Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Miércoles, septiembre 17, 2014
Estas aquí Home » Blogs » Evangelios
  • Siguenos!

Evangelios

Evangelios
El amor liberador de Jesús
16 de Septiembre
Por Germán Martínez
«En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío. Cuando se acercaba a la entrada de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba. Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo: “No llores”. Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo: “¡ Muchacho, a ti te lo digo, levántate!”. El muerto se incorporo y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre. Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo: “Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo”. La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera». (Lc 7,11-17) El Dios que es amor compasivo y quiere que vivamos se manifiesta aquí a través del signo milagroso de Jesús sobre el poder de la muerte. Por eso, la multitud proclama espontáneamente a Jesús como “un gran profeta que visita a su pueblo.” Esta proclamación es un eco del gran profeta de Israel, Elías, quien también resucita al hijo de la viuda de Sarepta, “dándoselo a su madre” (1º Re 17,23). Tocamos el corazón del ministerio liberador de Jesús, en sus propias palabras: “Los ... Seguir leyendo
Átame a tu corazón
15 de Septiembre
Por Miguel Iborra
«En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego, dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa». (Jn 19,25-27) Virgen María, Tú que sabes de dolores, de compañía, de situaciones que limitan y desconciertan, de llagas humanas y llagas divinas para que el hombre pudiera ser injertado en Dios. Tú que viste a Cristo en su semblanza dolorida, igual que nosotros vemos a tantas y tantas personas que precisan nuestra ayuda. Hay tantos cuerpos rotos, tantos niños abandonados…, y nuestras conciencias siguen dormidas. Nunca vemos el momento oportuno para acogerte, de verdad, en nuestro corazón, llenarlo de tus dones y adaptar nuestra vida a la tuya. Concluyo con unas palabras de José Luis Martín Descalzo: “Tú, que sabes de espadas, Virgen Madre de los Dolores, pon en tu corazón a cuantos tienen el alma destrozada”. Miguel Iborra  
La cruz es el despertador de la fe
14 de Septiembre
Por Ángel Pérez
«En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: “Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él”». Juan (3,13-17) Hoy la Iglesia celebra le exaltación de la Santa Cruz. Dice el diccionario —entre otras acepciones— que exaltación es: “Alabanza de una persona o cosa en la que se resaltan mucho sus cualidades o méritos”. El Pueblo de Israel ha recibido en el Sinaí la llave que le posibilitaba acceder al cielo: “Haz esto y vivirás”, pero la han convertido en una ideología, como nos dice el Papa Francisco tantas veces: “El cristiano que sigue una ideología ya no es cristiano”. Jesús le dice al portador de esta ideología que nadie ha subido al cielo. Nadie ha conseguido romper los miedos que nos cercan para acceder a esa vida para la que nos pensó el Creador. Hoy exaltamos esa cruz que nos ...
¿Por qué me llamáis Señor?
13 de Septiembre
Por Antonio Pavía
«En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: “No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano. Cada árbol se conoce por su fruto; porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca. ¿Por qué me llamáis “Señor, Señor”, y no hacéis lo que digo? El que se acerca a mi, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone por obra se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó y quedó hecha una gran ruina». (Lc 6,43-49) Preciosa esta catequesis de Jesús. Multitud de riachuelos brotan de ella; no hay duda, el Evangelio del Hijo es el Manantial de Aguas del Padre. Así fue como llamó Jeremías a Dios (Jr 2,13). De entre tantas fuentes ...
La cruz despeja todas las incógnitas      
12 de Septiembre
Por Manuel Requena
«En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola: “¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: ‘Hermano, déjame que te saque la mota del ojo’, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano». (Lc 6, 39-42) ¡Interrogantes de la Buena Nueva! Interrogantes de toda la Escritura. Esencial interrogancia de Dios. ¿Es realmente una parábola? Casi todo el texto de hoy es una pregunta, incitando a una respuesta. Y la respuesta perfecta nos la da el mismo texto, será llegar a ser como el Maestro, Cristo Jesús. En el llamado “Sermón de la llanura” de Lucas, se intercala esta invitación al examen propio, antes de ir a ejercitar el gran mandamiento de ayuda al hermano. A veces habrá que ayudar al prójimo, incluso con una viga en el ojo, pero lo que quiere Jesús es la sinceridad del corazón. Hay que sacar la viga ...
No hay luz oscura, ni fruto estéril
11 de Septiembre
Por Enrique Solana
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis solo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien solo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis solo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros.» (Lc 6,27-38) El comienzo de ...
Seguir a Jesús: una muy Buena Aventura
10 de Septiembre
Por Ángel Olias
“En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: –Dichosos los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. –Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. –Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. –Dichosos vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del Hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo: porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, –¡Ay de vosotros, los ricos, porque ya tenéis vuestro consuelo! –¡Ay de vosotros, los que estáis saciados, porque tendréis hambre! –¡Ay de los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis! –¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas (Lc 6,20-26)”. Lo primero de todo, cuando leemos o escuchamos este fragmento del Evangelio de Lucas llamado ¨Las Bienaventuranzas”, percibimos una diferencia notable frente a la versión de Mateo (Mt 5, 1-12). En Mateo aparecen nueve bienaventuranzas (ocho más un epílogo conclusivo que hace referencia a la persecución por causa de Jesús) y en Lucas, solo cuatro (tres más el mismo epílogo citado). Pero quizá haya otra diferencia mucho más importante: Mateo utiliza la tercera persona del plural (ellos), excepto en la novena bienaventuranza, mientras que Lucas usa la segunda persona del plural ...
María, regalo de Dios a la humanidad
8 de Septiembre
Por Juan José Calles
«El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: “María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: “José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados”. Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: “Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa ‘Dios con nosotros’”». (Mt 1,18-23) La figura de la Virgen María nos acompaña a lo largo de todo el Año Litúrgico y está muy presente en la travesía de los meses veraniegos fundamentalmente en las solemnes liturgias de Ntra. Sra. Del Carmen (julio), la Asunción de María y María Reina (agosto) y la Natividad de la Virgen María (septiembre). En cada una de estas grandes fiestas celebramos la presencia protectora de la Madre en todas las circunstancias y caminos por los que ...
Corregir con amor es deber de amor
7 de Septiembre
Por Francisco Lerdo de Tejada
«Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano. «Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.» (Mt 18, 15-20) Los detalles del Señor rezuman delicadeza. Nos enseña a tratar de corregir sin herir. Es cierto que hay determinados pecados o actitudes que parecen no encontrar mejor correctivo que una cierta brusquedad. A la hora de corregir a los fariseos el Señor usaba de una cierta violencia. El orgullo espiritual, el creerse mejor que nadie, el desprecio de los demás, el mirar por encima del hombro…, eran y son cosas de difícil corrección. ...
Fuera de Dios no hay reposo
6 de Septiembre
Por Ramón Domínguez
«Un sábado, Jesús atravesaba un sembrado; sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas con las manos, se comían el grano. Unos fariseos les preguntaron: “¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?”. Jesús les replicó: “¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios, tomó los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, comió él y les dio a sus compañeros”. Y añadió: “El Hijo del hombre es señor del sábado”». (Lc 6,1-5) El sábado es una de las instituciones más importantes de la espiritualidad tanto judía como cristiana. Una espiritualidad a la que Cristo llevará a su correcta implicación, como vemos en el evangelio de este día. Sábado viene de Shabbat que significa sosiego, reposo, descanso. Según la tradición judía Dios entró en el Shabbat al concluir los trabajos de la creación. El último de ellos fue la creación del hombre, permitiéndole a este el poder contemplar la obra del Señor para alabarle y entrar con Él en el descanso. Junto con la creación, Dios ha realizado otra obra grandiosa a favor del hombre: la liberación de la esclavitud de Egipto, cuyo propósito es el de establecer una alianza con Israel e introducir al pueblo de Dios en el descanso. Israel vive este tiempo de descanso como un momento sagrado ...
Nada se anteponga a la obra de Dios
5 de Septiembre
Por Javier Alba
«En aquel tiempo, dijeron a Jesús los fariseos y los escribas: “Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio, los tuyos, a comer y a beber”. Jesús les contestó: “¿Queréis que ayunen los amigos del novio mientras el novio está con ellos? Llegará el día en que se lo lleven, y entonces ayunarán”. Y añadió esta parábola: “Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque se estropea el nuevo, y la pieza no le pega al viejo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino nuevo revienta los odres, se derrama, y los odres se estropean. A vino nuevo, odres nuevos. Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: “Está bueno el añejo”». (Lc 5,33-39) Los escribas y fariseos, esclavos del pecado de envidia y de acedía, no se pueden alegrar en el banquete de Bodas del Reino, y juzgan incluso en presencia del novio, del Esposo, de Jesucristo. ¿Cómo es posible no estar alegres ante Cristo? Jesús les responde con una parábola. Los discípulos de los escribas y fariseos ayunan y oran en su propio provecho, para cumplir la ley, como el que cumple su parte del contrato en un negocio. Los discípulos de Juan oran y ayunan en espera de la venida ...
Un tesoro en vasijas de barro
4 de Septiembre
Por Juan M. Balmes
«En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Rema mar adentro, y echad las redes para pescar”. Simón contestó: “Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes”. Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a lo socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: “Apártate de mi, Señor, que soy un pecador”. Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador ...
No te vayas, Señor
3 de Septiembre
Por Horacio Vázquez
“En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella. Él, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le paso; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles. Al ponerse el sol, los que tenían enfermos  con el mal que fuera se los llevaban, y él, poniendo las manos sobre cada uno los iba curando. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: “Tú eres el Hijo de Dios”. Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías. Al hacerse de día salió a un lugar solitario. La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo para que no se les fuese. Pero él les dijo: “también a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado. Y predicaba en las sinagogas de Judea.” No te vayas, Señor, quédate con nosotros, le pidieron los que lo hallaron. Por las calles de Cafarnaún la gente se arremolinaba en busca de Jesús. Se corrió la voz de que había curado a la suegra de un pescador llamado Pedro, y que se hospedaba en su casa, y al atardecer, los que tenían enfermos de cualquier mal, se los llevaban para que los curase, ...
No hay santo sin pasado, ni pecador sin futuro
2 de Septiembre
Por César Allende
«En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Se quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenla un demonio inmundo, y se puso a gritar a voces: “¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios”. Jesús le intimó: “¡Cierra la boca y sal!”. El demonio tiró al hombre por tierra en medio de la gente, pero salió sin hacerle daño. Todos comentaban estupefactos: “¿Qué tiene su palabra? Da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen”. Noticias de él iban llegando a todos los lugares de la comarca».  (Lc 4,31-37) El demonio que vive en el hombre de la Sinagoga de Cafarnaún es “inmundo”. Y vive tan a gusto dentro de él. Jesús nos ha enseñado que “inmundo” y ensuciante es lo que sale del hombre: sus palabras y actitudes. Es bien cierto que la boca habla de la abundancia del corazón. Cuando el corazón esta dominado por el demonio inmundo, lo que sale al exterior inmundo es. Por el contrario, como el Espíritu de la Verdad habita en Jesús, sus palabras son de tal poder que puede expulsar tales demonios ¿Qué es un demonio inmundo? Un espíritu vergonzante, que oculta las ...
El Señor te envía
1 de Septiembre
Por Juan Sánchez
«En aquel tiempo, fue Jesús a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista; para dar libertad a los oprimidos, para anunciar el año de gracia del Señor”. Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles: “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”. Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y decían: “¿No es éste el hijo de José?”. Y Jesús les dijo: “Sin duda me recitaréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”; haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún”. Y añadió: “Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, ...
En la cruz te hallo
31 de Agosto
Por Juan Alonso
«En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: “¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte”. Jesús se volvió y dijo a Pedro: “Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios”. Entonces dijo Jesús a sus discípulos: “El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta”». “(Mt 16, 21-27) ¿Por qué llama Jesús a sus discípulos a cargar con la propia Cruz?, se pregunta el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (n.123). La respuesta que ofrece es sencilla y luminosa: “Al llamar a sus discípulos a tomar su cruz y seguirle (cf. Mt 16, 24), Jesús quiere asociar a ...
«Es como un hombre que, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: “Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”. Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”. Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: “Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”. Su señor le dijo: “¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”. Se acercó también el que había recibido un talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde ...
Fiel a la misión
29 de Agosto
Por Hermenegildo Sevilla
«En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo habla metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se habla casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: “Pídeme lo que quieras, que te lo doy”. Y le juró: “Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino. Ella salió a preguntarle a su madre: “¿Qué le pido?”. La madre le contestó: “La cabeza de Juan, el Bautista”. Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: “Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista”. El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida ...
Ni el día ni la hora
28 de Agosto
Por Alfredo Esteban
“Dijo Jesús a sus discípulos: “Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de la casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. ¿Dónde hay un criado fiel y cuidadoso, a quien el amo encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? Pues, dichoso ese criado, si el amo, al llegar, lo encuentra portándose así. Os aseguro que le confiara la administración de todos sus bienes. Pero si el criado es un canalla y, pensando que su amo tardará, empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo hará pedazos, mandándolo a donde se manda a los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes” No sabemos ni el día ni la hora y no sabemos casi nada de muy poco, aunque no me meteré en este charco de cuánto sabemos o dejamos de saber, allá cada uno con sus saberes. Parece que este Evangelio o Buena Noticia nos habla de dos cosas: por un lado, nos dice ...
Hijos de Adán Y Eva
27 de Agosto
Por Ernesto Juliá
«En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: “Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas”! Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!”». (Mt 23,27-32) El Señor, en el Evangelio de hoy, continúa  llamando la atención sobre la maldad que lleva consigo el vivir falsamente la Religión; sobre el engaño, el escándalo, de que la Verdad que alimenta la inteligencia y el corazón del cristiano, no dirija después sus pasos para hacer de su vida un acto de amor a Dios y a los demás. Jesús comienza hablando de “los sepulcros blanqueados”. Los fariseos a los que se dirige el Señor son, para nosotros,  un espejo de los cristianos que reciben a Cristo en los sacramentos, que son conocidos por su vida “social” cristiana —van a Misa, se casan en la Iglesia, bautizan ...
«En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad! Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Gulas ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpia también por fuera”». (Mt 23, 23-26) No sé porqué, pero cada vez que se me pone delante un pasaje del Evangelio como el de hoy, empiezan a pasarme por la cabeza cantidad de personas, instituciones, jerarcas, curas, políticos, familias reales (o sea, que no son virtuales, que existen realmente, por favor que no se malinterprete como al alcalde de Valladolid), líderes de los medios de comunicación, maestros y educadores; y así hasta una larga lista que va desde mis vecinos y compañeros más cercanos, hasta el más “honorable” de los hombres de Estado. Y me repito por dentro: ¡Qué bien les vendría aplicarse el cuento! Y me sale esa vena inquisitorial que llevo dentro. Y cuando me agacho para coger la piedra que merecen se ...
La santa humildad
25 de Agosto
Por Valentín de Prado
«En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito y, cuando lo conseguís, lo hacéis digno del fuego el doble que vosotros! ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: ‘Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga’ ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro? O también: ‘Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga’. ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo jura también por el que habita en él; y quien jura por el cielo jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él”». (Mt 23,13-22) Terribles imprecaciones las que lanza Jesús contra los escribas y fariseos. Pero no solo contra ellos o no solo por ellos, sino por lo que su actitud y su vida representa. Los fariseos, el fariseo en concreto, podemos ser nosotros mismos, cada uno ...
Todo es gracia, todo es don
24 de Agosto
Por Juan José Guerrero
«En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?”. Ellos contestaron: “Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas”. Él les preguntó: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Simón Pedro tomó la palabra y dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le respondió: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo! Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo”. Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías».  (Mt. 16, 13-20) La impetuosidad de Pedro en la respuesta que da a Jesucristo podría hacer creer a alguno que ese arranque de fe se debió a su carácter, a sus cualidades humanas o la intrepidez con la que había optado por el seguimiento del Maestro. Sin embargo, nada de esto es así, como se ...
Rectitud de intención
23 de Agosto
Por Gloria Mª Tomás
«En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”». (Mt 23,1-12) Me llama la atención que, en este pasaje, se dice que Jesús hablaba a las gentes y a sus discípulos. Lo que dice lo hace para todos, y ...
Entra en mi casa
22 de Agosto
Por Fernando Zufía
«En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús habla hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?”. Él le dijo: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser”. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas”» (Mt 22,34-40) Hoy asistimos al pasaje donde Jesús ratifica ante los judíos el mandamiento principal de la ley, y nos lo da para todos como lo más importante, pues no hay mandamiento mayor que amar a Dios con todo el ser. Y luego lo va ratificando de diversas maneras, como: “Buscad a Dios y lo demás se os dará por añadidura” o “Todo el que deje por mí hermanos, hermanas, padres, hijos… recibirá vida eterna y en el presente, el ciento por uno” o lo que es lo mismo “El que ama a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí”. Jesús a lo largo ...
La actitud del corazón
21 de Agosto
Por Jesús Esteban
«En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: ‘Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda’. Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: “La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda”. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?”. El otro no abrió la boca. Entonces ...
Dios y el paro
20 de Agosto
Por Francisco Jiménez
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: “El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: “Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido”. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: “¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”. Le respondieron: “Nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Id también vosotros a mi viña”. Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: “Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: “Estos últimos han trabajado solo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”. Él replicó a uno de ellos: “Amigo, no te hago ...
Sí, como tú quieras
19 de Agosto
Por Victoria Luque
«Dijo Jesús a sus discípulos: “Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios”. Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: “Entonces, ¿quién puede salvarse?”. Jesús se les quedó mirando y les dijo: “Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo”. Entonces le dijo Pedro: “Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?”. Jesús les dijo: “Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. Muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros”». (Mt 19, 23-30) Lo repito, dice Jesús: difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito. Más fácil es que entre un camello por el ojo de una aguja –una hipérbole, ciertamente- que un rico entre en los cielos. ¿Por qué Jesús insiste tanto? ¿Por qué es tan importante dejar a un lado las ...
La cima espiritual
18 de Agosto
Por Jerónimo Barrio
«En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: “Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?”. Jesús le contestó: “¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”. Él le preguntó: “¿Cuáles?”. Jesús le contestó: “No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo”. El muchacho le dijo: “Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?”. Jesús le contestó: “Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres —así tendrás un tesoro en el cielo— y luego vente conmigo”. Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico». (Mt 19,16-22) Un joven, no se sabe si por arrogancia o por verdadero deseo de ser santo, le pide a Jesús qué hay que hacer para conseguir el doctorado en Cielo, la medalla de oro, el “top one” o como se prefiera llamar… Quiere saber qué es lo que hay que hacer para alcanzar la cima espiritual. Es él el que lo reclama y no es Jesús el que se lo ha pedido primero. Esto es importante porque en estas cosas de la vocación, jugar a ser el mejor, ...
Humilde y tenaz
17 de Agosto
Por Mª Nieves Díez Taboada
«En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: “Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo”. Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: “Atiéndela, que viene detrás gritando”. Él les contestó: “Solo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel”. Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: “Señor, socórreme”. Él le contestó: “No está bien echar a los perros el pan de los hijos”. Pero ella repuso: “Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos”. Jesús le respondió: “Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas”. En aquel momento quedó curada su hija». (Mt 15,21-28) En el tiempo de Jesús, en esta zona había muchos gentiles que vivían mezclados con los judíos creyentes. San Marcos narra que Jesús entró en una casa y no quería darse a conocer, pero san Mateo escribe que la mujer, aunque no es judía, le reconoce como el hijo de David, lo que demuestra que Jesús iba precedido por su fama. Es desde luego sorprendente la indiferencia del Señor y su reación ante la insistente ...