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“…amigo de publicanos y pecadores” 
16 de Octubre
Por Rafael Luis Alcázar

En aquel tiempo, dijo el Señor: ¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos? Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: “Tocamos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis.” Vino Juan el Bautista, que ni comía ni bebía, y dijisteis que tenía un demonio; viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de publicanos y pecadores.” Sin embargo, los discípulos de la sabiduría le han dado la razón» (San Lucas 7, 31-35).

COMENTARIO

Has querido hacerte mi amigo Señor. Me llamaste por mi nombre a seguirte desde niño cuando en mi bautismo mi ser te recibió. No era consciente del gran don que es la fe, esa fe que alimentaron mis padres y que se fortaleció con el paso de los años en la Iglesia. Esa fe que me hace vivir lleno de esperanza y descubrir lo que es el auténtico amor.

 Bien conoces las amistades que eliges y sabes perfectamente de que pasta estoy hecho. Conoces mis pecados y mis debilidades y cada día me siento más querido por “Mi Mejor Amigo”: Tú. Cuanta paciencia y cuanta misericordia me has mostrado y me demuestras cada día. Es una gozada poder hablar contigo, es estupendo poder oírte cada mañana, cada tarde, cada noche… saboreando tus eternas palabras que me alimentan en el itinerario que sigo día tras día apoyándome en las huellas que me marcas en el camino.

Ciertamente soy un hombre de esta generación que escucho las flautas y observo los bailes de tantos compañeros de viaje que no distinguen la luminosidad de tus pasos. Una sociedad que busca la felicidad lejos de tu compañía aferrándose a las luces de este mundo. Hoy como cada día te pido que no me sueltes de la mano y seas mi guía, que tú, que me mostraste con claridad de dónde vengo y quien soy, me ayudes a disfrutar de la cruz que me acompaña en mi vida. Que si la cruz de hoy es pesada seas tú quien me sostengas en ella y si fuese liviana que me des ojos también para verte en ella, en definitiva que conociendo cuál es tu voluntad tenga fuerza y discernimiento para cumplirla y que en mi caminar de hoy habite la esperanza, la confianza, o más bien la certeza de que tú eres, estas y me esperas al final de mi vida. ¡Buen día… con el Señor!

Responder a “…amigo de publicanos y pecadores”

  1. Toñi sastre

    Totalmente de acuerdo con la reflexión,yo también quiero ver en la cruz siempre a Jesucristo.
    Gracias.

     

Reply to Toñi sastre