Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Lunes, Mayo 22, 2017
  • Siguenos!

Cada hora un cristiano es asesinado por su fe 

Cada hora un cristiano es asesinado por su fe, denuncia Arzobispo de Los Ángeles

El Arzobispo de Los Ángeles en Estados Unidos, Mons. José Gómez, denunció que es inconcebible la falta de acción, de preocupación y la indiferencia ante la persecución y el asesinato de los cristianos en Medio Oriente.

En su nueva columna semanal, el Prelado indicó que “se estima que en todo el mundo, todos los días y cada hora hay un cristiano que es asesinado por su fe. Vale la pena volver a leer de nuevo, lentamente, esa frase”.

Mons. Gómez destacó que “más de 200 millones de cristianos viven diariamente en riesgo de persecución, según un creciente número de reportes de los últimos años, dados por autoridades que van desde el Departamento de Estado de Estados Unidos y la Unión Europea hasta agencias no gubernamentales, tales como el Pew Research Center”.

“Esa experiencia diaria del ser cristiano para muchas personas incluye el ser torturado y asesinado, el que sus escuelas e iglesias sean destruidas, el que sus hogares sean confiscados”, manifestó.

“La persecución es tan terrible que la población cristiana de Irak, una de las comunidades cristianas más antiguas del mundo, apenas llegue ahora a los 250 mil. Y los cristianos en Siria son menos de 500 mil”, denunció.

El Arzobispo de Los Ángeles subrayó también que “el Papa Francisco ha dicho que la campaña islámica contra el cristianismo en Oriente Medio es una forma de ‘genocidio’” y que el gobierno de Estados Unidos también ha denunciado lo mismo.

Recordó que hace un año el gobierno de ese país reconoció que el grupo terrorista Estado Islámico estaba cometiendo un genocidio contra los cristianos y otras minorías religiosas de Medio Oriente. Añadió que ambas cámaras del Congreso aprobaron medidas para condenar este genocidio.

“Pero todo se ha limitado a las palabras y no ha habido ninguna acción”, manifestó el Prelado.

“Desde que se hicieron estas declaraciones, cristianos, yazidíes y otros grupos perseguidos no han recibido ninguna protección ni asistencia, ni de nuestro gobierno, ni de las Naciones Unidas. Decenas de miles viven casi como refugiados permanentes en campamentos de Irak y de otros lugares”, indicó.

“La falta de acción, la falta de preocupación y la indiferencia de los medios de comunicación e incluso de nuestras iglesias, es inconcebible. No deberíamos aceptar un mundo en el que algunos pueden asesinar en el nombre de Dios y otros pueden ser asesinados por el simple hecho de creer en Jesucristo”, denunció Mons. Gómez.

Por otro lado, el Prelado hizo un llamado a todos los católicos de Estados Unidos a que pidan a sus  representantes en el Congreso que apoyen la propuesta de una “ley de emergencia para el socorro y la toma de responsabilidad ante el Genocidio de Irak y de Siria (H.R. 390)” que proporcionaría una asistencia vital a los sobrevivientes del genocidio y crearía un sistema para investigar y procesar a quienes cometen estas atrocidades.

El Arzobispo de Los Ángeles indicó que apoyar esta iniciativa “es lo menos que podemos hacer. Por cada ‘nuevo mártir’ de que oímos hablar, hay muchos más que jamás conoceremos”.

Al respecto, el Prelado recordó que el Papa Francisco narró una historia que escuchó durante su viaje a Lesbos sobre un musulmán que estaba casado con una cristiana y que cuando los yihadistas irrumpieron en su casa le exigieron a la mujer que se quitara el crucifijo que llevaba puesto. Como ella se negó, la mataron.

“Esta es la terrible realidad de la persecución anticristiana en nuestro mundo de hoy”, señaló.

Mons. Gómez también destacó el homenaje que hizo el Santo Padre a los mártires actuales: “‘¿De qué tiene necesidad hoy la Iglesia?’ Mártires, testigos, es decir, santos de la vida cotidiana, esos santos que viven una vida ordinaria, enfrentándola con coherencia”.

“Hemos de ser ese tipo de testigos, ese tipo de santos cotidianos. Y hemos de buscar nuevas maneras de ayudar a los cristianos en Medio Oriente, para poner fin a la violencia y empezar el proceso de sanación y de reconciliación”, concluyó el Prelado.

Añadir comentario