Cartas-de-la-Iglesia-primitiva

Cartas de la Iglesia primitiva

20.00 

AUTOR: Roger LLoyd
Nº. Páginas: 220
ISBN: 978-84-938343-2-6

Descripción del producto

Pocos temas históricos poseen, ciertamente, el interés como el que eligió Roger Lloyd. Basta una ligera reflexión acerca de las circunstancias humanas, sociales y religiosas de la época en cuestión, para que surja en la mente del lector, cristiano o no, un sinfín de preguntas, cuya respuesta apenas cabe hallar esbozada o sugerida en los preciosos documentos que nos legaron los Apóstoles. Tras el drama divino y humano del Calvario, ¿cuál era el estado de ánimo de quienes habían consagrado su vida a seguir al Nazareno? Y, tras la resurrección y el advenimiento del Espíritu Santo sobre el Colegio Apostólico, ¿cuál fue la actitud adoptada por los primeros jerarcas de la Iglesia incipiente? ¿Se daban cuenta siquiera de que lo eran, de que tenían en sus manos, bajo la bendición de Dios y su promesa de ayuda constante, la semilla de un poderoso movimiento religioso, universal y eterno, destinado a transformar no sólo religiosamente, sino hasta social y políticamente, el mundo entero? ¿Cómo se desarrolló el conflicto insoslayable entre la mentalidad judía de los primeros miembros de la Iglesia de Cristo y su destino universalista? Apasionante tarea, apta solamente para un investigador de talla y un profundo psicólogo, la de esta reconstrucción minuciosa, montada sobre la base de materiales sumamente delicados, quebradizos diríamos. Empresa de gran aliento, cuyo resultado sólo podía ser un éxito fabuloso o un fracaso difícilmente perdonable, pero nunca una mediocridad, fue llevada al primero por la experta pluma de Roger Lloyd, a través de una supuesta correspondencia cruzada entre diversos miembros de la Iglesia primitiva, reales unos, puramente imaginarios otros, siguiendo con rigurosa fidelidad el curso de los hechos que nos son conocidos, llenando con prudente intuición y sabiduría las lagunas que existen en las narraciones evangélicas, interpretando psicológicamente estos mismos hechos y centrándolos en el ambiente histórico y humano en que se produjeron.

Sobre el autor:

La Editorial Asociación Bendita María ha querido abrir esta nueva serie de «Libros Buenanueva» dedicada a la narrativa o novela —la serie se llama «Signos Buenanueva»— con esta publicación «Cartas de la Iglesia primitiva», por un doble motivo: por un lado, porque recoge con una pluma magistral el latido vivo y acelerado de aquellos treinta años que siguieron a la Ascensión del Señor, de modo que el lector puede sentirse encandilado con todos aquellos acontecimientos que pretendieron inútilmente dar al traste con la Iglesia naciente y nacida; y, en segundo lugar, porque, salvando las distancias, hoy, como entonces, también en nuestro mundo actual ocurren cosas parecidas, aunque no haya templos de Afrodita, leones en los circos romanos o nerones que disfruten con espectáculos macabros de mártires…; pero sí hay innumerables templos del placer omnímodo, fieras que devoran cristianos y emperadores o tiranos de este mundo que siguen nutriendo sus ansias de poder con pan y circo, frecuentemente a costa de la Iglesia perseguida y maltratada, a veces abiertamente y, otras, de forma solapada so capa de falso progreso y pervertida democracia.

El caso es que la Iglesia lo sabía entonces y lo sabe perfecta- mente ahora. Es el tributo que le toca pagar por creer en Dios y en su Hijo Jesucristo. A finales de agosto de este mismo año 2010, en el encuentro anual conocido como «Meeting de Rímini», el representante de la OSCE (Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa) ha denunciado que de cada 100 personas que mueren en el mundo por persecución religiosa, 75 son cristianos. Y si Él acabó en el Gólgota, la Iglesia es consciente de que la Cruz la espera al pie de tantos montes, donde no falta nunca la Virgen María, como aquella primera vez. El Espíritu Santo la sostiene y la convence de que «las puertas del infierno no prevalecerán contra ella» (Mt 16,18).

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Peso 0.390 kg

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