Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|miércoles, agosto 12, 2020
  • Siguenos!

África 

África

África, África ¿Cuándo vas a despertar? Yo mandaba sellos para ti, yo postulaba para ti… Era una niña y ya pensaba en ti. Crecí ayudándote como más de medio mundo, pero mi abuelo siempre me decía: “África duerme”…

Vuestros cuerpos se consumían, vientres hinchados, madres sin leche, muerte y miseria sin nombre… ¿Por qué no despiertas África? Eres el continente más bello y favorecido del mundo, eres el pedazo de tierra dónde sus atardeceres rojizos claman al cielo, más no abres tus ojos. ¿Qué te pasa África?

Erais” antes que todos, erais la vida por excelencia, el conocimiento y el valor. El mundo estaba vacío sin ti… Dime África, cuando vuestros hermanos cruzaron continentes y os dejaron ¿qué os paso? Mira que son miles y miles de años más jóvenes que vosotros y … civilizaron toda la tierra. ¿Por qué tú no lo hiciste? Tenías todo en tu mano, eras el principio del hombre, de la riqueza, del fuego y la sabiduría… Dios te puso allí.

No era necesario aclarar vuestra piel para no morir, no lo era. Pero entraste en un sueño incomprensible y os quedasteis en los comienzos del saber… Tanto, que llegó un día en que los civilizados os robaron bienes, hombres y mujeres; os esclavizaron… Y ahora lloras sin destino; abandonas la tierra para emular la civilización que vosotros comenzasteis hace millones de años… ¡No puedo entender mi origen aún dormido, no puedo!

Vuestras almohadas os han hecho ser los más pobres del mundo. ¿Por qué África? Os hemos mandado a Dios con equipaje de futuro hace más de 200 años, pero en vuestro letargo no habéis aprendido. Os aniquiláis en guerras absurdas con armas de blancos, también hachas y balas para mi Dios, Él muere allí entre vosotros y por vosotros… ¡Cuántas escuelas os hicieron, cuántos niños vivieron!

Ahora os veo navegar hacia España o Italia dejando una miseria incomprendida… Ilusiones desconocidas que nunca fueron verdad, anhelos tristes que el mar del Mediterráneo se tragaría por siempre; sí, el océano esconde vuestras vidas, desesperanzas y angustias.

Dime Dios ¿qué le pasa a África? Haz que despierte… ¡Arriba vuestras banderas con humildad y honor! Es hora de gritar, pero no en los mares… Sois mi origen y mi Dios os eligió para poblar la tierra. Dejad las armas, echad a los que os oprimen y luchad por vuestro gran continente que es el más bello del mundo, donde las manos de Dios no faltarán mientras despertáis.

¡África querida! Yo enviaba sellos para ti, hoy envío a mi hijo… Abre tus ojos rasgados y ¡despierta!, te convertirás en la luz que ansía tu pueblo.

                                                                                                                                     Emma Diez Lobo

Añadir comentario