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Jorge Santana

Entradas de Jorge Santana
29 octubre, 2016(0)

Y dijo el Señor a Satanás: ¿De dónde vienes? De rodear la tierra y de andar por ella . ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo el Señor a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; (Job 1,7-12) ¿Qué le pasa al hombre de hoy? ¿Por qué esa insatisfacción que se palpa en esta sociedad tan avanzada y progresista? ¿Por qué teniéndolo todo subyace en nosotros una actitud de frustración, de decepción, de fracaso, de maldición? ¡Qué pocas personas vemos bendecir! Y digo vemos, porque la bendición no sólo se oye, es sobre todo, una actitud que se manifiesta. ¡Cúantos juicios, lamentos, quejas, querellas, protestas,reclamaciones…!, mientras el hombre busca donde … Full article

12 septiembre, 2016(0)

Y dijo el Señor a Satanás: ¿De dónde vienes? De rodear la tierra y de andar por ella. ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo el Señor a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; (Job 1,7-12) ¿Qué le pasa al hombre de hoy? ¿Por qué esa insatisfacción que se palpa en esta sociedad tan avanzada y progresista? ¿Por qué teniéndolo todo subyace en nosotros una actitud de frustración, de decepción, de fracaso, de maldición? ¡Qué pocas personas vemos bendecir! Y digo vemos, porque la bendición no sólo se oye, es sobre todo, una actitud que se manifiesta. ¡Cúantos juicios, lamentos, quejas, querellas, protestas,reclamaciones…!, mientras el hombre busca donde …

24 junio, 2016(0)

Vuelve, Israel, junto a Yahveh, tu Dios, pues tus faltas te hicieron tropezar. Yo sanaré su infidelidad, los amaré con todo el corazón pues ya no estoy enojado con ellos. Yo seré para Israel como el rocío; florecerá como una azucena y extenderá sus raices como el árbol del Líbano. (Os 14,2) “Si he aceptado la conversión de Adán, ¡cómo no aceptar la vuestra!” haznos volver al embite, como en los tiempos de antaño; a la ruta de las moradas donde se come de balde. Nuestros pies se desangran entre abrojos y espinos an – dando sin vereda; las malas hierbas son muy altas. No di visamos el sendero por el lamento de rocío y encubrimos la desnudez desvelada en los venales impulsos. Como la onerosa desidia que nos desarma ante el aguijón, así nos sentamos a llorar, contemplando nuestras silentes guitarras colgadas de los sauces, sin atreverse a sonar, como muertos afónicos. “Si he aceptado la conversión de Caín, ¡cómo no aceptar la vuestra!” haznos volver a nuestra tierra. Mira que somos fo – rasteros y vagamos lejos de tu presencia marcados con la tau…¡Cómo soportar esta ausencia que nos espolea! A cada mirada se nos esconde tu …

6 abril, 2016(0)

Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron. Mas él les dijo: No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron. Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo. (Mc 16,5ss) ¡Ya es Pascua! Pasó lo viejo. Se resquebrajan las cadenas. No remendamos los afectos como los tejidos rotos, ni usamos los odres viejos para escanciar el vino joven, porque Cristo lo hace todo nuevo; esta es la única esperanza válida. No proseguimos anclados en historias ruines o maniatados en afectividades tiranizantes ni subyugados por los brillos del oropel; sino más bien corremos a los brazos abiertos del Padre que ha salido a buscarnos con sus ojos clavados en ti… y en mí, impulsados por un viento del mar y del oriente, que nos impele hacia los verdes pastos de las balsameras. Ahí está tu amado…, ¿lo ves? Te persigue para declararte su amor. No rebuscamos entre los raquíticos amoríos y exiguas devociones que nos …

23 marzo, 2016(0)

Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. (Gén 3,2s) Seguimos fijándonos en el de al lado, en los de fuera, en los que no tienen “chrisma”; denunciando y maximizando sus mundanidades y forjando con los adobes del maniqueísmo y del humanismo una perfecta Babel farisea, donde los ateos, paganos, agnósticos y publicanos no deben acceder. La cuestión es que, si no tienen el oído abierto, la premisa “el que tenga oídos que oiga” tal vez no vaya dirigida a ellos, sino a quien se le ha dado la gracia de oír y no oye. “El Señor me ha dado entendimiento — me ha abierto el oído— y yo no me he resistido ni le he vuelto las espaldas” (Is 50,5), confirmado por el salmista: “En cambio, me has abierto los oídos. Por eso he dicho: Aquí estoy para hacer tu voluntad” (Sal 40,7-9). Pocas veces Jesucristo acusa a los de fuera, los publicanos, o a los poderes establecidos, los romanos. Pocas veces inculpa y condena a los ateos, …

1 marzo, 2016(0)

  Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (Ef 6,10ss) Aparece el tiempo de cuaresma, viene a nuestro encuentro; la esencial defensa y amparo que necesitamos cada año; el tiempo de la Teshuvá, del retorno: “¡Vuelve, Israel!”…: Pues no van por ahí los tiros. ¿Por qué sigues obcecado en tus propósitos, empecinado en tus afanes? ¿Es que tiene que hacerse tu voluntad por encima de to do…? Luego quedan las cenizas que has dejado después de haber tropezado en tu iniquidad, en mi necedad, en nuestra arrogancia. Ya hemos andado mucho camino, y nuestras sandalias no han envejecido; miramos atrás y vemos los cadáveres de los que querían nuestra ruina y los huesos secos en el páramo verdeando; el aroma del óleo que resbala por la mejilla, el bálsamo del indulto y la gracia, y sobre todo, la fragancia de los frutos …

14 febrero, 2016(0)

“Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día”. (Jn 6:40) El futuro de la humanidad pasa por la familia. En ella se enraízan las realidades que el hombre precisa para madurar, las verdades que nos hacen dirigir nuestros caminos hacia lo esencial, la trascendencia que nos hace personas y nos alienta de esperanza para un futuro que siempre apa – rece incierto y temeroso. Ella es el fogón donde la levadura fermenta. Sin esa lumbre la masa queda cruda; el hombre no crece, no tiene el discernimiento para reconocer el bien y el mal. ¿Dónde lo aprenderá si no es en la familia?; y sin esa instrucción, en la madurez, ¿cómo se defenderá ante el sufrimiento, los acontecimientos adversos, el fracaso, la debilidad, la enfermedad, la incomprensión, las equivocaciones, las ofensas y desprecios, las decepciones, las dudas…? “El niño crecía y se fortalecía; progresaba en sabiduría, y la gracia de Dios lo acompañaba” (Lc 2,40). Sin la familia el ser humano pierde la conexión con la realidad, porque no ha crecido con ella, no se ha formado en …

2 enero, 2016(0)

Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es con mucho lo mejor; (Fl.1,21ss) Pasó otro año y casi siempre se oye: “Que este nuevo año sea mejor que el anterior”. Pero mejor, ¿en qué?. ¿Tal vez más salud, más dinero, más amor? Quizá, ya no lo nombremos así para no emular la célebre canción “Tres cosas hay en la vida…”. Ahora lo llamamos “calidad de vida”, que viene siendo —entre nosotros—: salud, dinero y amor. Mas el cristiano tiene otros anhelos. El primero: “…que el Señor sea tu único deleite, y él colmará los de – seos de tu corazón”, el agradecimiento a Dios por todo lo que tenemos y lo que no tenemos; o ¿es que tal vez pen – samos que cada uno tiene lo que se merece? Dios se despierta cada mañana buscando un hombre que sea agradecido, que se levante contento dándole gracias por la vida. Pero ¿de dónde brota el agradecimiento? …

15 noviembre, 2015(0)

Toda sabiduría viene del Señor y está con él eternamente. Antes que todo fue creada la sabiduría; la inteligencia y la prudencia, antes de los siglos. La raíz de la sabiduría, ¿a quién se reveló?; la destreza de sus obras, ¿quién la conoció? Uno solo es sabio, temible en extremo; está sentado en su trono. El Señor en persona la creó, la conoció y la midió, la derramó sobre todas sus obras; la repartió entre los vivientes, segun su generosidad se la regaló a los que lo temen. (Si 1,1-10) Se enconden los frutos y las guirnaldas, y los deseos socavados de nuestra piel, que no brotan, no consiguen aflorar para mostrar al mundo el misterio escondido de Uno que se entregó a la aniquilación por todos. Es nuestro canto la constatación de saber que en su voluntad está la vida plena y el anhelo de nuestra fe. Aun así, se revuelcan en la umbría los terrenales instintos, los pensamientos huidizos, las subrepticias vanidades… y en seguida nos desangra el cincel sobre las sienes: ¿dónde está tu Dios…?; o tal vez: ¿esto es todo lo que sabes hacer? Si esto es la fe, ¿para qué vale…? Taladra y barrena …

1 noviembre, 2015(0)

Vuelve, Israel, junto a Yahveh, tu Dios, pues tus faltas te hicieron tropezar. Yo sanaré su infidelidad, los amaré con todo el corazón pues ya no estoy enojado con ellos. Yo seré para Israel como el rocío; florecerá como una azucena y extenderá sus raices como el árbol del Líbano. (Os 14,2) “Si he aceptado la conversión de Adán, ¡cómo no aceptar la vuestra!” Haznos volver al embite, como en los tiempos de antaño; a la ruta de las moradas donde se come de balde. Nuestros pies se desangran entre abrojos y espinos andando sin vereda; las malas hierbas son muy altas. No divisamos el sendero por el lamento de rocío y encubrimos la desnudez desvelada en los venales impulsos. Como la onerosa desidia que nos desarma ante el aguijón, así nos sentamos a llorar, contemplando nuestras silentes guitarras colgadas de los sauces, sin atreverse a sonar, como muertos afónicos. “Si he aceptado la conversión de Caín, ¡cómo no aceptar la vuestra!” Haznos volver a nuestra tierra. Mira que somos forasteros y vagamos lejos de tu presencia marcados con la tau…¡Cómo soportar esta ausencia que nos espolea! A cada mirada se nos esconde tu rostro y sólo resistimos en la …

30 agosto, 2015(0)

La “Teshuva” Vuelve, oh Israel, a Yahvéh tu Dios; porque por tu pecado has caído. Llevad con vosotros palabras de súplica, y volved a Yahvéh, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien, y te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios. (Os 14.1ss) La “Teshuvah” es para los judíos la conversión, pero no la conversión puntual, el arrepentimiento solo de unos pecados concretos, sino algo más profundo: es el tiempo de volver. Eso significa “Teshuvah”: retorno. Es un tiempo que comprende los diez días antes al Yom Kippur, la fiesta del perdón o expiación. Pero ¿de dónde tenemos que retornar? Y, sobre todo, ¿quién tiene que volver? “Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti”. (Lc 15,17-19). Esta es la tentación: pensar que el hijo pródigo son los demás, que yo no he dilapidado la herencia de mi Padre gastándola con prostitutas. Por eso, tal vez, nuestra conversión no sea una “Teshuvah” y solo nos arrepentimos epidérmicamente, pero no retornamos como el hijo pródigo, no reconocemos nuestra impiedad, nuestros juicios y condenas, nuestros deseos tan alejados de los de Dios, nuestro amor al dinero, nuestros odios y envidias, …

15 agosto, 2015(0)

Una cosa he pedido a Yahvéh, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Yahvéh todos los días de mi vida. Para contemplar la hermosura de Yahvéh, y para inquirir en su templo. Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada. (Sal 27) Entra el verano y ya buscamos anhelantes el reposo, para desconectar de preocupaciones, de frustraciones y desengaños, de un año que, probablemente, no nos ha gustado y queremos olvidar. Y es ahora cuando aparece el momento esencial, el tiempo propicio para descansar en el Señor, para recostarse en Dios, como un niño amamantado en los brazos de su madre, agarrados a Él, permaneciendo en Él…, apoyando nuestras miserias en su ternura, nuestras iniquidades en su benignidad, recostándonos en las dunas de su gracia y contemplando un mar  de mansedumbre, unas inagotables olas de misericordia que no abandonan su rumor. Porque el cansancio que nos pesa lo causa nuestras maldades, la vastedad de nuestra codicia, la necedad de nuestros quehaceres… Imbuidos en la noria cotidiana, pasa desapercibido el estruendo de la gracia; en efecto, fatiga la vanidad y agobia la soberbia que nos encadena …

31 julio, 2015(0)

Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Yahvéh cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. (Is 53, 3-7) Tiempos de verdades libertarias y realidades coartadas y restringidas donde prima el subjetivismo y la materialidad. El tránsito eximido del humanismo, sin el cimiento, origen y esencia de Dios está abocado a la nada y a la negación. Y nos convencen de sustraer la fe al ámbito privado; sin embargo, fuera, en la umbría, solo veo violencia. El siglo XX ha sido el más cruento que ha vivido la humanidad. Pero si el hombre se encierra en los límites propios y de la tierra, solo se reflejará a sí mismo en el espejo de la prosperidad y decidirá con …

16 julio, 2015(0)

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es suave, y ligera mi carga. (Mt 11,28ss) ¿Dónde está nuestra lucha, nuestro afán? ¿Dónde nuestros ojos? “Nuestra lucha no es contra la carne ni la sangre…” ¿Es que Pablo, Pedro, Santiago y los apóstoles, después de Pentecostés dedicaron su vida a denunciar el hedonismo del Imperio Romano, el fariseísmo de los judíos y el relativismo de los griegos? ¿Fue esto a lo que los movió el Espíritu Santo? Entonces aquel mandato de “Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación”, ¿qué quiere decir? No hay salvación sin persecución. Y dió mucho fruto. Los mártires cantan y cantan en el foso donde van a ser devorados y no hay una queja en su boca, ni un reproche. ¿Por qué…? Porque miran al cielo, “de donde les vendrá el auxilio”; y esa unción cambia el corazón de los que miran, de los que toca el viento, incluso de los que odian. Nadie puede entrar …

2 julio, 2015(0)

Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. (Lc 19,18ss) Surge una luz en la sombra, en la triste amargura del caos, en la peana relativista de la nada, donde se asienta la inmensa escuela de la máscara, la imagen y la parafernalia. Aparece una estrella luminosa en un cielo ceniciento y férreo para abrir la escalera hacia la vida. Una esperanza verdadera, que se palpa, para los que sufren, para los postrados, para los solos, para los pobres de espíritu, para los débiles, para cada uno. Porque ha llegado el pneuma y nos ha arrastrado hacia aquellos que esperan escondidos en la negrura, para pregonarles: “Esta luz que se acerca es para ti, para mí, nos trae la alegría de una Buena Nueva: el Reino de Dios ha llegado ya”. ¿Qué ansiamos en nuestra vida? ¿Un trabajo mejor? ¿Cambiar …

4 junio, 2015(0)

No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. (Mt 6,19ss) Surge la crisis y el hombre tiembla. Los que tienen bienes recogen velas, los políticos mienten y los del vértice superior discurren dónde y cómo iniciar una guerra purificadora. Amanece el tiempo de la escucha. Con el bolsillo hemos topado y eso es lo peor, porque ahora, ¿qué nos va a quedar?, ¿dónde apoyar la esperanza? Todo nuestro afán se diluye como la cera, el esfuerzo claudica y los que llegaron a trabajar al final de la jornada reciben el mismo salario que los que estuvieron de sol a sol. A Marta se le caen los brazos y mira a su hermana a los pies de Jesús y piensa que tal vez María ha elegido lo mejor…: escucha. La casa de adobe se viene abajo: no hay piedra, el sustento solo es arena y aparecen los vientos de la crisis y la sepultan. En vano se madruga para conseguir …

20 mayo, 2015(0)

Porque la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos. Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. (1 Cor 1,18-25) Nuestra mirada acampa en lo alto, en la tienda blanca de la alianza. En su Templo los vientos se ciñen con la verdad y luce revestida de justicia; se asienta sobre una inmensa alfombra cubierta con el celo por anunciar el evangelio y empuña en sus defensas las adargas de la fe; su bóveda es la redención para los que se refugian a su sombra y solo conquista y convence con la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. Porque nuestro afán no está entre las cenizas, ni en el …

5 mayo, 2015(0)

Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvirtúa, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; No se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos. (Mt 5,13-18)                     “Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará?” (Mt 5,13). Si los cristianos no somos sal, ¿cómo daremos sabor a esta sociedad? El cocido cada vez tiene más ingredientes y son de mejor calidad, más refinados, pero si está soso, no sabe a nada. Tal vez la sal se ha corrompido y ya no cumple su función, ya no vale para nada, no se deshace, no muere; y se ha convertido en otro producto más del guiso. No todo ha de ser sal; basta un poco de Cristo para dar sabor a toda la sociedad. En la oscuridad cerrada de una estancia …

19 abril, 2015(0)

Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Yahveh. Y veas a los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel.  (Sal127) Una ley que ha convertido en derecho lo que siempre ha sido un delito, algo insólito en el mundo: matar. Nadie puede ya dudar de que un feto de 14 semanas es una vida humana; nadie debería llamar eufemísticamente “interrupción voluntaria del embarazo” a lo que es matar al ser humano que se está gestando; nadie puede transformar un delito en derecho y a la vez anular el auténtico derecho por antonomasia: el de la vida. Sin este, todos los demás no tienen cabida, ni entidad, ni sujeción. Porque la vida nos viene de Dios y solo Dios tiene poder de crearla y por tanto de recobrarla. ¡Cómo ha engañado el maligno a la sociedad! Tanto es así que la sensación que subyace es que lo moderno, lo progresista, lo auténtico, lo avanzado, lo próspero es comulgar con el aborto, con la eutanasia, etc. Esto es, desterrar, a través de las …

8 abril, 2015(0)

De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. (Jn 3,3-8) Lo que parecía una cumbre inaccesible se ha ido transformando en una amena colina; los abrojos se han ido marchitando; los escarpados desfiladeros se han suavizado y el frente tempestuoso que alarmaban nuestros miedos, transcurrió dejándonos un sol rubio y luminoso. Porque primero asoma la debilidad, el pánico, la angustia, la impotencia…, la finitud perecedera de la esencia antigua, de nuestros huesos secos, incluso de las fantasías …

29 enero, 2015(0)

“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero”. (Lc 16, 13) Ávidos de evasión por una crisis que nos atemoriza, parece que solo queremos huir. ¡Cuánto nos duele el bolsillo! Más que la úlcera o el cólico nefrítico. “Donde esté nuestro tesoro allí estará nuestro corazón”. Tal vez nuestros ojos solo vean lo inmediato, lo explícito, lo efímero. Pero la desorbitada codicia del hombre, el deshumanizado derroche, la ilimitada prepotencia del consumismo más radical nos ha abocado a esta crisis. Del griego “krisis”, “decisión”, “momento decisivo”, viene como una tea en la noche, un candil que nos alumbra, una voz en la umbría: “el amor al dinero es la raíz de todos los males” y “la codicia insaciable es una idolatría”. Pues el ídolo del dinero es “un señuelo que encadena al hombre al reino de las apariencias y lo alejan de la felicidad, de su verdadero fin, que es Dios”. “…no te suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la …

19 enero, 2015(0)

Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios? Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios? (Sal 42,3s.10s) La historia que duele, la que no hemos elegido, la que incide brusca e imprevisiblemente es el misterio donde convergen la voluntad de Dios y la libertad del hombre. Surge la incomprensión de unos acontecimientos adversos y urge interpretarlos, de forma que el dolor se mitigue, apoyado en una causa razonable. Pero es un error. No todo se entiende con la razón; la realidad a veces rebasa la lógica cotidiana y natural. Cuando aparece la enfermedad o cualquier desgracia que remueve los cimientos de la calma y del sentido común, hay un lastre de sufrimiento ocasionado por la duda, por el desconocimiento: “¿Por qué a mí?, ¿qué he hecho yo?” La religiosidad natural nos inclina al sacrificio y al holocausto, al mercadeo, al único campo visual que vislumbra la razón. Hay que solucionar el problema cueste lo que cueste; …

5 enero, 2015(0)

Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación. (2 Cor 6,1ss) La ley natural que todos los hombres tenemos grabada en nuestro ser, nos dice que matar no es bueno, que nadie tiene derecho a quitar la vida a otro ser. La experiencia de muerte y el temor al sufrimiento, junto a la manipulación del lenguaje, modifican las ideas e incluso la propia conciencia y hacen a muchas mujeres decidirse por abortar. Las consecuencias psicológicas y anímicas que aparecen después del asesinato son desidia, angustia, intranquilidad, desasosiego y amargura. El grito agónico de ese inocente golpeará en sus oídos toda su vida. Pero ¿tendrán la capacidad de relacionar su sufrimiento con el aborto? Y aquellas que puedan hacerlo, ¿tendrán la posibilidad de asumir una culpa tan pesada? Y las que puedan, ¿cómo harán para sentirse amadas? ¿quién les dirá a esas mujeres que su descanso está en Dios? Necesitan la gracia del Espíritu Santo para sentirse perdonadas y queridas …

5 septiembre, 2014(0)

El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que busca su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará. (Mt 10,37ss) El tiempo nos somete, nos hace claudicar de las bondades arcanas; lo enaltecemos y lo sublimamos para intentar acotarlo, para abrigarlo bajo nuestro control. ¿Qué hay mejor que disponer de tiempo…? ¡Si yo tuviera tiempo…! —decimos a menudo—. Pero tiempo, ¿para qué? ¿Para dedicarlo a nosotros, a lo que hemos ansiado siempre, a mirarnos a nosotros mismos mañana, tarde y noche? O tal vez a dedicarlo a seguir produciendo, porque creemos que la muerte está aún muy lejana… Pero el tiempo, el implacable, se nos escapa, se nos diluye entre los afanes y las fantasías, como regato de lluvia, como la bruma de la altivez. Y después de cualquier tiempo entregado a nuestras ansias, solo queda la frustración. No es el tiempo de Marta, es el de María …

25 junio, 2014(0)

Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses, conocedores del bien y el mal. (Gén 3, 4s) La mentira se esconde detrás de lo correcto y el puñal bajo la adulación. Se lanzan las granadas rojas, dulces y jugosas que explotan destrozándonos las manos. Se barniza lo vacío con capas de aparentes verdades. El espejo brilla y se adora la vanidad del tener y, tras el cristal, apestan los deseos y los afanes corruptos, ocultos en la mesilla de noche. Y el mimetismo social ahoga la fe debilitada, asfixia la ley natural. Se alza un nuevo tótem de becerro de oro. Pero ahora no está recubierto del metal precioso, lo lleva dentro, en la médula, en el corazón. Por fuera es tolerancia, dignidad, derecho, liberalidad, moderación, serenidad, corrección…, porque el príncipe sabe cómo confundir, sabe adular, rebosa sofisma y falacia, ellos son su alimento. Y los terneros de buena voluntad beben el elixir de la “muerte digna”, pero han tomado cianuro; han probado el “derecho de elección de la sexualidad “ como un manjar de libertad, pero comen arena; …

9 junio, 2014(0)

Esta es la noche en que, por toda la tierra, los que confiesan su fe en Cristo son arrancados de los vicios del mundo y de la oscuridad del pecado, son restituidos a la gracia y son agregados a los santos. (Del Pregón Pascual) Se aquieta el rumor afónico y denso en la negrura de la celda. Los dinteles de las puertas ensangrentados, los hatillos aviados, las tortas de pan ácimo aún calientes apiladas entre paños; los niños, incluso los más pequeños, inmóviles y con los ojos clavados en el silencio como escrutando el aire difuminado. Están ceñidos los lomos, calzados los pies. Va a ser herida la tierra. De su soberbia nacerá la liberación. Oíd, y no entendáis; ved, y no reconozcáis. Pasa la noche muy lenta, sin excusas, sin tiempo, porque el tiempo se ha paralizado. Porque en esta noche el curso se ha detenido. Toda la creación aguarda expectante. En la cercana brisa amanece la luz abrasando la estancia; se alzan, puertas, vuestros dinteles; ¡levantaos, eternos portales! Descerrajadas las jambas, rotas las cadenas y descoyuntadas las rejas, resurge en la esclavitud una vía, un camino de salvación para los pobres. En esta noche se funde toda …

7 mayo, 2014(1)

Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. (Jn 16,13)  En la aurora asoma la belleza de la creación. Todavía no abrimos ni la consciencia y ya el hálito de la belleza se atreve a inundar el alba y la tiñe de gracia. La noche apura aún los últimos desmanes del ahínco y la tempestad, descansando desnudos en nuestro frágil pensamiento, y ya la armonía empuja los amaneceres desterrando el caos de nuestros anhelos. La luz tímida anuncia que ya está aquí. Ya se cuela entre los vanos y las rendijas que hay en nuestra ambición oscura y tibia. Aparece de nuevo la belleza, como cada día, anunciando la creación, una flamante creación para cada hombre; un diseño abierto de libertad para que iluminemos un día único con la paleta de la verdad revelada en Jesucristo, suma belleza; o al contrario, lo emborronemos con el ansia desmedida de decidir el bien y el mal. Hay que leer despacio…, porque el tiempo es vacío en la eternidad. Y ver en …

19 diciembre, 2013(0)

Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? (1Jn 4,20) La soledad pesa en esta cueva que hemos socavado donde estamos yo y yo; porque el otro me arredra, me hurta la vida, me incomoda… Los nacionalismos claman por la independencia, por el individualismo; el otro es invasor, extranjero, colonizador… El trabajo surge despersonalizado, por el aumento de producción y la calidad de vida, eufemismo por afán de dinero…. Los niños solos en las casas frías. ¿Solos? No, con sus consolas y el chat donde sigue la ausencia, solo palabras que cortas y cierras cuando el otro te inquieta o molesta. Pero el otro no está. Es el más importante en nuestra vida…, pero no está. Los matrimonios se cansan de aguantarse, de verse y se deshacen como un castillo de arena y aumenta el aislamiento. Y los hijos lloran en silencio la frustración y se refugian en si mismos, en su impotencia. Y aunque ocurre a muchos niños de su clase, no consiguen comprender. Y llegan a sus casas y …

8 noviembre, 2013(0)

Pero no fue a ellos a quienes Dios eligió y les dio el camino de la ciencia; ellos perecieron por su falta de discernimiento, perecieron por su insensatez. ¿Quién subió al cielo para tomarla y hacerla bajar de las nubes? ¿Quién atravesó el mar para encontrarla y traerla a precio de oro fino? Nadie conoce su camino, ni puede comprender su sendero. (Ba 3,27-31) ¿Dónde está tu herencia…? ¿Dónde estás ahora Europa? ¿Por qué estás todavía en tierra extranjera? ¿Qué haces en ese erial sometida a las apetencias de tus enemigos? ¿Por qué te vemos arrastrándote mendigando un ápice de respeto y consideración? ¿Tal vez has despreciado el tesoro que graciosamente te regalaron? ¿Qué haces ahí ensoberbecida en tus anhelos, creyendo que eres libre, que vas a la vanguardia, que eres el espejo del mundo?. Y sin embargo, no te das cuenta de que tus deseos son de otros, de esos que te dominan y que te hacen creer en tus fantasías. Tal vez no comprendas que tus desprecios son argollas, que tu vanidad son los grilletes, que tu altanería es la celda donde te refugias. ¿Por qué sigues bebiendo de tu propia farsa? “Escucha, Israel, preceptos de vida, …

30 octubre, 2013(0)

Escucha, Israel, mandatos de vida, presta oído para aprender prudencia. ¿A qué se debe, Israel, que estés aún en país enemigo, que envejezcas en tierra extranjera, que estés impuro con los muertos, que te cuenten con los del abismo? Es que abandonaste la sabiduría. Si hubieras seguido el camino de Dios, habitarías en paz para siempre. Aprende dónde se encuentra la prudencia, el valor y la inteligencia; así aprenderás dónde se encuentra la vida larga, la luz de los ojos y la paz. (Bar 3,9-15) Hemos cambiado el triunfo de la razón por la gloria del lagrimón. La lógica de la reflexión ya no convence a nadie. Ahora lo que priva es la secreción del humor acuoso; lo que verdaderamente priva es un lamento entrecortado, sin palabras —ya no son necesarias— y unas cuantas lagrimitas con un ademán compungido, para así demostrar que no se es capaz de expresar ningún vocablo inteligible. El lamento plañidero, por sí solo y frecuentemente, tiene la capacidad de paliar la ausencia de explicación. Cuando sale en los medios un director, un deportista, un político incluso, —ya no hablemos del populoso mediático—, y deja escapar tres o cuatro lágrimas, frotándose los ojos, nos está …

17 septiembre, 2013(0)

Levantan y enrollan mi vida como una tienda de pastores. Como un tejedor, devanaba yo mi vida, y me cortan la trama». Día y noche me estás acabando, sollozo hasta el amanecer. Me quiebras los huesos como un león, día y noche me estás acabando. (Is 38,12s) Pasa la historia como pluma flotando sobre las espuelas, y también a veces la sangre mana entre la esquirla hendida en la carne viva, como el aguijón emponzoñado del curare de la envidia o de la lujuria o tal vez de la codicia… ¡Qué más da! El que atenta contra ella da la vuelta al tapiz y se divisa la trama burda y grosera, oscura e indefinida donde no se puede descansar. La verdadera historia es en la que se puede descansar, mirar atrás y ver el océano transparente como soporta la tormenta rugiendo sobre la esperanza; o ver la claridad de la noche cerrada o la lluvia torrencial en el páramo yermo, infértil…, y así llega el rumor de la brisa en la barbarie, el pábilo tierno elevándose sublime desde la incomprensión y la duda. La historia es el nudo complejo y enredado que da miedo desenlazar, una maraña de cabos …

15 julio, 2013(0)

La fe que tú tienes, guárdala para ti delante de Dios. ¡Dichoso aquel que no se juzga culpable a sí mismo al decidirse! Pero el que come dudando, se condena, porque no obra conforme a la fe; pues todo lo que no procede de la buena fe es pecado. (Rom 14, 22s) Y daba vueltas y vueltas a la noria, persiguiendo mis propias huellas y haciendo cada vez un surco más acentuado y obligatorio. Sin poder divisar el exterior, el horizonte abierto y claro, con el campo visual delimitado a mis pasos que no paraban enloquecidos de dar giros y giros. Sabes que no llegas a nada, que la rueda sigue su huella mientras el yugo te atenaza, te somete, te abaja la mirada, te reboza en el polvo que tú mismo provocas. Pero no puedes salir del círculo, da miedo, vértigo; el recuerdo de la muerte en la piel nos hace temer, nos obliga a someternos a aquel que rebusca en el estercolero y en la perdición cualquier atisbo de duda para volcar el vómito de la escoria sobre nuestro pábilo débil y confuso. Golpea una y otra vez las sienes de nuestra historia lejana y la despliega …

15 mayo, 2013(0)

Se abre otro tiempo en la Iglesia, distinto, pero sobre todo nuevo, no exclusivo, sino engarzado a la Nueva Evangelización y sostenido por la fuerza de la razón. Como un trípode que abre la esperanza, alienta la fe, y ahora, el nuevo tiempo, ofrenda el amor. Es un momento clave, el kairós, el tiempo oportuno para mirar al otro, para salir, salir de nuestro zulo, de la burguesía donde nos agarramos, de la tumbona estática, del acomodado pensamiento siempre justificativo, de la omisión excusada… Salir, salir de la mirada confusa y sesgada, salir de la complacencia, de la voracidad y de la amnesia; pero por encima de todo salir de la mundanidad donde nos avecindamos, del escándalo que refleja nuestra opulencia, de la confusión que provoca la supremacía, la escaramuza, la apariencia inmutable y perpetua. Ahora es el kairós, no mañana que tal vez llegará, ni el ayer que pasó. Es la hora de salir a las calles, a las plazas, para gritar: hombre que te encuentras sumido en la sombras, esta voz es para ti, te trae la alegría de una buena noticia, ¡el Reino de Dios ha llegado ya! Llegar hasta él, bajarse de la esfera donde …

23 abril, 2013(1)

Levantan y enrollan mi vida como una tienda de pastores. Como un tejedor, devanaba yo mi vida, y me cortan la trama». Día y noche me estás acabando, sollozo hasta el amanecer. Me quiebras los huesos como un león, día y noche me estás acabando.  (Is 38,12s) Pasa la historia como pluma flotando sobre las espuelas, y también a veces la sangre mana entre la esquirla hendida en la carne viva, como el aguijón emponzoñado del curare de la envidia o de la lujuria o tal vez de la codicia… ¡Qué más da! El que atenta contra ella da la vuelta al tapiz y se divisa la trama burda y grosera, oscura e indefinida donde no se puede descansar. La verdadera historia es en la que se puede descansar, mirar atrás y ver el océano transparente como soporta la tormenta rugiendo sobre la esperanza; o ver la claridad de la noche cerrada o la lluvia torrencial en el páramo yermo, infértil…, y así llega el rumor de la brisa en la barbarie, el pábilo tierno elevándose sublime desde la incomprensión y la duda. La historia es el nudo complejo y enredado que da miedo desenlazar, una maraña de cabos …

3 abril, 2013(0)

Esta es la Pascua. Cincuenta días de beneficencia y gracia, de providencia y júbilo. De pertenencia exclusiva al Señor, al libertador de las exclusas donde nos hundíamos exhaustos en las mundanidades tan aceptadas, tan “cristianas”, tan correctas. A veces no se nos distingue entre la Babilonia, el resto de la totalidad, la cruz del aspa, la alegría del jolgorio, la misión del trabajo… Y ahora, en esta cincuentena se nos abre la puerta del banquete. ¿Por qué a nosotros? Tal vez estábamos en los caminos mendigando un ápice de afecto, en las cunetas recordando éxitos frustrados, en las acequias desechados, o simplemente perdidos vagando por algún sendero olvidado; y el padre del novio ha enviado a sus sirvientes a buscarnos, tal vez… Pero ahora estamos dentro. ¡Y dura cincuenta días! Para gustar las delicias que graciosamente nos ofrecen en este banquete de bodas. Con un vestido nuevo, para no desentonar, para agradecer con el deseo manifiesto la alegría del corazón. Solo se nos invita a permanecer; este es el gran destino, la más suave espera, la más alta gracia: permanecer en Él. Esta es la Pascua. La música no es nuestra, sino de los serafines, las manifestaciones no son …

El otro es Cristo

Jorge Santana
20 marzo, 2013(1)

Hemos vivido los últimos años ensoberbecidos en nuestro éxito de progreso, riqueza y opulencia: abriendo las plumas en todo su esplendor como el pavo real, mostrando la exuberancia de nuestras fortunas y la prepotencia de nuestro derroche, presumiendo orgullosos de nuestro éxito y bienestar, y achacándolos al saber, la pericia, el esfuerzo o simplemente al azar; viviendo siempre por encima de las circunstancias, mirando al mundo desde la cimera, reinventando una moral a nuestra horma, incluso esculpiendo en otras tablas de piedra una nueva ley, unos nuevos dogmas donde propugnamos y establecemos lo que está bien y lo que está mal. El boomerang, después de una excelsa parábola, ha caído de improviso en nuestra cabeza abriéndonos una brecha por donde se nos esfuman —gracias a Dios— los humos de altivez, las ínfulas de vanidad y la arrogancia instaurada en la naturalidad. Ahora nos toca mirar al otro, porque tal vez lo necesitemos, y nos acordamos de aquella torre de Babel donde un día nos sentimos más importantes que Dios, donde nos vimos famosos y triunfantes, y que se desmoronó como un castillo de naipes. Es lo mejor que nos podía ocurrir. Un rabí tenía una perla para vender y …