Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|Lunes, Junio 26, 2017
  • Siguenos!

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados 
15 de Octubre
José Cañizares

“En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor.

Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera»” (Mateo 11, 25-30)

 

Celebramos hoy el día de nuestra Santa Teresa de Jesús, primera doctora de la Iglesia, fiel seguidora del evangelio, y ejemplo de sencillez en el conocimiento y seguimiento de Su palabra.

Un buena forma de acercarnos a la santa es mediante la lectura del Mensaje del Papa Francisco para el V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús y Año Jubilar Teresiano 2014-2015, que puedes hallar en el enlace de esta revista: http://www.buenanueva.es/mensaje-del-papa-francisco-para-el-v-centenario-del-nacimiento-de-santa-teresa-de-jesus/.

Encontramos tres enseñanzas de Jesús en este evangelio, así como una gran alegría y consuelo para quienes nos encomendamos a El.

Para mejor acoger estas enseñanzas, empecemos, con humildad y con discernimiento, a vernos como la gente sencilla a quien El se dirige. Tengamos en cuenta que a Dios no se llega con la sabiduría de este mundo sino con la fe, veamos además cómo su enseñanza tampoco está contra esta sabiduría y que la mejor forma de llegar a Dios Padre es a través del Hijo.

La mejor forma que tenemos para llegar a encontrarnos con Dios, y para permancer en El, es con la oración, a la que Santa Teresa tanto tiempo dedicaba en sus largas y duras jornadas de trabajo evangelizador. Si tenemos a Jesús presente en todas nuestras actividades diarias, veremos como su carga es ligera y su yugo suave. Y comprobaremos que el descanso mas profundo y verdadero lo experimentamos si acudimos a El, que nunca falla.

Hoy pido para mi, y para todos los que acudan a esta invitación de Jesucristo, ese espíritu de seguimiento de Cristo que nos mostró Santa Taresa a lo largo de toda su vida.

Añadir comentario