Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Jueves, agosto 21, 2014
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La actitud del corazón
21 de Agosto
Por Jesús Esteban
«En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: ‘Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda’. Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: “La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda”. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?”. El otro no abrió la boca. Entonces ... Seguir leyendo
Dios y el paro
20 de Agosto
Por Francisco Jiménez
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: “El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: “Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido”. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: “¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”. Le respondieron: “Nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Id también vosotros a mi viña”. Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: “Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: “Estos últimos han trabajado solo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”. Él replicó a uno de ellos: “Amigo, no te hago ...
Sí, como tú quieras
19 de Agosto
Por Victoria Luque
«Dijo Jesús a sus discípulos: “Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios”. Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: “Entonces, ¿quién puede salvarse?”. Jesús se les quedó mirando y les dijo: “Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo”. Entonces le dijo Pedro: “Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?”. Jesús les dijo: “Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. Muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros”». (Mt 19, 23-30) Lo repito, dice Jesús: difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito. Más fácil es que entre un camello por el ojo de una aguja –una hipérbole, ciertamente- que un rico entre en los cielos. ¿Por qué Jesús insiste tanto? ¿Por qué es tan importante dejar a un lado las ...
La cima espiritual
18 de Agosto
Por Jerónimo Barrio
«En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: “Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?”. Jesús le contestó: “¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”. Él le preguntó: “¿Cuáles?”. Jesús le contestó: “No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo”. El muchacho le dijo: “Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?”. Jesús le contestó: “Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres —así tendrás un tesoro en el cielo— y luego vente conmigo”. Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico». (Mt 19,16-22) Un joven, no se sabe si por arrogancia o por verdadero deseo de ser santo, le pide a Jesús qué hay que hacer para conseguir el doctorado en Cielo, la medalla de oro, el “top one” o como se prefiera llamar… Quiere saber qué es lo que hay que hacer para alcanzar la cima espiritual. Es él el que lo reclama y no es Jesús el que se lo ha pedido primero. Esto es importante porque en estas cosas de la vocación, jugar a ser el mejor, ...
Humilde y tenaz
17 de Agosto
Por Mª Nieves Díez Taboada
«En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: “Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo”. Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: “Atiéndela, que viene detrás gritando”. Él les contestó: “Solo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel”. Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: “Señor, socórreme”. Él le contestó: “No está bien echar a los perros el pan de los hijos”. Pero ella repuso: “Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos”. Jesús le respondió: “Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas”. En aquel momento quedó curada su hija». (Mt 15,21-28) En el tiempo de Jesús, en esta zona había muchos gentiles que vivían mezclados con los judíos creyentes. San Marcos narra que Jesús entró en una casa y no quería darse a conocer, pero san Mateo escribe que la mujer, aunque no es judía, le reconoce como el hijo de David, lo que demuestra que Jesús iba precedido por su fama. Es desde luego sorprendente la indiferencia del Señor y su reación ante la insistente ...
Amor y corrección
13 de Agosto
Por Antonio Pavía
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”». (Mt 18,15-20) Somos enormemente perspicaces para descubrir el mal del otro, encontrar la paja en el ojo ajeno como dice Jesús, y muy poco, muy poco listos para detectar nuestras carencias ético-morales. El evangelio de hoy nos habla de la corrección fraterna. Alguien podría pensar, después de la introducción a este texto, que considero peligroso o fuera de lugar el hecho de que un hermano corrija a otro hermano. Nada de eso. Además, ¿quién soy ...
La cercanía a Jesús
12 de Agosto
Por Manuel Requena
«En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: “¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?”. Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: “Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños”». (Mt 18,1-5. 10.12-14) Te preguntaron, Señor, por el más grande, y tú pusiste en medio al niño más pequeño de los que por allí correteaban. ¡Que gracia tienes, Jesús de los niños del Reino! ¿Qué tenía aquel niño para que ...
Ánimo, soy yo: ¡no temáis!
10 de Agosto
Por Ángel Olias
Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípu­los a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mien­tras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús, andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo en seguida: -«¡Animo, soy yo, no tengáis miedo!» Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.» Él le dijo: -«Ven.» Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: -«Señor, sálvame.» En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: -«¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?» En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él, diciendo: -«Realmente eres Hijo de Dios.» (Mt 14,22-23). En este domingo XIX del Tiempo Ordinario la Iglesia nos presenta este fragmento del evangelio de Mateo con que se nos llama seriamente a la fe. Es un pasaje donde se contrasta el poder ...
¿Cuál es tu cruz hoy?
8 de Agosto
Por Juan José Calles
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad”». (Mt 16,24-28) El misterio de la cruz es el talismán precioso de los cristianos. Es el misterio escondido que a los paganos no ha sido revelado. El misterio de la cruz ha sido revelado a los pequeños, a los cristianos. La cruz gloriosa es el secreto profundo de los cristianos. La cruz, que es precisamente lo que el mundo rechaza, aquello de lo que todo el mundo huye. La cruz es una forma de hablar, una palabra que significa lo que el mundo detesta, lo que todo el mundo odia, lo que nadie quiere. La cruz es el signo del sufrimiento, es todo aquello que nos destruye y nos hace sufrir. La cruz es ...
El justo vivirá por la fe
6 de Agosto
Por Ramón Domínguez
«En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: “Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: “Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo”. Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: “Levantaos, no temáis”. Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: “No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos”». (Mt 17,1-9) Hoy celebramos la fiesta de la Transfiguración del Señor. Seis días antes de este acontecimiento, Pedro ha proclamado que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios vivo, y a continuación Jesús ha anunciado públicamente que Él, el Hijo del Dios vivo, va a ser entregado en manos de los pecadores, ...
​Lo que Tú quieras…
5 de Agosto
Por Javier Alba
«Entonces, unos fariseos y escribas de Jerusalén se acercaron a Jesús y le dijeron: “¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros antepasados y no se lavan las manos antes de comer?”. Jesús llamó a la multitud y le dijo: “Escuchen y comprendan. Lo que mancha al hombre no es lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella”. Entonces se acercaron los discípulos y le dijeron: “¿Sabes que los fariseos se escandalizaron al oírte hablar así?”. El les respondió: “Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Déjenlos: son ciegos que guían a otros ciegos. Pero si un ciego guía a otro, los dos caerán en un pozo”». (Mt 15,1-2.10-14) Los fariseos se acercan a Jesús, pero más que a escucharle, van a preguntarle. Siempre le preguntan: que por qué tus discípulos no ayunan, que por qué no se lavan las manos antes de comer, que si esto o aquello es lícito, etcétera, etcétera. No escuchan, preguntan. No parecen el pueblo del oído, del Escucha Israel, sino el pueblo de la pregunta trampa. Jesús llama a la gente, a todos, y les dice: “Escuchad”. Los fariseos no pueden escuchar porque tienen el oído cerrado, porque solo escuchan a su corazón: de lo que rebosa el corazón habla la boca. Los fariseos se fueron escandalizados. ...
«Entonces, unos fariseos y escribas de Jerusalén se acercaron a Jesús y le dijeron: “¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros antepasados y no se lavan las manos antes de comer?”. Jesús llamó a la multitud y le dijo: “Escuchen y comprendan. Lo que mancha al hombre no es lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella”. Entonces se acercaron los discípulos y le dijeron: “¿Sabes que los fariseos se escandalizaron al oírte hablar así?”. El les respondió: “Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Déjenlos: son ciegos que guían a otros ciegos. Pero si un ciego guía a otro, los dos caerán en un pozo”». (Mt 15,1-2.10-14) Los fariseos se acercan a Jesús, pero más que a escucharle, van a preguntarle. Siempre le preguntan: que por qué tus discípulos no ayunan, que por qué no se lavan las manos antes de comer, que si esto o aquello es lícito, etcétera, etcétera. No escuchan, preguntan. No parecen el pueblo del oído, del Escucha Israel, sino el pueblo de la pregunta trampa. Jesús llama a la gente, a todos, y les dice: “Escuchad”. Los fariseos no pueden escuchar porque tienen el oído cerrado, porque solo escuchan a su corazón: de lo que rebosa el corazón habla la boca. Los fariseos se fueron escandalizados. ...
Porque creo en Cristo, creo en la Iglesia
4 de Agosto
Por Juan Manuel Balmes
«En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: “Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer”. Jesús les replicó: “No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer”. Ellos le replicaron: “Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces”. Les dijo: “Traédmelos”. Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños». (Mt 14,13-21) Cristo, después de mostrar que Él es el verdadero alimento, que su Palabra es Vida, que es Señor del Pentateuco y que en Él se da la doble naturaleza de hombre y Dios en el milagro de los panes y los peces, hoy nos ...
«En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: “Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer”. Jesús les replicó: “No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer”. Ellos le replicaron: “Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces”. Les dijo: “Traédmelos”. Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños». (Mt 14,13-21) Cristo, después de mostrar que Él es el verdadero alimento, que su Palabra es Vida, que es Señor del Pentateuco y que en Él se da la doble naturaleza de hombre y Dios en el milagro de los panes y los peces, hoy nos ...
Sabiduría para no andar a dos aguas…
2 de Agosto
Por César Allende
«En aquel tiempo oyó el virrey Herodes lo que se contaba de Jesús, y dijo a sus ayudantes: “Ese es Juan Bautista que ha resucitado de entre los muertos, y por eso los Poderes actúan en él”. Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado por motivo de Herodías, mujer de su hermano Felipe, porque Juan le decía que no le estaba permitido vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: “Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan Bautista”. El rey lo sintió; pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron y fueron a contárselo a Jesús». (Mt 14, 1-12) A veces la palabra de la Verdad compromete la vida misma: Juan –voz en el desierto de la increencia, de la flojera espiritual y del pensamiento vacilante– acabó sus días en la ...
Cada rincón es tierra de misión
1 de Agosto
Por Juan Sánchez
«En aquel tiempo, fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada: ”¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?”. Y aquello les resultaba escandaloso. Jesús les dijo: “Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta”. Y no hizo allí muchos milagros porque les faltaba fe». (Mt 13, 54-58) Es nuestra realidad. Admiramos a quienes marchan a evangelizar a tierras lejanas y nos sorprendemos de verles felices año tras año en su misión, predicando la Buena Noticia del Amor de Dios y dando su vida por el Evangelio. Y se nos recuerda que todos los cristianos tenemos la misión de evangelizar, de profetizar, de hablar de Dios a los hombres. Y nos cuesta. ¿Cómo van a creer si ven nuestros pecados, si conocen nuestras limitaciones y pobrezas? Y, sin embargo, esta es la grandeza de la misión a la que todos los creyentes estamos llamados: somos pobres hombres y mujeres, vasijas de barro, que portamos el tesoro más grande que pueda haber en la tierra: Cristo ha muerto y resucitado por todos nosotros para que tengamos vida en abundancia. Se ...
Dios mío, que no sea sordo a tu llamada
31 de Julio
Por Juan Alonso
«En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto? Ellos les contestaron: “Sí”. Él les dijo: “Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo”. Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí». »”. (Mt 13, 47-53) Con la parábola de la red barredera, Jesús termina el discurso de las parábolas del Reino. Esta parábola recoge una enseñanza semejante a la del trigo y la cizaña: en el tiempo presente y hasta el fin del mundo, en el reino de Dios encontraremos frutos buenos y malos, santidad y pecado… Es inevitable que los “hijos de Dios” convivan con los “hijos del Maligno”, y que el mal y el bien se entrecrucen a lo largo de la historia y en nuestras vidas personales; pero al final, Cristo, el Hijo ...
¿Dónde ponemos nuestras fuerzas?
30 de Julio
Por Antonio Simón
«En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra”». (Mt 13,44-46) El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra. Hoy nos pone la Iglesia un termómetro sencillo para calibrar nuestra fe, nuestro amor por Cristo. La palabra parece fácil de entender; todos nosotros nos esforzamos y ponemos nuestro empeño en aquello que consideramos valioso, que nos “realiza” y cumple nuestros sueños, y Jesús, que nos conoce profundamente, nos lo hace presente. Pero más allá del entendimiento está el hecho de que muchas veces nos sentimos infelices, insatisfechos y no sabemos por qué. Sin embargo, el ...
Entre el cielo y el infierno
29 de Julio
Por Hermenegildo Sevilla
«En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.” Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará.” Marta respondió: “Sé que resucitará en la resurrección del último día.” Jesús le dice: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?” Ella le contestó: “Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo”».  (Jn 11,19-27) Y Dios creó a los ángeles. Y les dotó de una serie de atributos y gracias inmensas. Participaban de la gloria divina y disfrutaban de una felicidad insuperable. Pero a uno de ellos, a Satanás, no le bastaba con eso.  Aspiraba y ambicionaba ser Dios. No necesitó ser tentado para tomar su decisión,  esta fue fruto exclusivo del ejercicio de su libertad, iniciando así, en un acto total de rebeldía, una batalla contra el mismo Dios que le había ...
La potencia de la vida
28 de Julio
Por Alfredo Esteban
«En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: “El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas”. Les dijo otra parábola: “El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente”. Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: “Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo”». (Mt 13,31-35) Semilla, árbol, aves, vida… Esta parábola del grano de mostaza está cargada de vida; la semilla, aunque esté seca, conserva y lleva en sí la potencia de la vida. Por esto, en cuanto es sembrada en tierra fértil desarrolla todo su poder y hace crecer la hierba, el trigo, las flores, el fruto, el árbol…, en fin, aquello para lo que está destinada. Si contemplamos la Naturaleza observamos que las plantas y los árboles, sean de la familia que sea, aparte de los beneficios que producen para la vida previenen la erosión, producen oxígeno, ...
La alegría del “sí” para siempre
27 de Julio
Por Ernesto Juliá
«En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra. El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?”. Ellos le contestaron: “Sí”. Él les dijo: “Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo”». (Mt 13,44-52) El Señor nos  habla hoy del Reino de los Cielos. El Reino del Amor de Dios que Él ha venido a traer a la tierra y que quiere que germine en el ...
Aprender a leer
26 de Julio
Por Pablo Morata
«¡Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron». (Mt 13, 16-17) Consultando la “Epacta” (Calendario Litúrgico de la Conferencia Episcopal Española) para ver qué Evangelio corresponde al día de hoy, esta permite elegir entre dos perícopas —por cierto, muy cercanas entre sí—: Mt 13,24-30, correspondiente a la “lectio continua” (la parábola del trigo y la cizaña, que ya escuchamos el domingo pasado) y la propia de los santos del día, San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús, que es la que he elegido para comentar, en la que la Liturgia del día propone este breve inciso en medio del discurso parabólico de Mateo, precisamente para indicar porqué habla en parábolas: “porque miran y no ven, escuchan y no oyen ni entienden…”. En realidad, para elegir una lectura apropiada habría que haber recurrido a los evangelios “apócrifos”, pues son los únicos que nos ofrecen datos — probablemente fantásticos— de los padres de María. Nada de ellos hay en los evangelios canónicos, ni tan siquiera en las genealogías de Lucas o Mateo, que siguen la línea paterna. Es muy posible que las narraciones apócrifas estén muy lejos de ...
Disponibles para amar y servir
25 de Julio
Por Valentín de Prado/strong>
«En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: “¿Qué deseas?”. Ella contestó: “Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda”. Pero Jesús replicó: “No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?”. Contestaron: “Lo somos”. Él les dijo: “Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre”. Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: “Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos”». (Mt 20,20-28) Jesús y los discípulos están en camino hacia Jerusalén. Jesús sabe que van a matarlo pero El  ya tenía dicho que el discípulo tiene que seguir al Maestro y cargar su cruz. ...
Nunca se dormirá el que te cuida
24 de Julio
Por Juanjo Guerrero
«En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: “¿Por qué les hablas en parábolas?”. Él les contestó: “A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: ‘Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure’. ¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron”».  (Mt 13,10-17) Cuando se trata de dar a conocer alguna opinión relacionada con temas ideológicos o religiosos, muchas personas se escudan en sus conceptos previos sobre el asunto y filtran cuanto oyen de manera que únicamente lo aceptan si coincide con sus prejuicios. En caso contrario, lo rechazan de plano ...
Fecundidad es vivir la misión
23 de Julio
Por Gloria María Tomás
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mi no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos”». (Jn 15,1-8) Hoy celebra la Iglesia la festividad de Santa Brígida, una de las santas patronas de Europa, y el evangelio que proclama la Santa Misa del día corresponde a los primeros versículos del capítulo 15 de San Juan.  Al recordar la vida de esta santa y al releer este Evangelio, me parece que se puede ...
La muerte ha muerto 
22 de Julio
Por Fernando Zufía
«El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María llorando. Mientras lloraba se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: – “Mujer, ¿por qué lloras?”. Ella les contesta: “Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto”. Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: “Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?”. Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: “Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré”. Jesús le dice: “¡María!”. Ella se vuelve y le dice: “¡Rabboni!”, que significa: “¡Maestro!”. Jesús le dice: “Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: ‘Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro’”. María Magdalena fue y anunció a los discípulos: “He visto al Señor y ha dicho esto”». (Jn 20,1.11-18) El primer día de la semana es el día del Señor, el domingo; es decir, cuando resucita Cristo, como estaba profetizado. Quizás muchas veces nos ...
Dame Tus ojos, quiero ver
21 de Julio
Por Jesús Esteban
«En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: “Maestro, queremos ver un signo tuyo”. Él les contestó: “Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón”». (Mt 12,38-42) Jesús ya había dado signos más que suficientes de la veracidad de su procedencia divina, por ejemplo (sin salirnos del evangelio de San Mateo), su bautismo en el Jordán (la Paloma que se posa sobre Él —a diferencia del «espíritu de Dios que se cernía sobre las aguas» al principio de la creación—), en las tentaciones en el desierto, y principalmente en el Sermón de la Montaña, donde Jesús «se sentó» (Mt 5,1) —a diferencia de ...
​​¿De dónde sale la cizaña?
20 de Julio
Por Francisco Jiménez
«En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: “El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: ‘Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?’. Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. Los criados le preguntaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. Pero él les respondió: “No, que, al arrancar la cizaña podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: ‘Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero’”». (Mt 13, 24-43) Esa es la pregunta que los criados hacen a su señor al comprobar que la cizaña despunta dentro de una buena sementera. Es mitad reproche y mitad espanto: sabemos que pusiste semilla buena, ¿de dónde proviene la cizaña? Es la pregunta por “el mal”, o por el escándalo por el sufrimiento de los inocentes. Nos volvemos al Creador y con total insolencia le decimos: ¿No lo habías hecho “todo” bien? Si todo lo has hecho Tú, y Tú ...
Su espíritu, sobre cada uno de nosotros
19 de Julio
Por Victoria Luque
«En aquel tiempo, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí, y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: “Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones”». (Mt 12,14-21) ¿Por qué quieren los fariseos acabar con Jesús? En principio, a ojos humanos, Jesús era un “pobre hombre” que no tenía donde reposar la cabeza, uno de tantos iluminados que recorrían los caminos de Israel hablando de Dios… Sí, pero no. Jesús resultaba extremadamente incómodo porque reinterpretaba la ley de Moisés, propugnaba una ley del Amor donde la misericordia le gana la partida a la culpa. Jesús curaba en sábado —“el sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado” (Marcos 2, 23-28)—; no condenaba al pecador —“vete, y no peques más” (Jn 8, 1-11)—; se declaraba Hijo de Dios —“no he venido para juzgar al mundo, sino para salvarlo” (Jn. 12, 47)— y mostraba a un Dios amante ...
Los hijos del Pastelero
18 de Julio
Por Jerónimo Barrio
«Un sábado de aquellos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: “Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado”. Les replicó: “¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino solo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la Ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa ‘quiero misericordia y no sacrificio’, no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado”». (Mt 12,1-8) Este pasaje del Evangelio de San Mateo hay que modernizarlo un poco para comprenderlo con más facilidad. Imaginemos que Jesús en vez de atravesar un sembrado con sus discípulos es el dueño de una pastelería y decide pasearse por su local acompañado de sus hijos. Al igual que los discípulos que al sentir hambre empezaron a comer espigas, en la nueva escena picotean de los pasteles recién salidos del horno del negocio del Padre. Esta situación ...