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GAUDETE ET EXULTATE Y EL CAMINO NEOCATECUMENAL 

Alfonso V. Carrascosa Santiago,  científico del CSIC

El Papa Francisco ha publicado recientemente su Exhortación Apostólica GAUDETE ET EXULTATE, sobre la llamada universal a la santidad, que comienza con la frase ‘«Alegraos y regocijaos» (Mt 5,12), dice Jesús a los que son perseguidos o humillados por su causa’. De modo inminente la Iglesia Católica celebrará en Roma el próximo 5 de mayo con la presencia del Papa Francisco incluída el 50 aniversario de la puesta en marcha del Camino Neocatecumenal (CNC), aprovechando que precisamente en este 2018 hace 50 años que se formó la primera Comunidad Neocatecumenal en la parroquia de los Mártires Canadienses de Roma. De la lectura de la exhortación del Papa no resulta en absoluto forzado establecer conexiones entre los dos acontecimientos, conexiones que planteo a título personal y por iniciativa propia, tal vez porque, como decimos, nada ocurre por casualidad…

Ntra. Sra. de Pompei entrega el Rosario a santa Catalina de Siena y el Niño Jesús a santo Domingo de Guzmán. El Camino Neocatecumenal fue puesto bajo su protección cuando Kiko y Carmen fueron recibidos en Italia por don Dino Torregiani en 1968. Por eso el 50 aniversario se celebra lo más cerca del 8 de mayo que las circunstancias han permitido, ya que esa es la  fecha de la fiesta de la Virgen de Pompei.

Dedica el Papa Francisco buena parte del texto a exponer en ese lenguaje que le caracteriza el proyecto de santidad de Dios para con nosotros en su Hijo Jesucristo en torno al Sermón del Monte, las Bienaventuranzas. Cuando una comunidad neocatecumenal comienza su itinerario de iniciación cristiana recibe el Sermón del Monte en la convivencia de inicio, según se recoge en el Art. 10 del Estatuto del CNC: “El último día de la convivencia se proclama el Sermón de la Montaña, diseño del hombre nuevo, y se presenta el itinerario neocatecumenal como un camino de gestación, a imagen de la Santa Virgen María”. En el mismo Estatuto (Art. 21) se señala que, llegado el momento, se estudiará de forma especial el Sermón del Monte por los neocatecúmenos. De la importancia que en el CNC se otorga a este pasaje de la escritura también habló en su momento el actual presidente de la Conferencia Episcopal Española, el Cardenal Blázquez, en su libro “Las Comunidades Neocatecumenales. Discernimiento teológico”.

Un hecho que abunda en la importancia que se confiere a las Bienaventuranzas en el CNC lo es la promoción por parte de esta realidad eclesial de la construcción del centro internacional Domus Galilaeae http://www.domusgalilaeae.org/index.php/es/ inaugurado por san Juan Pablo II, que pronunció la frase “El Señor los estaba esperando en este monte”, tallada en piedra en el vestíbulo de entrada.

Al celebra la Eucaristía san Juan Pablo II precisamente en el Monte de las Bienaventuranzas, con 100.000 jóvenes provenientes de todo el mundo, en la Domus Galilaea situada en . Korazín, el 24 de marzo de 2000, dijo: ¡Cuántas generaciones antes que nosotros se han sentido conmovidas profundamente por el sermón de la Montaña!

El Patriarca Sabbah cuando puso la primera piedra en 1999, concluyendo su homilía dijo palabras muy en consonancia con la Gaudete et Exultate del Papa Francisco:

« …Bienaventurados los puros de corazón porque ellos verán a Dios. ¡Ver a Dios! Entonces se verá la verdad de sus criaturas y se verá la paz de Dios que solamente puede ser la paz de los hombres… Hermanos y hermanas, recemos para que esta nueva casa sea verdaderamente un lugar de encuentro donde se vencen todas las dudas y donde se ayuda al peregrino a ver a Dios y a gozar de Su paz. Esto lo deseamos para todos aquellos que aquí vendrán para conocer a Jesús y para darlo a conocer. »

Y es que uno de los grandes deseos del Papa Pablo VI era el de construir en Israel un centro donde los seminaristas pudieran completar su formación antes de ser ordenados. Al comienzo de los años ’80 la Custodia de Tierra Santa ofreció al CNC  la posibilidad de construir sobre un terreno situado en el monte de las Bienaventuranzas un centro de formación, de estudios y de retiros, una obra de particular interés para la Iglesia y para Israel, para que fuese un lugar donde los cristianos, y sobre todo, seminaristas y presbíteros, pudiesen tener un contacto directo con la tradición viviente de Israel, siguiendo las huellas de San Justino, de Orígenes, de San Jerónimo y de tantos otros Padres de la Iglesia, que volvieron a las fuentes hebraicas para comprender el sentido de la oración, de las fiestas y de las liturgias hebreas que fueron alimento cotidiano de Nuestro Señor Jesucristo.

Es aquí en la Domus Galilaeae donde se puede contemplar, al igual que en los Seminarios Redemptoris Mater de todo el mundo, el Santuario de la Palabra, erigido  para escrutar las escrituras, para rezar con las escrituras, algo a lo que también se refiere Francisco al escribir: ‘156. La lectura orante de la Palabra de Dios, más dulce que la miel (cf. Sal 119,103) y «espada de doble filo» (Hb 4,12), nos permite detenernos a escuchar al Maestro para que sea lámpara para nuestros pasos, luz en nuestro camino (cf. Sal 119,105)…’

San Juan Pablo II bendiciendo el Santuario de la Palabra de la Domus Galilaeae, erigido en el Monte de las Bienaventuranzas bajo diseño de Kiko Argüello, que acompaña al Papa.

Precisamente la exhortación de Francisco incide en presentar como enemigo de la felicidad del hombre, es decir, de su santidad, al gnosticismo que, como bien es sabido, está a la raíz de muchos de los actuales males que aquejan a la sociedad postcristiana en la que vivimos, males que provienen de fenómenos sociales generadores de confusión tales como el Mayo del 68 francés, del cual también se cumplen 50 años, y que recibió como antídoto a su lamentable revolución sexual la Humanae vitae de Pablo VI, publicada también en 1968. También señala como enemigo claro, además de al demonio, al pelagianismo, a ese peligro de convertir el Cristianismo en una moral, dejando equivocadamente en un segundo plano el kerigma, que el Cristianismo es una Buena Noticia, como no se cansó de decirlo Carmen Hernández y ahora siguen repitiendo sin cesar Kiko, Ascensión y el Padre Mario, actual Equipo Responsable Internacional del CNC.

Pero las coincidencias del CNC con la Gaudete et Exultate no terminan en las Bienaventuranzas y la importancia que en esta realidad eclesial se confiere a las mismas como pieza fundamental de la iniciación cristiana de adultos. ¿Cómo dice el Papa que mejor puede darse en medio de esta generación la posibilidad de vivir en plenitud el Sermón del Monte? Viviendo la fe no en soledad si no en comunidad (140-146), como se vivió por la Sagrada Familia de Nazaret. Es muy difícil no ver en tal afirmación un eco de lo que la Virgen María le dijo a Kiko Argüello en aquella fiesta de la Inmaculada de 1959 “Hay que hacer comunidades cristianas como la Sagrada Familia de Nazaret que vivan en humildad, sencillez y alabanza. El otro es Cristo”. La propia Carmen dejaría recogido en sus Diarios: “Hay que formar pequeñas comunidades (imprescindibles hoy frente al individualismo, la sociedad masiva y la debilidad de la familia), núcleo integrante de actuación y realización en todo. Visibilización del amor y la comunión. ¿Cómo crear la comunidad? Esencial la Eucaristía y viceversa. Eucaristía en su plenitud: Vino, Cáliz, Alianza.…” (D460). Dice Francisco en la exhortación: ‘157. El encuentro con Jesús en las Escrituras nos lleva a la Eucaristía, donde esa misma Palabra alcanza su máxima eficacia, porque es presencia real del que es la Palabra viva. Allí, el único Absoluto recibe la mayor adoración que puede darle esta tierra, porque es el mismo Cristo quien se ofrece. Y cuando lo recibimos en la comunión, renovamos nuestra alianza con él y le permitimos que realice más y más su obra transformadora’.

Al mencionar los ejemplos de santos en los que debemos fijar nuestra atención, señala a uno muy querido también en el CNC y que inspiró la construcción de un lugar de Adoración Perpetua en Tierra Santa actualmente enclavado en el centro de espiritualidad Domus Galilaeae que está coronado por Jesucristo predicando a los apóstoles: Charles de Foucauld. Dice el Papa Francisco: 155. ‘Si de verdad reconocemos que Dios existe no podemos dejar de adorarlo, a veces en un silencio lleno de admiración, o de cantarle en festiva alabanza. Así expresamos lo que vivía el beato Carlos de Foucauld cuando dijo: «Apenas creí que Dios existía, comprendí que solo podía vivir para él»’. En más de una ocasión Kiko ha referido y puesto en práctica la actitud del beato de vivir entre los pobres esperando la segunda venida del Hijo del Hombre.

Capilla de Adoración Perpetua de la Domus Galilaeae en Korazín, diseñada por Kiko Argüello, y coronada por una escultura de su autoría, en la zona del Seminario Redemptoris Mater.

Y para finalizar, Francisco indica que la oración constante es una verdadera arma para vivir la santidad, la bienaventuranza, la felicidad, la plenitud que Dios quiere que vivamos, que anhelamos y que no encontramos tantas veces porque no la buscamos donde está por rezar poco. Y se refiere a alguien muy querido en el CNC: El Peregrino Ruso. Dice así el Papa: ‘152. Pero ruego que no entendamos el silencio orante como una evasión que niega el mundo que nos rodea. El «peregrino ruso», que caminaba en oración continua, cuenta que esa oración no lo separaba de la realidad externa: «Cuando me encontraba con la gente, me parecía que eran todos tan amables como si fueran mi propia familia. […] Y la felicidad no solamente iluminaba el interior de mi alma, sino que el mundo exterior me aparecía bajo un aspecto maravilloso»’.

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