Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|domingo, febrero 25, 2018
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Evangelios

Evangelios
¿Qué es resucitar de entre los muertos?

25 de Febrero
Por César Allende

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.  Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: «Este es mi Hijo amado; escuchadlo.» De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.» Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de «resucitar de entre los muertos» (MARCOS 9, 2-10). COMENTARIO A tenor del Evangelio de Marcos que hoy se proclama en la Iglesia, esta pregunta reúne varias peculiaridades que tienen mucho que ver con su respuesta. Es una pregunta que sorprende e inquieta, tanto como la misa realidad de la muerte. Además tiene gran poder de fijación en el … Full article

¿Porqué el Señor nos pide lo imposible?

24 de Febrero
Por Fco. Javier Sánchez

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto» (Mateo 5, 43 – 48). COMENTARIO Buenos días hermanos en Cristo. Al leer este Evangelio no queda más remedio que sorprenderse. ¡El Señor nos pide que amemos a nuestros enemigos, que les hagamos el bien y que recemos por ellos! ¡IMPOSIBLE! También nos pide que seamos perfectos. ¡Otro imposible! Y el Señor lo sabe perfectamente. Sabe que es imposible para nosostros, para acometerlo con nuestras fuerzas. Entonces, ¿por qué nos lo pide? Para que pongamos toda nuestra confianza en Él. Dios no llama a los capaces sino que capacita a los que elige. Si nos pide que seamos perfectos y que amemos a nuestros enemigos es porque nos va a dar las gracias necesarias para conseguirlo. Tenemos …

“Reconciliación” buena tarea

23 de Febrero
Por Ángel Moreno

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego. Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo» (San Mateo 5,20-26). La Cuaresma es tiempo de reconciliación, de pedir perdón y de perdonar. No podemos hacer violencia al altar. La Palabra nos exige acercarnos a la mesa del Señor en las debidas condiciones, y una exigencia …

“Tú eres el Hijo del Dios vivo”

22 de Febrero
Por Alfredo Esteban

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?”. Ellos contestaron: “Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas”. Él les preguntó: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Simón Pedro tomó la palabra y dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesus le respondió: “¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos; y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos”. Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías (San Mateo 16,13-19). COMENTARIO Hoy nos toca comentar esta nueva y buena noticia y ¿qué diremos? Se me ocurre que la región de Cesarea de Filipo nos remite a las fuentes del rio Jordán pero junto a estas fuentes también están las fuentes de nuestros orígenes, confesiones y creencias: Cristo como Señor, la Iglesia como madre, la …

“Aquí hay uno que es más que Jonás”

21 de Febrero
Por Mª Nieves Díez Taboada

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás» (Lucas 11,29-32). COMENTARIO Pocas veces Jesús se muestra en el evangelio, verdaderamente irritado por la falta de fe de sus conciudadanos. Aquí se trasluce en sus palabras un hartazgo, por la dureza de sus corazones y les hace  duras amenazas para el día del Juicio Final. Porque en Nínive, que era una ciudad pecadora, escucharon humildemente las predicaciónes  y las  amenazas de Jonás, se arrepìntieron de su perversidad y se vistieron de sayal. Y el hijo de Dios , el mesías, durante siglos profetizado ,está ante ellos y …

Perdonad y seréis perdonados

20 de Febrero
Por Buenanueva

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así: “Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal”. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas» (San Mateo 6,7-15).

“Selección nítida y definitiva”

19 de Febrero
Por Tomás González a.a.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a yerme”. Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”. Y el rey les dirá: “En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”. Entonces dirá a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque …

¡CONVERTÍOS!

18 de Febrero
Por Rafael Luis Alcázar

En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio (san Marcos 1,12-15). ¡Buenos días nos das Señor! Siento tu palabra de esta mañana como una llamada profunda a estar en este día totalmente unido a ti. Mi conversión de cada día pasa por darme cuenta de que no camino sólo y de que mi vida no sólo depende de mí si no de que tú me lleves siempre de tu mano. Me llamas a convertirme a ti y entiendo mi conversión como la entrega a ti de todas mis preocupaciones y afanes de este día. Ayúdame tú a descansar en ti. Lleva tú los acontecimientos de este día porque sé que tu como buen padre quieres lo mejor para mi aunque tantas veces no lo entienda. Soy pequeño y torpe y tu sabiduría y tus designios siempre me superan. Cuarenta días y cuarenta noches prepararon el comienzo de tu misión. Que estos cuarenta días de cuaresma me ayuden a mi Señor a prepararme para vivir con mayúsculas la Pascua. El Paso, tu …

LA MIRADA DE JESÚS

17 de Febrero
Por Juan José Calles

Después Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, que estaba sentado junto a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció a Jesús un gran banquete en su casa. Había numerosos publicanos y otras personas que estaban a la mesa con ellos. Los fariseos y sus escribas murmuraban y decían a los discípulos de Jesús: «¿Por qué ustedes comen y beben con publicanos y pecadores?». Pero Jesús tomó la palabra y les dijo: «No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan (San Lucas 5, 27-32). COMENTARIO Jesús está dando los primeros pasos de su ministerio público, ha dejado Nazaret y se ha establecido en Cafarnaúm, centro de su misión evangelizadora. De esta población ha llamado ya a dos parejas de hermanos para enseñarles a ser pescadores de hombres. Hoy, el relato de Lucas nos va a narrar la llamada del quinto discípulo y como dice el refrán: “No hay quinto malo”, aunque éste lo pudiera parecer por las “apariencias” que le rodean. Se trata de Leví, un “publicano” recaudador de impuestos en Cafarnaúm y con amistades un tanto peligrosas. Los judíos “ortodoxos” veían con malos ojos a los publicanos, a los que …

El gimnasio de Dios

16 de Febrero
Por Jerónimo Barrio

En aquel tiempo, os discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán» (san Mateo 9,14-15). En este viernes después de la ceniza, recién iniciada la Cuaresma, la Iglesia nos propone este Evangelio de San Mateo en el que Jesús intenta clarificar a los discípulos de Juan lo que significa realmente el ayuno. ¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Cuando Jesús está realmente presente en nuestras vidas, no tiene sentido el ayuno ni el luto ni el sacrificio. ¿Y cuando toca ayunar? Pues lo deja bien claro el Señor: “llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán”. El ayuno, la oración y la limosna son las tres herramientas para alcanzar la santidad. La oración es fácil de entender que lo sea y la limosna también, pero ¿porqué el ayuno es tan importante en la tradición de la Iglesia? Parece una cosa anticuada, pasada de moda, propia de tiempos superados. Sin embargo para las cuestiones espirituales los argumentos basados en modas tienen poco valor. El Cielo es el …

“LA HOJA DE RUTA”

15 de Febrero
Por Pablo Morata

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día». Entonces decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?» (san Lucas 9,22-25). “-Por favor, ¿podría decirme el camino que debo tomar desde aquí? –preguntó Alicia-. -Eso depende en gran medida de dónde quieras llegar, dijo el Gato. -No me preocupa mucho a dónde- -dijo Alicia-. -En tal caso, poco importa el camino que tomes, respondió el Gato. (Lewis Carroll (sacerdote) “Alicia en el país de las maravillas”) De poco sirve tener el más potente vehículo del mercado, con todos los “extras” y el mejor equipamiento del mundo si, cuando te montas y arrancas el motor, no sabes a dónde quieres ir. La cuaresma es el viaje, y ya desde el inicio se nos propone el equipamiento: Ayer, miércoles de ceniza, se facilitaba la “puesta a punto” (“¡Conviértete y cree en el Evangelio!”) con repostaje incluido: Combustible, …

LA RECOMPENSA DE DIOS

14 de Febrero
Por Ángel Pérez Martín

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará. Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfumate la cabeza y lávate la cara, para que tu …

Obstinados en ser necios

13 de Febrero
Por Antonio Pavía

En aquel tiempo, a los discípulos se les olvidó llevar pan, y no tenían mas que un pan en la barca.  Jesús les recomendó: «Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes.»  Ellos comentaban: «Lo dice porque no tenemos pan.»  Dándose cuenta, les dijo Jesús: «¿Por qué comentáis que no tenéis pan? ¿No acabáis de entender? ¿Tan torpes sois? ¿Para qué os sirven los ojos si no veis, y los oídos si no oís? A ver, ¿cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinco panes entre cinco mil? ¿Os acordáis?»  Ellos contestaron: «Doce.»  «¿Y cuántas canastas de sobras recogisteis cuando repartí siete entre cuatro mil?»  Le respondieron: «Siete.»  Él les dijo: «¿Y no acabáis de entender?» (Mc 8,14-21). Jesús multiplica unos panes para alimentar a toda una multitud, y aun así ésta no es capaz de captar el sentido último de su milagro. Este es quizás un problema que nos atañe a todos: quedarnos en el milagro y ponernos de perfil ante su Autor. La cuestión es que había sido profetizado que uno de los signos distintivos para poder reconocer al Mesías era que actualizaría los prodigios hechos por Yahveh a su pueblo a lo largo del Éxodo. Al multiplicar estos panes Jesús proclamó que Él es el verdadero maná: el Pan de Vida (Jn 6,48). Nadie se enteró, o …

¿dónde está la señal?

12 de Febrero
Por Valentín De Prado

En aquel tiempo, salieron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús, pidiéndole una señal del cielo, con el fin de ponerle a prueba. Dando un profundo gemido desde lo íntimo de su ser, dice: «¿Por qué esta generación pide una señal? Yo os aseguro: no se dará a esta generación ninguna señal». Y, dejándolos, se embarcó de nuevo, y se fue a la orilla opuesta. (San Marcos 8,11-13) Hoy, el Evangelio parece que no nos diga mucho ni de Jesús ni de nosotros mismos. «¿Por qué esta generación pide una señal?» Pero el evangelio siempre es actual y es para todos… lo cual quiere decir que a lo mejor “esa generación” es también la nuestra, somos nosotros mismos. En definitiva, cuando los judíos como también nosotros tantas veces, pedimos “una señal”, lo que hacemos es pedir perversamente a Dios que actúe según nuestra manera, la que nosotros creemos más acertada y que apoye nuestro modo de pensar. Y Dios, que sabe y puede más (y por eso pedimos en el Padrenuestro que se haga “SU” voluntad y no la nuestra), tiene sus caminos, aunque a nosotros no nos sea fácil comprenderlo. Los fariseos no habían entendido nada de lo que Jesús había hecho. Tampoco nosotros somos capaces de abrir los ojos de la mente y el corazón para comprender que todas las maravillas que …

SI QUIERES PUEDES LIMPIARME OTRA VEZ

11 de Febrero
Por Manuel Requena

Se le acerca un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme». Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero: queda limpio». La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole severamente: «No se lo digas a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio». Pero cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en lugares solitarios; y aun así acudían a él de todas partes (Mc 1,40-45). Es inagotable el Evangelio. Comenté esta misma perícopa el 11 de enero pasado y hoy que vuelvo a hacerlo, me parece totalmente nueva, aunque los personajes que intervienen y sus circunstancias sean los mismos. En el Evangelio de hoy la lepra es una excusa para mostrarnos el amor de Dios que, cuando se experimenta, le hace a uno gritar de alegría y comunicar su gozo. Solo el que vive el impulso de alegría comunicativa, cercana, siempre nueva, se desencadena de la ley y la costumbre viviendo el amor. El término “amor” que tanto usamos, puede significar ‘sin ley’, ‘sin costumbre’, si viene del latín “a-mor”. La primera “a” es preposición negativa, —en nuestro castellano, que pudo tomarla …

¿De dónde se puede sacar pan aquí?

10 de Febrero
Por Buenanueva

Uno de aquellos días, como había mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discipulos y les dijo: «Me da lástima de esta gente; llevan ya tres dias conmigo y no tienen qué comer, y, si los despido a sus casas en ayunas, se van a desmayar por el camino. Además, algunos han venido desde lejos.» Le replicaron sus discípulos: «¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para que se queden satisfechos?» Él les preguntó: «¿Cuántos panes tenéis?» Ellos contestaron: «Siete.» Mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó los siete panes, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente. Tenían también unos cuantos peces; Jesús los bendijo, y mandó que los sirvieran también. La gente comió hasta quedar satisfecha, y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; eran unos cuatro mil. Jesús los despidió, luego se embarcó con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta (San Marcos 8,1-10)

ACERQUEMOS EL MUNDO A DIOS

9 de Febrero
Por Olga Alonso Pelegrin

En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga la mano.El, apartándolo de la gente, a solas, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «Effetá», (esto es: «ábrete»). Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos» (San Marcos 7, 31 37). Jesús, en su caminar se encuentra con un sordo, una persona incapaz de oír, de escuchar. Una persona atrapada en su interior, sin posibilidad de alimentarse de los sonidos del exterior y, también – dice el Evangelio e imaginamos que como consecuencia de su sordera – incapaz de hablar incapaz de relacionarse con los demás. Y, dice el Evangelio, se lo traen a Jesús para que le imponga la mano. La mano de Jesús que tantas veces habían visto curar y sanar. Y Jesús se apiada y se acerca a …

El poder de la fe

8 de Febrero
Por Juanjo Guerrero

Jesús fue a la región de Tiro. Entró en una casa, procurando pasar desapercibido, pero no logró ocultarse. Una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró enseguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. La mujer era pagana, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija. Él le dijo: “Deja que se sacien primero los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos”. Pero ella replicó: “Señor, pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños.  Él le contestó: “Anda, vete, que, por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija”. Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado (Marcos 7, 24-30) Comentario En este pasaje, Jesús resalta la importancia de la fe para experimentar la acción de Dios en la vida de cada uno. Fe en Cristo, en su poder, en su Palabra y, en definitiva, fe en la unidad de un Dios que es trinidad de personas. Jesús pone de relieve y alaba la fe de la mujer cananea. No se fija si pertenece o no al pueblo elegido, únicamente valora la fe de la persona que se echa a sus …

LA IMPUREZA DEL CORAZÓN

7 de Febrero
Por Tomás Cremades

Llamó de nuevo Jesús a la gente y les dijo: “Escuchad y entended todos: Nada que entre por fuera puede hacer al hombre impuro. Lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre”. Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola. Él les dijo. “¿También vosotros seguís sin entender? ¿No comprendéis? Nada que entre por fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y se echa en la letrina. (Con esto declaraba puros todos los alimentos). Y siguió: Lo que sale de dentro del hombre, eso sí hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro, y hacen al hombre impuro” (Mc 7,14-23) Siempre que comenzamos a meditar sobre la Palabra de Vida que es el Evangelio, es conveniente leer los versículos anteriores para meterse dentro del “cuadro”, dentro del contexto de ese momento. Y así vemos que Jesús llamó de nuevo a la gente. Sucedió que había una controversia en si los fariseos se lavaban las manos antes de comer, y los discípulos de Jesús no. La Ley de Moisés, con más de seiscientos preceptos, cargaba sobre …

Su corazón está lejos de mí

6 de Febrero
Por Ernesto Juliá

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos (los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).  Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: «¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?» Él les contestó: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos.” Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.» Y añadió: «Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre tiene pena de muerte”; en cambio, vosotros decís: Si uno le dice a su padre o a su madre: “Los bienes con que podría ayudarte los ofrezco al templo”, (son corbán) , …

Se pusieron a recorrer la comarca

5 de Febrero
Por Buenanueva

En aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos terminaron la travesía, tocaron tierra en Genesaret, y atracaron. Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza, y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos (San Marcos 6,53-56).

“Todo el mundo te busca”

4 de Febrero
Por Buenanueva

En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca.» Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.» Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios (San Marcos 1,29-39).

Venid a descansar un poco

3 de Febrero
Por Francisco Lerdo de Tejada

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: «Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.» Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma (Marcos 6,30-34). “Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús”: es justo lo que hay que hacer: volver y volver y volver. Los encuentros con el Señor no pueden ser esporádicos, ocasionales. Han de ser continuados para producir su fruto deseado: la paz, la santidad. Los que se aman de veras se encuentran en relación viva. Y si el amor va creciendo ya no es encuentro sino vida conjunta. Los que aman mucho al señor, los grandes místicos, no tienen encuentros con su Dios. Están en continua comunión y comunicación con él. Pero hay que empezar poco a poco. De encuentro en encuentro, hasta llegar a la alianza espiritual. Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús. Están en …

El amor de Dios ni desilusiona ni defrauda

2 de Febrero
Por Miguel Iborra

Cuando se cumplieron los días en que ellos debían purificarse según manda la ley de Moisés,  llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor. Lo hicieron así porque en la ley del Señor está escrito: “Todo primer hijo varón será consagrado al Señor. Fueron, pues, a ofrecer en sacrificio lo que manda la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones. En aquel tiempo vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era un hombre justo, que adoraba a Dios y esperaba la restauración de Israel. El Espíritu Santo estaba con él  y le había hecho saber que no moriría sin ver antes al Mesías, a quien el Señor había de enviar. Guiado por el Espíritu Santo, Simeón fue al templo. Y cuando los padres del niño Jesús entraban para cumplir con lo dispuesto por la ley,  Simeón lo tomó en brazos, y alabó a Dios diciendo:  “Ahora, Señor, tu promesa está cumplida: ya puedes dejar que tu siervo muera en paz.  Porque he visto la salvación que has comenzado a realizar ante los ojos de todas las naciones, la luz que alumbrará a los paganos y que será la honra de tu pueblo Israel.” El padre y la madre de Jesús estaban admirados de lo que Simeón decía acerca del niño.  Simeón les dio su bendición, y dijo a María, la madre de Jesús: –Mira, este niño está destinado a …

Sin bolsa ni dinero

1 de Febrero
Por Jesús Bayarri

En aquel tiempo llamó Jesús a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus inmundos. Les ordenó que nada tomasen para el camino, fuera de un bastón: ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja; sino: «Calzados con sandalias y no vistáis dos túnicas.» Y les dijo: «Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta marchar de allí. Si algún lugar no os recibe y no os escuchan, marchaos de allí sacudiendo el polvo de la planta de vuestros pies, en testimonio contra ellos.» Y, yéndose de allí, predicaron que se convirtieran; expulsaban a muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban (Marcos 6, 7-13). “Como el Padre me envió, yo os envío. Quien a vosotros os reciba me recibe a mí, quien a vosotros os rechace me rechaza a mí, y a aquel que me ha enviado.” Nosotros somos llamados por Cristo a llevar a cabo la obra de Dios, para saciar la sed de Cristo que es la salvación de los hombres. Dios quiere hacerse presente en el mundo a través de sus enviados, para que el hombre no ponga su seguridad en sí mismo sino en él. Constantemente envía profetas, y da dones y carismas que purifiquen a su pueblo, haciéndole volver a Dios y no quedarse en …

En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?» Y esto les resultaba escandaloso. Jesús les decía: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.» No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando. (Marcos 6, 1-6) Un evangelio que es sin duda una caricia del Señor a todos los cristianos que diariamente evangelizan en su ciudad, en su entorno, en su patria…Jesús era conocido en su tierra, Nazaret, desde que era un niño. Y había crecido entre sus vecinos, muchos de los cuales habían coincidido con él en la sinagoga. Pero ahora llegaba la fama de Jesús, por los milagros que hacía en otras ciudades, en las que aceptaban de buen grado y con esperanza sus enseñanzas. Pero en Nazaret era distinto: ¿qué les iba a enseñar este …

¿Quién me ha tocado el manto?

30 de Enero
Por Gloria María Tomás

En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo en barca a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor, y se quedó junto al lago. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a sus pies, rogándole con insistencia: «Mi niña está en las últimas; ven, pon las manos sobre ella, para que se cure y viva.» Jesús se fue con él, acompañado de mucha gente que lo apretujaba. Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos, y se había gastado en eso toda su fortuna; pero, en vez de mejorar, se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando que con sólo tocarle el vestido curaría. Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias, y notó que su cuerpo estaba curado. Jesús, notando que había salido fuerza de él, se volvió en seguida, en medio de la gente, preguntando: «¿Quién me ha tocado el manto?» Los discípulos le contestaron: «Ves como te apretuja la gente y preguntas: “¿Quién me ha tocado?”» Él seguía mirando alrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echó a los …

Somos legión

29 de Enero
Por Francisco Jiménez Ambel

Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla del mar, a la región de los gerasenos. Apenas desembarcó, le salió al encuentro de entre los sepulcros, un hombre poseido de espíritu inmundo. Jesús le preguntó; “¿Cómo te llamas?”. Él respondió; “Me llamo Legión, porque somos muchos”. Y le rogaba con insistencia que no lo expulsara de aquella comarca. Había cerca una gran piara de cerdos hozando en la falda del monte. Los espíritus le rogaron: “Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos”.,Él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se abalanzó acantilado abajo al lago y se ahogó en el mar. La gente fué a ver qué había pasado. Ellos le rogaban que se marchase de su comarca. El endemoniado se marchó y comenzó a proclamar por la Decápolis lo que Jesús había hecho con él; todos se admiraban (Mc 5,1-2.9-13.17.20). Comentario Este pasaje del Evangelio informa de una realidad que hoy es general y especialmente negada; la existencia de los demonios. Todos recordamos el enfrentamiento personal de Jesús con Satanás (quien por cierto se sabe de memoria las Escrituras) en el desierto, y como se reservó para otro momento más oportuno. También las abundantes curaciones de endemoniados, poseídos o inhabitados por espíritus inmundos. Pero este descriptivo …

¿QUIÉN ES ESTE?

28 de Enero
Por Horacio Vázquez

“En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: “¿Qué quieres con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios”. Jesús lo increpó: “Cállate y sal de él”.  El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: “¿Quién es este? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta los espíritus inmundos les manda y obedecen”. Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea” (Marcos 1, 22-28). Resulta  complicado seguir el itinerario de Jesús después de su retiro de cuarenta días y cuarenta noches en el desierto, a donde fue empujado por el Espíritu. Marcos lo sitúa en Cafarnaún “después de que Juan fue entregado”, y a continuación del llamamiento de los primeros discípulos, coincidiendo así con el evangelista Mateo, que sin embargo, no relata este milagro. Lucas, por su parte, realiza la presentación de Jesús en Nazaret, y solo después lo hace bajar a Cafarnaún, donde relata este mismo milagro, pero Juan, después del encuentro de Jesús con los primeros …

¿Aún no tenéis fe?

27 de Enero
Por Fernando Zufia

Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: «Vamos a la otra orilla.» Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?» Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: «¡Silencio, cállate!» El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: «¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?» Se quedaron espantados y se decían unos a otros: «¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!» (Marcos 4,35-41) Comentario Pasar a la otra orilla es lo que quiere el Señor que hagamos cada día, pasar de la vida de vivir para nosotros, a vivir para Aquel que murió y resucitó, pasando a la vida del espíritu. Estar en la barca es ya una ayuda muy grande, aunque no estamos seguros del todo, pues tantas veces zozobramos, y pensamos que Jesús está dormido, pero está a nuestro lado y lo único que hay que llamarlo, pues está a nuestro lado. Una vez que lo llamas, que hace sino directamente increpar a tus vientos, tempestades, rencillas, murmuraciones y calmar la tempestad de tu corazón, …