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Pedro Barrado

Entradas de Pedro Barrado
5 Abril, 2016(0)

¿Quién se atreverá a hablar mal de Dios? Esto lo tiene claro casi todo el mundo, aunque últimamente uno tiene que ver de todo… Pero ahora quiero referirme a un detalle curioso que se observa en la Biblia. Se trata de algunos pasajes que resultan cuando menos extraños. Por ejemplo este: «Su mujer le dijo: “¿Todavía persistes en tu honradez? Maldice a Dios y muérete”» (Job 2,9; también puede verse 1,5.11; 2,5). La mujer es la de Job, y lo que dice, lo dice después de ser testigo de las desgracias que le han acaecido a su marido: pérdida de ganados, de hijos y de la propia salud. Aparentemente, la recomendación de la mujer de Job a su marido no presenta mayor problema: maldice a Dios –le dice–, pues, en último término, es el responsable de tu «mala suerte» –en la antigüedad, la suerte no existe, sino que todo sucede por la voluntad de Dios–, y acaba con tu desdichada vida. El problema viene si acudimos al texto hebreo que sirve de base a las traducciones modernas de la Biblia, donde lo que se lee es lo siguiente: «Su mujer le dijo: “¿Todavía persistes en tu honradez? Bendice a … Full article

24 Noviembre, 2015(0)

Últimamente se ha hablado mucho del divorcio, particularmente el espinoso asunto de la comunión de los divorciados vueltos a casar, tratado en el Sínodo sobre la familia recién concluido. Esquematizando demasiado –y por eso mismo siendo injustos–, dos posturas parece que se han enfrentado en las discusiones sinodales: los que apelan a la secular postura de la Iglesia, basada en la enseñanza de Jesús, y los que hacen bandera de la misericordia y la «benevolencia pastoral» para solucionar un problema que duele y afecta a muchos cristianos. Si volvemos la vista a Jesús, encontraremos, ciertamente, una postura rotunda con respecto al divorcio. (En realidad, más que de divorcio habría que hablar de repudio, practicado en Israel, por cierto, solo por el varón con respecto a su esposa.) Según los historiadores, uno de los hechos más claros en la figura del Jesús histórico es su oposición al divorcio. La rotundidad de la afirmación viene precisamente de que supone una rareza: ninguna corriente del judaísmo de la época de Jesús se oponía a algo que venía legislado en la Ley de Moisés (Dt 24,1ss). Lo que sí se discutía eran las condiciones para que el marido pudiera repudiar a su mujer. De todos son conocidas las posturas de los maestros Hillel y Shammay. Mientras el …

27 Septiembre, 2015(0)

Las peculiaridades propias de la lengua –o lenguas– en que se escribió la Biblia pueden ayudarnos a iluminar la comprensión de algunos pasajes difíciles. Es lo que ocurre con el siguiente texto: «Si alguno viene a mí –dice Jesús– y no odia a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y más aún, incluso a su vida, no puede ser discípulo mío (Lc 14,26). Nadie dudará de que se trata de una expresión extraordinariamente dura. Y no solo dura, sino que, si siguiéramos al pie de la letra su contenido, entraríamos en contradicción con el cuarto mandamiento, aquel que manda honrar al padre y a la madre. Por eso las traducciones bíblicas –con buen criterio– suelen suavizar la expresión, de modo que «odiar» se transforma, por ejemplo, en «renunciar»: «Si alguno quiere venir conmigo y no está dispuesto a renunciar a su padre y a su madre…». Sin embargo, el verbo griego que utiliza san Lucas es claro: miseô, que significa «odiar», «aborrecer» (de donde procede el término «misántropo», el que odia al género humano). La única solución para evitar que caigamos en la afirmación de semejante barbaridad …

19 Septiembre, 2015(0)

Hace algún tiempo supimos del horrendo crimen perpetrado por el denominado Estado Islámico en la persona de un piloto jordano al que había capturado: fue quemado vivo. Como respuesta, el Gobierno de Jordania ordenó ejecutar inmediatamente a dos miembros de Al Qaeda a los que previamente había juzgado y sentenciado a muerte. Me llamó la atención el comentario de un locutor de radio al dar esta última noticia: «Otra vez la ley del talión». A decir verdad, la ley del talión (ya presente en el Código de Hammurabi, siglo XVIII a. C.) surgió precisamente para frenar esa violencia descontrolada y regular la venganza, de modo que esta fuera proporcionada. El siguiente texto bíblico, en el que Lámec habla a sus mujeres, plantea perfectamente el problema: «Ada y Sila, escuchad mi voz; mujeres de Lámec, prestad oído a mi palabra. A un hombre he matado por herirme, y a un joven por golpearme. Caín será vengado siete veces, y Lámec, setenta y siete» (Gn 4,23-24). A Lámec no le basta la medida de la venganza que el Señor promete a Caín («El que mate a Caín lo pagará siete veces», Gn 4,15), una venganza ya de suyo «generosa» (recuérdese el valor …

17 Abril, 2015(0)

En el capítulo 14 de los Hechos de los Apóstoles leemos que, en la ciudad de Listra (en la actual Turquía), Pablo –acompañado por Bernabé– curó a un hombre cojo. La gente del lugar inmediatamente pensó que se trataba de dioses –Zeus y Hermes– bajo figura humana. No es una reacción extraña, ya que la tradición helenista contemplaba la idea de que a veces los dioses bajaban para mezclarse con los hombres. Así al menos lo vemos en un mito griego, que cuenta que Zeus y Hermes llegaron a la ciudad de Tiana –en la región de Capadocia– una noche de tormenta bajo la apariencia de mendigos. Nadie quiso abrirles las puertas de sus casas, excepto una pareja de modestos campesinos ya ancianos: Filemón y Baucis. Estos les ofrecieron a sus huéspedes lo poco que tenían, pero pronto se dieron cuenta de que los viajeros no eran lo que aparentaban, ya que, por más vino que les servían, la jarra nunca se vaciaba. Por eso quisieron ofrecerles un alimento más acorde con el rango de sus invitados: el único ganso que poseían. Pero Zeus se negó a que mataran al animal. Descubierta su verdadera identidad, Zeus y Hermes pidieron …

28 Febrero, 2015(0)

Desgraciadamente la guerra santa está de moda. Han hecho que se hable de ella últimamente –y mucho– musulmanes fanáticos que hacen una lectura fundamentalista del Corán y de la tradición islámica. Yihad la llaman. Aunque yihad es inicialmente el «esfuerzo» o el «combate» interior que el fiel musulmán debe entablar consigo mismo para ser un buen creyente. En el Antiguo Testamento también encontramos el concepto de guerra santa, aunque nunca definida o nombrado de esta manera. Se refiere a determinadas campañas militares que los israelitas debían emprender en defensa de su fe y, quizá lo más importante, sin posibilidad de conseguir botín. Mejor dicho, entregando todo el botín al Señor -eso se visibiliza destruyéndolo todo-. En el libro del Deuteronomio se habla de esta guerra santa: «Consagrarás al exterminio a hititas, amorreos, cananeos, perizitas, heveos y jebuseos, como te mandó el Señor, tu Dios, para que no os enseñen a cometer todas las abominaciones que ellos cometen con sus dioses, y no pequéis contra el Señor, vuestro Dios» (Dt 20,17-18). Sin embargo, aunque parezca una barbaridad, esta legislación sobre el hérem –el «exterminio»–, es posible que evitara algunas guerras, si es que alguna vez estuvo en vigor en Israel …

2 Febrero, 2015(0)

En la segunda carta de san Pablo a Corintios leemos una frase que resulta cuando menos enigmática: «Al que no conocía el pecado, lo hizo pecado en favor nuestro, para que nosotros llegáramos a ser justicia de Dios en él» (5,21). Inmediatamente podemos preguntarnos: ¿cómo es posible que Dios haga pecado a Cristo? ¿Qué quiere decir en realidad el Apóstol con esa expresión? En el repaso a los diferentes métodos de interpretación o acercamientos al texto bíblico que hacía la Pontificia Comisión Bíblica, en el documento La interpretación de la Biblia en la Iglesia (1993) figuraba el recurso a las tradiciones judías de interpretación. Dado que, como afirma este documento, «el judaísmo ha sido también el medio de origen del Nuevo Testamento y de la Iglesia naciente» (IC2), un vistazo al sistema sacrificial del Templo de Jerusalén quizá nos ayude a clarificar la expresión paulina. Y, en efecto, dentro de las diversas clases de sacrificios que tenían lugar en el Templo (de comunión, expiación, holocaustos, etc.) encontramos uno llamado hatta’t. Esta palabra se traduce habitualmente como «pecado», haciendo referencia a determinadas faltas o profanaciones (sobre todo hechas por ignorancia o inadvertidamente), y designa el pecado objetivo contra Dios …

2 Noviembre, 2014(0)

Son muchos los que han percibido (y perciben) una diferencia con respecto a la relación entre el hombre y la mujer en los dos relatos de la creación. En efecto, en Génesis 1 leemos que «creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó» (Gn 1,27). Así pues, hombre y mujer son creados en este primer relato a la vez —mediante la palabra— y radicalmente iguales en cuanto imagen de Dios, tan solo diferenciados por el sexo. El relato de Génesis 2 es diferente. El hombre (’adam) es creado —modelado— en primer lugar como varón, y solo después aparece la mujer (’ishá, «mujer, esposa»), modelada de una costilla del ’adam tras haber hecho caer a este en un profundo sueño. Pero quizá lo más interesante es observar la motivación de Dios para crear a la mujer en este segundo relato: «El Señor Dios se dijo: “No es bueno que el hombre esté solo; voy a hacerle a alguien como él, que le ayude ”» (Gn 2,18). Otras ediciones bíblicas traducen como «ayuda adecuada», «ayuda similar» o «ayuda correspondiente». Es verdad que «ayuda» (‘ézer, que …

27 Agosto, 2014(0)

En los manuscritos cristianos más antiguos se encuentra un fenómeno que los expertos denominan nomina sacra, «nombres sagrados», y que consiste en abreviar determinadas palabras consideradas importantes o significativas mediante algunas de las letras que las componen. Por ejemplo, y utilizando el alfabeto español, el término «Jesús» se podría abreviar como «JE» o «JS»: primera y segunda letra, o primera y última letra, respectivamente. Esto se aplica a una serie de términos como «Jesús», «Cristo», «Dios», «Señor», «espíritu», «hombre», «hijo», «cielo», «David», «salvador», «Israel» o «Jerusalén», que habitualmente aparecen además con un trazo horizontal en la parte superior (lo contrario del subrayado). Pues bien, un caso especial dentro de los nomina sacra es el denominado «estaurograma», es decir, la aplicación de esa técnica de abreviación a las palabras «cruz» y «crucificar» (staurós y stauroô respectivamente en griego). Así, a veces se descubre en los manuscritos la abreviatura «CTPOC» (stros). Pero lo que resulta más curioso es que en esa abreviatura aparece la letra «erre» montada sobre la «te», es decir, en griego, P (letra ro, «erre») encima de T (letra tau, «te»), haciendo que los trazos verticales de las dos letras se continúen, de modo que conforman un signo …

7 Julio, 2014(0)

En muchas culturas la muerte es elevada al rango divino, probablemente por su inexorabilidad y superioridad con respecto al ser humano, que siempre acaba sucumbiendo ante ella. Así, por ejemplo, en la mitología ugarítica o cananea —vecina de Israel— los dioses Mot («Muerte») y Yam («Mar», otro nombre para la destrucción y la muerte) luchan en sendos ciclos míticos con su hermano Baal («Señor») que representa el principio de vida y que acaba triunfando. En la Biblia, sin embargo, no encontraremos esa personificación de la muerte — aunque ciertamente existen algunos vestigios de ello, quizá restos de épocas remotas. Para la Escritura, la muerte es el destino de toda persona, pero a la vez un mal. Del primer caso tenemos como testigo al llamado Segundo Isaías: «Toda carne es como hierba, todo su encanto, como flor del campo. Se seca la hierba, se marchita la flor» (Is 40,6-7). Del segundo lo es el salmista, que llega a proclamar a Dios apesadumbrado por la muerte de aquellos que le son fieles: «El Señor siente profundamente la muerte de los que lo aman» (Sal 116,15). Por eso la tradición de Israel no tendrá más remedio que acabar ligando la muerte al …

11 Junio, 2014(1)

¿Qué cristiano no ha pensado alguna vez en la relación entre la humanidad y la divinidad de Jesucristo? Se puede decir sin temor a equivocarnos que, desde el año 325 —fecha de celebración del Concilio de Nicea—, e incluso antes, el problema de la relación entre la humanidad de Jesús y su divinidad ha sido el problema teológico por excelencia. No obstante, la convicción cristiana que se ha mantenido a lo largo del tiempo, con sus inevitables dificultades, es que Jesucristo no es un ser mitad hombre, mitad Dios —una especie de centauro humano-divino—, sino alguien plenamente humano a la vez que plenamente divino. Sin pretender haber resuelto el problema, quizá pueda ayudarnos a arrojar algo de luz sobre el asunto el ejemplo que nos brinda la Cábala judía, en especial el sistema de pensamiento derivado de las enseñanzas de Isaac Luria, famoso rabino y cabalista nacido en Jerusalén en el siglo XVI. Según los cabalistas de esta tendencia, para que Dios creara el mundo, previamente tenía que «retirarse», porque, de lo contrario, la realidad creada no podría tener espacio para existir, habida cuenta de que, en principio, la Luz divina lo llenaba todo. A este movimiento de retirada …

7 Mayo, 2014(0)

Cuando se me invitó a colaborar en este blog, la indicación que se me dio fue que tratara temas de actualidad. Yo respondí que me sentía más cómodo abordando temas bíblicos. A lo cual se me contestó que eso entraba perfectamente en las orientaciones del blog, ya que, desde Adán hasta nuestros días, todo está en la Biblia. Debo confesar que esa respuesta me sorprendió, porque eso de que «todo está en la Biblia» es precisamente uno de los principios que regían la lectura rabínica de la Escritura. Lo dice explícitamente un texto de la Misná, la codificación de la Ley oral reunida o compuesta a comienzos del siglo III por Yehudá ha-Nasí («el Príncipe»): «Vuelve y revuelve (en la Torá), porque todo está en ella; estúdiala, hazte viejo en ella, gástala, no te apartes de ella, ya que no tienes cosa mejor que ella» (Abot 5,22). Ya se sea judío o cristiano, hoy seguimos manteniendo este principio, aunque quizá interpretado de forma algo diferente. En efecto, para el creyente, en la Biblia sigue resonando la Palabra de Dios, y por eso puede convertirse en faro y guía para su vida. Sin embargo, hoy ya no pensamos que la …