Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Miércoles, Mayo 24, 2017
  • Siguenos!

Evangelios

Evangelios
El anuncio de lo sublime

24 de Mayo
Por Horacio Vázquez

  “Dijo Jesús a sus discípulos: “Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. Todo lo que viene del Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará”. (Jn 16, 12-15) En su discurso de despedida de los discípulos en la sobremesa de la Cena Pascual, Jesús sorprende a los suyos anunciándoles los frutos de su pasión, de su muerte, y de su resurrección gloriosa, es decir, todo aquello que antes no quisieron reconocer y que tampoco son capaces de comprender ahora. Son palabras misteriosas, fuera todavía de su alcance, son el anuncio de lo sublime, la explicación acabada y precisa de la unión hipostática de las tres personas de la Santísima Trinidad, a saber, el Padre Creador, el Hijo Redentor enviado por el Padre para habitar entre nosotros, y que se encarnó en santa María Virgen por obra y gracia del Espíritu Santo, y este mismo Espíritu Santo Defensor, que procede del Padre y el Hijo, y que recibe la … Full article

Os enviaré al Paráclito

23 de Mayo
Por Fernando Zufía

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?” Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré. Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado». (Juan 16, 5-11) Siempre hemos pensado qué fácil seria creer si coincidiéramos con Jesús en persona, como en su día los apóstoles, y sin embargo estar con Jesús no les cambia la vida, sino que esto ocurre cuando les envía el Espíritu Santo; pues El mismo nos dice que conviene que Él se vaya, para mandarnos al Paráclito, y al enviárnoslo, con sus dones. frutos y carismas, es cuando podemos vivir el cristianismo autentico.Aunque seamos estériles en nuestras obras, podemos -dejandole entrar- hacer obras de vida eterna. Estamos en un tiempo de gracia, habiendo resucitado el Señor y nosotros con Él, faltando ya solo unos días para la …

Paráclito, desde el Principio

22 de Mayo
Por Manuel Requena

Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré de junto al Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí. Pero también vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. Os he dicho esto para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas. E incluso llegará la hora en que todo el que os mate piense que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he dicho esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. (Jn 15,26–16,4) ====== “Paráclito” trae origen del griego “parákletos”, que en el Nuevo Testamento es usada 5 veces, y solo por Juan. En su contexto la entendemos como consolador, abogado, defensor, estimulador, vivificador, terapeuta de nuestra memoria cristiana, la simple Verdad, que nos llevará a la Verdad completa, la fuerza que nos hace conocer al Padre del que procede, y al Hijo engendrado por Él. Es el que lo enseña todo para que podamos dar testimonio de su ‘todo’, desde el ‘principio’ o esencia del Evangelio, que es Él mismo. Para comodidad del atrevido lector que no haya desertado en el primer párrafo, copio aquí los cinco textos usados por Juan. Seguro que sacará muchas  más y mejores ideas que las mías: …

Se vive en la Verdad, amando

21 de Mayo
Por César Allende

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él». (Juan 14, 15-21) Vida, Verdad y Amor son  palabras que resisten al paso del tiempo y sus desgastes. Para verlo mejor basta contrastarlas con sus opuestos. Algo de especial nos distingue de cualquier otro ser que habite este mundo, sobre todo de aquellos capaces de sentir: la Vida, la Verdad y el Amor son susceptibles de profunda vanalización y reducción a casi nada; nuestra floja cultura posmoderna es recalcitrante en este simplismo de las grandes cosas. Ser hombre se sustancia y fundamenta – haciéndose, como decía antes, resistente a la tarea de …

  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: – «Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia. Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo”. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió». (Juan 15, 18-21) Hermanos, el Evangelio de hoy está de plena actualidad. El Señor Jesucristo avisa: “Antes que a vosotros el mundo me ha odiado a mi”. “No es el siervo más que su amo. Si a mi me han perseguido, también a vosotros os perseguirán”. ¿Por qué ocurre ésto?. El Señor Jesucristo nos da la explicación. “Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por éso el mundo os odia”. Recientemente, el Santo Padre Francisco ha afirmado que hoy en día hay más persecución a los cristianos que en los primeros siglos del cristianismo. Aunque …

Esto os mando: que os améis

19 de Mayo
Por Buenanueva

  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Este es mí mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros». (Juan 15, 12-17)

La vid y los sarmientos

18 de Mayo
Por Alfredo Esteban Corral

Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.  (Juan 15, 9-11) Hoy también nos toca comentar esta buena noticia y es buena donde las haya, permaneced en mi amor, dice el Señor, este mandato como todas las Palabras que salen de la boca de Dios tienen la singularidad de ser creadoras, porque con el mandato de permaneced el Señor nos da no solo el don de permanecer sino también la capacidad de amar. De esto trata el título de la Palabra de hoy “La vid y los sarmientos”: no se entienden las uvas que son los frutos de la vid fuera de la vid. No se entiende el perdón ni el amor a los enemigos si el Señor no nos da este don, no podemos hacer las obras que hacen presente el Reino de los Cielos, tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, si en esta generación el Espíritu Santo no nos asiste, no se entiende que podamos amar a los hermanos, a los amigos, a los compañeros …

Permaneced en mi Amor

17 de Mayo
Por Mº Nieves Díez Taboada

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».(Juan 15,1-8) La vid, una plantación habitual en el entorno en que Jesús se movía, se ha  presentado muchas veces en el antiguo testamento como imagen  del pueblo de Israel, “ la vid creció” fecunda y “sus pampanos cubrían los cedros”. (Sal 79, 9-12)  y el mismo Jesús habla en una parábola del  Señor que plantó …

La paz de Dios

16 de Mayo
Por Hermenegildo Sevilla

  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado.” Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mi, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que, como el Padre me ha ordenado, así actúo». (Juan 14, 27-31a) El ser humano, con sus limitaciones, suele manifestar una tendencia a empobrecer la obra creadora de Dios; empequeñece los dones otorgados por el Señor, privándose de los frutos más ricos. Porque, como dice la Escritura, los proyectos y pensamientos del hombre no son los de Dios. Hasta tal punto adulteramos las gracias recibidas que convertimos la libertad y la paz en esclavitud y hacemos de la alegría un simple divertimento.   Comienza el Evangelio de hoy con las palabras de Jesús: “La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como os la da el mundo.” …

Si alguno me ama, guardará mi Palabra

15 de Mayo
Por Buenanueva

  El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él.» Le dice Judas -no el Iscariote- : «Señor, ¿qué pasa para que te vayas a manifestar a nosotros y no al mundo?» Jesús le respondió: «Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra no es mía, sino del Padre que me ha enviado. Os he dicho estas cosas estando entre vosotros. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho. (Juan 14, 21-26)

¿Cómo puedo saber el camino?

14 de Mayo
Por Rafael Alcázar

  «No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar. Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy sabéis el camino.»     Le dice Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.» Le dice Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Le dice Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras. En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, …

Ojos para ver a Dios

13 de Mayo
Por Antonio Pavía

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me conocéis a mi, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto». Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mi, hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mi. Si no, creed a las obras. En verdad, en verdad os digo: el que cree en mi, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré». (Jn 14,7-14) Este Evangelio nos recuerda el ruego que aquellos griegos que habían acudido a Jerusalén con motivo de la Pascua, formularon a los apóstoles: “Queremos ver a Jesús” (Jn 12,21). Felipe y Andrés se lo dijeron a Jesús quien, en su respuesta, nos dio a conocer que todo aquel que …

Nadie va al Padre sino por mí

12 de Mayo
Por Jerónimo Barrio

  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: – «No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo,estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino». Tomás le dice: – «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le responde: – «Yo soy el camino y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí». (Juan 14, 1-6) Nos quejamos mucho de las dificultades de nuestra fe, de la complejidad de la doctrina católica, de los preceptos que hay que vivir. Nos quejamos mucho de las exigencias del espíritu y bastante menos de las del cuerpo. Vamos a la Iglesia con menos entusiasmo que al gimnasio. Las cosas de Dios nos parecen complejas, oscuras y difíciles. Probablemente por eso, andamos olvidados de El la mayor parte del día y muy ocupados en los asuntos del cuerpo que nos parecen mas cercanos y realistas. El Evangelio de hoy es un magnifico ejemplo de clarividencia para los quejosos de la religión. San Juan nos relata una enseñanza de Jesús que es un esquema de funcionamiento …

Maestro y Señor

11 de Mayo
Por Hijas del Amor Misericordioso

  Cuando Jesús acabó de lavar los pies a sus discípulos, les dijo: – «En verdad, en verdad os digo: el criado no es más que su amo, ni el enviado es más que el que lo envía. Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica. No lo digo por todos vosotros; yo sé bien a quiénes he elegido, pero tiene que cumplirse la Escritura: “El que compartía mi pan me ha traicionado.” Os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy. En verdad, en verdad os digo: el que recibe a quien yo envíe me recibe a mí; y el que me recibe a mí recibe al que me ha enviado».(Juan 13,16-20)     Cuando Jesús termina de lavar los pies a los discípulos, se pone de nuevo el manto y les da esta gran lección: “Vosotros me llamáis el Maestro y el Señor, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros”. El texto sigue, pero yo me centraré sólo en esta parte que transcribo.     Los discípulos estarían acostumbrados a llamar a Jesús el Maestro y el Señor, y seguramente lo propagarían con mucho gusto allá donde iban. No resulta difícil imaginarlo así. …

Sed evangelios vivientes

10 de Mayo
Por Ángel Pérez

        En aquel tiempo, Jesús gritó diciendo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí, ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas.     Al que oiga mis palabras y no las cumpla, yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, esa lo juzgará en el último día. Porque yo no he hablado por cuenta mía; el Padre que me envió es quien me ha ordenado lo que he de decir y cómo he de hablar. Y sé que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo, lo hablo como me ha encargado el Padre». Juan (12,44-50):     Hoy conmemoramos a un gran santo español: San Juan de la Cruz. Qué mejor comentario a esta palabra que la vida de este santo dónde se ve cumplida esta buena noticia. Vivir en el mundo es vivir huérfano, en la tiniebla, en la soledad, luchando constantemente por subsistir, por dar sentido a nuestra precaria vida. Sin embargo el que acoge a Dios …

La voz inconfundible del Mesías

9 de Mayo
Por Juan José Calles

  Se celebró por entonces en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno. Jesús se paseaba por el Templo, en el pórtico de Salomón. Le rodearon los judíos, y le decían: «¿Hasta cuándo vas a tenernos en vilo? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.» Jesús les respondió: «Ya os lo he dicho, pero no me creéis. Las obras que hago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mí; pero vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas mi siguen. Yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano. El Padre, que me las ha dado, es más grande que todos, y nadie puede arrebatar nada de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno».(Jn 10, 22-30)     En el tiempo pascual, la Iglesia hacer resonar con toda su fuerza el anuncio de la Buena Noticia, también llamado primer anuncio o kerygma que tiene como centro el acontecimiento de la pasión, muerte, resurrección y exaltación de Jesús el Mesías, el Cristo. Con fuerza profética y atrevimiento martirial lo anunciaba el apóstol Pedro en la fiesta de Pentecostés: “A este Jesús Dios lo resucitó; de lo cual todos nosotros somos testigos. Y exaltado por la diestra de Dios, ha recibido …

Esa oveja somos nosotros

8 de Mayo
Por Valentín de Prado

En aquel tiempo, dijo Jesús:  -«Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.»  Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:  -«Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mi son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.» Jn 10,1-10  La parábola, como muchas otras parábolas de Jesús, comienza con una referencia a la vida cotidiana, para hacernos reflexionar e invitarnos a dar una respuesta personal. No está hablando …

Yo soy la puerta de las ovejas

7 de Mayo
Por Juan I. Echegaray

  En aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda, y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mi son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante». (Juan l0, 1-10) Encontramos el tema “puerta” en la bendición que hacen a Rebeca sus hermanas, cuando parte para desposarse con Isaac. …

Buscar el aplauso es renegar de la Cruz

6 de Mayo
Por Francisco Javier Alba

“Muchos de los discípulos de Jesús dijeron: “Este modo de hablar es duro,  ¿quién puede hacerle caso?” Sabiendo Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: “Esto os escandaliza?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo hay algunos entre vosotros que no creen”. Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a   entregar.  Y dijo: “Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede”.  Desde entonces muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: “¿También vosotros queréis marcharos?” Simón Pedro le contestó: “Señor ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú  eres el Santo de Dios”. Juan 6, 60-69 Nuestra época, nuestro siglo,  nuestro mundo,  es esclavo de lo políticamente correcto, del buenismo, del no decir la verdad por miedo a no ser aceptado y querido por los demás. Es triste oír declaraciones de cristianos, muchos de ellos pastores, callar o decir medias verdades, ante los medios de comunicación por miedo a los juicios. También nosotros en nuestro ambiente, …

En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí: – «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Entonces Jesús les dijo: – «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún. (Jn. 6, 52 – 59) “Y entran en Cafarnaún y, al sábado siguiente, entra en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas.” (Mc. 1, 21-22). A este “enseñar con autoridad” que dejaba asombrada a la concurrencia debía pertenecer también el discurso del Pan de Vida que se ha proclamado de manera continuada en la …

El que cree tiene vida Eterna

4 de Mayo
Por Juan José Guerrero

  Dijo Jesús al gentío: “Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que  me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y  murieron: este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo”. (Jn. 6,44-51)   El Padre es el único que puede llevar al hombre a Jesucristo. Si el hombre no va a Jesucristo, éste no podrá resucitarlo “el último día”. Y el Padre no llevará a nadie a Jesucristo a la fuerza; es decir, si no se deja conducir voluntariamente. De todo ello se deduce que todos tenemos en la mano la salvación, la resurrección del último día, si somos suficientemente humildes como para aceptar que somos pecadores, admitir que somos débiles y que nos equivocamos. Si nuestra actitud …

Sangre derramada en libación

3 de Mayo
Por Tomás Cremades

Jesús dijo a Tomás: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto”. Felipe le dice: “Señor, muéstranos al Padre y nos basta”. Jesús le replica: “Hace tanto que estoy con vosotros, y ¿no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú “Muéstranos al Padre?” ¿No crees que yo esté en el Padre, y el Padre en mí?  Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. En verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre. Y lo que pidáis en mi Nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi Nombre, yo lo haré” (Jn 14, 6-14) Estamos en lo que podemos llamar “la despedida” del Señor de sus discípulos. Está a punto de ser derramado en libación, como más adelante dirá san Pablo a los Filipenses (Fp 2, 17): “…Y aunque mi …

En aquel tiempo, el gentío dijo a Jesús: – «¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer”». Jesús les replicó: – «En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo». Entonces le dijeron: – «Señor, danos siempre de este pan». Jesús les contestó: – «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed». (Juan 6, 30-35) “¿Y qué signo haces Tú, para que veamos y creamos en ti?” Una señal. Quienes le escuchan piden una señal.El Señor ya había curado a algún paralítico, a un ciego; había convertido el agua en vino en las bodas de Canaá. Nos puede parecer un poco fuera de lugar que le hagan esa pregunta después de ver los milagros que ya ha llevado a cabo delante de sus ojos. También los fariseos, y hasta el mismo apóstol Tomás, le pidieran una señal: “Si no veo, no creo”, había dicho claramente Tomas. …

Trabajad por lo que perdura para la vida eterna

1 de Mayo
Por Ramón Domínguez

  Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos. Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?» Jesús les contestó: «En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios». Ellos le preguntaron: «Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?». Respondió Jesús: «La obra de Dios es Esta: que creáis en el que él ha enviado». (Jn 6,22-29) Jesús ha dado a comer con cinco panes y dos peces a más de cinco mil personas, la …

El corazón ardía

30 de Abril
Por Francisco L. De Tejada

  Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén nos sesenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: «¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?». Él les dijo: «¿Qué?». Ellos le contestaron: «Lo de Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al …

La fe es el saber de los sencillos

29 de Abril
Por Miguel Iborra

  En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.» (Mateo 11,25-30) Dios se revela a los sencillos, porque los sencillos entienden a Dios. Esos pequeños y pobres, ignorantes y marginados social y religiosamente, es decir los sencillos que le abren su corazón humilde y que le entendieron perfectamente, eran objeto de desprecio de escribas y fariseos. La fe es el saber de los sencillos. Entre los fariseos  en el tiempo de Jesús se hablaba de tomar el yugo de la ley para referirse a la decisión de tomar la ley como norma de vida. Por eso Jesús invita a los sencillos a que se hagan discípulos suyos, siguiendo sus pasos …

Repartió y se saciaron

28 de Abril
Por Gloria Mª Tomás

  En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea, o de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: -«¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?». Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó: – «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo». Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: – «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero, ¿qué es eso para tantos?». Jesús dijo: – «Decid a la gente que se siente en el suelo». Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: -«Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se pierda». Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco …

Nuestra misión viene de lo alto

27 de Abril
Por Juan Sánchez

El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él. (San Juan 3, 31-36)   No puedo dejar de referirme a la primera lectura de la eucaristía de hoy de los Hechos de los Apóstoles (5, 27-33), que nos ofrece un mandato muy importante. “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”. En mi vida personal lo he tenido en cuenta, sobre todo desde que en el prólogo a uno de mis primeros libros, titulado Soy un hombre libre (1995) el cardenal Arzobispo de Toledo, D. Marcelo González Martín, incluyó esta frase entre sus palabras. Y ahora el evangelio de san Juan, que nos llega en los inicios del tiempo de Pascua. En …

Brille así vuestra luz

26 de Abril
Por Victoria Luque

  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielos». (Mateo 5, 13-19) Es recurrente el ejemplo de la sal vertida con moderación en el cocido. Si echamos mucha sal, aquello no hay quien lo coma, lo expulsamos de la boca con más de un aspaviento… si por el contrario olvidamos echar una pizca de sal al cocido, este quedará insípido, y tampoco meteremos la cuchara en el plato más de dos veces. En cambio, la pizca de sal, la medida oportuna de este elemento insignificante, dará sabor a todo el cocido, y será un verdadero manjar para quien lo coma. Esto mismo ha de ser aplicado a nuestra cotidianeidad como cristianos, una pizca de fe puede hacer que esta o aquella persona sea “salada”, conozca el …

Echarán demonios en mi nombre

25 de Abril
Por Francisco Jimenez Ambel

Se apareció Jesús a los Once y les dijo: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado. A los que crean les acompañarán estos signos; echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos”. Después de hablarles, el Señor Jesús fué llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a predicar por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban. (Mc 16 15-20) Estas solemnísimas últimas palabras de Jesús, justo antes de volverse junto al Padre, tienen el valor especial de la despedida. Los apóstoles y la Iglesia toda se han tomado en serio este: “Id al mundo entero”. Dígase lo que se diga, nada se ha difundido en la Geografía y en la Historia de la Humanidad tanto como el Evangelio. Pero esto no es ningún motivo de complacencia. Porque el dilema de creer o no creer se suscita y está dramáticamente vivo en cada generación y para cada persona humana. Voy directo al tema: los demonios. Jesús hizo, como relatan los evangelios, multitud de milagros, prodigios y señales, …