poker strategy software help gaming sites in providing players with the better lucrative deals and special offers. Win big prizes & earn more by playing in our online online canadian casino sites. Sign in to our online casino bonus sites & win grand rewards with bonuses. You can win big cash prizes, playing http://rackstacker.ca/blackjack-en-ligne-payant games at our website.
Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Miércoles, julio 23, 2014
Estas aquí Home » Blogs » Evangelios
  • Siguenos!

Evangelios

Evangelios
Fecundidad es vivir la misión
23 de Julio
Por Gloria María Tomás
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mi no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos”». (Jn 15,1-8) Hoy celebra la Iglesia la festividad de Santa Brígida, una de las santas patronas de Europa, y el evangelio que proclama la Santa Misa del día corresponde a los primeros versículos del capítulo 15 de San Juan.  Al recordar la vida de esta santa y al releer este Evangelio, me parece que se puede ... Seguir leyendo
La muerte ha muerto 
22 de Julio
Por Fernando Zufía
«El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María llorando. Mientras lloraba se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: – “Mujer, ¿por qué lloras?”. Ella les contesta: “Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto”. Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: “Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?”. Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: “Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré”. Jesús le dice: “¡María!”. Ella se vuelve y le dice: “¡Rabboni!”, que significa: “¡Maestro!”. Jesús le dice: “Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: ‘Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro’”. María Magdalena fue y anunció a los discípulos: “He visto al Señor y ha dicho esto”». (Jn 20,1.11-18) El primer día de la semana es el día del Señor, el domingo; es decir, cuando resucita Cristo, como estaba profetizado. Quizás muchas veces nos ...
Dame Tus ojos, quiero ver
21 de Julio
Por Jesús Esteban
«En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: “Maestro, queremos ver un signo tuyo”. Él les contestó: “Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón”». (Mt 12,38-42) Jesús ya había dado signos más que suficientes de la veracidad de su procedencia divina, por ejemplo (sin salirnos del evangelio de San Mateo), su bautismo en el Jordán (la Paloma que se posa sobre Él —a diferencia del «espíritu de Dios que se cernía sobre las aguas» al principio de la creación—), en las tentaciones en el desierto, y principalmente en el Sermón de la Montaña, donde Jesús «se sentó» (Mt 5,1) —a diferencia de ...
​​¿De dónde sale la cizaña?
20 de Julio
Por Francisco Jiménez
«En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: “El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: ‘Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?’. Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. Los criados le preguntaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. Pero él les respondió: “No, que, al arrancar la cizaña podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: ‘Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero’”». (Mt 13, 24-43) Esa es la pregunta que los criados hacen a su señor al comprobar que la cizaña despunta dentro de una buena sementera. Es mitad reproche y mitad espanto: sabemos que pusiste semilla buena, ¿de dónde proviene la cizaña? Es la pregunta por “el mal”, o por el escándalo por el sufrimiento de los inocentes. Nos volvemos al Creador y con total insolencia le decimos: ¿No lo habías hecho “todo” bien? Si todo lo has hecho Tú, y Tú ...
Su espíritu, sobre cada uno de nosotros
19 de Julio
Por Victoria Luque
«En aquel tiempo, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí, y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: “Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones”». (Mt 12,14-21) ¿Por qué quieren los fariseos acabar con Jesús? En principio, a ojos humanos, Jesús era un “pobre hombre” que no tenía donde reposar la cabeza, uno de tantos iluminados que recorrían los caminos de Israel hablando de Dios… Sí, pero no. Jesús resultaba extremadamente incómodo porque reinterpretaba la ley de Moisés, propugnaba una ley del Amor donde la misericordia le gana la partida a la culpa. Jesús curaba en sábado —“el sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado” (Marcos 2, 23-28)—; no condenaba al pecador —“vete, y no peques más” (Jn 8, 1-11)—; se declaraba Hijo de Dios —“no he venido para juzgar al mundo, sino para salvarlo” (Jn. 12, 47)— y mostraba a un Dios amante ...
Los hijos del Pastelero
18 de Julio
Por Jerónimo Barrio
«Un sábado de aquellos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: “Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado”. Les replicó: “¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino solo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la Ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa ‘quiero misericordia y no sacrificio’, no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado”». (Mt 12,1-8) Este pasaje del Evangelio de San Mateo hay que modernizarlo un poco para comprenderlo con más facilidad. Imaginemos que Jesús en vez de atravesar un sembrado con sus discípulos es el dueño de una pastelería y decide pasearse por su local acompañado de sus hijos. Al igual que los discípulos que al sentir hambre empezaron a comer espigas, en la nueva escena picotean de los pasteles recién salidos del horno del negocio del Padre. Esta situación ...
El suave bálsamo del amor
17 de Julio
Por Mª Nieves Díez
«En aquel tiempo, exclamó Jesús: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera» (Mt 11,28-30) El evangelio de hoy es corto, pero concentrado de sentido en el mensaje que Jesús quiere enviarnos. En la primera frase, consoladora y fácil de entender, el Señor se ofrece para ser ayuda, hombro de apoyo, mano tendida, mirada comprensiva, corazón amoroso, es decir, como el Dios que describe el Antiguo Testamento: “El Señor es compasivo y misericordioso” con todo el que le llama. “Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él” dice el Salmo 33, 9. Como en tantos salmos, Jesús nos invita aquí a acogernos a Dios en nuestras desgracias y tribulaciones. Quién no tiene momentos de tristeza y agobio, los que nos proporciona la vida y los que nosotros mismos nos causamos con nuestras torpezas y pecados. Ese llamamiento: “venid”, es una invitación a abandonarnos en su corazón abierto, a resguardarnos bajo sus alas que nos protegen de todo mal, a dejar actuar en nosotros su voluntad, y a ajustar nuestro latido al ritmo del amoroso corazón de Jesús. Son palabras muy consoladoras para, en ...
La llamadas de Jesús
16 de Julio
Por Germán Martínez
«En aquel tiempo, exclamó Jesús: “Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Si, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”».  (Mt 11, 25-27) Como la revelación de la sabiduría de Dios, estas llamadas de Jesús contienen tres anuncios y están en el corazón de la Buena Nueva: 1) Acción de gracias por la revelación; 2) Contenido de la revelación; 3) Invitación a la revelación. En esta última parte, no incluida en el texto de hoy, se presenta Jesús (Mt 28-30: “Venid a mí…”) como la personificación de la sabiduría y ternura de Dios. Un corazón sencillo y humilde —la pura verdad humana— es puerta abierta a la presencia de Dios. Dios “es”, y se revela permanentemente a través de los admirables o pequeños destellos de su presencia en nuestras vidas. Pero el espejismo de la autosuficiencia humana ciega la mirada del hombre hacia Dios. El fin principal del hombre es la búsqueda de Dios; solo lo podemos encontrar en la humildad y verdad. En la segunda parte, Jesús proclama la ...
¿Qué tienes que no hayas recibido?
15 de Julio
Por Miguel Iborra
«En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde habla hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido: “¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al infierno. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti”». (Mt 11,20-24) Palabras  fuertes  las  que Jesús  manifiesta  contra Cafarnaúm. La reprimenda vale también para nosotros que, hoy, leemos y meditamos los evangelios; que nos invitan a comparar nuestra actitud con el comportamiento de los personajes que aparecen en él, y a preguntarnos si aceptamos  la invitación de Jesús o seguimos “a verlas venir”. Dios es muy espléndido y aguarda algo de generosidad por nuestra parte, y que vivamos en permanente estado de conversión. Creo ha llegado el momento de establecer una relación personal con el Señor. Será la mayor y más acertada decisión de nuestra vida; con Él será mucho más llevadera. Danos, Señor, el espíritu ...
Detente…
14 de Julio
Por Ángel Pérez Martín
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: “No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, solo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro”. Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar ...
Semilla y Palabra
13 de Julio
Por Antonio Pavía
«Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: ”Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga”». (Mt 13,1-23) La archiconocida parábola del Sembrador, puntualización explícita del Señor Jesús: la semilla que se siembra en la tierra es su Palabra. Vamos a dar a la tierra lo que podríamos decir vida propia, y la identificamos con el corazón. Si a este, al corazón, le interesa realmente dar fruto, se preocupará de que nada ni nadie se interponga ni dentro de él mismo ni fuera; está vigilante para descubrir todo aquello que pueda sofocar la semilla. Jesús hablará de pájaros que se hacen con los granos sembrados, piedras interpuestas, abrojos que se ...
¡Quién pudiera ser mártir!
12 de Julio
Por Manuel Requena
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: “Un discípulo no es más que su maestro ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que escuchéis al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo; no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo”». (Mt 10, 24-33) Humildad sin miedo nos pides, Jesús crucificado, en tu camino de vuelta ...
¿Acaso se puede pedir más?
11 de Julio
Por Enrique Solana
«En aquel tiempo, Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: “Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?» Jesús le dijo: “Yo les aseguro que en la vida nueva, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna”». (Mt 19, 27-29) No parece que Pedro tenga las cosas muy claras en ese momento de su vida. Comienza haciendo valer la generosidad por parte de los que siguen a Jesucristo “Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido” y luego pregunta por la recompensa: “¿qué nos va a tocar?”. Ciertamente, seguir a Cristo requiere generosidad porque siempre lleva implícito alguna renuncia. Jesucristo lo valora y promete ante cualquier renuncia un interés del “ciento por uno”, lo cual no es mal negocio. Lo que delata que Pedro no acaba de discernir aún es la pregunta. Pedro no sabe todavía que lo mejor de la promesa es lo que se esconde en esta cifra;, el número Cien alude al mismo Cristo. ¡El ...
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: “ld y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni túnica de repuesto, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies. Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra que a aquel pueblo”». (Mt 10, 7-15) El reino de los cielos, el reino de Dios, está cerca. Ha llegado ya. Y ha llegado con la persona de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios en el Espíritu Santo. Esta es la Buena Nueva que Jesús manda y envía a sus apóstoles a proclamar. Entonces y siempre, hasta el día de hoy. Este es el Evangelio: que Dios ha manifestado su reino ...
El hombre tiene más necesidad de Dios que de pan
9 de Julio
Por Miguel Ángel Bravo
«En aquel tiempo, Jesús, llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: “No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca»  (Mt 10,1-7) “Id a las ovejas descarriadas de Israel… para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia”. La misión encomendada por Jesús a sus discípulos surge de la necesidad que tiene el Pueblo que, por su lejanía, ha sido hecho presa de los espíritus inmundos, y cuyas enfermedades y dolencias no tienen ningún sentido. Por esta razón es necesaria esta orden: “Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca”. Para que aquellos aquejados, encuentren a través de los apóstoles al mismo Señor —apóstoles nombrados, es decir, identificados como únicos, y elegidos para llevar a cabo una misión concreta— una autoridad que estará en función de las “ovejas descarriadas de ...
 Como ovejas sin pastor
8 de Julio
Por Juan José Calles
«En aquel tiempo, presentaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó al demonio y el mudo habló. La gente decía admirada: “Nunca se ha visto en Israel cosa igual”. En cambio, los fariseos decían: “Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios”. Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “Las mies es abundante pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies”». (Mt 9,32-38) Seguimos contemplando a Jesús en su ministerio sanante y evangelizador. Viene de resucitar a la hija de Jairo y este acontecimiento se había divulgado por toda la comarca. En el Evangelio de hoy le presentan a Jesús “un endemoniado mudo” y Él, expulsando al demonio, curará al mudo que recuperará el habla y la palabra ante la dureza del corazón de los fariseos que viendo el milagro tendrán el atrevimiento de atribuir tal acción al “poder del jefe de los demonios”, es decir, a Beelzebul  (Lc 11, 15). Pero nada ni nadie puede paralizar la misión salvífica de Jesús. En Él, el Padre del Cielo ...
El valor de la entrega
7 de Julio
Por Francisco Lerdo de Tejada
«En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo: “Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá”. Jesús lo siguió con sus discípulos. Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con solo tocarle el manto se curaría. Jesús se volvió y, al verla, le dijo: “¡Ánimo, hija! Tu fe te ha curado”. Y en aquel momento quedó curada la mujer. Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: “¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida”. Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por toda aquella comarca.» (Mt 9,18-26) Se puso de moda en la espiritualidad de hace unas décadas la disponibilidad. La persona religiosa había de incluir en su dieta espiritual el ser y el estar disponible, como signo de madurez y como nota de verdadera entrega. Disponible para la oración, para el servicio, para todo lo bueno. Entre los religiosos de las distintas Órdenes religiosas se quería definir a sus miembros como personas disponibles, ...
La humildad elimina el mal
6 de Julio
Por Ramón Domínguez
«En aquel tiempo, exclamó Jesús: “Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Si, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera”». (Mt 11,25-30) Los discípulos acaban de regresar de sus correrías apostólicas y cuentan llenos de entusiasmo las maravillas que el Señor ha realizado por medio de ellos, sobre todo en la gente pobre, más dispuesta que otros para acoger el Evangelio. Jesús se extasía y empieza a alabar al Padre porque concede su gracia a los pequeños mientras que los grandes, demasiado pagados con sus cosas, se muestran incapaces de acoger la sencillez de la Buena Nueva. El Evangelio es para los pobres no porque Dios distinga entre pobres y ricos sino porque es necesario estar vacío de uno mismo para poder ser llenado por Dios. El rico ...
Lo nuevo comienza con Cristo
5 de Julio
Por Javier Alba
«En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: “¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?”. Jesús les dijo: “«¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos?”. Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan”». (Mt 9,14-17) ¿Se ayuna en una boda? ¿Ayuna la esposa cuando se encuentra con el esposo? “¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos?”. Solo los fariseos pueden ayunar delante del Novio, porque no le reconocen, porque no le necesitan, porque piensan salvarse por sus propias fuerzas y méritos; por eso juzgan a los pobres y pecadores que se alegran como niños ante la presencia del Esposo. Llegará el día en que ellos ayunarán: “Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán”. La esposa ayuna cuando sale en busca del esposo y no le ...
Kairós, el tiempo oportuno de Dios
4 de Julio
Por Juan Manuel Balmes
«En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió. Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: “¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?”. Jesús lo oyó y dijo: “No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa ‘misericordia quiero y no sacrificios’: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”». (Mt 9,9-13) Este Evangelio nos habla del kairós, del momento señalado en el propósito de Dios. De ese lapso de tiempo en el que algo importante sucede: ¡Jesús pasa! Y mira a un hombre y le ofrece un don, un regalo: su Amor. Un amor que cura a los enfermos. Y ese hombre, que está sentado , que no da nada gratuitamente y cobra “para ser” se levanta y lo sigue. ¿A dónde? A su propia casa. Ante esta actitud inusual, los demás hombres acuden también a su casa, le siguen y se sientan a su mesa. Impresionante, ¿verdad? Sobre todo cuando recordamos que hemos sido hechos a imagen y semejanza de Dios por puro Amor suyo ...
La última Bienaventuranza
3 de Julio
Por Horacio Vázquez
«Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo”. A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: “Paz a vosotros”. Luego dijo a Tomás: “Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente”. Contestó Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!”. Jesús le dijo: “¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto”». (Jn 20,24-29) En el Sermón de la Montaña, al comienzo de su predicación, Jesús declaró bienaventurados y dichosos a “los pobres de espíritu”, “los mansos”, “los que lloran”, “los que tienen hambre y sed de justicia”, “los misericordiosos”, “los limpios de corazón”, “los pacíficos”, “los que padecen persecución por la justicia”, y como colofón, a aquellos que “los hombres aborrezcan, excomulguen, maldigan o proscriban por amor del Hijo del hombre”. Y para todos ellos estableció el premio del contrapunto humano a sus males temporales, es ...
Ante la tentación, cortar con decisión
2 de Julio
Por César Allende
«En aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Desde el cementerio, dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino. Y le dijeron a gritos: “¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo?”. Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando. Los demonios le rogaron: “Si nos echas, mándanos a la piara”. Jesús les dijo: “Id”. Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua. Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país». (Mt 8,28-34) Son proféticas las palabras que Mateo pone en boca de los gerasenos cuando estos piden a Jesús que se vaya del país. Y lo son porque nuestra cultura ha convertido (por hablar sobre todo, aunque no exclusivamente del Occidente cristiano) nuestros pueblos en “gerasenos”: molesta la presencia del Maestro, y porque nos llega mucho más adentro la pérdida de los cerdos que la curación de los endemoniados, fastidia un hombre así, un Dios así entre nosotros. Decir: “entre nosotros” equivale a “para nuestros intereses”… ¡Tan de bajo nivel, ...
¡Cuán asombrosas son tus obras!
1 de Julio
Por Juan Sánchez
«En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto, se levantó un temporal tan fuerte que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. Se acercaron los discípulos y lo despertaron, gritándole: “¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!”. Él les dijo: “¡Cobardes! ¡Qué poca fe!”. Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma. Ellos se preguntaban admirados: “¿Quién es este? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!”». (Mt 8,23-27) Estamos ante una verdadera catequesis para nuestro tiempo. Mateo se dirigía a las primitivas comunidades, en buena parte integradas por judíos conversos, que se sentían desesperanzados, como un barco a punto de hundirse. Los discípulos, muchos de ellos pescadores experimentados, deberían estar acostumbrados a las tormentas, al mar embravecido, al fuerte oleaje…Y sin embargo, en esta ocasión tienen pánico, hasta el punto de que se acercaron a Jesús y le despertaron, gritándole: “¡Señor, sálvanos, que nos hundimos”. Jesús se muestra contundente: “¡Cobardes! ¡Qué poca fe!”. Esta tormenta es como una imagen de la situación que hoy se vive en tantas naciones, que hoy atenaza de miedo a tantas personas: el desempleo, los desencuentros en el seno de las familias, la violencia, los desahucios, la soledad… Sufrimientos divulgados cotidianamente por unos medios de comunicación que normalmente se empeñan en ser transmisores de ...
Ve, vende, da, sígueme…
30 de Junio
Por Antonio Simón
«En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de atravesar a la otra orilla. Se le acercó un escriba y le dijo: “Maestro, te seguiré adonde vayas”. Jesús le respondió: “Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza”. Otro, que era discípulo, le dijo: “Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre”. Jesús le replicó: “Tú, sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos”». (Mt 8,18-22) ¡Que difícil seguir a Jesús! Al leer este pasaje no puedo dejar de pensar en la necesidad de ser como niños a la hora de hacerlo.  Ciertamente los niños confían en su padre, no se plantean dónde son llevados o traídos. Sólo les importa eso, que están con su padre. Los problemas comienzan cuando el niño comienza a actuar por su cuenta y entonces ya las cosas no van tan bien; por ejemplo, papá me quiere llevar a la calle y yo estoy viendo la tele.  No digamos ya cuando entra en la adolescencia y empieza a tener su propio criterio. Entonces el padre no le entiende, no sabe lo que necesita, es un carca y le lleva a sitios que no valen para nada. Cuanto más se piensa más parece  que este es nuestro problema al seguir a Jesús. Seguro ...
Jesús pregunta
29 de Junio
Por Hermenegildo Sevilla
«En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?”. Ellos contestaron: “Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas”. Él les preguntó: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Simón Pedro tomó la palabra y dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le respondió: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”». (Mt 16,13-19) Hoy, la  Palabra de Dios nos interpela a cada uno de nosotros, a todo aquel que tiene el oído y el corazón abierto, con dos preguntas encaminadas a clarificar y reorientar nuestra vida. El  Señor nos llama a hacer un alto en el camino para reflexionar y enderezar el rumbo, que seguramente se esté desviando de su voluntad —la cual fue manifestada por el mismo Dios hecho hombre, inaugurando ...
De Su boca viene el conocimiento
28 de Junio
Por Alfredo Esteban
«Sus padres solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de Pascua. Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres. Estos creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo. Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo se quedaron atónitos, y le dijo su madre: “Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados”. Él les contesto: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?”. Pero ellos no comprendieron lo que les dijo. Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos. Su madre conservaba todo esto en su corazón». (Lc 2,41-51) Este pasaje es de los que María guarda en el corazón pues no entiende la contestación de su hijo. Pero he aquí que tenemos en este pasaje, un acontecimiento extraordinario: Jesús, siendo joven, escucha y pregunta a los ...
¿Cuánto pesa Cristo?
27 de Junio
Por Ernesto Juliá
«En aquel tiempo, exclamó Jesús: “Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera». (Mt 11,25-30) Cristo muestra su Corazón vivo y herido, con un amor más ardiente que cuando ya exánime, fue herido por la lanza del soldado romano: “Por eso fue herido, para que por la herida visible viésemos la herida invisible del amor” (Pio XII, Haurietis Aquas, 24). Celebramos hoy la Fiesta Solemne del Sagrado Corazón de Jesús, en la que la Iglesia quiere entonar un canto de agradecimiento a Dios en el Corazón de su Hijo, por el amor que ha derramado en el corazón de todos los creyentes, de todos los hombres; porque todos los hombres están llamados al Amor de Dios. Jesús exclamó: “Te doy gracias, ...
Cristianos con certificación “AENOR”
26 de Junio
Por Pablo Morata
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “No todo el que me dice ‘Señor, Señor’ entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Aquel día muchos dirán: ‘Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?’. Yo entonces les declararé: Nunca os he conocido. Alejaos de mí, malvados. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa ; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se hundió totalmente”. Al terminar Jesús este discurso, la gente estaba admirada de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad, y no como los escribas». (Mt 7, 21-29) En uno de los canales temáticos de la “tdt”, “Discovery Max” creo que es, suelen pasar reportajes sobre cómo se fabrican productos cotidianos como bolígrafos, cepillos de dientes, una maquinilla de afeitar, etc., o ...
Por sus frutos los conoceréis
25 de Junio
Por Valentín de Prado
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Cuidado con los falsos profetas; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis». (Mt  7,15-20) Estamos al final del Sermón de la montaña, donde aparecen recopiladas una serie de enseñanzas de Jesús; casi una síntesis de todo lo que fue su  predicación  durante tres años. El Sermón de la montaña constituye la quintaesencia del Evangelio y  por eso, puede decirse que  quien vive según este mensaje dará  “buen fruto” . Este es, por tanto, el mejor criterio —quizás el único— para reconocer a los verdaderos discípulos de Jesús y distinguir  los verdaderos  o falsos profetas de los que nos habla el evangelio de hoy. Para Jesús está claro: las obras, los hechos, la vida es el mejor canon de verificación  y discernimiento.… No basta solo con saber lo que dicen, sino mirar cómo viven, como actúan, cuáles son sus obras, porque  “ de lo ...
La fecundidad de Dios es mayor que nuestros esfuerzos
24 de Junio
Por Juan José Guerrero
«A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. La madre intervino diciendo: “No! Se va a llamar Juan”. Le replicaron: “Ninguno de tus parientes se llama así”. Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: “Juan es su nombre”. Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: “¿Qué va a ser este niño?” Porque la mano del Señor estaba con él. El niño iba creciendo, y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel»(Lc 1,57-66,80) En la cultura judía, la esterilidad de la mujer era considerada como un castigo de Dios. Isabel, que no tenía conciencia de merecer tal oprobio, había llegado a una edad en la que la naturaleza niega cualquier posibilidad de fecundación, sin haber conseguido el anhelado vástago. Es de suponer, aunque no se sepa con certeza, que durante ...