Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Jueves, julio 31, 2014
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Dios mío, que no sea sordo a tu llamada
31 de Julio
Por Juan Alonso
«En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto? Ellos les contestaron: “Sí”. Él les dijo: “Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo”. Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí». »”. (Mt 13, 47-53) Con la parábola de la red barredera, Jesús termina el discurso de las parábolas del Reino. Esta parábola recoge una enseñanza semejante a la del trigo y la cizaña: en el tiempo presente y hasta el fin del mundo, en el reino de Dios encontraremos frutos buenos y malos, santidad y pecado… Es inevitable que los “hijos de Dios” convivan con los “hijos del Maligno”, y que el mal y el bien se entrecrucen a lo largo de la historia y en nuestras vidas personales; pero al final, Cristo, el Hijo ... Seguir leyendo
¿Dónde ponemos nuestras fuerzas?
30 de Julio
Por Antonio Simón
«En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra”». (Mt 13,44-46) El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra. Hoy nos pone la Iglesia un termómetro sencillo para calibrar nuestra fe, nuestro amor por Cristo. La palabra parece fácil de entender; todos nosotros nos esforzamos y ponemos nuestro empeño en aquello que consideramos valioso, que nos “realiza” y cumple nuestros sueños, y Jesús, que nos conoce profundamente, nos lo hace presente. Pero más allá del entendimiento está el hecho de que muchas veces nos sentimos infelices, insatisfechos y no sabemos por qué. Sin embargo, el ...
Entre el cielo y el infierno
29 de Julio
Por Hermenegildo Sevilla
«En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.” Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará.” Marta respondió: “Sé que resucitará en la resurrección del último día.” Jesús le dice: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?” Ella le contestó: “Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo”».  (Jn 11,19-27) Y Dios creó a los ángeles. Y les dotó de una serie de atributos y gracias inmensas. Participaban de la gloria divina y disfrutaban de una felicidad insuperable. Pero a uno de ellos, a Satanás, no le bastaba con eso.  Aspiraba y ambicionaba ser Dios. No necesitó ser tentado para tomar su decisión,  esta fue fruto exclusivo del ejercicio de su libertad, iniciando así, en un acto total de rebeldía, una batalla contra el mismo Dios que le había ...
La potencia de la vida
28 de Julio
Por Alfredo Esteban
«En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: “El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas”. Les dijo otra parábola: “El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente”. Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: “Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo”». (Mt 13,31-35) Semilla, árbol, aves, vida… Esta parábola del grano de mostaza está cargada de vida; la semilla, aunque esté seca, conserva y lleva en sí la potencia de la vida. Por esto, en cuanto es sembrada en tierra fértil desarrolla todo su poder y hace crecer la hierba, el trigo, las flores, el fruto, el árbol…, en fin, aquello para lo que está destinada. Si contemplamos la Naturaleza observamos que las plantas y los árboles, sean de la familia que sea, aparte de los beneficios que producen para la vida previenen la erosión, producen oxígeno, ...
La alegría del “sí” para siempre
27 de Julio
Por Ernesto Juliá
«En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra. El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?”. Ellos le contestaron: “Sí”. Él les dijo: “Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo”». (Mt 13,44-52) El Señor nos  habla hoy del Reino de los Cielos. El Reino del Amor de Dios que Él ha venido a traer a la tierra y que quiere que germine en el ...
Aprender a leer
26 de Julio
Por Pablo Morata
«¡Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron». (Mt 13, 16-17) Consultando la “Epacta” (Calendario Litúrgico de la Conferencia Episcopal Española) para ver qué Evangelio corresponde al día de hoy, esta permite elegir entre dos perícopas —por cierto, muy cercanas entre sí—: Mt 13,24-30, correspondiente a la “lectio continua” (la parábola del trigo y la cizaña, que ya escuchamos el domingo pasado) y la propia de los santos del día, San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús, que es la que he elegido para comentar, en la que la Liturgia del día propone este breve inciso en medio del discurso parabólico de Mateo, precisamente para indicar porqué habla en parábolas: “porque miran y no ven, escuchan y no oyen ni entienden…”. En realidad, para elegir una lectura apropiada habría que haber recurrido a los evangelios “apócrifos”, pues son los únicos que nos ofrecen datos — probablemente fantásticos— de los padres de María. Nada de ellos hay en los evangelios canónicos, ni tan siquiera en las genealogías de Lucas o Mateo, que siguen la línea paterna. Es muy posible que las narraciones apócrifas estén muy lejos de ...
Disponibles para amar y servir
25 de Julio
Por Valentín de Prado/strong>
«En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: “¿Qué deseas?”. Ella contestó: “Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda”. Pero Jesús replicó: “No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?”. Contestaron: “Lo somos”. Él les dijo: “Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre”. Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: “Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos”». (Mt 20,20-28) Jesús y los discípulos están en camino hacia Jerusalén. Jesús sabe que van a matarlo pero El  ya tenía dicho que el discípulo tiene que seguir al Maestro y cargar su cruz. ...
Nunca se dormirá el que te cuida
24 de Julio
Por Juanjo Guerrero
«En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: “¿Por qué les hablas en parábolas?”. Él les contestó: “A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: ‘Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure’. ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron”».  (Mt 13,10-17) Cuando se trata de dar a conocer alguna opinión relacionada con temas ideológicos o religiosos, muchas personas se escudan en sus conceptos previos sobre el asunto y filtran cuanto oyen de manera que únicamente lo aceptan si coincide con sus prejuicios. En caso contrario, lo rechazan de plano ...
Fecundidad es vivir la misión
23 de Julio
Por Gloria María Tomás
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mi no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos”». (Jn 15,1-8) Hoy celebra la Iglesia la festividad de Santa Brígida, una de las santas patronas de Europa, y el evangelio que proclama la Santa Misa del día corresponde a los primeros versículos del capítulo 15 de San Juan.  Al recordar la vida de esta santa y al releer este Evangelio, me parece que se puede ...
La muerte ha muerto 
22 de Julio
Por Fernando Zufía
«El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María llorando. Mientras lloraba se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: – “Mujer, ¿por qué lloras?”. Ella les contesta: “Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto”. Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: “Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?”. Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: “Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré”. Jesús le dice: “¡María!”. Ella se vuelve y le dice: “¡Rabboni!”, que significa: “¡Maestro!”. Jesús le dice: “Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: ‘Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro’”. María Magdalena fue y anunció a los discípulos: “He visto al Señor y ha dicho esto”». (Jn 20,1.11-18) El primer día de la semana es el día del Señor, el domingo; es decir, cuando resucita Cristo, como estaba profetizado. Quizás muchas veces nos ...
Dame Tus ojos, quiero ver
21 de Julio
Por Jesús Esteban
«En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: “Maestro, queremos ver un signo tuyo”. Él les contestó: “Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón”». (Mt 12,38-42) Jesús ya había dado signos más que suficientes de la veracidad de su procedencia divina, por ejemplo (sin salirnos del evangelio de San Mateo), su bautismo en el Jordán (la Paloma que se posa sobre Él —a diferencia del «espíritu de Dios que se cernía sobre las aguas» al principio de la creación—), en las tentaciones en el desierto, y principalmente en el Sermón de la Montaña, donde Jesús «se sentó» (Mt 5,1) —a diferencia de ...
​​¿De dónde sale la cizaña?
20 de Julio
Por Francisco Jiménez
«En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: “El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: ‘Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?’. Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. Los criados le preguntaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. Pero él les respondió: “No, que, al arrancar la cizaña podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: ‘Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero’”». (Mt 13, 24-43) Esa es la pregunta que los criados hacen a su señor al comprobar que la cizaña despunta dentro de una buena sementera. Es mitad reproche y mitad espanto: sabemos que pusiste semilla buena, ¿de dónde proviene la cizaña? Es la pregunta por “el mal”, o por el escándalo por el sufrimiento de los inocentes. Nos volvemos al Creador y con total insolencia le decimos: ¿No lo habías hecho “todo” bien? Si todo lo has hecho Tú, y Tú ...
Su espíritu, sobre cada uno de nosotros
19 de Julio
Por Victoria Luque
«En aquel tiempo, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí, y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: “Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones”». (Mt 12,14-21) ¿Por qué quieren los fariseos acabar con Jesús? En principio, a ojos humanos, Jesús era un “pobre hombre” que no tenía donde reposar la cabeza, uno de tantos iluminados que recorrían los caminos de Israel hablando de Dios… Sí, pero no. Jesús resultaba extremadamente incómodo porque reinterpretaba la ley de Moisés, propugnaba una ley del Amor donde la misericordia le gana la partida a la culpa. Jesús curaba en sábado —“el sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado” (Marcos 2, 23-28)—; no condenaba al pecador —“vete, y no peques más” (Jn 8, 1-11)—; se declaraba Hijo de Dios —“no he venido para juzgar al mundo, sino para salvarlo” (Jn. 12, 47)— y mostraba a un Dios amante ...
Los hijos del Pastelero
18 de Julio
Por Jerónimo Barrio
«Un sábado de aquellos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: “Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado”. Les replicó: “¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino solo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la Ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa ‘quiero misericordia y no sacrificio’, no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado”». (Mt 12,1-8) Este pasaje del Evangelio de San Mateo hay que modernizarlo un poco para comprenderlo con más facilidad. Imaginemos que Jesús en vez de atravesar un sembrado con sus discípulos es el dueño de una pastelería y decide pasearse por su local acompañado de sus hijos. Al igual que los discípulos que al sentir hambre empezaron a comer espigas, en la nueva escena picotean de los pasteles recién salidos del horno del negocio del Padre. Esta situación ...
El suave bálsamo del amor
17 de Julio
Por Mª Nieves Díez
«En aquel tiempo, exclamó Jesús: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera» (Mt 11,28-30) El evangelio de hoy es corto, pero concentrado de sentido en el mensaje que Jesús quiere enviarnos. En la primera frase, consoladora y fácil de entender, el Señor se ofrece para ser ayuda, hombro de apoyo, mano tendida, mirada comprensiva, corazón amoroso, es decir, como el Dios que describe el Antiguo Testamento: “El Señor es compasivo y misericordioso” con todo el que le llama. “Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él” dice el Salmo 33, 9. Como en tantos salmos, Jesús nos invita aquí a acogernos a Dios en nuestras desgracias y tribulaciones. Quién no tiene momentos de tristeza y agobio, los que nos proporciona la vida y los que nosotros mismos nos causamos con nuestras torpezas y pecados. Ese llamamiento: “venid”, es una invitación a abandonarnos en su corazón abierto, a resguardarnos bajo sus alas que nos protegen de todo mal, a dejar actuar en nosotros su voluntad, y a ajustar nuestro latido al ritmo del amoroso corazón de Jesús. Son palabras muy consoladoras para, en ...
La llamadas de Jesús
16 de Julio
Por Germán Martínez
«En aquel tiempo, exclamó Jesús: “Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Si, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”».  (Mt 11, 25-27) Como la revelación de la sabiduría de Dios, estas llamadas de Jesús contienen tres anuncios y están en el corazón de la Buena Nueva: 1) Acción de gracias por la revelación; 2) Contenido de la revelación; 3) Invitación a la revelación. En esta última parte, no incluida en el texto de hoy, se presenta Jesús (Mt 28-30: “Venid a mí…”) como la personificación de la sabiduría y ternura de Dios. Un corazón sencillo y humilde —la pura verdad humana— es puerta abierta a la presencia de Dios. Dios “es”, y se revela permanentemente a través de los admirables o pequeños destellos de su presencia en nuestras vidas. Pero el espejismo de la autosuficiencia humana ciega la mirada del hombre hacia Dios. El fin principal del hombre es la búsqueda de Dios; solo lo podemos encontrar en la humildad y verdad. En la segunda parte, Jesús proclama la ...
¿Qué tienes que no hayas recibido?
15 de Julio
Por Miguel Iborra
«En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde habla hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido: “¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al infierno. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti”». (Mt 11,20-24) Palabras  fuertes  las  que Jesús  manifiesta  contra Cafarnaúm. La reprimenda vale también para nosotros que, hoy, leemos y meditamos los evangelios; que nos invitan a comparar nuestra actitud con el comportamiento de los personajes que aparecen en él, y a preguntarnos si aceptamos  la invitación de Jesús o seguimos “a verlas venir”. Dios es muy espléndido y aguarda algo de generosidad por nuestra parte, y que vivamos en permanente estado de conversión. Creo ha llegado el momento de establecer una relación personal con el Señor. Será la mayor y más acertada decisión de nuestra vida; con Él será mucho más llevadera. Danos, Señor, el espíritu ...
Detente…
14 de Julio
Por Ángel Pérez Martín
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: “No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, solo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro”. Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar ...
Semilla y Palabra
13 de Julio
Por Antonio Pavía
«Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: ”Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga”». (Mt 13,1-23) La archiconocida parábola del Sembrador, puntualización explícita del Señor Jesús: la semilla que se siembra en la tierra es su Palabra. Vamos a dar a la tierra lo que podríamos decir vida propia, y la identificamos con el corazón. Si a este, al corazón, le interesa realmente dar fruto, se preocupará de que nada ni nadie se interponga ni dentro de él mismo ni fuera; está vigilante para descubrir todo aquello que pueda sofocar la semilla. Jesús hablará de pájaros que se hacen con los granos sembrados, piedras interpuestas, abrojos que se ...
¡Quién pudiera ser mártir!
12 de Julio
Por Manuel Requena
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: “Un discípulo no es más que su maestro ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que escuchéis al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo; no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo”». (Mt 10, 24-33) Humildad sin miedo nos pides, Jesús crucificado, en tu camino de vuelta ...
¿Acaso se puede pedir más?
11 de Julio
Por Enrique Solana
«En aquel tiempo, Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: “Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?» Jesús le dijo: “Yo les aseguro que en la vida nueva, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna”». (Mt 19, 27-29) No parece que Pedro tenga las cosas muy claras en ese momento de su vida. Comienza haciendo valer la generosidad por parte de los que siguen a Jesucristo “Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido” y luego pregunta por la recompensa: “¿qué nos va a tocar?”. Ciertamente, seguir a Cristo requiere generosidad porque siempre lleva implícito alguna renuncia. Jesucristo lo valora y promete ante cualquier renuncia un interés del “ciento por uno”, lo cual no es mal negocio. Lo que delata que Pedro no acaba de discernir aún es la pregunta. Pedro no sabe todavía que lo mejor de la promesa es lo que se esconde en esta cifra;, el número Cien alude al mismo Cristo. ¡El ...
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: “ld y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni túnica de repuesto, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies. Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra que a aquel pueblo”». (Mt 10, 7-15) El reino de los cielos, el reino de Dios, está cerca. Ha llegado ya. Y ha llegado con la persona de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios en el Espíritu Santo. Esta es la Buena Nueva que Jesús manda y envía a sus apóstoles a proclamar. Entonces y siempre, hasta el día de hoy. Este es el Evangelio: que Dios ha manifestado su reino ...
El hombre tiene más necesidad de Dios que de pan
9 de Julio
Por Miguel Ángel Bravo
«En aquel tiempo, Jesús, llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: “No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca»  (Mt 10,1-7) “Id a las ovejas descarriadas de Israel… para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia”. La misión encomendada por Jesús a sus discípulos surge de la necesidad que tiene el Pueblo que, por su lejanía, ha sido hecho presa de los espíritus inmundos, y cuyas enfermedades y dolencias no tienen ningún sentido. Por esta razón es necesaria esta orden: “Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca”. Para que aquellos aquejados, encuentren a través de los apóstoles al mismo Señor —apóstoles nombrados, es decir, identificados como únicos, y elegidos para llevar a cabo una misión concreta— una autoridad que estará en función de las “ovejas descarriadas de ...
 Como ovejas sin pastor
8 de Julio
Por Juan José Calles
«En aquel tiempo, presentaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó al demonio y el mudo habló. La gente decía admirada: “Nunca se ha visto en Israel cosa igual”. En cambio, los fariseos decían: “Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios”. Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “Las mies es abundante pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies”». (Mt 9,32-38) Seguimos contemplando a Jesús en su ministerio sanante y evangelizador. Viene de resucitar a la hija de Jairo y este acontecimiento se había divulgado por toda la comarca. En el Evangelio de hoy le presentan a Jesús “un endemoniado mudo” y Él, expulsando al demonio, curará al mudo que recuperará el habla y la palabra ante la dureza del corazón de los fariseos que viendo el milagro tendrán el atrevimiento de atribuir tal acción al “poder del jefe de los demonios”, es decir, a Beelzebul  (Lc 11, 15). Pero nada ni nadie puede paralizar la misión salvífica de Jesús. En Él, el Padre del Cielo ...
El valor de la entrega
7 de Julio
Por Francisco Lerdo de Tejada
«En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo: “Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá”. Jesús lo siguió con sus discípulos. Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con solo tocarle el manto se curaría. Jesús se volvió y, al verla, le dijo: “¡Ánimo, hija! Tu fe te ha curado”. Y en aquel momento quedó curada la mujer. Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: “¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida”. Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por toda aquella comarca.» (Mt 9,18-26) Se puso de moda en la espiritualidad de hace unas décadas la disponibilidad. La persona religiosa había de incluir en su dieta espiritual el ser y el estar disponible, como signo de madurez y como nota de verdadera entrega. Disponible para la oración, para el servicio, para todo lo bueno. Entre los religiosos de las distintas Órdenes religiosas se quería definir a sus miembros como personas disponibles, ...
La humildad elimina el mal
6 de Julio
Por Ramón Domínguez
«En aquel tiempo, exclamó Jesús: “Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Si, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera”». (Mt 11,25-30) Los discípulos acaban de regresar de sus correrías apostólicas y cuentan llenos de entusiasmo las maravillas que el Señor ha realizado por medio de ellos, sobre todo en la gente pobre, más dispuesta que otros para acoger el Evangelio. Jesús se extasía y empieza a alabar al Padre porque concede su gracia a los pequeños mientras que los grandes, demasiado pagados con sus cosas, se muestran incapaces de acoger la sencillez de la Buena Nueva. El Evangelio es para los pobres no porque Dios distinga entre pobres y ricos sino porque es necesario estar vacío de uno mismo para poder ser llenado por Dios. El rico ...
Lo nuevo comienza con Cristo
5 de Julio
Por Javier Alba
«En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: “¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?”. Jesús les dijo: “«¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos?”. Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan”». (Mt 9,14-17) ¿Se ayuna en una boda? ¿Ayuna la esposa cuando se encuentra con el esposo? “¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos?”. Solo los fariseos pueden ayunar delante del Novio, porque no le reconocen, porque no le necesitan, porque piensan salvarse por sus propias fuerzas y méritos; por eso juzgan a los pobres y pecadores que se alegran como niños ante la presencia del Esposo. Llegará el día en que ellos ayunarán: “Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán”. La esposa ayuna cuando sale en busca del esposo y no le ...
Kairós, el tiempo oportuno de Dios
4 de Julio
Por Juan Manuel Balmes
«En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió. Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: “¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?”. Jesús lo oyó y dijo: “No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa ‘misericordia quiero y no sacrificios’: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”». (Mt 9,9-13) Este Evangelio nos habla del kairós, del momento señalado en el propósito de Dios. De ese lapso de tiempo en el que algo importante sucede: ¡Jesús pasa! Y mira a un hombre y le ofrece un don, un regalo: su Amor. Un amor que cura a los enfermos. Y ese hombre, que está sentado , que no da nada gratuitamente y cobra “para ser” se levanta y lo sigue. ¿A dónde? A su propia casa. Ante esta actitud inusual, los demás hombres acuden también a su casa, le siguen y se sientan a su mesa. Impresionante, ¿verdad? Sobre todo cuando recordamos que hemos sido hechos a imagen y semejanza de Dios por puro Amor suyo ...
La última Bienaventuranza
3 de Julio
Por Horacio Vázquez
«Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo”. A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: “Paz a vosotros”. Luego dijo a Tomás: “Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente”. Contestó Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!”. Jesús le dijo: “¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto”». (Jn 20,24-29) En el Sermón de la Montaña, al comienzo de su predicación, Jesús declaró bienaventurados y dichosos a “los pobres de espíritu”, “los mansos”, “los que lloran”, “los que tienen hambre y sed de justicia”, “los misericordiosos”, “los limpios de corazón”, “los pacíficos”, “los que padecen persecución por la justicia”, y como colofón, a aquellos que “los hombres aborrezcan, excomulguen, maldigan o proscriban por amor del Hijo del hombre”. Y para todos ellos estableció el premio del contrapunto humano a sus males temporales, es ...
Ante la tentación, cortar con decisión
2 de Julio
Por César Allende
«En aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Desde el cementerio, dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino. Y le dijeron a gritos: “¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo?”. Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando. Los demonios le rogaron: “Si nos echas, mándanos a la piara”. Jesús les dijo: “Id”. Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua. Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país». (Mt 8,28-34) Son proféticas las palabras que Mateo pone en boca de los gerasenos cuando estos piden a Jesús que se vaya del país. Y lo son porque nuestra cultura ha convertido (por hablar sobre todo, aunque no exclusivamente del Occidente cristiano) nuestros pueblos en “gerasenos”: molesta la presencia del Maestro, y porque nos llega mucho más adentro la pérdida de los cerdos que la curación de los endemoniados, fastidia un hombre así, un Dios así entre nosotros. Decir: “entre nosotros” equivale a “para nuestros intereses”… ¡Tan de bajo nivel, ...