Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Viernes, mayo 27, 2016
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Evangelios

Evangelios
Oración, frutos y perdón
27 de mayo
Por Juan Sánchez
  Después que el gentío lo hubo aclamado, entró Jesús en Jerusalén, en el templo, lo estuvo observando todo y, como era ya tarde, salió hacia Betania con los Doce. Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: -«Nunca jamás coma nadie de ti». Los discípulos lo oyeron. Llegaron a Jerusalén, entró en el templo, se puso a echar a los que vendían y compraban en el templo, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía, diciendo: -« ¿No está escrito: “Mi casa será casa de oración para todos los pueblos”? Vosotros, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos». Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo admiraba su enseñanza, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús: -«Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado». Jesús contestó: -«Tened fe en Dios. En verdad os ... Full article
Tu fe te ha curado
26 de mayo
Por Gloria Mª Tomás Garrido
En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.» Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: «Hijo de David, ten compasión de mí.» Jesús se detuvo y dijo: «Llamadlo.» Llamaron al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate, que te llama.» Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo: « ¿Qué quieres que haga por ti?» El ciego le contestó: «Maestro, que pueda ver.» Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha curado.» Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino. Marcos 10,46-52 No deja de conmoverme ver e imaginarme como se encontraba este buen ciego, conocido en la ciudad, pues hasta pone el nombre de su padre. Además de ciego carecía de medios, pues lo tenemos a la vera del camino pidiendo. Y algo sabría nuestro buen Bartimeo del Señor, pues en cuanto oye que va a pasar cerca de Él, le pide ayuda, una ayuda existencial, personal; no le pide dinero, no le pide la vista, le suplica compasión. Y da la impresión que, en ese ambiente, Bartimeo resulta molesto; no sabemos exactamente por qué, pero los que pasaban por allí le dicen que ...
Servir
25 de mayo
Por Francisco Jiménez Ambel
Jesús dijo a los doce: “Mirad, estamos subiendo a Jerusalem, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, lo condenaran a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlaran de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán; y a los tres días resucitará”. Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y les dijeron: “Maestro, concedenos sentarnos en tu gloria una a tu derecha y otro a tu izquierda”. Jesús replicó: No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros, con el bautismo con que yo me voy a abutizar?”. Contestaron: “Lo somos”. Jesús les dijo: ” El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con el que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado”. Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo: “Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso; el que quiera ser grande, sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre ...
Promesa de Vida eterna
24 de mayo
Por Horacio Vázquez
“Pedro se puso a decir a Jesús: “Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”. Jesús dijo: “Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más —casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones—, y en la edad futura vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros”. (Marcos 10, 28-31). Quién pudiera, Señor, decir como Pedro te dijo entonces, que “lo hemos dejado todo y te hemos seguido”. Pedro hablaba por él y por sus compañeros, y recibió de tus labios la segura promesa de vida eterna que tienes reservada para los que te siguen con total desprendimiento de las cosas de este mundo. Pero luego, Señor, clavado en la cruz, también le diste tu promesa de salvación al ladrón compasivo que en el último momento de su vida reconoció sus culpas, se apiadó de tu suplicio, y fue tu compañero de martirio: “En verdad te digo: Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Y que explícito fuiste en la respuesta a tus discípulos, y con cuanta premura se la diste. Porque Pedro se había limitado a recordarte que él y sus compañeros lo habían dejado todo para seguirte, cuando aún estaban conmovidos por tu respuesta al joven rico que te había interpelado sobre lo que debía de hacer para ...
Santísima Trinidad
22 de mayo
Por Manuel Requena
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos “Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará.” (Jn 16, 12-15) Juega Juan escogiendo palabras para su Evangelio del Verbo amado, como si fueran cristalitos de luz en un calidoscopio. Todas encajan siempre y se complementan de una forma nueva en cada lectura. Cada conocimiento de un término, o de un simple matiz en relación a otro, da un nuevo giro a la belleza del conjunto, que nos parece totalmente distinto. Hoy nos obliga a verlo desde la Trinidad que proclama la Iglesia. El Misterio Trinitario total, es inabarcable para el hombre en su ciencia, siempre de relación con lo creado, pero no podemos dejar de abordarlo aunque sea palabra a palabra, a veces letra a letra, del Evangelio y textos dogmáticos en que se proclama, porque su comunicación y comunión es nuestra propia vida.  Hoy se antepone al texto evangélico la expresión casi rutinaria de “en aquel tiempo”, el fascinante tiempo ...
Ser niño, un absoluto
21 de mayo
Por César Allende
:  En aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo: -«Dejad. que los niños se acerquen a mi: no se lo impidáis, pues de los que son como ellos es el reino de Dios. En verdad os digo que que quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él». Y tomándolos en brazos los bendecía imponiéndoles las manos. (Mc 10, 13-16) En los niños, de modo muy particular, se concentra el flujo y reflujo del mal que golpea sin cesar los costados (como el mar las costas y acantilados) del mundo. Hablamos del mundo al que Dios ama tanto que para rescatarlo de aquel mal le envió a su Hijo mismo. Niño es un término que en el lenguaje del NT es intercambiable por hijo, como en el nuestro, y también por siervo, servidor. Que Marcos nos muestre hoy a Jesús abrazando a los niños enseña cuál es la dimensión auténtica del amor redentor de Cristo. Su predilección por los pequeños, por los débiles, por los reducidos a la condición de servidores, los que han sido puestos como criados, es la evidencia de un amor que sólo en la prepotencia, en el orgullo y en el desgaste de los demás, como dice Francisco, ...
Vivir en plenitud el matrimonio
20 de mayo
Por Victoria Luque
En aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordanía; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino, y según costumbre les enseñaba. Acercándose unos fariseos, le preguntaban para ponerlo a prueba: _ «¿Le es licito a un hombre repudiar a su mujer?». Él les replicó: -«¿Qué os ha mandado Moisés?». Contestaron: -«Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla». Jesús les dijo: -«Por la dureza de vuestro corazón dejó escrito Moisés este precepto. Pero al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre». En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. El les dijo: -«Si uno repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio». Marcos 10, 1-12 Esta Palabra de Jesús no deja lugar a dudas. “Por la dureza de vuestro corazón”, les dirá a los fariseos, Moisés aceptó prescribir el acta de divorcio y repudiar a la esposa. Antes no era así. En la “idea” que Dios tiene ...
Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote
19 de mayo
Por Ángel Moreno
Llegada la hora, se sentó Jesús con sus discípulos y les dijo: -«He deseado enormemente comer esta comida pascual con vosotros, antes de padecer, porque os digo que ya no la volveré a comer, hasta que se cumpla en el reino de Dios». Y, tomando una copa, pronunció la acción de gracias y dijo: -«Tornad esto, repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé desde ahora del fruto de la vid, hasta que venga el reino de Dios.» Y, tomando pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio, diciendo: -«Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía». Después de cenar, hizo lo mismo con la copa, diciendo: -«Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por vosotros». Lucas 22, 14-20 El jueves siguiente a la Pascua de Pentecostés, se celebra en España la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, de honda tradición espiritual, con expresiones en la vida consagrada, tanto en Institutos Seculares, como en congregaciones religiosas. Sin duda que la ubicación de la fiesta, después de Pentecostés, es decir en el reinicio del Tiempo Ordinario, tiene un sentido pedagógico de estímulo, para no decaer en la respuesta evangélica, aunque ya haya transcurrido la cincuentena pascual. El Evangelio de este día nos lleva al Cenáculo, al lugar donde Jesús celebró la última cena, y ...
Lo mío, lo tuyo y lo nuestro
18 de mayo
Por Alfredo Esteban
  Juan le dijo: “Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros.” Pero Jesús dijo: “No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros. Marcos 9, 38-40 En el paralelo de San Lucas en lugar de utilizar el nosotros se utiliza el vosotros y esto no deja de ser una curiosidad, si jugamos con los pronombres personales, nosotros, vosotros y ellos observamos que son las partes de la unidad que corresponde al género humano. Seres todos capaces de lo mejor y también de lo peor. Hoy día observamos y percibimos que los seres humanos hemos hecho la apuesta de vivir prescindiendo de Dios, seguimos diciendo que Dios ha muerto, estamos solos, y por lo tanto tenemos que buscarnos la vida, valernos por nosotros mismos y comenzar a tener una nueva relación con nosotros y con los demás. Las consecuencias de estas afirmaciones son importantes a saber: decir que Dios ha muerto es lo mismo que decir que el Amor ha muerto porque de toda la vida y sobre todo desde que los hombres balbucearon la palabra Dios hasta que se nombró a Dios como Padre no hay otra afirmación que no sea rotundamente que Dios ...
Quien quiera ser el primero
17 de mayo
Por Mª Nieves Díez
  En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.» Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutíais por el camino?» Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.» Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.» Marcos (9,30-37) Jesús se aisla de las gentes, porque quiere instruír a sus discípulos. El Señor intenta varias veces comunicar a los suyos cual es su misión, que por ella le van a matar, y después resucitará. Ellos sabían que a los sacerdotes, escribas y fariseos no les agradaba Jesús, pero la idea de un mesías ...
Tiempo de creer
16 de mayo
Por Hermenegildo Sevilla
  En aquel tiempo, cuando Jesús y los tres discípulos bajaron de la monte y volvieron a donde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor, y a unos escribas discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se sorprendió, y corrió a saludarlo. Él les preguntó: -«¿De qué discutís?». Uno de la gente le contestó: -«Maestro, te he traído a mí hijo; tiene un espíritu que no lo deja hablar y, cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda rígido. He pedido a tus discípulos que lo echen, y no han sido capaces». Él, tomando la palabra, les dice: -« ¡Generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo». Se lo llevaron. El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño; este cayó por tierra y se revolcaba echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: -« ¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto? ». Contestó él: -«Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua, para acabar con él. Si algo puedes, ten compasión de nosotros y ayúdanos». Jesús replicó: -«¿Si puedo? Todo es posible al que tiene fe». Entonces el padre del muchacho se puso a gritar: -«Creo, pero ayuda mi falta de fe». Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, ...
Creo en el Espíritu Santo
15 de mayo
Por Jesús Esteban
    El último día, el más solemne de la fiesta, Jesús en pie, gritó: – «El que tenga sed, que venga a mí y beba. El que cree en mí; como dice la Escritura: “de sus entrañas manarán ríos de agua viva». Dejó esto refiriéndose al Espíritu, que habían de recibir los que creyeran en él. Todavía no se había dado el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificado. (Juan 7, 37-39) 1. Con la fiesta solemne de Pentecostés se corona el tiempo de Pascua, con la infusión del Espíritu Santo sobre la Virgen María y los Apóstoles, significado en lenguas de fuego sobre sus cabezas, si bien sobre la Virgen María que ya había sido la plenitud de la gracias por ser la Madre de Dios también para ella ese evento, que fue un Consolador, el Paráclito, prometido por Jesucristo. 2. La presencia y actividad del Espíritu Santo se manifiesta varias veces en los Evangelios: en primer lugar en el momento de la Encarnación del Verbo eterno del Padre en el seno de una joven nazarena, María; se apareció como paloma en el bautismo de Jesús en el Jordán; lo condujo al desierto; en la enseñanza en la sinagoga dio a entender claramente que «el Espíritu del Señor está sobre mí él me ha ungido, me ha enviado a evangelizar» (Lc 4,18); se le dio a los Apóstoles soplando sobre ...
Como yo os he amado
14 de mayo
Por Rafael Alcázar
Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros. (Jn 15,9-17) ¿Cómo nos ha amado Jesús?… En descubrir profundamente hasta qué punto hemos sido amados por nuestro Padre del cielo probablemente este la clave de nuestra felicidad terrena. Dios ha amado al hombre desde su creación a imagen y semejanza suya y nos ...
Jesús y sus buenos pastores
13 de mayo
Por Antonio Pavía
Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, le dice a Simón Pedro: – «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?». Él le contestó: – «Sí, Señor, tú, sabes que te quiero». Jesús le dice: – «Apacienta mis corderos». Por segunda vez le pregunta: – «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». Él le contesta: – «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Él le dice: – «Pastorea mis ovejas». Por tercera vez le pregunta: – «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?». Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez: «¿Me quieres?» y le contestó: – «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero». Jesús le dice: – «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras». Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: – «Sígueme».(Jn 21,15-19) En su comentario a este texto, san Agustín nos dice que la prueba que Jesús pone sobre el tapete para saber si realmente le amamos con todo nuestro corazón no es otra que la de apacentar sus ovejas. No es un apacentar cualquiera, hay que darles hierba fresca (Sl 23,2), es decir, no ...
La unidad en torno a la Verdad
12 de mayo
Por Jerónimo Barrio
En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró, Jesús diciendo: – «No solo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también lo sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. Padre, este es mi deseo: que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo. Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté en ellos, y yo en ellos». (Juan 17, 20-26) Resulta impresionante, teológicamente hablando, que el mismo Hijo de Dios rece por nosotros implorando a su Padre por su Iglesia: los apóstoles y todos los ...
Que sean uno
11 de mayo
Por Hijas del Amor Misericordioso
  En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo: – «Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad». (Jn 17, 11b ̶ 19) Este texto pertenece a los «discursos de despedida», al momento de la oración sacerdotal de Jesús en la cena pascual que precede a su pasión y muerte. El corazón del Hijo se abre al Padre ante sus amigos más íntimos para interceder por ellos. Sólo Juan recogió estas palabras, dejándonos el consuelo ...
Hombres celestes
10 de mayo
Por Ángel Pérez
En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo : «Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a los que le confiaste. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame cerca de ti, con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese. He manifestado tu nombre a los hombres que me diste de en medio del mundo. Tuyos eran, y tú me los diste, y ellos han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado. Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por éstos que tú me diste, y son tuyos. Sí, todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y en ellos he sido glorificado. Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti.» Juan (17,1-11a): . El hombre occidental, entre los que me incluyo, lleva una vida superficial con ...
Me dejaréis solo
9 de mayo
Por Juanjo Calles
  En aquel tiempo, los discípulos dijeron a Jesús: «Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios». Jesús les respondió: «¿Ahora creéis? Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que se dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo; El texto evangélico que hoy comentamos es como el epílogo del discurso de despedida de Jesús a sus discípulos. Jesús hace la síntesis de su obra en el mundo a partir de la descripción del doble movimiento de “venida” y “regreso” al Padre: “Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre” (Jn 16, 29-33) En una sola mirada Jesús abraza su camino entero. Es a partir de este horizonte que hay que entenderlo todo. Jesús se va porque su patria es el Padre.  Su estadía en el mundo es pasajera y su amistad con los discípulos es apenas el comienzo de una relación que se prolongará más allá de la muerte.  El sentido de su venida al mundo es el Padre: dar a conocer su rostro amoroso, abriéndole a todo el ...
Mientras los bendecía, se separó de ellos
8 de mayo
Por Valentín De Prado
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto.» Después los sacó hacia Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo. Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios. Lucas (24,46-53) Pero hoy ya con su  Ascensión  al cielo  terminan estas apariciones en el tiempo y en la tierra pero no es el fin de su presencia entre los hombres, sino el comienzo de una nueva forma de estar en el mundo.  La Ascensión es  el inicio de un nuevo tipo de presencia entre nosotros porque El siempre acompaña con signos la misión evangelizadora de sus discípulos .Prueba de ello es que aunque estas apariciones pascuales terminan, aun así en diferentes ocasiones  y de diferentes formas el Señor se sigue mostrando a sus discípulos  lo que demuestra la veracidad de sus palabras : ” Yo estaré con vosotros ...
Dios es el gran Rey
7 de mayo
Por Juan Ignacio Echegaray
  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: – «En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente. Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre». Juan 16, 23b-28 Las relaciones entre la Iglesia Católica y el mundo islámico no están marcadas ni por un optimismo superficial, ni por un criticismo amargo. La actitud que inspira éste diálogo intereligioso desde el Concilio Vaticano II la encontramos claramente manifestada en el & 3 del Decreto Nostra Aetate que dice: La Iglesia mira también con aprecio a los musulmanes que adoran al único Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todo poderoso, Creador del cielo y de la tierra, que habló a los hombres, a cuyos ocultos designios procuran someterse con toda el alma como se sometió a Dios Abraham, a quien la ...
La alegría de los hijos de Dios
6 de mayo
Por Francisco Javier Alba
Dijo Jesús a sus discípulos: “Os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre. También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a vernos, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no preguntaréis nada”. Juan 16, 20-23 Sólo hay una tristeza en el mundo, y es la de no ser santos, decía el poeta francés León Bloy. En este Evangelio el Señor se despide de sus discípulos en la Última Cena, antes de la Pasión. Y no les engaña: ““Os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre”. El mundo estará alegre, con la falsa alegría del triunfo del mal; así como la paz del mundo no es la paz de Cristo, tampoco la alegría del mundo es la alegría de Cristo. Porque la paz y la alegría del mundo son el fruto de la muerte, y la paz y la alegría de Cristo son la victoria de la Resurrección. La experiencia de conversión de todo cristiano es la experiencia de ...
Tres jueves al año
5 de mayo
Por Pablo Morata
  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: – «Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver». Comentaron entonces algunos discípulos: – «¿Qué significa eso de “dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver”, y eso de “me voy al Padre”?» Y se preguntaban: – «¿Qué significa ese “poco”? No entendemos lo que dice». Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo: – «¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver”? En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría» (Jn. 16, 16 – 20) Había “tres jueves” en el año que relucían más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión. De los tres, ya solo queda uno y, toquemos madera, porque hoy lo vemos y dentro de poco podemos no verlo, y digo “podemos” sin doble sentido. Lo peligroso sería que el mensaje de esta cultura dominante de un “Jesucristo en retirada” pueda impregnar también la mentalidad de los creyentes. Que leguen a convencernos que en nuestro mundo y en nuestra sociedad cada vez hay menos espacio para vivencia ...
El don de Dios
4 de mayo
Por Juan José Guerrero
  “Mucho podría deciros aún, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo comunicará a vosotros. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo comunicará a vosotros”. (Jn. 16,12-15). En este Evangelio, Jesús muestra a sus discípulos la perfecta comunión que existe entre el Padre y el Hijo al asegurar que todo lo que tiene el Padre es suyo. La “buena noticia” para nosotros consiste en que nos promete el Espíritu Santo que nos guiará hasta la Verdad plena. Comprenderemos que la elevación de Cristo en la cruz supondrá también su elevación a la gloria. El hombre tiende a escandalizarse del sufrimiento, del mal que hay en el mundo, de la aparente indiferencia y silencio de Dios ante el daño que injustamente padecen los inocentes; en definitiva, al hombre le escandaliza la cruz. Pues bien: Cristo nos enseña que la cruz es el camino que conduce al cielo. Es indispensable pasar por ella para alcanzar la Vida Eterna. Para el cristiano, llamado a seguir las huellas de su maestro, pues forma parte del cuerpo místico de Cristo al ser miembro de la ...
Las dudas de Felipe
3 de mayo
Por Tomás Cremades
Dijo Jesús a Tomás: “Yo Soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto”. Felipe le dice:” Señor, muéstranos al Padre y nos basta”. Jesús le replica: “Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre?”¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed en mis obras. Os lo aseguro: el que cree en mí también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi Nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi Nombre, yo lo haré” (Jn 14, 6-14) Estamos en lo que podríamos llamar el “testamento de Jesús”. En la Última Cena, después de la salida del traidor Judas, para culminar su fechoría, Jesús comienza a despedirse de sus discípulos. Han sido tres años de constante predicación, ...
El Espíritu de la verdad
2 de mayo
Por Ernest Juliá
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: – «Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo. Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho». (Juan, 15, 26 – 16, 4) En estas semanas finales del Tiempo Pascual, la Iglesia quiere preparar nuestras almas para que podamos recibir, y acoger, a la tercera Persona de la Santísima Trinidad, que el Señor ha prometido enviarnos: el Espíritu Santo. Y lo hace, recordándonos estos pasajes de los Evangelios que nos hablan de la vida del Señor, en el tiempo entre la Resurrección y la Ascensión al Cielo. El Señor se encuentra con los Apóstoles y quiere fortalecerles en la Fe, para que todo lo que “han visto y oído” llene de luz perenne su inteligencia. Quiere también fortalecer su Esperanza, para que sean conscientes de que pueden llevar a cabo ...
La paz de Cristo Jesús
1 de mayo
Por Ramón Domínguez
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: – «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado.” Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis».(Jn 14,23-29) “El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él”, dice Jesús. Estas palabras nos recuerdan aquellas otras en las que afirmaba que sus ovejas “escuchan la voz del pastor” porque le conocen. Conocer, en el lenguaje bíblico significa “amar”. Sólo se acoge aquello que se ama, por lo ...
El mundo
30 de abril
Por Francisco Lerdo de Tejada
  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: – «Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia. Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo”. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió». (Juan 15, 18-21) El mundo, ese enemigo clásico de la vida espiritual que no ceja en su empeño de apartarnos de Dios, es el responsable de parálisis terribles en los que quieren dejarse amar por Dios. Es una lucha: la gracia trabaja por divinizar al hombre. El mundo trabaja por atar a la tierra. La persona se va mundanizando, va cayendo en redes y modales poco compatibles con el quehacer evangélico y puede acabar lejos, muy lejos de Dios. ¿Qué entendemos por mundo? El conjunto de personas que vive, piensa y actúa al margen o en contra de Dios y que me afectan de hecho en mi propia vida. Sí, es una infestación, enemiga ...
Venid a mí y os aliviaré
29 de abril
Por Miguel Iborra
  En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera». (Mateo 11, 25-30)  La verdad es que estamos muy asediados, cargados y agobiados, seguramente porque no somos sencillos y por consiguiente no entendemos a Dios. Buscamos y buscamos el camino para conocer su voluntad, pero como somos tan sabios e inteligentes, y a pesar que nos ilumina el sendero, seguimos por las “autopistas” más ventajosas a nuestros intereses personales. La invitación de Jesús es clara, no impone obligaciones y facilita todo lo que necesitamos. «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados… y encontrareis vuestro descanso”. Su mensaje que es de afecto y cercanía, crea satisfacción, esperanza, ...
Amor y alegría
28 de abril
Por Pedro Barrado
  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: – «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud». (Juan 15, 9-11) Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. El breve pasaje que nos ofrece la liturgia de hoy pertenece a esos discursos que, según el cuarto evangelista, Jesús pronuncia después de aquella que sería su última cena. Las palabras sobre las que pivota son: amar/amor,  permanecer, guardar, mandamientos y alegría, todas ellas muy importantes en el evangelio de san Juan. Los sujetos, por su parte, son tres: el Padre, yo (Jesús) y vosotros (los discípulos). Amar (o amor) es la relación básica entre los sujetos. De tal manera que, puesto que el Padre ha amado al Hijo, así este ha amado a sus discípulos. Y estos están llamados a hacer lo mismo. De hecho, es ...
Unidos a Cristo en su Iglesia
27 de abril
Por Juan Sánchez
  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos». (Jn 15, 1-8) El salmo responsorial del día (Salmo 121) exclama: “¡Qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor!”. Nos invita a permanecer en la Iglesia. Jesús dice a sus discípulos: “Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador.” El Padre es el Señor de la Historia, el labrador, ...