Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|martes, mayo 11, 2021
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Evangelios

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¿Adónde vas?label title=”11 de Mayo” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Ángel Moreno

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré. Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado» (San Juan 16, 5-11). COMENTARIO Debemos leer el texto evangélico en la inmediatez de la Ascensión del Señor a los cielos, para comprender las palabras de Jesús, que suenan a despedida, aunque en el Cuarto Evangelio aún quede por narrar todo el proceso de la pasión y resurrección del Señor. El pasaje está ubicado después de la escena del lavatorio de los pies, por lo que cabe interpretar la intención del autor de concentrar en el tramo posterior a la Última Cena el mensaje de despedida del Maestro. Una enseñanza que se desprende de la secuencia evangélica es cómo debemos alegrarnos de aquello que es mejor para … Full article

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo. Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho» (San Juan 15,26-164a).

“Es que se trata de amor”label title=”09 de Mayo” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por César Allende

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros» (San Juan 15,9-17). COMENTARIO Ante un texto como el que hoy nos presenta S. Juan lo más adecuado (y lo más digno) sería callarse, meditarlo detenidamente y dar gracias al Padre por una …

Recordad la Palabralabel title=”08 de Mayo” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Manuel Requena

«Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi Palabra, también la vuestra guardarán. Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado (San Juan 15,18,21). COMENTARIO Profecía de Jesús para el tiempo de la Iglesia y nuestro. Antes de terminar el tiempo de alegría de pascua, Jesús nos advierte de otra realidad, causa de su muerte y que siempre acompañará a la Iglesia. Junto a la alegría por la brillante noticia de la Resurrección, –y hasta que acabe este mundo–, siempre habrá odio como la peor pandemia humana. Guardar la Palabra del Ungido, evita el contagio porque contiene la vacuna frente al odio, trenzada en amor de Dios. El primer paso de inoculación es el recuerdo afectivo de su Palabra envasada en Evangelio. Hay una técnica antigua, un modo de unificarse en la Palabra que ya usó María, madre de la escucha activa y fecunda, …

No existe otro amorlabel title=”7 de Mayo” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Francisco Javier Alba

“Dijo Jesús a sus discípulos: “Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. Nos sois vosotros lo que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé. Eso os mando: que os améis unos a otros” (San Juan 15, 12-17). COMENTARIO ¿Cómo puede mandarnos Jesús que nos amemos como Él nos ha amado? ¿Si Él ha muerto en la cruz por nosotros siendo pecadores, cuando éramos sus enemigos, cómo podemos nosotros amar así? ¿Cómo si Él es Dios y nosotros sólo somos unos pobres hombres y mujeres? Y sin embargo insiste: “Eso os mando: que os améis unos a otros”. Jesús no nos da un mandamiento grabado en piedra, una ley ajena a nuestro corazón, sino un mandamiento grabado en el corazón de aquellos que reciben la gracia del …

“Permanecer en mí amor”label title=”6 de Mayo” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Juan José Calles

Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me amó, así también los he amado yo: permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo he cumplido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho todas estas cosas para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea completa” (San Juan 15, 9-11). COMENTARIO El quinto Domingo de Pascua nos ha presentado la alegoría de la vid y los sarmientos para hacernos comprender el profundo misterio de comunión en el que hemos sido injertados por el bautismo: participar de la misma vida divina como hijos adoptivos que somos de Dios, configurando nuestra vida de cristianos con el alimento semanal del Cuerpo y Sangre de Cristo que se nos da en la Eucaristía para que la misma vida sangre de Jesús corra por nuestras venas y su mismo Amor lo podamos compartir y repartir con todas aquellas personas con las que el Padre del Cielo ha “enracimado” nuestra existencia. En este preciosa alegoría de la “vid y los sarmientos”, el evangelista Juan emplea ¡en diez ocasiones! El verbo permanecer: “permaneced en mí, como yo en vosotros” (v. 4), el sarmiento no puede dar fruto “si no permanece en la vid” (v. 4b), tampoco nosotros si no permanecemos unidos a la vid (v. 4c); “el …

Permanecerlabel title=”5 de Mayo” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Ángel Pérez

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos» (San Juan 15,1-8). COMENTARIO ¿Quién soy yo? ¿para qué vivo? ¿por qué ocurren cosas que no puedo controlar? Estas y cientos de preguntas más se realiza el hombre cada día cuando se enfrenta a la verdad de su contingencia, de su pobreza, de su limitación. El apóstol «místico» va a intentar dar respuesta al motivo …

“Me voy y vuelvo a vuestro lado”label title=”04 de Mayo” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Valentín de Prado

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el príncipe del mundo; no es que él tenga poder sobre mi, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que, como el Padre me ha ordenado, así actúo yo» (San Juan 14, 27-31a). COMENTARIO Jesus se está despidiendo. Se acerca su pasión, morirá en la cruz por nosotros, y nos quiere dar las recomendaciones finales, que él considera más importantes. Jesús nos habla indirectamente de la cruz y la paz que nos deja . No nos da la paz «como la da el mundo», sino que lo hace pasando por el dolor y la humillación: así fue como nos demostró su amor misericordia. En la vida de los hombres es inevitable el sufrimiento. Unas veces es dolor físico; otras, moral; en otras ocasiones se trata de un dolor espiritual…,. Pero Dios, en su …

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él». Le dijo Judas, no el Iscariote: «Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?». Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho» COMENTARIO Ahora todos callan en esta última cena. Solo se escuchan las palabras del Maestro: hay tanto que no comprenden… pero saben que lo que escuchan, será. “El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él”. Judas, no el Iscariote, recuerda los milagros a las muchedumbres, las multitudes vociferantes que oprimían al Maestro en Cafarnaúm, a la orilla del lago, a la entrada …

Mi Padre es el labradorlabel title=”02 de Mayo” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Ernesto Julia

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos” ( (San Juan 15, 1-8). COMENTARIO “Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda para que dé más fruto”. En este quinto domingo de Pascua, el Señor nos señala, con toda claridad, el …

¿Quieres conocer a Dios?label title=”01de Mayo” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Jerónimo Barrio

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto». Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré» (San Juan 14, 7-14). COMENTARIO Todo el mundo querría conocer a Dios si se pudiese ver en algún sitio. Incluso los que no creen en él no podrían resistirse a acudir al lugar en donde dicen que está. Aquí está Dios, mira, ¿lo ves?…. La Religión se limitaría a …

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino». Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí» (San Juan 14, 1-6).

El agradecimientolabel title=”29 de Abril” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Francisco Lerdo de Tejada

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera» (San Mateo 11, 25-30). COMENTARIO El agradecimiento es una de las actitudes fundamentales de la persona y del cristiano en particular. Agradecer es síntoma no solo de buena educación o de psicología sana sino también de sobresaliente espiritualidad. Decía san Bernardo que el pecado más horrendo es el de la ingratitud. Y no le faltaba razón, porque agradecer significa reconocer el bien que se recibe, y mire por donde se mire es un acto de humildad, no de mera etiqueta social. Y ya se sabe que la humildad es lo mejor y la soberbia lo peor, dicho así, sin matiz ni explicación. Por eso el pecado de ingratitud …

VIDA ETERNA EN CRISTOìlabel title=”25 de Abril” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Juan José Guerrero

En aquel tiempo, dijo Jesús: «Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo las roba y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor. Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre» (San Juan 10, 11-18). COMENTARIO. Al compararse Jesucristo con el buen pastor, para dar a entender cuál es su misión, indica de una manera muy gráfica su cercanía con todos y cada uno de sus seguidores, su preocupación por ellos y la maravilla de la vida que ha venido a traer a los hombres, al asumir sobre sí mismo las culpas de todos, hasta …

En aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante» (San Juan 10, 31-42). COMENTARIO Los seres humanos vivimos nuestra existencia tratando de traspasar los límites de nuestra propia humanidad porque en nuestro …

¿También vosotros queréis marcharos?⁹label title=”24 de Abril” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Miguel Iborra Viciana

En aquel tiempo, muchos de los discípulos de Jesús dijeron: «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?». Sabiendo Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: « ¿Esto os escandaliza?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir adonde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y, con todo, hay algunos de entre vosotros que no creen». Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí si el Padre no se lo concede». Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: « ¿También vosotros queréis marcharos?». Simón Pedro le contestó: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios» (San Juan 6, 60-69). COMENTARIO La “dureza de las palabras” o la inadmisión de la doctrina, sobre la que se pronuncian mucho de sus discípulos, no se refiere a lo inmediatamente anterior, a lo afirmado sobre la Eucaristía. Después de lo dicho sobre ella no podría afirmase que la carne no sirve para nada. ¿No es precisamente la …

“Este es el pan que ha bajado del cielo”label title=”23 de Abril” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Rafael Luis Alcázar

En aquel En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí: ¿Cómo puede este darnos a comer su carne?. Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre. Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaúm. Palabra del Señor Comentario: Realmente tú eres mi único y principal alimento Señor. Si yo no como y bebo de ti mi ser espiritual se muere. Necesito que vivas en mí cada día, cada momento es imprescindible tu consejo y tu sabiduría para seguir tus huellas en mi camino. Yo sin ti me pierdo. Esta presencia tuya en la eucaristía tan difícil de asimilar por las …

Yo soy el pan de vida⁷label title=”22 de Abril” bg=”#055fac” color=”#ffffff”]

Por Francisco Javier Sánchez Hita

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: «Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado, Y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo» (San Juan 6, 44-51). COMENTARIO En esta ocasión no me siento capaz de hacer un comentario digno a este Evangelio. He decidido compartir con vosotros un texto referente al discurso del pan de vida elaborado por el P. Enrique Cases en Catholic.net. “Se trata de una entrega de Él mismo como alimento. Evidentemente no puede tratarse de una acción caníbal, pero sí de algo real. Ya les había demostrado su poder …

Solo uno es el pan de la vida

21 de Abril
Por Carmen Montes

En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: “Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí, no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como ya os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y el que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite el día último. Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él, tenga vida eterna, y yo le resucitaré en el último sinop (San Juan 6, 35-40). COMENTARIO ¿Y por qué Pan? En el Edén, Dios dijo que Adán sudaría para conseguir el pan. Abraham usó pan para la hospitalidad con sus tres visitantes, y con pan y vino se presentó a Melquisedec. La ofrenda con pan en el altar del Antiguo Testamento hablaba del pacto entre Dios y los hombres. Hay un pan que no dio tiempo a fermentar cuando Israel salió de Egipto; un pan que lo alimentó en el desierto; pan de esclavitud, pan de libertad, pan de …

SU PALABRA PAN DE VIDA

20 de Abril
Por Manuel Requena

Ellos entonces le dijeron: «¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito: Pan del cielo les dio a comer.» Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo.» Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de ese pan.» Les dijo Jesús: «Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed (San Juan 6, 30-35). COMENTARIO Leyendo a pedacitos este capítulo de Juan no entendemos bien el mensaje del Pan de Vida, solo joánico, con su estilo elíptico ascendente, que en cada vuelta, aunque parece igual, hace ver algo nuevo. Hay que leerlo entero para tener perspectiva. Jesús domina todas las leyes naturales sociales y físicas: Multiplica los panes y los peces, rechaza ser rey cuando el pueblo lo obligaba, camina sobre el mar, aplaca los vientos y hace, con una especie de telekinesis de su señorío, que la barca llegue a puerto seguro en un momento. Al final de su vida hará el alarde supremo …

El pan de la vida

19 de Abril
Por Jesús Bayarri

Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos. Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?». Jesús les contestó: «En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios». Ellos le preguntaron: «Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?». Respondió Jesús: «La obra de Dios es esta: que creáis en el que él ha enviado» (San Juan 6, 22-29). COMENTARIO Una vez más en estos encuentros pascuales, la palabra hace alusión a la Eucaristía a través de figuras como el …

¿por qué surgen dudas en vuestro interior?

18 de Abril
Por Javier Leceta Martínez

En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros.» Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.» Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo que comer?» Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: «Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.» Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto» …

No temáis, soy yo

17 de Abril
Por Francisco Jiménez Ambel

Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron a atravesar hacia Cafarnaúm. Era noche cerrada y todavía Jesús no los había alcanzado: soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando. Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el lago, y se asustaron. Pero él les dijo: “Soy yo, no temáis”. Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra enseguida, en el sitio adonde iban (San Juan 6, 16-21). COMENTARIO A propósito del miedo, esta corta pero intensa perícopa, es especialmente reveladora. El hecho, que no es mera anécdota, sino todo un tratado entre los “dichos y hechos” de nuestro Señor Jesucristo, tiene lugar -así relata San Juan – justo después de la multiplicación de los panes y los peces. Es decir, a continuación de que Jesús esquivase su proclamación como rey; visto lo visto, alguien que nos provee en abundancia, alimentado a 5.000 hombres y que administra sabiamente, pues manda recoger en canastas las sobras, indudablemente es el mesías esperado. Efectivamente una persona así es la que esperamos, alguien que nos resuelva la vida. Pero hay un abismo “entre vuestros planes y los míos”: resulta que Él no ha venido a complacer nuestras expectativas (a las que idolatramos) sino a cumplir la voluntad de Aquel que …

PAN PARA TODOS

16 de Abril
Por Horacio Vazquez

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea, o de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entones a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: “Con qué compraremos panes para que coman estos?” Lo decía para probarlo pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe contestó: “Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo”. Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: “Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero, ¿qué es esto para tantos? Jesús dijo: “Decid a la gente que se siente en el suelo”. Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; Solo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó lo panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a los discípulos: “Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se pierda. Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron …

Ven Señor Jesús

15 de Abril
Por Gloria María Tomás

El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él (San Juan 3, 31-36). COMENTARIO El evangelista Juan, ya en los versículos anteriores del pasaje que hoy comentamos, está afirmando la superioridad de Jesucristo sobre él y sobre todos. Nos revela la condición divina del Salvador, el único que, por ser su Hijo, puede revelar a Dios Padre a los hombres y llevarnos a la vida eterna. Son grandiosas las palabras del Catecismo de la Iglesia, en el número 65 sobre el Señor. Dicen así: ”Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre es la Palabra única, perfecta e insuperable del Padre. En Él lo dice todo, no habrá otra palabra más que esta”. Estamos en …

LA CRUZ LEVANTADA

14 de Abril
Por Antonio Segoviano

Dijo Jesús a Nicodemo: “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios. Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios” (San Juan 3, 16-21). COMENTARIO A la luz de la Pascua se iluminan mejor las palabras de Jesús a Nicodemo: “Vino la luz al mundo…” Cristo, luz de las gentes, ha venido a descubrir a cada hombre el sentido de su existencia: que ha sido creado por amor, y para el amor. -“Era necesario que el Mesías padeciera…”, dirá Jesús a los de Emaús. ¿Para qué era necesario? Para que el hombre descubriera su situación de …

Todo el que cree en él tiene vida eterna

13 de Abril
Por Mª Nieves Díez Taboada

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu». Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede suceder eso?». Le contestó Jesús: «¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna» (San Juan 3, 5a.7b-15). COMENTARIO Para el lector del evangelio, Nicodemo es una figura simpática, se nos narra su admiración por la autoridad, la palabra de Jesús, sus signos extraordinarios   le subyugan, pero   se siente atrapado por una comprometida situación en el Sanedrín, al que pertenece. En una ocasión intenta defender a Jesús de acusaciones, ante la asamblea y, cuando le acusan a su vez de partidario del nazareno y galileo, él calla. Lo imaginamos algo cobarde. …

“Tenéis que renacer de lo alto”

12 de Abril
Por Tomás González a. a.

“Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo que era un notable entre los judíos. Fue de noche a ver a Jesús y la dijo: “Maestro, sabemos que Tú has venido de parte de Dios para enseñar, porque nadie puede hacer los signos que Tú haces, si Dios no está con Él”. Jesús le respondió: “Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios”. Nicodemo le preguntó: “¿Cómo un hombre puede renacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?” Jesús le respondió: “Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Tenéis que renacer de lo alto”. El viento sopla donde quiere; tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu” (San Juan 3, 1-8). COMENTARIO ¿Qué decir de este pasaje tan conocido del Evangelio de San Juan? Estamos al principio del relato de Juan. Jesús ya ha llamado a algunos discípulos, ya ha hecho algún signo en Galilea, en concreto en Caná, y se …

«Paz a vosotros»

11 de Abril
Por Ángel Moreno

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.» Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.» Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.» A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros». Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino …

“Hay que nacer de nuevo”

10 de Abril
Por Alfredo Esteban

Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando. Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron. Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando al campo. También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron. Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado. Y les dijo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación» (San Marcos 16, 9-15). COMENTARIO Tres apariciones después de la Resurrección: a María Magdalena, primera mujer que anuncia la Buena Noticia a los incrédulos Apóstoles; a los dos discípulos anónimos de Emaús, quienes tampoco son creídos, y por último a los once incrédulos Apóstoles en el cenáculo. En estas tres apariciones a los protagonistas se les concede ver a través de signos palpables que Jesús está resucitado y a los once se les encomienda expresamente la misión de «id al mundo entero y proclamad esta Buena Noticia», misión a la que todos los creyentes estamos …