Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|martes, marzo 2, 2021
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Evangelios

Evangelios
No os dejéis llamar maestro

02 de Marzo
Por Ernesto Juliá

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a los discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido» (San Mateo 23, 1-12). COMENTARIO “Jesús habló a la gente y a los discípulos, diciendo: En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos, haced y cumplid todo lo … Full article

Dad, y se os dará

01 de Marzo
Por Jerónimo Barrio

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros» (San Lucas 6, 36-38). COMENTARIO El evangelio de hoy es muy corto y su mensaje también muy conciso. “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso” En esa palabra latina: misericordia, compuesta por “miserere” compadecerse y “cor” corazón, se concentra uno de los mas bellos atributos de Dios. Cristo me invita a ser misericordioso porque mi Padre para el que vivo, lo es con todos y conmigo. Es decir, mira mi corazón y se compadece de él, mira lo mas profundo de mi ser y no mis apariencias de ser, mis pecados, mis miserias, mis temores y fragilidades. Él mira solo mi desnudez, mi pequeñez mira eso de mí y se compadece. Por eso puede perdonar siempre, porque sabe lo pequeños y frágiles que somos, lo necesitados de su gracia en todo momento y como es todo amor, se compadece, es decir, padece con nosotros. Quien intenta vivir su relación con los demás también de esta forma, mirando a lo mas profundo de la persona, quitando las apariencias, los defectos de carácter, las …

¿Qué es un Batanero?

28 de Febrero
Por Pablo Morata

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: «Este es mi Hijo amado; escuchadlo.» De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.» Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de «resucitar de entre los muertos» (San Marcos 9, 2-10). COMENTARIO Recuerdo, hace años, durante una celebración de la Misa con niños, en las que siempre, antes de la homilía, suelo hacerles unas preguntas para ver qué han captado o qué les ha llamado la atención. Ante el pasaje de la “Transfiguración”, yo me esperaba un aluvión de preguntas tipo “encuentros en la …

Sed hombres nuevos y aprender de Dios

27 de Febrero
Por Ramón Domínguez

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿Qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿Qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto» (San Mateo 5, 43-48). COMENTARIO En el Sermón de la Montaña, Jesús hace una halakak, una reinterpretación de la ley, dándole su verdadero significado. El mandamiento de la ley rezaba: “amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Los judíos la aplicaban de forma literal, amando a los prójimos, los vecinos, los connacionales, pero rechazando, despreciando a los extraños. Jesús corrige este razonamiento, porque no es esta la intención de Dios, y nos remite a la naturaleza de Dios, de quien dimanan los mandamientos. Dios no hace distinción de personas, distribuye sus dones a todos, malos y buenos, justos e injustos, porque todos son dignos de su amor. Pero Jesús va más allá del precepto, puesto que resulta …

“Tu hermano”

26 de Febrero
Por Olga Alonso Pelegrín

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego. Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo» (San Mateo 5, 20-26). COMENTARIO Jesús de nuevo en el Evangelio de hoy nos recuerda la importancia del hermano. Los hombres establecemos claras diferencias entre las personas que rodean nuestras vidas, a las que amamos y aquellas a …

Pedid y se os dará

25 de Febrero
Por Juanjo Guerrero

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡Cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden! Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los profetas» (San Mateo 7, 7-12). COMENTARIO Dios, en su amor infinito a los hombres, siempre está a nuestro lado para atender todas nuestras necesidades, darnos lo que nos conviene y evitar lo que pueda perjudicarnos por que comprometa nuestra salvación eterna. Esto lo hace respetando totalmente nuestra libertad. En este pasaje, Jesucristo nos invita a confiar plenamente en Dios; lo cual supone que hemos de pedir cuanto nos parezca que es conveniente, sabiendo que nuestro Creador es Todopoderoso y nos conoce, incluso mejor que nosotros mismos, por lo cual, no nos concederá nada que nos perjudique, aunque, en nuestra inconsciencia se lo pidiésemos. Por eso, cuando pedimos algo que no se nos …

Hoy Jesús esta aquí

24 de Febrero
Por Miguel Iborra Viciana

En aquel tiempo la gente se apiñaba alrededor de Jesús y comenzó a decirles: Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás (San Lucas 11, 29-32). COMENTARIO Algunos habían pedido a Jesús un signo portentoso. El gran signo del Reino es Jesús y su predicación. Ese es el signo que  Dios da aquella generación, que buscaba en lo maravilloso la presencia de Dios. En Jesús se nos revela, por tanto, alguien que es más grande que Salomón o Jonás. No tenemos que preguntar por ningún otro signo escuchar su predicación y convertirnos, como hicieron los habitantes de Nínive ante la palabra de Jonás. Como Jonás, nosotros podemos recibir la llamada  para ser un conducto a través del cual se cumple la voluntad de …

“Cuando recéis, no uséis muchas palabras”

23 de Febrero
Por Rafael Luis Alcázar

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así: “Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal”. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas (San Mateo 6, 7-15). COMENTARIO No tengo que usar muchas palabras cuando hablo contigo Señor porque Tú lo sabes todo y conoces perfectamente mis afanes y preocupaciones Desde bien pequeñito mis padres me enseñaron a dirigirme a ti y mi explicaban que rezar es hablar contigo. Me enseñaron a recitar varias oraciones y especialmente el padrenuestro, pero yo nunca te oía contestarme con lo que me limitaba a hacer caso a mis padres y esperar a que tu fueras bueno conmigo y me concedieras las cosas que te pedía. Con el paso de …

La Cátedra de San Pedro

22 de Febrero
Por Francisco Javier Sánchez

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesárea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas». Él les preguntó: «Y vosotros, ¿Quién decís que soy yo?» Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.» Jesús le respondió: «Dichoso tú, Simón, ¡hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo» (Mateo 16, 13 – 19). COMENTARIO Buenos días, hermanos en Cristo. En el Evangelio de hoy podemos ver, entre otras cosas, lo siguiente: En un determinado momento, el Señor Jesucristo pregunta a sus discípulos “quién dice la gente que soy yo”. Una vez escuchada la respuesta, les pregunta de nuevo “quién decís vosotros que soy yo”. Pedro responde: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. El Señor Jesucristo le llama …

Creed en el Evangelio

21 de Febrero
Por Buenanueva

En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio» (San Marcos 1, 12-15). COMENTARIO Nuestra vida, mientras dura esta peregrinación, no puede verse libre de tentaciones; pues nuestro progreso se realiza por medio de la tentación y nadie… puede ser coronado si no ha vencido, ni puede vencer si no ha luchado, ni puede luchar si carece de enemigo y de tentaciones», «A Dios hay que buscarle e invocarle en el mismo santuario del alma racional que se llama el hombre interior» (San Agustín).

BANQUETE DE EVANGELIO

20 de Febrero
Por Manuel Requena

En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Y murmuraban los fariseos y sus escribas diciendo a los discípulos de Jesús: «¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?» Jesús les respondió: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan» (San Lucas 5, 27-32). COMENTARIO Parece la llamada de Mateo un amor a primera vista, de entrega total, inmediata, con gran banquete incluido en el que pecadores y justos ante la ley, por aquella magia aglutinante de Jesús, se habían mezclado. Sin duda es un paradigma del Reino de los cielos en el que pecadores, enfermos y hasta los justos hallan respuesta, encuentran médico, perdón de pecados, reconciliación y banquete espléndido. La luz de la verdad los pone a cada uno en su sitio, y a Mateo, -el publicano Leví-, le tocó la mejor parte ese día. No solo tuvo a Jesús en su casa, sino que allí se alumbró una de las vías esenciales de su Evangelio, la bienaventuranza de la cercanía, que …

Ya está aquí el Esposo

19 de Febrero
Por Jesús Bayarri

Entonces se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?» Jesús les dijo: «¿Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán (San Mateo 9, 14-15). COMENTARIO Es evidente que esta palabra nos habla del ayuno, pero como ocurre con tantas otras realidades Cristo parece relativizarlo, o mejor centrarlo en su significado más profundo, muchas veces alejado del que le atribuimos comúnmente, sin hacer un fin de lo que es sólo un medio. San Juan Crisóstomo ni siquiera lo menciona como uno de los caminos de la penitencia. Recuerdo que mi famoso profesor de cristología: Jean Galot, aseguraba que Cristo nunca ayunó. El mismo san Pablo, dice de aquellos judíos tan preocupados por el comer o no comer: “su dios es el vientre” (Flp 3, 19). Si ayunar es un auxilio conveniente a la fragilidad de la carne tan sujeta comúnmente a sus tendencias y concupiscencias, no olvidemos que la Iglesia en su práctica litúrgica, poco menos que lo proscribe durante los días de la Cincuentena Pascual junto con otras manifestaciones de penitencia. La vivencia pascual, con gran cercanía del corazón al amor de Dios, en la presencia del esposo lo hace superfluo. Cómo …

Resurrección a una vida nueva

18 de Febrero
Por Javier Leceta Martínez

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día». Entonces decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?» (San Lucas 9, 22-25). COMENTARIO Ayer empezamos la Cuaresma, el camino que nos dirige hacia la Pascua. En la Pascua nos unimos en la resurrección de Jesucristo a una vida nueva, a la vida eterna. Para esto vino Jesucristo. En este camino hacia la vida nueva es necesario dejar todo lo que nos aparta de ella, vaciarnos de nosotros mismos para seguir a Jesucristo. A esto nos invita el Evangelio de hoy, a buscar hacer lo que a Dios le agrada, dejando nuestra propia conveniencia, nuestros pecados, todo lo que nos aparta de él. La Iglesia nos invita en este tiempo hacer ayuno, oración y limosna para vaciarnos de nosotros mismos y entrar en esta dinámica que espera la resurrección a una vida nueva. Porque nuestra mayor felicidad no …

El Padre que ve y está en lo secreto

17 de Febrero
Por Francisco Jiménez Ambel

Dijo Jesús a sus discípulos: “Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos por ellos; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta delante de tí, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando oréis no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre que ve en lo secreto, te lo recompensará. Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga. Tú, en cambio cuando ayunes perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno …

EL JESÚS CRÍPTICO

16 de Febrero
Por Horacio Vazquez

En aquel tiempo, a los discípulos se les olvidó llevar pan, y no tenían más que un pan en la barca. Jesús les recomendó: “Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes”. Ellos contestaban: “Lo dice porque no tenemos pan”. Dándose cuenta les dijo Jesús: “¿Por qué comentáis que no tenéis pan? ¿No acabáis de entender? ¿Tan torpes sois? ¿Para qué os sirven los ojos si no veis, y los oídos si no oís? A ver: “¿Cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinc o panes entre cinco mil? ¿Os acordáis? Ellos contestaron: “Doce”. “¿Y cuantas canastas de sobras recogisteis cuando repartí siete entre cuatro mil? Le respondieron: “Siete”. Él les dijo: “¿Y no acabáis de entender?” (San Marcos 8, 14-21). COMENTARIO También para nosotros pueden resultar difíciles de entender las palabras de Jesús, y quizá por ello debamos recurrir al evangelista Mateo 16,11-12 para descifrar aquello que Jesús quiso decir, que nos lo aclara con la siguiente explicación de Jesús que en el Evangelio de Marcos se omite: “¿Cómo no comprendéis que no me refería a los panes? Guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos” Entonces comprendieron que no hablaba de guardarse de la levadura del pan, sino de las enseñanzas de los fariseos y saduceos”. La referencia de Jesús a la “levadura de los fariseos” …

El Evangelio y su novedad grandiosa

15 de Febrero
Por Gloria María Tomás

En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo. Jesús dio un profundo suspiro y dijo: «Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación». Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla (San Marcos 8, 11-13). COMENTARIO Desgraciadamente en este breve pasaje del Evangelio lo que se advierte son las malas disposiciones de los fariseos que no creen en Jesús y le piden una señal para tentarle. Impresiona ver que el Señor da un profundo suspiro –muestra ahí su dolor ante la cerrazón sobrenatural- para después aclarar por qué no emplea fuerzas no naturales con las que saciar la falta de rectitud de esos fariseos. Decide dejarlos e irse con sus discípulos Tiene que ayudarnos a rezar sobre este pasaje, huir de la visión humana que achata y deforma a Cristo y a sus obras desdibujando tanto  el sentido de su misión salvadora como el de su poder que rectamente aquí no desea manifestar. En nuestros días nos solemos encontrar con situaciones semejantes a la que aquí se narra ¿Qué hacer? ¿Qué espera nuestro Salvador de nosotros? Indudablemente que salgamos valientemente al encuentro con los demás, “Iglesia en salida” no exhorta …

LA FE DE UN INCONFORMISTA

14 de Febrero
Por Antonio Segoviano

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme.» Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero: queda limpio.» La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole severamente: «No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés.» Pero, cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo, se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes (San Marcos 1, 40-45). COMENTARIO Nos encontramos, en este texto, con una confesión de fe impresionante: -“Señor, si tú quieres, puedes curarme-.” ¡Qué profunda confianza en el poder y la bondad de Jesús! ¡Qué deseo de ser sanado!  Me pregunto si, los que nos llamamos cristianos, tenemos ese nivel de fe. Porque todos cargamos con alguna clase de lepra: vicios arraigados, rencores, envidias, egoísmos, iras… Cristo quiere y puede curarnos; ha venido al mundo para eso. Desea que seamos felices dando y recibiendo amor. Pero ¿queremos nosotros vernos libres de aquello que nos impide amar, y nos hunde en la mediocridad?, ¿no estamos muy cómodos con nuestras lepras interiores, que nos aíslan de los demás? El miedo a cambiar de …

¿Cuántos panes tenéis?

13 de Febrero
Por Mª Nieves Díez Taboada

Por aquellos días, como de nuevo se había reunido mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer, y si los despido a sus casas en ayunas, van a desfallecer por el camino. Además, algunos han venido desde lejos». Le replicaron sus discípulos: «¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para saciar a tantos?». Él les preguntó: «¿Cuántos panes tenéis?». Ellos contestaron: «Siete». Mandó que la gente se sentara en el suelo y tomando los siete panes, dijo la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente. Tenían también unos cuantos peces; y Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y mandó que los sirvieran también. La gente comió hasta quedar saciada y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; eran unos cuatro mil y los despidió; y enseguida montó en la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta (San Marcos 8, 1-10). COMENTARIO Este conocido pasaje de los evangelios, en el que se nos presenta la multiplicación de los panes y los peces, aparece dos veces en Marcos y Mateo, expuestos con pequeñas diferencias en las cantidades, pero no así en Lucas y …

Todos están llamados a disfrutar de los bienes del Reino

12 de Febrero
Por Tomás González a.a.

En aquel tiempo dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo, que, además apenas podía hablar; y le piden que le imponga la mano. Él, apartándolo de la gente, a solas, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le toco la lengua. Y mirando al cielo, suspiró y le dijo: “Effetá” (esto es: ábrete”). Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de lengua y hablaba correctamente. Y les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: “Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos” (San Marcos 7, 31-37). COMENTARIO La escena transcurre en el extranjero, en la Fenicia de siempre: territorio de Tiro y Sidón. Jesús desde allí se dirige al mar de Galilea por la parte norte, por la Decápolis. Es territorio marginal de Israel, donde el culto al Dios de Abrahán se mezcla con tradiciones más o menos politeístas. Quizá por eso Jesús se aísla en cierto modo de la gente, porque sus gestos y ritos pueden ser malinterpretados, tergiversados. Sin embargo su mensaje es el mismo para todos. Dios, el Padre, distribuye …

“Desde allí fue a la región de Tiro. Entró en una casa procurando pasar desapercibido, pero no logró ocultarse. Una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró enseguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. La mujer era pagana, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija. Él le dijo: «Deja que se sacien primero los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos». Pero ella replicó: «Señor, pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños». Él le contestó: «Anda, vete, que por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija». Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado” (San Marcos 7, 24-30). COMENTARIO Hoy se celebra la Virgen de Lourdes, revelación privada que nos confirma que Dios sigue teniendo misericordia con nosotros, de manera especial a través de la intercesión maternal de María. Hoy el texto evangélico sitúa a Jesús fuera de las fronteras de Israel, y en conversación con una mujer pagana, a la que atiende y concede lo que le pide por la fe que manifiesta. Hoy sigue siendo actual nuestra necesidad de ser curados, de manera especial de …

Entended todos

10 de Febrero
Por Alfredo Esteban

En aquel tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo: «Escuchad y entended todos: nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre». Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola. Él les dijo: «También vosotros seguís sin entender? ¿No comprendéis? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón sino en el vientre y se echa en la letrina». (Con esto declaraba puros todos los alimentos). Y siguió: «Lo que sale de dentro del hombre, eso sí hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro» (San Marcos 7, 14-23). COMENTARIO La Buena Noticia que nos trae el Evangelio de hoy nos dice: “Escuchad y entended todos; nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre”. Por supuesto esto es para el hombre y para la mujer y esta palabra de hoy nos habla además a todos al corazón. Para los escribas y fariseos la discusión es …

Alma vacía, culto vacío y al revés

09 de Febrero
Por César Allende

En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). Y los fariseo y los escribas le preguntaron: «Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?». Él les contestó: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres». Y añadió: «Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: los bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no le permitís hacer nada por su …

TOCAR Y QUEDAR SANO

08 de Febrero
Por Manuel Requena

«Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron. Apenas desembarcaron, le reconocieron en seguida, recorrieron toda aquella región y comenzaron a traer a los enfermos en camillas adonde oían que él estaba. Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados» (San Marcos 6, 53-56). COMENTARIO El Evangelio de Marcos ¡qué buena guía nemotécnica de toda la obra de Jesús! Comienza con un “arje,” que no es solo ‘el principio’, sino estructura fina de la Noticia con la que el Espíritu del Padre ha querido transmitirnos la vida de Jesús en los sacramentos de su Iglesia. Ayer nos decía Marcos que Jesús bendijo cinco panes que se multiplicaron para alimentar a más de cinco mil hombres. Después, y tras orar en soledad, caminó sobre las aguas asustando a los apóstoles, porque en la Iglesia siempre habrá sustos admirables, cosas que no entendemos, capaces de cambiar el mundo, como cambiaron aquellos pescadores su rumbo. Hoy al atracar encontraron esperándolos otra multitud, pero esta vez de gente que sufría. El sacramento para los enfermos estaba germinando junto a la Eucaristía. Salud y alimento son necesidades básicas de la carne y del Reino. El encuentro con Jesús se produce en un …

ORACIÓN DE INTERCESIÓN POR LOS HERMANOS

07 de Febrero
Por Francisco Javier Alba

En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca.» Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.» Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios (San Marcos 1, 29-39). COMENTARIO Dice el Papa Francisco que la oración de intercesión, cuando pedimos al Señor bienes para otros, siempre es escuchada por el Señor.  Y así lo vemos en este Evangelio: “La suegra de simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella”. Inmediatamente los discípulos le hablaron a Jesús de ella, de la suegra de Simón, …

PASTOREAR CON MISERICORDIA

06 de Febrero
Por Juan José Calles

“Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. El, entonces, les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco.» Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer. Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario. Pero le vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas. Era ya una hora muy avanzada cuando se le acercaron sus discípulos y le dijeron: «El lugar está deshabitado y ya es hora avanzada. Despídelos para que vayan a las aldeas y pueblos del contorno a comprarse de comer»” (San Marcos 6, 30-34). COMENTARIO El Evangelio de hoy nos presenta a Jesús como el Buen Pastor, conforme a una imagen mesiánica del antiguo testamento. Él conduce, protege alimenta al rebaño de los descarriados (ovejas sin pastor), asumiendo una experiencia israelita expresada sobre todo por el Salmo 22 donde el mismo Dios se muestra como pastor que guía y protege a sus fieles, ofreciéndoles mesa o comida de gozo triunfante, que la tradición ha …

LLAMADOS A VIVIR EN LA VERDAD

05 de Febrero
Por Ángel Pérez Martín

En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. Unos decían: «Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él». Otros decían: «Es Elías». Otros: «Es un profeta como los antiguos». Herodes, al oírlo, decía: «Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado». Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo daré». Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino». Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?». La madre le contestó: «La cabeza de …

Salieron a predicar

04 de Febrero
Por Valentín De Prado

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y añadió: «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.» Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban (San Marcos 6, 7-13). COMENTARIO Hoy, el Evangelio relata la primera de las misiones apostólicas: Id por todo el mundo a predicar la Buenanueva del evangelio. Ésta es la misión de la Iglesia, y también la de cada cristiano. “para esto he venido al mundo”, afirma Jesus . Jesús envía a los Doce a predicar, a curar todo tipo de enfermos y enfermedades. El  poder sobre los enfermos y los espíritus impuros es el signo de la curación  del pecado de los hombres. Ese es el mandato: Anunciar “¡El Reino de Dios ha llegado!”. Es la única razón, es “la razón”. Toda la misión de Jesús, su vida, su muerte y resurrección no tiene otro …

La rutina del corazón

03 de Febrero
Por José Manuel Mora Fandos

En aquel tiempo, Jesús se dirigió a su ciudad y lo seguían sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada? ¿Y esos milagros que realizan sus manos? ¿No es este el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?». Y se escandalizaban a cuenta de él. Les decía: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa». No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se admiraba de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando (San Marcos 6, 1-6). COMENTARIO Que el corazón humano tiene una gran facilidad para la rutina es una verdad de la experiencia. Y uno de los problemas de la rutina del corazón es que cambia la mirada, la comprensión del mundo, de los otros, de nosotros mismos. La mirada la dirige el corazón. Y si el corazón en la rutina, en las cuatro simplificaciones a las que ha ido reduciendo la vida, para estar seguro, para no exponerse, para no sufrir, para tener siempre razón, entonces la mirada se resiste ante la …

La Presentación del Señor en el Templo

02 de Febrero
Por Ernesto Juliá Díaz

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.» Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.» Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: «Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de …

Le salió al encuentro…

01 de Febrero
Por Jeronimo Barrio

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla del mar, a la región de los gerasenos. Apenas desembarcó, le salió al encuentro, de entre los sepulcros, un hombre poseído de espíritu inmundo. Y es que vivía entre los sepulcros; ni con cadenas podía ya nadie sujetarlo; muchas veces lo habían sujetado con cepos y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba los cepos, y nadie tenía fuerza para dominarlo. Se pasaba el día y la noche en los sepulcros y en los montes, gritando e hiriéndose con piedras. Viendo de lejos a Jesús, echó a correr, se postró ante él y gritó con voz potente: «¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo? Por Dios te lo pido, no me atormentes». Porque Jesús le estaba diciendo: «Espíritu inmundo, sal de este hombre». Y le preguntó: «Cómo te llamas?». Él respondió: «Me llamo Legión, porque somos muchos». Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca. Había cerca una gran piara de cerdos paciendo en la falda del monte. Los espíritus le rogaron: «Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos». El se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se abalanzó acantilado abajo al mar y se ahogó en el …