Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Domingo, Abril 23, 2017
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Manuel Requena

Entradas de Manuel Requena
25 Enero, 2017(0)

Las noticias conforman nuestra vida. Al hombre de fe que lee la Escritura y la prensa diaria, esta le muestra las cosas que pasan y aquella las que no pasan, porque siempre están con nosotros. Y así pasando y sin pasar, vamos conformando la imagen de Dios que somos. Las noticias de muerte, dolores y maldades del hombre que suda y trasluce aún al viejo Adán y al envidioso y homicida Caín en su piel, van tomando forma cada día en la gente del mundo, del tiempo. La Noticia de vida, la Buena Noticia, recoge los mismos sudores de sangre, pero los transforma en palabra de energía fontal, en Palabra que viene del cielo y nos redirige al Señor del Cielo, como el lugar o estado de conciencia en el que vivimos con Él, que sigue cargando en la vuelta con todo pecado del hombre. Traducido a tiempo de nuestra actividad religiosa, esa palabra que se dirige a Dios –pros ton Zeón, (Jn 1)–, es la oración, nuestra oración y la suya, nuestro medio de relación y comunicación más seguro y definitivo con Él, con el Padre y con los hombres. Al escuchar al Papa Francisco, me sentí comprometido … Full article

El adviento de José

Por Manuel Requena
22 Diciembre, 2016(0)

  Es muy prudente Mateo al informarnos el descubrimiento del hombre justo y sencillo José del embarazo de su esposa María, con la que no había tenido relación carnal alguna. La forma de llegarle la noticia, se resume en una palabra, ‘halló’, en griego “eureze”, ‘descubrió’, o quizás se entenderá mejor con la inapelable traducción literalísima: ‘encontró ser así’. Tiene todo el contenido admirativo que nosotros conocemos con aquel ¡eureka! histórico de Arquímedes al descubrir que el volumen de agua ascendido en la bañera en que estaba inmerso allá en Siracusa, era igual al volumen de su cuerpo sumergido. Esto le llevó a solucionar el problema de medir el volumen de cuerpos irregulares y le permitió saber además si la corona del rey Hierón II, estaba hecha de oro puro al calcular su densidad, a partir de la masa ya conocida. Tal fue su alegría que salió a las calles de la mítica ciudad sicialiana, dicen las crónicas que desnudo y gritando ¡Eureka! ¡Lo encontré! ¡Estaba aquí, delante de nosotros, y ya sé cómo es! Este puede ser para nosotros el resumen esencial del verbo ‘eurisko’ que utiliza el Evangelio de Mateo. Tiene también su sentido paralelo y físico …

13 Mayo, 2016(0)

Poesía –del griego poiesis–, está en la génesis del cosmos, cuando «creó Dios los cielos y la tierra…» (En arke epoiesen o Zeos…) (Gn. 1,1-2 en los 70). La creación de la nada es poesía en el sentido matriz del término que significa la obra que materializa una iluminación y la comparte. No es solo un soplo de las musas, –en José fue un ángel–, sino la obra acorde y subsiguiente de un hombre, que hace entendible la luz. José fue un hombre de pura acción iluminada en la palabra íntima del sueño, y hecha realidad. Le dijo el ángel que no temiera, y no temió, que acogiera, y acogió, que huyera a Egipto, y esa misma noche, emigró. Se lo mandaron y volvió, ya con el Niño casi criado. Nadie preguntó nada, ni se extrañó de nada. José no era tan viejo cuando volvió a Nazaret, que no pudiese ser tenido por el padre físico de Jesús. Así lo entendieron todos los paisanos entre los que vivió luego, con su secreto dentro, porque no le ordenaron proclamar la Noticia, sino ser Evangelio en su corazón, exacto al de María en eso. La mayor fuente de inspiración en la historia poética, artística, o conductual de la raza humana, ha sido la …

25 Abril, 2016(0)

Además de los lugares físicos donde el Evangelio sitúa a Jose, -Nazaret, Belén, Egipto, Jerusalén-, y por tanto los caminos que los unen, y los pueblos situados a su orilla, hay dos lugares teológicos en los que creo que estaba el santo patriarca, y cuyo texto es un anuncio de la Resurrección. Son la visita de María a la casa de su prima Isabel y del viejo sacerdote Zacarías, y el momento físico de la Resurrección de Jesús. Para conocer la esperanza de José, fundamento de su vida de unión íntima con el mismo Dios y Señor de nuestra Iglesia hoy, basta leer el canto Benedictus que pronunció Zacarías con su niño Juan en brazos. Es el canto de un justo del Israel de siempre, que recuperó la voz en la nueva era. Y lo más seguro es que lo proclamase con José allí, delante de él, que también tenía zozobras y gozos. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz. Estoy convencido de que José estaba en casa de Ana, con María, cuando nació el Bautista. José y Ana, junto con Zacarías enmudecido por …

21 Abril, 2016(0)

Solo un cito un antecedente, muy fácil de ampliar: «Noé… era un hombre justo e íntegro entre sus contemporáneos… Noé siguió los caminos de Dios» (Gén. 6,9) Y además conocía la madera, y sabía trabajarla, porque hacer un arca de tres pisos, de esos tamaños, calafatearla, y que flotase en medio de un diluvio, no era cosa fácil. De hecho fue el único barco que soportó el temporal. La Alianza de Dios con los hombres, tras su aventura, quedó testificada en la naturaleza. Entre la luz y el agua formaron el arco iris. José también era hombre justo, y mucho tuvo que ver con el “Arca de la nueva y última alianza”. Testigo de ella es otro arco iris que surge en la Palabra, filtrando la luz del Padre y mostrando todos los colores infinitos del Espíritu. La nueva tierra ya no solo emerge del agua que limpia el pecado, sino del agua y de la sangre que dan nueva vida. El justo José fue el primero que vio con sus ojos la nueva humanidad. Un Justo en el Israel de Yavhé (Sal.1 y 111), no era solo el que cumplía la Ley. Era el que todo lo que emprendía lo llevaba a buen fin, porque venía de Dios. …

14 Marzo, 2016(0)

Ser “un hombre justo” parece la única adjetivación expresa del carácter o gracia de S.José que nos hace el Evangelio, pero en realidad, como el mismo personaje, hay otrasn muchas noticias de él entrelazadas en el carácter y forma de pensar humano de Jesús, que se crió bajo su tutela, y quizás de Santiago y Judas Tadeo en sus cartas, que se llamaban ‘sus hermanos’. La transmisión de los valores básicos familiares en la educación de la infancia nos definirán durante toda la vida, y en aquel tiempo era aún más palpable, porque la agresión de valores extraños, era menor. Así, en las llamadas ‘palabras del mismo Jesús’, esencia de su Evangelio, encontraremos aquellos rasgos personales y de familia, de «sabiduría, estatura y gracia ante Dios y ante los hombres» (Lc 2,52) que sembraron en Él José y María. Y no me refiero solo a que viviera en Nazaret, hablase arameo, vistiese una túnica larga de una sola pieza, fuese carpintero, tuviese el pelo largo “nazoreo”, o celebrase la Pascua en Jerusalén. Algunas de esas ‘ipsísima verba Iesu’ transmitida en algún documento anterior a los sinópticos (el llamado ‘Q’), estarían contenidas en el original Sermón de la montaña de Mateo. Veamos solo como ejemplo las “Bienaventuranzas”. El contenido del término “Makarios” griego, o …

1 Febrero, 2016(0)

En Adviento y Navidad, hemos regustado que alguien esperado viene. Obviamente Dios, ni va ni viene, porque en su eternidad, siempre está en sí mismo, pero al hombre lo define su ir y venir, crecer y menguar, llegar y marcharse, abrazar y separarse. ¿Será que al que recordamos en Navidad es Dios y hombre?¿Será el Hijo de Dios hecho hombre? En el ritmo litúrgico del Tiempo Ordinario lo descubriremos así, para nuestro gozo. El sentido evolutivo y relacional de nuestra raza humana, ha hecho que en todos los pueblos surja la esperanza de un salvador, liberador de la precaria realidad presente, un Rey, líder que surgiendo de la esencia del pueblo, arreglará las cosas. Esa esperanza es la medida de su fuerza, el motor de su historia. ¿No lo seguimos esperando hoy? En las figuras de la Navidad, José de Belén, de Nazaret, Hijo de David y de Abrahán, queda oculto tras otras figuras brillantes. María, un Arcángel, Juan Bautista, Isabel, Zacarías, Simeón, Ana, pastores o magos, dejan en la sombra al santo Patrono, que retoma algún protagonismo cuando las cosas se ponen dificiles. Cuando hay que aceptar lo que parece imposible, cuando hay que dejar todo en una noche y salir huyendo al amanecer, cuando hay que saber esconderse en los …

22 Noviembre, 2015(0)

Llegar hasta lo eterno, no es difícil. Vivimos rodeados de sus signos, sus pasillos, sus puertas, sus ventanas con cristales traslúcidos de fe, que dejan ver, en sombras, más allá, o quizás mas acá, del tiempo-espacio. La luz de la Palabra es la misma en aquel lado y en este. Pero es un viaje en el que, como cuando llegas a un aeropuerto internacional en país extranjero, hay que estar atento, para no equivocar la puerta y el vuelo. No tiene su recuerdo la vivencia de lo eterno, porque solo se recuerda lo que pasó en el tiempo. Pero sí lo tiene la puerta, y el signo identitario para entrar: «Haced esto en memoria mía», dijo el Maestro, y ya veréis lo que ocurre, –podemos entender–, porque la puerta más segura de la vida eterna, es la Palabra que se guarda en el corazón: «Esta es la vida eterna, para que te conozcan a ti el Unico Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo» (Jn 17). Nos provoca así a vivirla, a pasar esa puerta como nueva cada día. Por eso no envejece el Evangelio. Al hombre le gusta recordar. Es una forma de dominio personal de la historia. Pero si se entretiene demasiado en el recuerdo, debe pagar …

13 Noviembre, 2015(0)

Llegar hasta lo eterno, no es difícil. Vivimos rodeados de sus signos, sus pasillos, sus puertas, sus ventanas con cristales traslúcidos de fe, que dejan ver, en sombras, más allá, o quizás mas acá, del tiempo-espacio. La luz de la Palabra es la misma en aquel lado y en este. Pero es un viaje en el que, como cuando llegas a un aeropuerto internacional en país extranjero, hay que estar atento, para no equivocar la puerta y el vuelo. No tiene su recuerdo la vivencia de lo eterno, porque solo se recuerda lo que pasó en el tiempo. Pero sí lo tiene la puerta, y el signo identitario para entrar: «Haced esto en memoria mía», dijo el Maestro, y ya veréis lo que ocurre, –podemos entender–, porque la puerta más segura de la vida eterna, es la Palabra que se guarda en el corazón: «Esta es la vida eterna, para que te conozcan a ti el Unico Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo» (Jn 17). Nos provoca así a vivirla, a pasar esa puerta como nueva cada día. Por eso no envejece el Evangelio. Al hombre le gusta recordar. Es una forma de dominio personal de la historia. Pero si se entretiene demasiado en el recuerdo, debe pagar …

2 Septiembre, 2015(0)

  Cada uno somos un punto de referencia del reino de Dios, necesario para trazar el perfil completo del cuerpo de Cristo. Si tuviésemos limpio el corazón, no solo veríamos a Dios, (Mt, 5), sino al mundo y al hombre como Él lo ve. A veces se nos va la onda de la gracia, surge del subsuelo de nuevo la Ley, como un volcán de juicios que aún arde en nosotros, y condenamos, y condenamos, y condenamos. Pero ver al mundo con los ojos de Dios, es otra cosa. Es dejar que brote en nosotros y se haga visible, palpable, la luz de su misericordia !Hasta la muerte en cruz! El remedio contra los desafueros del martirio que están sufriendo los hermanos, es la cruz. El desarme de las ideologías que no ven más allá del bienestar del cuerpo, la cruz. El cambio auténtico, del odio por amor, también la cruz. La esencia de su cruz no es el dolor, sino la entrega. Él entregó todo lo que tenía, y lo sigue entregando. A nosotros nos toca recibirlo, para esenciarnos en su acción de entrega, y dar a los hermanos que sufren hasta la madre que nos parió. Mucho más la madre patria, la madre tierra, la madre fortuna, la madre iglesia… Es …

6 Mayo, 2015(1)

La liturgia de Pascua, tiene un inconfundible olor a limpio, a blanco, a música alegre, a noticia que relaja, frente a la tensión que producen el dolor y la muerte de Cuaresma, la tuya, Señor de la Paz y de la vida, la nuestra, y la que vemos cada día en el mundo que vivimos. Fue tu saludo para siempre, «Pax vobis». No solo aquella noche, sino todas las noches del sufrimiento y del dolor del hombre que te busca. No solo para los discípulos reunidos, encerrados, sino para todos los que, por su palabra, con el miedo y de admiración que produce lo nuevo, creemos en ti. Fue tu primer regalo a la Iglesia, en lo que sería noche de bodas eternas. Con el regalo, la noche del miedo y el temblor, amaneció para siempre en tu día de luz: LA PAZ, MI PAZ, os la doy y os la dejo… No fue como nuestro saludo, que la mayoría de veces es vacuo, mproductivo, y solo expresa un deseo que pasa y no deja huella. El tuyo fue y sigue siendo sacramento y signo de presencia. Tu paz es inimitable. Lo sabe el corazón del hombre, que está …

30 Marzo, 2015(0)

Mt 4 1 Entonces Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por él.   El pequeño espacio de esta página, solo puede ser una ventana hacia el paisaje, inmenso por su mensaje, de la estancia de Jesús en el desierto. Cada uno puede abrir la puerta, y salir a la realidad de la Palabra, como hacen los evangelistas que lo cuentan. Es dicente el verbo que elige Mateo -única vez que lo usa-, para proclamar la acción del Espíritu sobre Jesús: (“anago”), “levantar, elevar, dirigir hacia arriba…”, y el tiempo en que lo usa, –aoristo pasivo–, un pasado cuya acción se reproduce en el presente. En ese mismo pasaje, para describir la otra acción ‘transportadora’ alucinante del tentador, Mateo usa el verbo paralambano: llevar consigo, transportar físicamente. El verbo, anago, que usa para la ‘subida’ al desierto, –lugar seco, sin agua, solitario–, es también, paradójicamente, un término náutico. Lo usa mucho Lucas en los Hechos, (15 veces), con sentido de embarcarse, zarpar, salir del puerto hacia lo desconocido. ¿No será eso lo que quiere decirnos Mateo? Salir a la soledad del desierto, dejándolo todo, y despreciando placeres, poderes, riquezas, es como embarcarse en la aventura de …

2 Marzo, 2015(0)

«Fue llevado (anejze) por el Espíritu al desierto…(Mt 4,1).. «El Espíritu lo empujó (ekballei) al desierto. ((Mc. 1,12)… «Lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y el Espíritu lo fue guiando (egeto) por el desierto…» (Lc, 4,1)   «Fue llevado (anejze) por el Espíritu al desierto…(Mt 4,1).. «El Espíritu lo empujó (ekballei)al desierto. ((Mc. 1,12)… «Lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y el Espíritu lo fue guiando (egeto) por el desierto…» (Lc, 4,1) La cuaresma de Jesús, tras la voz del Padre que lo confirmaba en el Jordán, y como preparación de su vida pública de iluminación al mundo, tiene en los sinópticos términos comunes, que son la base de nuestras prácticas cuaresmales: Desierto, Espíritu, ayuno, Palabra, tentación diabólica, hambre, oración, servicio angélico… Pero cada uno de los evangelistas tiene también algo peculiar, como mirando a sus comunidades propias. Los que después creemos en su palabra, nos identificaremos mejor con alguno de ellos, si reparamos en esos matices, a los que voy a dedicar algunas páginas, en esta cuaresma nuestra. Lo peculiar, es el verbo empleado en cada evangelio, para describir la acción del Espíritu Santo: empujando, llevando o conduciendo a Jesús, al desierto primero, y al encuentro …

25 Noviembre, 2014(0)

¿Cómo será el amor cuando me muera? ¿Será su esencia perceptible, lúcida, tierna, ardiente, concebible…? Todos esos términos que conozco, son extraídos de sensaciones de aquí. Pero el amor de allá, dice la fe, que “siendo el premio que Dios tiene preparado a los que lo conocen”, no puedo ni imaginarlo siquiera. Me basta con saber que es, que ya es, y seguirá siendo, aunque ahora no pueda definirlo, porque tampoco tengo la palabra exacta que tendré entonces. Aquí tengo buena palabra, para las cosas de aquí. Pero en la plenitud del amor, tendré la misma Palabra de Dios que me ama, para decirle a Él y a los hermanos, que yo también los amo. Cuando todos “los montes humeen”, como dice el salmo, destapando el centro de la tierra, sabremos que el final está muy cerca, en el principio, llamando a la puerta. Los montes son los hombres sabios que han llegado a le fe madura. Su humo, es el resultado de su oración constante, y de su expresión en palabras que nos llegan al corazón. El centro de la tierra es el Espíritu bendito de Jesús, que nos lo consiguió con su entrega total. El centro de …

26 Septiembre, 2014(0)

¡Misericordia, Dios mío, por tu bondad! (Sal 50,3) Leyendo tanta “malanueva”, última noticia de las fechorías que hacemos los hombres en muertes, engaños, robos…, que causan sufrimiento en los indefensos, surge el grito mismo del Crucificado, «Dios mío, Dios mío, ¿por qué…?». ¡Cómo muerde el pecado! Tiene garras de muerte y en la boca veneno de víboras. Paraliza y destroza los planes de vida. Sabe solo romper designios, destrozar hermandades, poner cadenas en los pies desnudos de la gracia que lucen los pobres. Las heridas del odio no tienen remedio sin mirar la cruz. El dolor que produce mirar al Amor, que murió y está vivo, para seguir muriendo, son quizás el signo de que la ponzoña del mal ya no causará muerte para siempre. El dolor del alma que sabe mirar al Hijo del hombre sufriente, muriendo, es su propio remedio. La piedad sencilla que nos reconcilia en el sacramento es la prueba más seria que tenemos, a nivel personal, de que podemos aún participar en la fuerza de su resurrección. No todo está perdido, aunque haya cuchillos de muerte, tiros en la nuca que ajustician sin justicia alguna. Hay pecados que no son de muerte, nos dice …

29 Julio, 2014(0)

Volver en verano a los sitios de siempre tiene alegrías y penas indescriptibles, quizás vivencias esenciales. La cara estrenará sonrisas, las cejas nuevos arcos, las manos movimientos de acogida, desde el aplauso al baile o al adiós… La esencia del hombre, en cristiano, es un camino de vuelta al modelo original de cada uno, conservado en el Verbo de Dios, en el proyecto Padre, que es el paraíso. Aunque no se puedan describir las alegrías enteras de la conversión, porque son eternas, pueden al menos cantarse o iniciar un canto. Como se llena un vaso de la corriente del río, y su pequeño contenido calma la sed, así es el reencuentro, la vuelta, la conversión. No es todo el río pero es río. No es toda el agua pero es agua. En ese movimiento constante de su gracia, que corre por el cauce grande de las Escrituras, puede un hombre vivir, puede saciar toda su sed de encuentro. No ocurre lo mismo con las noticias diarias de la prensa. ¿Qué noticia de hoy sería titular de prensa para ti? ¿Qué te importa de lo que está pasando en el mundo? ¿Tiene esa noticia que te importa algo que ver …

16 Junio, 2014(0)

El Tiempo litúrgico, aún siendo Ordinario tiene los sabores de las cosas nuevas, saladas en Cristo, que ya no se pierden porque son eternas. Apuntalar la imaginación, y hasta la fantasía sobre la piedra firme, incandescente, de los Evangelios deja unos sabores de conocimiento que construyen vida dentro de la luz, dentro de la sala que engendra la vida, en la relación de amor con Cristo, en su Iglesia. La propuesta de ser una célula viva del mundo infinito, universo vivo del Cristo total, no es el invento estéril de un hombre alienado, que llamase a los necios a ser parte de utópicas huestes de un reino celeste, cósmico, eterno, pero inalcanzable. Esa enorme llamada, que modula la historia del hombre, está escrita en los genes. Muchos charlatanes se aprovechan de ella, pero no se nos llama aún a eso desde el Evangelio. Es posible que sea realidad palpable, cuando venga el Cristo total en su gloria, cuando acabe el tiempo. Pero ahora nos basta con la sencillez de las cosas diarias, en las que se manifiesta, a los hombres que saben mirar, el poder del reino. En la luz de unos ojos, en la risa de un niño, …

10 Mayo, 2014(0)

La primera noche del primer Domingo del día primero enseñaste de nuevo a los tuyos tus manos, tus pies, tu carne y tus huesos, tus ganas de comer con ellos, y calmar el susto terrible que les diste, en cuanto te vieron; como el día aquel que llegaste a ellos, caminando encima de las aguas encrespadas del lago. ¡No soy un fantasma! Dicen que gritaste (Lc 24). Pero ¿En la Verdad existen fantasmas? ¿Sin carne y sin huesos, como tenías tú, sino solo espíritu, y espíritu malo, de los que dan miedo? Esos serían ángeles; o quizás demonios, pero no el amigo, Jesús, su Maestro. La prueba que diste de tu humanidad, al estilo nuestro, fue puro Evangelio. Después del “Pax vobis”, dijiste: «YO SOY, no temáis» Dos verbos muy claves en la vida misma del Dios, que eras tú, en medio del pueblo. “Temer” al “Yo Soy” era el mandamiento sagrado, era lo primero. Sin temer a Yavhé no podía un judío ser sabio, ni grande, ni santo, ni siquiera bueno. Y tú, que te fuiste al Dios de ese pueblo, vuelves, y les dices “Pax vobis”, “no temáis, Yo Soy”. ¡Como si no hubiese pasado nada! Tan …

29 Abril, 2014(0)

Uno de los fundamentos de la vida cristiana, urgido en Cuaresma, es la ‘conversión’. No es fácil entender en su profundidad este término latino, y mucho menos practicarlo de forma constante. Su sentido primero sería el abandono de la mala vida volviendo al camino de Dios, pero su contenido profundo es el de un encuentro de amor con el resucitado, como el de María Magdalena. Una conversación de amor. Aunque toda vida cristiana sea conversión, como tendencia incesante hacia el encuentro de amor con el Padre, los monjes que siguen la Regla de S. Benito son profesionales de  esa conversión. Los votos o promesas que profesan no son “castidad, pobreza y obediencia”, sino (obaudientia) obediencia, (conversatio morum) conversión de costumbres y estabilidad. Y las profesan, probados ya en el seguimiento duro del camino, no antes. Sería un absurdo pensar que tienen que cambiar constantemente el norte de su vida, por la conversión profesada, cuando también prometen estabilidad dentro de esas costumbres ya convertidas y regladas. La “conversatio morum” tiene su plenitud como una actitud pascual, no cuaresmal, porque más que quitar es poner. Es un encuentro, no una huida. Es dejar lo que se estaba haciendo, para estar plenamente …

26 Febrero, 2014(0)

Toda música tiene su ritmo, su pausa y su silencio, como también lo tiene la palabra. Y la cumbre del ritmo en la expresión del corazón humano es el canto. Música y voz sirven a la Palabra para derramar todos sus sentidos en los ecos que entiende el corazón. Cada uno tiene su tono, su tesitura y ritmo, para hacernos vibrar de emoción en el entendimiento de la misma Palabra. La medida de ese don personal, es el entusiasmo, y su ritmo, el tiempo necesario para entrar en la luz, enlucirse o «enlucinarse», y hacerse día en ella. Nuestro ritmo de amor es un recuerdo vivo, una Eucaristía que canta acción de gracias, y alimenta: «Haced esto en la memoria mía». Siguiendo el tema de «Un roto en la nube», si la nube del alma es el olvido, el recuerdo de amor es el roto que muestra la luz mas allá de la nube. ¡Hasta Dios —dice la Escritura— «se acuerda», para mostrar su amor! «Recuerda su misericordia», aunque obviamente Él no tiene memoria del pasado, en el sentido humano. Para Él todo es presencia. Lo antiguo, lo presente, y el porvenir del hombre son un mismo impulso, un …

28 Enero, 2014(0)

No es fácil hacer un roto en una nube, pero tampoco es fácil entrar en el Reino de los Cielos, ni en el estado de conciencia donde habita Dios para nosotros, sin sentir que “se rasgan las nubes de los cielos y llueve su salvación”. Isaías lo anunció a la perfección. La gran nube del alma es el olvido. Ni siquiera la ignorancia parece tan grave como el olvido de las claves para el reconocimiento del Amor que quiere habitar en nosotros. «Es un pueblo de corazón extraviado, que no ‘reconoce’ mi camino… por eso he jurado en mi cólera que no entrarán en mi descanso” (Salmo 94). Terrible. Sin las claves que nos da la Palabra, es imposible el recuerdo vivo que le reconoce. Esa es la gran obra de Dios, el Espíritu Santo en nosotros: «El os recordará todo…» (Jn14,16). Para el Padre, según testimonio de toda la Escritura, “Acordarse de su misericordia” no es una frase de adorno, es la esencia misma del encuentro que nos brinda en el Evangelio, y el punto querido y fijado por Él, para el encuentro con el hombre. Él «se acuerda de su misericordia y su fidelidad, como había prometido …

19 Diciembre, 2013(0)

Se anuncia la alegría de su presencia en Navidad, pero el Adviento sigue siendo “tiempo de conversión”, de mirar más directamente hacia la Palabra que se va a mostrar hecha carne. Y si la conversión es una “metanoia“, un ir más allá de la razón lógica del mundo, la Navidad, como la Eucaristía, es una meta-stasis, un encuentro capaz de reproducir, ya desde aquí, la naturaleza del más allá, donde vive el Cristo hombre para siempre, sin tiempo ni espacio. Una señal visible, de algo imposible de descubrir por los sentidos. Un signo de la vida cercana de Dios con los hombres. «En la ciudad de David os ha nacido el Salvador, el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal:  encontraréis un niño envuelto en pañales, y acostado en un pesebre» (Lc 2,11-12) «Esto es mi cuerpo… Esta es mi sangre de la alianza…» (Mt 26,27) En los hechos de fe de la Encarnación y la Eucaristía, es admirable no solo lo extraordinario, y aún incomprensible, del proceso que realiza la Palabra sobre la esencia misma de las cosas, y que produce la presencia corporal del Cristo de Dios, con independencia de nuestra atención o comprensión, pero también …

13 Noviembre, 2013(0)

Comienzo esta colaboración con Buena Nueva, exponiendo lo que será, al menos durante un tiempo, su sentido. La tesis central, es la de mi nuevo trabajo titulado UN ROTO EN LA NUBE, y puede resumirse en esto: La experiencia de Dios es posible para el hombre, porque Él lo ha querido así. Es posible tenerla y también es posible compartirla, contarla y escucharla, porque en el regalo de esa gracia suya, viene, y tiene fundamento, la comunión, que es la esencia de su gente, cuando se hace pueblo suyo. Tan grande y personal es su regalo, que en la experiencia y en la comunicación, está la estatura personal de cada hombre, medida con el metro de Dios. Cada comunidad, cada iglesia, cada miembro vivo, no tiene otra medida sino la comunión de sus individuos con el Dios Trino que vive en ellos y entre ellos. La estatura espiritual de cada uno, está precisamente en la experiencia y en la comunión, o comunicación. Nunca en este campo es más el que escribe que el que lee, el que habla que el que oye, porque el que se lleva la palma es el que escucha y guarda la Noticia proclamada. Quiero …