Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Lunes, junio 27, 2016
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Evangelios

Evangelios
Seguir a Cristo
27 de junio
Por Juan Sánchez
En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de cruzar a la otra orilla. Se le acercó un escriba y le dijo: «Maestro, te seguiré adonde vayas» Jesús le respondió: «Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza». Otro, que era de los discípulos, le dijo: «Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre». Jesús le replicó: «Tú, sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos». Mateo 8, 18-22 Los cristianos seguimos a Cristo. Llevamos la camiseta de Cristo. Pero esto no es algo teórico, no estamos ante un bonito concepto. Y quienes sentimos con fuerza la pertenencia a la Iglesia no podemos caminar de forma simplista, como un adolescente que sigue a sus estrellas musicales. Por el bautismo somos hijos de Dios y de la Iglesia y seguimos a Cristo. Pero esa inclusión en algún momento se ha visibilizado de forma radical: en el sacramento de la Confirmación, aún en época juvenil, quienes lo reciben dan un paso cualitativo muy importante en el proceso de iniciación cristiana. Quienes, como es mi caso, iniciamos un camino de renovación del bautismo, a través de una comunidad neocatecumenal, tenemos experiencias fuertes de lo que significa seguir a Cristo mediante los diversos escrutinios que la Iglesia tiene previsto en el RICA ... Full article
Con la cruz hacia la gloria
26 de junio
Por Gloria Mª Tomás
Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén.  Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: «Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?» Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea. Mientras iban de camino, le dijo uno: «Te seguiré adonde vayas.» Jesús le respondió: «Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.» A otro le dijo: «Sígueme.» Él respondió: «Déjame primero ir a enterrar a mi padre.» Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios.» Otro le dijo: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.» Jesús le contestó: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios.» Lucas (9,51-62) El mes de junio siempre anuda aconteceres diversos; entre ellos, la finalización de un curso académico, las sencillas o no tanto, situaciones veraniegas, donde la gente joven se plantea un voluntariado, la perfección de un idioma y un etc. largo. Este año, además, tenemos elecciones. Y, ...
Que se cumpla lo que has creído
25 de junio
Por Francisco Jiménez
  El entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole: “Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho”. Jesús le contestó: “Voy yo a curarlo”. Pero el centurión le replicó: “Señor, no soy quien para que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: “Ve” y va; al otro: “Ven”, y viene: a mi criado: “Haz esto “, y lo hace. Al oirlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían; “Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; en cambio, a los ciudadanos del reino los echarán fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el recvhinar de dientes”. Y al centurión le dijo: “Vete a casa, que se cumpla lo que has creido”. Y en aquel momento se puso bueno el criado. Al llegar Jesús a casa de Pedro, encontró a la suegra en cama con fiebre; la tomó de la mano , y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirles. Al anochecer, le llevaron ...
El Señor bendice dando vida
24 de junio
Por Horacio Vázquez
A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como su padre. La madre intervino diciendo: “¡No! Se va a llamar Juan”. Le replicaron: “Ninguno de tus parientes se llama así”. Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: “Juan es su nombre”. Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: “¿Qué va a ser este niño?”. Porque la mano del Señor estaba con él. El niño iba creciendo y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel.” (Lc 1, 57-66.80) Parió Isabel, y se manifiesta en ella la misericordia de Dios que la libra de la afrenta de la esterilidad, y así lo reconocen sus amigos y parientes que la felicitaban porque, “…el Señor le había hecho una gran misericordia”. El anuncio del Bautista a Zacarías, su padre, en el altar del incienso del templo de ...
Cimentados sobre roca
23 de junio
Por Fernando Zufía
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: – «No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Aquel día muchos dirán: – “Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?”. Entonces yo les declararé: – “Nunca os he conocido. Alejaos de mí, los que obráis la iniquidad” El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa ; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande». Al terminar Jesús este discurso, la gente estaba admirada de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. (Mateo 7, 21-29) Jesús no va a estar siempre recriminándonos como a los fariseos, que no quiere tanto sacrificio, ni tanta palabrería, sino un corazón ...
Criterios de Dios
22 de junio
Por Manuel Requena
  En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos “Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Así, todo árbol sano da frutos buenos; pero el árbol dañado da frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis” . MT 7,15-20 En aquel tiempo y también en este, la Palabra Santa, siendo del Dios que tiene todos los tiempos en sus manos, es cercana y ofrece una ayuda concreta para el hombre de fe. Hoy se mete de lleno en nuestros criterios de selección de los que quieren liderar y conducir al pueblo al menos política y económicamente. Incluso al pueblo se Dios, que está imbricado en el hombre de todos los tiempos. Estamos en elecciones. Eso toca ahora, y los criterios para conocer a las personas que nos da el Maestro, pueden sernos muy útiles.Tienen casi dos mil años, pero así confirman su eternidad y su cercanía. La esencia del hombre que busca, sigue siendo la misma: relacionarse con Dios y los hermanos en los signos limpios del amor. Lucas hoy lo explica desde dos ópticas. 1.- Nadie puede dar lo que no tiene. ...
De la ley a los profetas… a Cristo
21 de junio
Por César Allende
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; no sea que las pisoteen con sus patas y después se revuelvan para destrozaros. Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas. Entrad por la puerta estrecha. Porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos.» (Mateo 7, 6. 12-14) Ni lo perros ni los cerdos distinguen lo que es “de ley”, no son capaces de distinguir entre lo santo y de verdadero valor y lo que habitualmente pisotean en el fango. Pero son violentos y pueden destrozar a cualquiera. Dios nos ha dado discernimiento a los hombres para ver qué es lo bueno, lo que nos conviene, lo que conduce a la vida y lo que lleva a la perdición. Saber que Dios es Santo y se complace en darnos su santidad, su mismo conocimiento de por dónde caminar y por qué puerta entrar es comprender plenamente la Ley y los Profetas: lo que Dios ha querido revelarnos en ellos. Nos es de vital ...
No juzguéis
20 de junio
Por Buenanueva
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque seréis juzgados como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame que te saque la mota del ojo”, teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita; sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano» (Mateo 7,1-5)
El don de conocer a Cristo
19 de junio
Por Ángel Moreno
  Una vez que Jesús estaba orando solo, lo acompañaban sus discípulos y les preguntó: – «¿Quién dice la gente que soy yo?». Ellos contestaron: – «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros dicen que ha resucitado uno de los antiguos profetas». Él les preguntó: – «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Pedro respondió: -«El Mesías de Dios». Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Porque decía: – «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día». Entonces decía a todos: – «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su su cruz cada día y me siga. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará». Lucas 9, 18-24 No creo que sea forzada, en las lecturas de este domingo, la concurrencia de las referencias al bautismo, y que a partir de ellas, estaque la confesión del apóstol Pedro. El profeta Zacarías adelanta la visión mesiánica: “Derramaré sobre la dinastía de David y sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de gracia y de clemencia”. Que no puede ser otro que el Mesías del Señor, proclamado por Pedro en el Evangelio, a instancias del Maestro: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro tomó la palabra y dijo: – «El Mesías de ...
¿Dónde está tu Dios?
18 de junio
Por Alfredo Esteban
Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará a otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero. Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con que os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. Pues si la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afana los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero el Reino de Dios ...
Donde está tu tesoro, ahí está tu corazón
17 de junio
Por Mª Nieves Díez Taboada
    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No atesoréis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen, donde los ladrones abren boquetes y los roban. Atesorad tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que se los coman ni ladrones que abran boquetes y roben. Porque donde está tu tesoro allí está tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Y si la única luz que tienes está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!» Mateo (6,19-23) Jesús nos lo ha dado a entender varias veces en otros momentos: “…los que buscan su consuelo en la abundancia de bienes“ (Lc6,24) “Bienaventurados los pobres en el espíritu” (Mt5,3), y ahora nos lo repite muy claramente: “Cuidado con el deseo de bienes y riquezas”. Pocos podrán asegurar que estan libres de esta apetencia, causa de tantas envidias y malos comportamientos de las personas, las instituciones y los estados. El dinero y las riquezas son necesarios para cubrir las necesidades elementales del ser humano y vivir con dignidad. Pero despiertan deseos de consiguir caprichos y formas de vida muy agradables: magníficas y cómodas viviendas, vestidos elegantes, comidas apetitosas, viajes fabulosos y, además, el poder y el prestigio. La exhibición ...
El Padre nuestro
16 de junio
Por Hermenegildo Sevilla
Uno de los dones más importantes que el cristiano necesita ineludiblemente para litigar en ese “buen combate de la fe” al que se refería San Pablo, es el discernimiento, que ilumina diariamente nuestros pasos y el camino a seguir. Actualmente, en medio de esta generación, es difícil no extraviarse y seguir otros caminos que aparecen como razonables y buenos pero que nos llevan a un callejón sin salida donde nos espera el demonio. El poder de Satanás es muy superior al nuestro en esta guerra. Pero con Jesucristo a nuestro lado nadie puede derrotarnos. Por eso todos los días debemos ponernos de cara a Dios, elevar nuestra mirada al cielo y buscar al Señor en los acontecimientos de nuestra vida diaria, hasta encontrar el amor que siempre se desprende de su voluntad. Tenemos un Padre infinitamente misericordioso y omnipotente. Hay que ser muy necio para, sabiendo esto, no pedirle toda la ayuda que necesitamos. Qué fácil es, no obstante, perdernos en peticiones de cosas que no son verdaderamente importantes, olvidándonos de lo que ciertamente nos hace felices y nos lleva a la vida eterna. Pudiendo obtener tesoros pedimos baratijas. Jesucristo, en el evangelio de hoy, a través del Padre Nuestro, nos presenta una guía para que podamos dirigirnos al Padre y pedirle lo que verdaderamente necesitamos para ser felices. Sim embargo, esto es ignorado, ...
Misión, Anuncio, Testimonio
15 de junio
Por Juan Ignacio Echegaray
  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que ...
¿Se puede amar al enemigo?
14 de junio
Por Rafael Alcázar
Habéis oído que se dijo: ”Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo” Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial. (Mateo 5, 43-48)  ¿Cómo se puede ser perfecto? ¿Cómo es posible amar al enemigo? ¿Cómo se puede rogar por aquel que te persigue?…Esto es una utopía imposible de cumplir para mi, Señor. De mi no sale sino todo lo contrario cuando en mi entorno aparece el “enemigo”, aunque sea disfrazado algunas veces de las personas que más quiero. Esta es la auténtica verdad que tantas veces experimento y que me hace recordar las palabras del apóstol Pablo “Pues bien sé yo que nada bueno habita en mí, es decir, en mi carne; en efecto, querer el bien lo tengo a mi alcance, mas no el realizarlo” Rm 7, 18. Como me gustaría, poder perdonar, no tener en cuenta el daño que me ...
Libertad para amar así
13 de junio
Por Antonio Pavía
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas». Mt 5,38-42 Son muchos los paralelos catequéticos que encontramos en la Escritura que arrojan luces bellísimas a estas palabras de Jesús. Empecemos por aclarar que no tienen nada que ver con una especie de manual de perfección, ni de conducta; que no son como un gimnasio del alma para, con ímprobos esfuerzos, verificar si nos acercamos a su cumplimiento. No, en absoluto. Son una promesa que se alcanza en la medida en que un hombre comprende la infinita grandeza de la obra que Dios quiere hacer en él. Sólo entonces, y dueños de una libertad que ningún curso o libro de autoayuda es capaz de engendrar, podemos erguirnos ante Dios y decirle: ¡Aquí estoy! Sí, aquí estoy. Trabaja en mí hasta que llegue a conocer la verdad oculta de mi alma; verdad que se entrelaza con tu Misterio y el mío, verdad que, como tú ...
Tu fe te ha salvado
12 de junio
Por Jerónimo Barrio
  En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él y, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. En esto, una mujer que había en la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino trayendo un frasco de alabastro lleno de perfume, y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con las lágrimas, se los enjugaba con los cabellos de su cabeza, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: -«Si este fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que lo está tocando, pues es una pecadora». Jesús respondió y le dijo: -«Simón, tengo algo que decirte». Él contestó: -«Dímelo, maestro». Jesús le dijo: -«Un prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de ellos le mostrará más amor?» Respondió Simón y dijo: -«Supongo que aquel a quien le perdonó más». Le dijo Jesús: -«Has juzgado rectamente». Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: -«¿Ves a esta mujer? He entrado en tu casa y no me has dado agua para los pies; ella, en cambio, me ha regado ...
Id y proclamad
11 de junio
Por Hijas del Amor Misericordioso
  «Dice Jesús a sus apóstoles», Jesús va a dirigirse a los Doce. Les va a enseñar cómo realizar su misión apostólica de evangelización. Pero también son unas palabras para todos los bautizados, porque todos hemos recibido por el Bautismo la misión de profetas, es decir, tenemos la capacidad y el don de hablar en nombre de Jesús. Y ¿qué tenemos que decir? ¿A qué nos impulsa el Espíritu Santo a hablar? (Mt 10, 7-13) «Id y proclamar que el reino de los cielos está cerca». No es más ni menos que lo mismo que predicaba Jesús. Mateo cuando nos presenta a Jesús predicando, después de su retirada al desierto, nos dice: «comenzó Jesús a predicar y decir: «Convertíos, porque el Reino de los cielos está cerca» (4, 17). Jesús predicaba el reino y nosotros no tenemos otro mensaje. Por eso tenemos que estar muy unidos a Jesús, conocerlo íntimamente como hicieron sus discípulos y apóstoles, porque sólo podemos decir lo que Él decía, lo que Él nos enseñó. Sabiendo además que Jesús nos dice nada por sí mismo, como nos dirá san Juan, sino que sólo habla lo que el Padre le ha mandado; lo que Él ha visto en lo alto. El reino de los cielos es Cristo, pero Él nos remite al Padre. Cuando predicamos transmitimos lo que Cristo nos ha enseñado ...
¿Para qué vives?
10 de junio
Por Ángel Pérez
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído el mandamiento “no cometerás adulterio”. Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: “El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio.” Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio.»  Mateo 5, 27-32 Cuando uno se limita a vivir según la ley –en lo que respecta al Señor– cae en lo que yo denomino “funcionario moral”. Se queda en el cumplimiento, en acallar su conciencia moralista, en un intento de comprar a alguien que verdaderamente no conoce al obrar de esta forma. Cuando uno descubre el amor de Dios en su vida puede llegar a decir, como San Agustín, “ama y haz lo que quieras”. El que ama, en la dimensión de la cruz, ama como Dios, tiene a Dios y no se queda en la ...
Reconciliación y Eucaristía
9 de junio
Por Juanjo Calles
“Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos. Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás, y el que mata, será condenado por el tribunal. Pero yo os digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, será condenado por el tribunal. Y todo aquel que lo insulta, será castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, será condenado a la Gehena de fuego. Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso.  Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo”. (Mt 5, 20-26) El evangelista Mateo nos presenta en el Sermón del Monte a Jesús como un nuevo Moisés que interpreta de un modo pleno y definitivo la Ley dada por Dios en el Monte Sinaí como camino de santificación y de vida. En relación con el quinto mandamiento que afirma “No matarás“, Jesús nos dice ...
El cumplimiento de la ley es Cristo
8 de junio
Por Valentín de Prado
    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No creáis que he venido a abolir la Ley o los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el Reino de los cielos.» (Mateo 5,17-19)      Jesús  no viene a abolir la ley. Viene a darle plenitud, su verdadero sentido, su madurez. La ley del Sinaí es para Él sagrada pero le quita  todo lo que no es de Dios en ella, “ el peso de la ley “, para llenarla de amor y misericordia pasando del Dios del temor ,al Dios del AMOR  y liberándonos de la esclavitud de una ley que solo se fija en formalismos externos y se olvida del corazón del hombre y sobre todo del corazón de Dios, que es de perdón, amor y misericordia .     Jesús no deroga tal como se dice en el evangelio la Ley de Moisés, sino que la lleva a plenitud, declarando, por ejemplo, la ineficacia de la ley ...
La sal y la luz del mundo
7 de junio
Por Juan Ignacio Echegaray
Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se desvirtúa, ¿con que se la salara? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara para ponerla debajo del celemín, sino en el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa.  Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y alaben a vuestro Padre que está en los cielos. Mt 5, 13-16. Hay una midrash que explica el significado de la oración sabática de Israel, como liturgia de santidad. La Ley de santidad se mantuvo y purificó, humanizándose, al llevarla desde el templo a las sinagogas en el exilio. Pues bien, si uno peca, eso tiene claras repercusiones sociales, afecta a la comunidad en su tarea de iluminar al mundo con el conocimiento de Dios, por la práctica de la Torah, por la fe en las promesas hechas a Abraham de ser él el padre de todos los pueblos. En Abraham, comienza la humanidad su vocación a la comunión con Dios y con el otro. Especialmente, la Iglesia ilumina al mundo, amando a los enemigos, amándonos entre nosotros como Cristo ...
La gracia vence la naturaleza
6 de junio
Por Javier Alba
“Al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán la misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros”. Mateo 5, 1-12 Viendo Jesús el gentío, no organizó un partido político para ocupar el poder y el reino de este mundo; tampoco fomentó el odio y la revolución, para luchar contra la opresión de Roma; ni creó una academia de filosofía para sabios e inteligentes. Es el mismo Hijo Único de Dios el que viéndonos como ovejas sin pastor nos ha hablado al corazón. El ...
  En aquel tiempo, Jesús se fue a una ciudad llamada Naín, y caminaban con él sus discípulos y mucho gentío. Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba. Al verla el Señor, se compadeció de ella y le dijo: «No llores». Y acercándose al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo: «¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!». El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre. Todos, sobrecogidos de temor, daban gloria a Dios, diciendo: «Un gran Profeta ha surgido entre nosotros», y «Dios ha visitado a su pueblo». Este hecho se divulgó por toda Judea y por toda la comarca. (Lc. 7, 11 – 17) Acabados los tiempos litúrgicos “fuertes” (este año casi de un tirón Adviento-Navidad-Cuaresma-Pascua) y las fiestas especiales de después de Pentecostés, volvemos a los domingos llamados “per annum” u ordinarios, hasta el 27 de noviembre, festividad de Cristo Rey y clausura del “Año Jubilar Extraordinario de la Misericordia”. Podemos tener la tentación semántica de confundir lo “ordinario”, lo cotidiano, o sea, lo que puede acontecer en un día cualquiera, con lo “rutinario”, lo aburridamente repetitivo, lo apático, lo corriente y moliente… ...
Lo conservaba todo en el corazón
4 de junio
Por Buenanueva
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedo en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: “Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados”. Él les contestó: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?” Pero ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón. (Lucas 2,41-51)
¿Alguien te amó alguna vez así?
3 de junio
Por Tomás Cremades
Dijo Jesús a los fariseos y escribas esta parábola: “Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles:” ¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido”. Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse”. (Lc 15,3-7) Este texto de la oveja perdida se engloba dentro de lo que llamamos “las tres parábolas de la Misericordia de Dios”, que son la actual de “la oveja perdida”, “la dracma perdida” y “el hijo pródigo”. Las dos primeras van en la misma dirección y la tercera es tan bella, que merece una explicación aparte. El Evangelio de hoy nos remite a la primera de ellas: la oveja perdida. Inmediatamente antes del comienzo del texto, dice el Evangelio que “…todos los publicanos y pecadores se acercaban a Él para oírle…” Los publicanos eran recaudadores de los impuestos que el pueblo romano, opresor del pueblo judío, les imponía. Y este trabajo se lo compensaba de forma que los llamados ...
No estás lejos del reino de Dios
2 de junio
Por Ernesto Juliá
En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: -«¿Qué mandamiento es el primero de todos?». Respondió Jesús: -«El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser. ” El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” No hay mandamiento mayor que estos». El escriba replicó: -«Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: -«No estás lejos del reino de Dios». Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas. Marcos 12, 28-34. El evangelista nos transmite uno de los diálogos que el Señor mantuvo a lo largo de su vida pública con todos los que se encontraba en su camino, y se acercaban a Él. En otras ocasiones, los escribas y los sacerdotes le hicieron preguntas con la intención de ponerle en dificultad al Señor, de tenderle una trampa, para después comenzar un proceso contra Él. Esta vez, el escriba que interroga manifiesta buena ...
Serán como ángeles
1 de junio
Por Ramón Domínguez
En aquel tiempo, se acercan a Jesús unos saduceos, los cuales dicen que no hay resurrección, y le preguntan: -«Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero no hijos, que se case con la viuda y dé descendencia a su hermano.” Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos; el segundo se casó con la viuda y murió también sin hijos; lo mismo el tercero; y ninguno de los siete dejó hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección y resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete han estado casados con ella». Jesús les respondió: -«¿No estáis equivocados, por no entendéis la Escritura ni el poder de Dios? Pues cuando resuciten, ni los hombres se casarán ni las mujeres serán dadas en matrimonio, serán como ángeles del cielo. Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: “Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob”? No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados». (Mc 12,18-27) Un grupo de saduceos que solamente aceptaban el Pentateuco y, por tanto, no creían en la resurrección, se acercan a Jesús para proponerle una ...
La exultación de los humildes
31 de mayo
Por Antonio Segoviano
 María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.”  María dijo:” Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava.  Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.  El hace proezas con su brazo; dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.  Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia – como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abraham y su descendencia por ...
La agresividad
30 de mayo
Por Francisco Lerdo de Tejada
  En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: -«Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó un torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo azotaron y lo despidieron con las manos vacías. Les envió de nuevo otro criado; a éste lo descalabraron e insultaron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos, a los que azotaron o los mataron. Le quedaba uno, su hijo amado. Y lo envió el último, pensando “Respetarán a mi hijo”. Pero los labradores se dijeron: “Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia”. Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, hará perecer a los labradores y arrendará la viña a otros. ¿No habéis leído aquel texto de la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”?». Intentaron echarle mano, porque comprendieron que había dicho la parábola por ellos; pero temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon. (Marcos 12, ...
Dadles vosotros de comer
29 de mayo
Por Miguel Iborra
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban. Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle: «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado.» Él les contestó: «Dadles vosotros de comer.» Ellos replicaron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar para dar de comer a todo este gentío.»   Porque eran unos cinco mil hombres. Jesús dijo a sus discípulos: «Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta.» Lo hicieron así, y todos se echaron. Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos. Lucas 9, 11b-17 Con el gesto de la multiplicación de los panes y los peces, Jesús revela su condición de ser el que aporta la salvación definitiva del género humano, porque aporta a su pueblo el alimento de Dios. El banquete del Señor, el ágape comunitario de compartir y vivir la fe para ser testimonio de que el mejor alimento que tenemos es ...