Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Viernes, enero 20, 2017
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Evangelios

Evangelios
Él nos capacita para la misión
20 de Enero
Por Javier Sánchez
En aquel tiempo, Jesús subió al monte, llamó a los que él quiso y se fueron con él. E instituyo doce para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar, y que tuvieran autoridad para expulsar a los demonios: Simón, a quien puso el nombre de Pedro, Santiago el de Zebedeo y Juan, el hermano de Santiago, a quienes dio el sobrenombre de Boanerges, es decir, los hijos del trueno, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el de Caná y Judas Iscariote, el que lo entregó. (Marcos 3, 13-19) En el Evangelio de hoy se nos dice que Jesús llamó “a los que El quiso”. Hoy en día la situación sigue siendo la misma. El Señor Jesucristo nos dijo : “No sois vosotros los que me habéis elegido a mi sino que soy Yo quien os ha elegido a vosotros”. Es el Señor el que sale a nuestro encuentro para encomendarnos una misión. Y además, el Señor Jesucristo no elige a los capaces sino que capacita a los que elige. El Señor Jesucristo no eligió a sus Apóstoles entre sabios y eruditos sino a unos humildes pescadores. Y los capacitó para la Misión. Por tanto, no debemos asustarnos nunca antes las misiones que el Señor nos encomiende. Aunque nos sintamos inútiles, El estará siempre junto a nosotros y ... Full article
Los espíritus inmundos se postraban ante él
19 de Enero
Por Ángel Moreno
  En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea. Al enterarse de las cosas que hacia, acudía mucha gente de Judea, de Jerusalén, Idumea, Transjordania y cercanías de Tiro y Sidón. Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una barca, no lo fuera a estrujar el gentío. Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo. Los espíritus inmundos, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios». Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer  (Marcos 3, 7-12) Al querer contemplar el texto evangélico que hoy nos propone la Liturgia, no podemos extrapolarlo de lo que señala el mimos evangelista en los días anteriores. Durante esta segunda semana del Tiempo Ordinario de manera insistente se nos hace referencia a la identidad de Jesús. El eco de la fiesta del bautismo del Señor sigue cruzando las jornadas del día a día, para quienes han decidido ir detrás de Jesús. El Maestro nos ha introducido en la novedad del cristianismo, con los ejemplos del remiendo nuevo en paño viejo, y con el axioma de “a vino nuevo, odres nuevos”, y la escena en la Sinagoga de Cafarnaúm en la que de manera contundente proclama ...
Curaciones de Jesús
18 de Enero
Por Alfredo Esteban
Entró otra vez en la sinagoga, y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Lo estaban observando, para ver si lo curaba en sábado y acusarlo. Entonces le dice al hombre que tenía la mano paralizada: “Levántate y ponte ahí en medio.” Y a ellos les pregunta: “¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?”. Ellos callaban. Echando en torno una mirada de ira y dolido por la dureza de su corazón, dice al hombre: “Extiende la mano.” La extendió y su mano quedó restablecida. En cuanto salieron, los fariseos se confabularon con los herodianos para acabar con Él. (Mc 3, 1-6) Hoy esta curación que enmarcamos en los milagros de Jesús es una buena noticia para todos nosotros, porque nos abre los límites a los que nos tienen sometidos las leyes. Sabemos que estas son necesarias para la convivencia, para el orden, para el entendimiento, para el juicio, para la sentencia y para organizarnos la vida, en definitiva son un bien que nos ayudan a vivir. Este es el marco del relato que nos propone el Evangelio de hoy, es sábado, la Ley dice: “el sábado se descansa”, estamos en la sinagoga, Jesús y el hombre de la mano paralizada están rodeados de fariseos, hombres cumplidores de la Ley. ...
El sábado se hizo para el hombre
17 de Enero
Por Mª Nieves Díez Taboada
  Un sábado, atravesaba el Señor un sembrado; mientras andaban, los discípulos iban arrancando espigas. Los fariseos le dijeron: «Oye, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?» Él les respondió: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre? Entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros.» Y añadió: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado.»(Marcos 2, 23-28) Los ordenancistas doctores de la ley acechaban a los discípulos y criticaban estas pequeñas cosas, para desacreditar a Jesús como profeta: “un revolucionario, que no cumple la ley y viene con nuevas teorías, a darnos lecciones como enviado de Dios”. Pero el evangelio no da puntada sin hilo, Jesús, aprovecha la circunstancia para demostrar su conocimiento detallado de la escritura, con el breve ejemplo de David y sus hombres, que comieron de los panes de las ofrendas, apuntando que, fue “en tiempo del sumo sacerdote Abiatar”. La recolección de espigas no era”una pequeña cosa”. Nos dice el teólogo Andrés Manrique que “este pasaje es solo un marco para que Jesús exponga su criterio. ...
Ayunando por amor
16 de Enero
Por Hermenegildo Sevilla
En aquel tiempo, como los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno, vinieron unos y le preguntaron a Jesús: «Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?». Jesús les contesta: «¿Es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Mientras el esposo está con ellos, no pueden ayunar. Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día. Nadie le echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto, lo nuevo de lo viejo, y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos». (Marcos 2, 18-22) El discípulo de Cristo camina por este mundo como un peregrino en busca de la tierra prometida, y esta tierra no es otra cosa que el mismo Jesucristo. El Señor promete a sus hijos una vida eterna plena de paz, alegría y felicidad, una vida que está en Él y sólo en Él. Por eso todos nuestros pasos, aquí en la Tierra, deben encaminarse a su búsqueda, en el afán perseverante y confiado de poder encontrarnos con Él, todos los días, de una u otra manera, en uno ...
II Domingo del Tiempo Ordinario.  Is 49,3.5-6; Sal 39; 1 Co 1,1-3: Jn 1, 29-30 Sin duda, tanto la lectura del profeta Isaías, como el texto evangélico que hoy nos propone la liturgia dominical, tienen un claro sentido cristológico. Jesús es quien personaliza la visión del profeta: “Tú eres mi siervo, de quien estoy orgulloso”. “Te hago luz de las naciones  para que mi salvación llegue hasta el confín de la tierra”. Y Juan el Bautista señala a Jesús no solo como Mesías, o como Cordero de Dios, sino como Hijo de Dios. Aunque acabamos de iniciar el Tiempo Ordinario, es imposible perder la memoria del misterio que acabamos de celebrar en los días de Navidad y Epifanía. Es a la luz del nacimiento y manifestación de Jesús como se comprenden mejor los textos de este día. Aunque el núcleo del mensaje es la presentación de Jesucristo como merecedor de nuestro seguimiento, también es posible leer los pasajes citados aplicándonoslos sin vana pretensión, sino precisamente desde el acontecimiento revelado en la persona de Jesús. No es hacer violencia a la revelación  si cada uno personalizamos las palabras que hoy se proclaman: “Desde el vientre me formó siervo suyo”. “Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas”. “Llamado a ser apóstol”. Es por Jesucristo y en Él donde cada uno podemos descubrirnos ...
El cordero de Dios que quita el pecado del mundo
15 de Enero
Por José Cañizares
  En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo.” Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel». Y Juan dió testimonio diciendo: «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquél sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo.” Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».(Juan 1, 29-34)   Juan Bautista ve venir a Jesús, e inspirado de lo Alto reconoce en Èl al enviado de Dios, y lo manifiesta: “Este es el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. Juan es el testigo humilde de la divinidad de Jesús. Jesús viene por tanto a quitar tu pecado y el mío, el pecado de todos los que nos rodean, muchos de los cuales aunque no lo manifiesten andan perdidos, desorientados, angustiados por las cosas del mundo. Nuestra misión a ...
¡Sígueme!
14 de Enero
Por Rafael Alcázar
En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a la orilla del lago; la gente acudía a él, y les enseñaba. Al pasar, vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme.» Se levantó y lo siguió. Estando Jesús a la mesa en su casa, de entre los muchos que lo seguían un grupo de publicanos y pecadores se sentaron con Jesús y sus discípulos. Algunos escribas fariseos, al ver que comía con publicanos y pecadores, les dijeron a los discípulos: «¡De modo que come con publicanos y pecadores!» Jesús lo oyó y les dijo: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.»Marcos (2,13-17)   Señor, tu bien me conoces y sabes de mi incapacidad para seguirte, para caminar tras tus huellas luminosas. Pero insistes cada dia. De nuevo escucho tu propuesta: “¡Sígueme!”… “…aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”. Mt 11-29. Yo quiero seguirte. Quiero parecerme a ti. Tener tus actitudes, tus gestos, tu cariño, tu misericordia, tu amor para los que me rodean para que ellos que compartirán este dia de viaje en mi vida. Anhelo tu discernimiento para no dejarme seducir ni embaucar por los continuos engaños del maligno que tantas veces me llama ...
Escuchaban la Palabra
13 de Enero
Por Antonio Pavía
  Cuando a los pocos días entró Jesús en Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Y les proponía la palabra. Y vinieron trayéndole un paralítico entre cuatro y, como no podían presentárselo por el gentío, levantaron la techumbre encima de donde él estaba, abrieron un boquete y descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dice al paralítico: «Hijo, tus pecados quedan perdonados». Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: «Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo uno, Dios?». Jesús se dio cuenta enseguida de lo que pensaban y les dijo: «¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil: decir al paralítico “tus pecados te son perdonados” o decirle “levántate, coge la camilla y echa a andar”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados – dice al paralítico -: «Te digo: levántate, coge tu camilla y vete a tu casa». Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto una cosa igual».(Marcos 2, 1-12) Se agolparon tantos que ni siquiera ante la puerta había ya sitio, y Jesús les anunciaba la Palabra. En ...
¿Cuál es tu lepra?
12 de Enero
Por Jerónimo Barrio
  En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: -«Si quieres, puedes limpiarme». Compadecido, extendió la mano y lo tocó, diciendo: -«Quiero: queda limpio». La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole severamente: -«No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para que sirva de testimonio». Pero, cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en lugares solitarios; y aun así acudían a el de todas partes. (Marcos 1, 40-45) ¿Cual es tu lepra? ¿Cuales son tus miserias que necesitan curación? ¿Qué tendría yo que suplicar al Señor si le viese pasar por mi vida? ¿Qué rogaría de rodillas a Cristo que apartase de mi vida y sanase? No vendría mal hacernos este tipo de preguntas de vez en cuando a la luz de este Evangelio. La lepra era la mas dolorosa de las enfermedades de aquella época porque las otras te mataban y punto, pero esta, te mataba en vida, poco a poco, ya que no se curaba nunca y el que la padecía soportaba la deformidad progresiva de su cuerpo, el abandono y el rechazo de todos ...
La oración de intercesión
11 de Enero
Por Hijas del Amor Misericordioso
  En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron: -«Todo el mundo te busca». Él les responde: -«Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido». Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios. (Marcos 1, 29-39) No son pocos los que dicen que orar es aburrido, que no tiene sentido, que no sirve para nada… El evangelio de hoy  nos muestra justo lo contrario y nos ofrece una pequeña muestra de cómo Jesús acoge y atiende las peticiones de la gente. Las personas cercanas a ...
Cállate y sal de él
10 de Enero
Por Ángel Pérez
  En la ciudad de Cafarnaún, el sábado entró Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar: «¿Qué tenemos que ver nosotros, contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». Jesús lo increpó: «Cállate y sal de él». El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen». Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea. Marcos 1, 21-28   Jesucristo es la Palabra de Dios hecha carne. La Palabra de Dios es creadora. Crear   –de la nada– es un verbo que para los hebreos sólo se le aplica a Dios. Los fariseos y escribas se habían apoderado de la ley libertadora que Dios había entregado a los hijos de Israel en el Sinaí y la habían convertido en un moralismo inmisericorde que empujaba al hombre a lo que hoy denominamos “postureo”, es decir a la hipocresía, dado que eran normas imposibles de cumplir.   Jesucristo tiene Palabras de Vida Eterna que le ...
Jesús, primer evangelizador
9 de Enero
Por Juanjo Calles
<<Después de que Juan fue entregado, Jesús marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: “Se ha cumplido el tiempo y está cerca el Reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio. Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermanos de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: “Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres”. Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. A continuación los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon en pos de él>> (Mc 1, 14-20) Hemos terminado el tiempo litúrgico de la Navidad y comenzamos el Tiempo Ordinario, dejamos de contemplar el Misterio de la Encarnación, Dios que se ha hecho carne, prójimo nuestro en la persona de Jesús y pasamos, hoy, a contemplarlo iniciando su ministerio público en la Galilea de los gentiles. El testimonio que el Señor da de Sí mismo y que San Marcos ha recogido en su Evangelio “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva” (1.15), tiene sin duda un gran alcance, ya que ...
¿Tú vienes a mí?
8 de Enero
Por Valentín de Prado
En aquel tiempo, fue Jesús de Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Pero Juan intentaba, disuadirlo, diciéndole: -«Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?» Jesús le contestó: -«Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere. » Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz del cielo que decía: -«Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto.» Mt 3,13-17          Normalmente el domingo que sigue a la fiesta de la Epifanía está dedicado a celebrar el bautismo de Jesús, y señala la culminación de todo el ciclo de la Natividad o de la manifestación del Señor. Es también el domingo que da paso al llamado  tiempo ordinario.           Es este un pasaje y hoy una fiesta en la Iglesia, enormemente importante por su significado.  Por una parte, hay que destacar el impresionante gesto de Jesús de presentarse ante Juan como uno más en medio de tantos pecadores que allí habría esperando su turno para ser bautizado. Seguramente San Juan Bautista cuando le vio en la cola no sabría qué hacer…. El Bautista exclamó: “Soy yo el que necesita ...
El milagro moral: la comunidad
7 de Enero
Por Juan Ignacio Echegaray
En aquel tiempo, al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías: «Tierra de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló». Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos». Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Su fama se extendió por toda Siria y le traían todos los enfermos aquejados de toda clase de enfermedades y dolores, endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y él los curó. Y lo seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania. (Mt 4, 12-17. 23-25) Al inicio del año litúrgico, la Iglesia santifica el tiempo con la presencia de Cristo. El Señor conduce la historia con justicia. Las narraciones de vocación, las síntesis de la misión, el quinto evangelio – como llamó Pablo VI a la geografía en Tierra Santa -, son el cuadro en el que Jesucristo sitúa ...
  “Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a dorarlo”. Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: “En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta: “Y tú Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las poblaciones de Judá; pues de ti saldrá un jefe que pastoreará a mi pueblo Israel”. Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén diciéndoles: “Id y averiguar cuidadosamente qué hay del niño, y cuando lo encontréis, avisadme para ir yo también a adorarlo”. Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo ...
Un pasito más hacia la periferia
5 de Enero
Por Pablo Morata
  En aquel tiempo, determinó Jesús salir para Galilea; encuentra a Felipe y le dice: -«Sígueme». Felipe era de Betsaida, ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encuentra a Natanael y le dice: -«Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret». Natanael le replicó: -«¿De Nazaret puede salir algo bueno?». Felipe le contestó: -«Ven y verás». Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: -«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño». Natanael le contesta: -«¿De qué me conoces?». Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi». Natanael respondió: -«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». Jesús le contestó: -«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores». Y le añadió: -«En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».  (Jn. 1, 43-51)   “A Dios nadie le ha visto jamás, el Hijo único es quien nos lo ha mostrado”, proclamábamos en la 2ª lectura de la Misa del día de Navidad. Creo que la liturgia de estos días es algo así como una “presentación en sociedad” de este ...
Anuncio y seguimiento
4 de enero
Por Juanjo Guerrero
Estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: “Este es el Cordero de Dios”. Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: “¿Qué buscáis?”. Ellos le contestaron: “Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?”. Él les dijo: “Venid y lo veréis”. Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; era como la hora décima. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: “Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)”. Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: “Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro”). (Jn. 1, 35-42) Este sencillo pasaje evangélico, en el que se narra el encuentro de Jesús con sus primeros discípulos, tiene lecciones muy sutiles para todos nosotros. En primer lugar está el comentario que Juan hace del Mesías. Es imprescindible que alguien anuncie a Jesucristo para que los demás lo conozcan y, sin ser coaccionados de ninguna manera, decidan, o no, seguirlo. Los cristianos estamos llamados a realizar ese anuncio sin complejos, con claridad y tantas cuantas veces se nos presente la ocasión de hacerlo. Esta ...
El testimonio del Bautista
3 de enero
Por Tomás Cremades
Al día siguiente, al ver Juan a Jesús, que venía hacia él, exclamó: “Este es el Codero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía; pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel”. Y Juan dio testimonio diciendo: “He contemplado al Espíritu que bajaba del Cielo como una paloma y se posó sobre Él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre Él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”. Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios”. (Jn 1, 29-34) Comienza Juan Bautista con un: “Al día siguiente…”. Ese día anterior, era el día en que fue interpelado Juan por los fariseos para saber exactamente su personalidad y en nombre de quién bautizaba. Juan es un hombre honesto que solo declara lo que el Espíritu le ha revelado: no es el Cristo esperado y profetizado como Mesías en los Libros Sagrados, no es ni tiene el espíritu de Elías, y no se considera profeta. Llama la atención que declara no conocerlo, siendo así ...
Allanad el camino del Señor
2 de Enero
Por Ernesto Juliá
  Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?». Él confesó y no negó; confesó: «Yo no soy el Mesías». Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?». Él dijo: «No lo soy». – «¿Eres tú el Profeta?» Respondió: «No». Y le dijeron: «¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?». El contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías». Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?». Juan les respondió: – «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia». Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan estaba bautizando. (Juan 1, 19-28) Estamos celebrando, en estos días y en la intimidad de nuestra alma, de nuestra familia, y en comunión con toda la Iglesia, el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, y su manifestación a todas las gentes: a Israel, al mundo entero. El Evangelio de hoy recoge el diálogo que Juan el Bautista, el ...
María, la primera discípula
1 de Enero
Por Victoria Luque
  En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo hacía Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción. (Lucas 2, 16-21) María escucha, de labios de los pastores, lo que ella ya sabía por boca del ángel Gabriel. Que el niño nacido de sus entrañas sería santo, sería llamado Hijo del Altísimo, que su reino no tendrá fin, que ante él los reyes enmudecerán y todo lo creado le rendirá pleitesía… María lo escucha todo de nuevo, y de nuevo lo guarda todo en su corazón. Esta actitud de rumiar, meditar, esperar en Dios es la actitud del seguidor de Cristo jesús. María ya nos abre el camino, nos dirige por la senda de cómo debemos afrontar los acontecimientos de nuestra vida: guardando todo lo que nos ...
El Verbo era Dios
31 de Diciembre
Por Buenanueva
  En el principio existía el Verbo y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y ...
La ternura de Dios
30 de Diciembre
Por Francisco Lerdo de Tejada
  Cuando se retiraron los magos, el ángel del señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo». José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo». Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y vuelve a la tierra de Israel, porque han muerto los que atacaban contra la vida del niño». Se levantó, tomó al niño y a su madre y volvió a la tierra de Israel. Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se retiró a Galilea y se estableció en una ciudad llamada Nazaret. Así se cumplió lo dicho por medio de los profetas, que se llamaría nazareno. (Mateo 2, 13-15. 19-23) Es Navidad. Dejémonos vencer por la ternura de Dios. Es todo tan sencillo, tan fácil. No habría nada ...
Dios ha escuchado
29 de Diciembre
Por Miguel Iborra
Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones». Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos “han visto a tu Salvador”, a quien has presentado ante todos los pueblos: “luz para alumbrar a las naciones” y gloria de tu pueblo Israel». Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María su madre: «Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción – ...
Luz para las naciones
29 de Diciembre
Por Jerónimo Barrio
  Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones». Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos “han visto a tu Salvador”, a quien has presentado ante todos los pueblos: “luz para alumbrar a las naciones” y gloria de tu pueblo Israel». Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María su madre: «Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción ...
Persecución y salvación
28 de Diciembre
Por Pedro Barrado
Cuando ellos se retiraron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: –Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo. José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo». Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías: «Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel, que llora por sus hijos y rehúsa el consuelo, porque ya no viven». (Mt 2,13-18) El evangelio de hoy, fiesta de los Santos Inocentes, es una de las páginas evangélicas más famosas, aunque, probablemente, peor entendidas. Muchos han visto en ella solo el gesto cruel de un rey despótico como fue Herodes el Grande. Es cierto que Herodes gobernó con mano de hierro y que en ocasiones fue muy violento, contando en su biografía ...
Nacimiento, muerte y resurrección
27 de Diciembre
Por Juan Sánchez
El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.» Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. (Juan 20,2-8) En pleno tiempo de Navidad, la Iglesia nos ofrece como evangelio este texto de san Juan, festividad que hoy celebramos. Tal vez por esto la primera lectura es también una epístola de san Juan (1, 1-4), en la que el evangelista hace profesión de su fe: “Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida… nosotros la hemos visto, os damos testimonio ...
Vio y creyó
27 de Diciembre
Por Buenanueva
  El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto» Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. (Juan 20, 2-8)
Revestidos de misericordia
26 de Diciembre
Por Gloria Mª Tomás
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.» Mateo, 10,17-22 Jesucristo recopila en este Evangelio dos aspectos orientadores. De una parte, señala cuánto pueden sufrir los seguidores del Señor al anunciar su doctrina y su vida: dolores físicos, sufrimientos morales, manipulación…; pero a su vez, y este segundo aspecto es mucho más importante, Jesús  asegura que siguiéndole y perseverando, se encuentra la salvación, que no hay que preocuparse malamente por nada, ni siquiera de cómo defenderse ante las injurias. Implícitamente, pide vivir en la misericordia de Dios.Presentar con nuestra vida, con nuestras palabras, que nada es irreparable porque Dios salva, porque desde Él todo adquiere una ...
El silencio sideral
25 de Diciembre
Por Francisco Jiménez Ambel
  En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. El Verbo en el principio estaba junto a Dios. Por medio del Verbo se hizo todo, y sin él no se hizo nada de lo que se ha hecho. En el Verbo había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla , y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció, Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. Y el Verbo se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria; gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad, Juan da ...