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Año Jubilar de la Santa Cruz del Voto 

Hoy venimos peregrinos ante esta Santa Cruz del Voto,
señal que resume la historia de fe y amor
que, por tu misericordia, ha dado sentido
a nuestra vida cristiana, sostenida por el don
de tu gracia (…)
Déjanos, Señor Crucificado, saludar esta Cruz,
árbol de la vida nueva y signo de esperanza,
camino de vida eterna, trono desde el que reinas
y con los brazos abiertos nos abrazas.
(De la Oración del Jubileo)

A mí me gusta llegar a las fuentes, ahondar y descubrir las raíces en las personas y aconteceres. Saber cómo empezó aquello, cómo se gestó. Me encanta escalar las montañas hasta dar con los manantiales donde nacen los ríos, donde se proyecta la belleza de sus piedras vivas en surtidores de luz y sonido, para levantar los corazones a la fuente de tanta hermosura.

Como breve reseña histórica cabe destacar que la Santa Cruz del Voto, Patrona de Canjáyar, localidad de la provincia de Almería, fue descubierta en el muro del baptisterio del templo parroquial de la mencionada villa el 19 de abril de 1611:

“Todo comenzó cuando el sacristán Juan Matías de Peralta tras una visión inspirada, contemplaba una procesión de ángeles portando una cruz, cortejo que arrancaba del altar mayor y terminaba en el baptisterio del templo.

Los vecinos y autoridades, tras el descubrimiento de la Cruz (traída, casi con certeza, por un peregrino desde Tierra Santa, y ocultada para evitar su profanación por los musulmanes en tiempos de las revueltas alpujarreña) hicieron voto de procesionaria todos los años en la fecha de su descubrimiento. Algo que se ha venido celebrando interrumpidamente durante 398 años, hasta la fecha.

El Sr. Arzobispo de Granada, Fray Alonso Bernardo de los Ríos, refrendó la reliquia de la Santa Cruz y la expuso a la adoración de los fieles por Decreto de 1678. En 1681 se constituyó la Hermandad de la Santa Cruz para dar culto a esta reliquia sagrada aprobándose sus constituciones en 1683. El Sr. Arzobispo sucesor, D. Felipe de Tueros, por Decreto de 1738 concedió indulgencias a los que la venerasen.

El Papa Benedicto XIV concede indulgencia plenaria (publicada en 1759) y S.S. Clemente XIII (Bula de 1763) otorga igual prerrogativa a los que rinden culto en las fechas y con los requisitos canónicos que detalla.

El Sr. Obispo de Almería D. Alfonso Ródenas dona e incrusta a esta Santa Cruz del Voto de Canjáyar el Lignum Crucis el día 19 de Abril de 1958 y el Papa Benedicto XVI, a instancia y tramitación del Sr. Obispo de Almería D. Adolfo González Montes, concede en 2008 el Año Jubilar, con motivo del IV Centenario de la Aparición de la Santa Cruz, que se cumple este año 2011”. (Texto tomado del Díptico del I.E.A. escrito por D. Emilio Esteban y Dña. Gracia Navarro)

camino de vida eterna

El camino hasta el pueblo de Canjáyar, en la provincia de Almería, es alpujarreño, pero es naturaleza viva. Hay que despertar los sentidos y ejercitar la mirada con frecuencia para contemplar en profundidad, desde el más dulce silencio hasta los hondos barrancos, y permitir el abrazo del sonido, dejarse embriagar por la fragancia de las flores y el susurro del agua.

Ya en el casco urbano se hace presente la historia y la esperanza, esa que nunca se pierde. La esperanza que se posa en el corazón, que desborda los cauces de todas las aguas, para ofrecernos el mayor fruto.
Y al hilo de la emoción, repito una y otra vez la oración del jubileo, buscando un símbolo, la arquitectura primera de mi reflexión y el crisol donde fundir mi humilde palabra escrita.
Vengo como un peregrino que conoce Canjáyar en sus esquinas, callejones y plazas, acompañado de los hermanos a los que en hermandad atiendo todos los días. He venido por el camino del río Andarax, navegando en una barca, que discípulos canjilones, como antaño a Cristo, me han procurado.
Me he encontrado en el Camino con el que cree y con el que duda, con el indiferente y con el incrédulo, con el hipócrita y con el justo, con el pescador llamado al apostolado y el que quiere abrir su corazón a los demás y aún no lo ha conseguido. ¡Qué grande es el Camino, que se nos ofrece como un desafío! “Porque donde están dos o más congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” ( Mt 18, 20).
cantata de amor y esperanza

La piedad católica, la fe popular es expresión de lo que se siente, pero es también invitación a sentir lo que se expresa.
Las calles angostas, retorcidas y engalanadas de Canjáyar vienen acogiendo a miles de peregrinos donde se entrecruzan miradas que mueven el corazón, hasta estremecer los labios con una fervorosa oración que presta alas, aliento, registro y resonancia, bajo las nobilísimas bóvedas de su restaurada Iglesia, donde nos ampara la sombra gloriosa de la Santa Cruz. Una oración de Cruz y Luz que contribuya a reconocer, e interiorizar con gratitud, el amor de Dios en nuestro favor manifestado en Cristo, y anunciarlo con responsabilidad, concretándolo en el amor fraterno.
El Evangelio del Amor sale a las calles, y nos preguntaremos: ¿qué hemos hecho con el Amor de Dios? Miraremos nuestras manos vacías y sentiremos pobreza si no hemos sido testimonio elocuente del Amor del Dios vivo con los más necesitados.
Santa Cruz del Voto, me llevas de la mano en armonía por todas tus veredas y caminos. Me preceden tus pasos peregrinos, y es igual tu aventura que es la mía. Extiende tu mirada sobre el mismo corazón de los canjilones y de todos los peregrinos, desde el sentimiento de tanta devoción. ¡Qué poderosa semilla!
Cantata de amor que inundas de esperanza la Alpujarra, de norte a sur, como queriendo abrazarla. Preludio de victoria en las entrañas, como la resurrección al alba, desplegando tus alas y perfilando el sendero de luz y fragancias sobre un manto recubierto de blanco azahar.

olores de rosa y luz para el alma

Santa Cruz del Voto, en la noche callada eres la Luz encendida, la luna que el río lleva en sus aguas, ramos de gloria bendita y, con besos de golondrina, nos acercas a Ti para disfrutar de la Paz y de la prometida seguridad. Y seguir caminando, caminando empapados de Luz y de ilusiones.

Providencia divina, verdadero manantial interior, aquí estoy acunado al cobijo de tu mirada. Tu voz me llama, “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera en mi camino” (Sal 119, 105)

“¡Ay del que llega sediento
a ver el agua correr,
y dice: la sed que siento
no me la calma beber!”
(Antonio Machado)

Que se allanen las escalinatas de nuestro egoísmo, para que entre el amor de Dios en nuestro corazón y que nuestro peregrinar al postrarnos ante Ti, Santa Cruz del Voto del pueblo jubilar de Canjáyar, haya sido Pan para calmar nuestra hambre y Bálsamo para nuestras heridas. “Ven, y el que tenga sed, venga, y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente” (Ap 22, 17)

Ya me he encontrado con la Santa Cruz del Voto, con los demás y conmigo mismo, una experiencia interior que aspira alcanzar la anhelada fuerza divina, y las respuestas seguras y firmes para reanudar el otro constante peregrinar hacia la Meta.
¡Y cómo se han ido quedando en las esquinas del tiempo tantos “caminos” en soledad y sin oír al Dios cercano!
Mano de amigo y hermano, detrás de tanto gozo, de tanto sentimiento y recuperada la estrella que nos orienta. CAMINEMOS, por tantos soñados caminos nuevos, y como reza el himno de la Santa Cruz:
“¡Bendito sus pasos!, que traen al sendero triste de la vida, olores de rosa y luz para el alma”.

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