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Destacados intelectuales cristianos de la India claman contra la radicalización hinduista del país 

Los activistas e intelectuales cristianos que firman la reivindicativa epístola aseguran que India, antaño democracia pluralista, se está progresivamente tornando en un reino dominado por la cosmovisión hinduista.

Más de un centenar de egregias personalidades de India han difundido una epístola dirigida a pastores de la Iglesia y otros líderes cristianos en la que denuncian la deriva del Gobierno de su país, que, de acuerdo con ellos, está imponiendo progresivamente la ideología hindú en el tejido social. De este modo, los activistas e intelectuales cristianos que firman la misiva aseguran que India, antaño democracia pluralista, se está progresivamente tornando en un reino dominado por la cosmovisión hinduista.

‘Nosotros, como cristianos indios, estamos preocupados por el cambio que vemos en nuestro país, que, de democracia pluralista, se está convirtiendo casi en una especie de reino dominado por la ideología hindú. Parece existir un diseño sistemático para socavar la constitución democrática’, reza el reivindicativo comunicado.

De esta manera, atendiendo al contenido de la carta, también se está produciendo en la India un deterioro del poder judicial, cuyas sentencias dependen hoy, más que en los últimos años, de la religión profesada por quien comete el delito: ‘Las instituciones a menudo parecen flanquear a los grupos radicales. Los que son víctimas se convierten en acusados, los procesos judiciales son controlados y prevalece una narrativa basada en la propia identidad religiosa y de casta’.

Para añadir gravedad a esta situación de erosión de los principios de libertad e igualdad, los medios de comunicación, que son quienes en teoría debieran denunciar la deriva tiránica del Ejecutivo indio, permanecen en un estricto silencio. Un silencio que viene motivado o bien por variopintos intereses empresariales, o bien por la directa coerción del Estado: ‘Los medios parecen silenciosos, autocensurados, forzados por el Estado o impulsados por intereses empresariales. Estamos asistiendo a una erosión de los principios del país, como la libertad y la igualdad, mientras se afirma una nueva cultura coercitiva que destruye la sociedad’.

Un odio fomentado por el mismo Gobierno

Lejos de ser algo enteramente espontáneo, la radicalización hinduista que está viviendo el país es consecuencia de los designios de las autoridades. De este modo, tal y como se explica en la epístola remitida a diversos líderes cristianos, el odio hacia las minorías religiosas está siendo propagado desde el Parlamento y, en ocasiones, desde el mismo Ejecutivo, hogaño encabezado por Narendra Modi.

‘El odio también es propagado por parte de los diputados del Parlamento y a veces por los mismos ministros del Gobierno, que representan el marco institucional de esta violencia (…) La política actual va contra todo principio fundamental humana y constitucional de igualdad y dignidad y no preserva el bien común’, dice, en tono manifiestamente contundente, la epístola.

Las minorías religiosas, ¿perseguidas?

Como consecuencia de esta acción del Estado, la situación de las minorías religiosas en India se ha tornado alarmante. No en vano, los actos violentos contra los cristianos en los últimos tres años ascienden a más de 600, al tiempo que – como relata la misiva ya mentada – ‘crecen el boicot y la discriminación social que inciden sobre el derecho a la vida, al alimento y al sustento’.

Quizá valga la pena recordar el caso de Kasaba Samari, una mujer de 55 años que fue desnudada, vejada, golpeada, asesinada y quemada en el pueblo donde vivía, en la región indo-oriental de Chhattisgargh. ¿El motivo? Ser cristiana en medio de una comunidad hindú.

Además, la violencia sobre los musulmanes – instigada por la sempiterna disputa de India con Pakistán – está alcanzando cotas alarmantes.

Esta radicalización también ha supuesto un incremento de las acciones agresivas contra los ‘dalits’, esas personas que, en el hinduismo, no pertenecen a ninguna casta y, por ello, gozan de menos derechos que el resto de la población. Sólo en el año 2014, el National Crime Records Bureau documentó 47.064 actos violentos contra estas personas.

Una necesaria autodefensa

Lejos de demandar estoica resignación ante esta situación lacerante, los firmantes de la misiva conminan a las autoridades religiosas a salir en defensa de la justicia y el bien común; conceptos que en la India hodierna están en peligro como consecuencia de la radicalización social y de la acción directa de la clase política.

‘Las Iglesias deben actuar antes de que sea demasiado tarde. Como ciudadanos y cristianos, es tiempo de estar al lado de las víctimas para ser la voz de los pobres y de los marginados; es tiempo de colaborar con la sociedad civil para difundir la verdad (…) Por ello, invitamos humildemente a todos los líderes cristianos y jefes de las Iglesias a reflexionar y dirigir la comunidad cristiana en la India por el camino de la verdad, del amor y de la justicia’, concluye la epístola.

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