de Jerusalén se acercaron a Jesús y le dijeron: “¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros antepasados y no se lavan las manos antes de comer?”. Jesús llamó a la multitud y le dijo: “Escuchen y comprendan. Lo que mancha al hombre no es lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella”. Entonces se acercaron los discípulos y le dijeron: “¿Sabes que los fariseos se escandalizaron al oírte hablar así?”. El les respondió: “Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Déjenlos: son ciegos que guían a otros ciegos. Pero si un ciego guía a otro, los dos caerán en un pozo”». (Mt 15,1-2.10-14) Los fariseos se acercan a Jesús, pero más que a escucharle, van a preguntarle. Siempre le preguntan: que por qué tus discípulos no ayunan, que por qué no se lavan las manos antes de comer, que si esto o aquello es lícito, etcétera, etcétera. No escuchan, preguntan. No parecen el pueblo del oído, del Escucha Israel, sino el pueblo de la pregunta trampa. Jesús llama a la gente, a todos, y les dice: “Escuchad”. Los fariseos no pueden escuchar porque tienen el oído cerrado, porque solo escuchan a su corazón: de lo que rebosa el corazón habla la boca. Los fariseos se fueron escandalizados. ...
«Entonces, unos fariseos y escribas de Jerusalén se acercaron a Jesús y le dijeron: “¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros antepasados y no se lavan las manos antes de comer?”. Jesús llamó a la multitud y le dijo: “Escuchen y comprendan. Lo que mancha al hombre no es lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella”. Entonces se acercaron los discípulos y le dijeron: “¿Sabes que los fariseos se escandalizaron al oírte hablar así?”. El les respondió: “Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Déjenlos: son ciegos que guían a otros ciegos. Pero si un ciego guía a otro, los dos caerán en un pozo”». (Mt 15,1-2.10-14) Los fariseos se acercan a Jesús, pero más que a escucharle, van a preguntarle. Siempre le preguntan: que por qué tus discípulos no ayunan, que por qué no se lavan las manos antes de comer, que si esto o aquello es lícito, etcétera, etcétera. No escuchan, preguntan. No parecen el pueblo del oído, del Escucha Israel, sino el pueblo de la pregunta trampa. Jesús llama a la gente, a todos, y les dice: “Escuchad”. Los fariseos no pueden escuchar porque tienen el oído cerrado, porque solo escuchan a su corazón: de lo que rebosa el corazón habla la boca. Los fariseos se fueron escandalizados. ...
Porque creo en Cristo, creo en la Iglesia
4 de Agosto
Por Juan Manuel Balmes
«En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: “Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer”. Jesús les replicó: “No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer”. Ellos le replicaron: “Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces”. Les dijo: “Traédmelos”. Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños». (Mt 14,13-21) Cristo, después de mostrar que Él es el verdadero alimento, que su Palabra es Vida, que es Señor del Pentateuco y que en Él se da la doble naturaleza de hombre y Dios en el milagro de los panes y los peces, hoy nos ...
«En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: “Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer”. Jesús les replicó: “No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer”. Ellos le replicaron: “Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces”. Les dijo: “Traédmelos”. Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños». (Mt 14,13-21) Cristo, después de mostrar que Él es el verdadero alimento, que su Palabra es Vida, que es Señor del Pentateuco y que en Él se da la doble naturaleza de hombre y Dios en el milagro de los panes y los peces, hoy nos ...
Sabiduría para no andar a dos aguas…
2 de Agosto
Por César Allende
«En aquel tiempo oyó el virrey Herodes lo que se contaba de Jesús, y dijo a sus ayudantes: “Ese es Juan Bautista que ha resucitado de entre los muertos, y por eso los Poderes actúan en él”. Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado por motivo de Herodías, mujer de su hermano Felipe, porque Juan le decía que no le estaba permitido vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: “Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan Bautista”. El rey lo sintió; pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron y fueron a contárselo a Jesús». (Mt 14, 1-12) A veces la palabra de la Verdad compromete la vida misma: Juan –voz en el desierto de la increencia, de la flojera espiritual y del pensamiento vacilante– acabó sus días en la ...
Cada rincón es tierra de misión
1 de Agosto
Por Juan Sánchez
«En aquel tiempo, fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada: ”¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?”. Y aquello les resultaba escandaloso. Jesús les dijo: “Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta”. Y no hizo allí muchos milagros porque les faltaba fe». (Mt 13, 54-58) Es nuestra realidad. Admiramos a quienes marchan a evangelizar a tierras lejanas y nos sorprendemos de verles felices año tras año en su misión, predicando la Buena Noticia del Amor de Dios y dando su vida por el Evangelio. Y se nos recuerda que todos los cristianos tenemos la misión de evangelizar, de profetizar, de hablar de Dios a los hombres. Y nos cuesta. ¿Cómo van a creer si ven nuestros pecados, si conocen nuestras limitaciones y pobrezas? Y, sin embargo, esta es la grandeza de la misión a la que todos los creyentes estamos llamados: somos pobres hombres y mujeres, vasijas de barro, que portamos el tesoro más grande que pueda haber en la tierra: Cristo ha muerto y resucitado por todos nosotros para que tengamos vida en abundancia. Se ...
Dios mío, que no sea sordo a tu llamada
31 de Julio
Por Juan Alonso
«En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto? Ellos les contestaron: “Sí”. Él les dijo: “Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo”. Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí». »”. (Mt 13, 47-53) Con la parábola de la red barredera, Jesús termina el discurso de las parábolas del Reino. Esta parábola recoge una enseñanza semejante a la del trigo y la cizaña: en el tiempo presente y hasta el fin del mundo, en el reino de Dios encontraremos frutos buenos y malos, santidad y pecado… Es inevitable que los “hijos de Dios” convivan con los “hijos del Maligno”, y que el mal y el bien se entrecrucen a lo largo de la historia y en nuestras vidas personales; pero al final, Cristo, el Hijo ...
¿Dónde ponemos nuestras fuerzas?
30 de Julio
Por Antonio Simón
«En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra”». (Mt 13,44-46) El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra. Hoy nos pone la Iglesia un termómetro sencillo para calibrar nuestra fe, nuestro amor por Cristo. La palabra parece fácil de entender; todos nosotros nos esforzamos y ponemos nuestro empeño en aquello que consideramos valioso, que nos “realiza” y cumple nuestros sueños, y Jesús, que nos conoce profundamente, nos lo hace presente. Pero más allá del entendimiento está el hecho de que muchas veces nos sentimos infelices, insatisfechos y no sabemos por qué. Sin embargo, el ...
Entre el cielo y el infierno
29 de Julio
Por Hermenegildo Sevilla
«En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.” Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará.” Marta respondió: “Sé que resucitará en la resurrección del último día.” Jesús le dice: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?” Ella le contestó: “Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo”».  (Jn 11,19-27) Y Dios creó a los ángeles. Y les dotó de una serie de atributos y gracias inmensas. Participaban de la gloria divina y disfrutaban de una felicidad insuperable. Pero a uno de ellos, a Satanás, no le bastaba con eso.  Aspiraba y ambicionaba ser Dios. No necesitó ser tentado para tomar su decisión,  esta fue fruto exclusivo del ejercicio de su libertad, iniciando así, en un acto total de rebeldía, una batalla contra el mismo Dios que le había ...