Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|jueves, febrero 21, 2019
  • Siguenos!

Evangelios

Evangelios
El deber de todo cristiano

21 de Febrero
Por Juanjo Guerrero

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que soy yo?». Ellos le contestaron: «Unos, Juan el Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas». Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy?». Tomando la palabra Pedro le dijo: «Tú eres el Mesías». Y les conminó a que no hablaran a nadie acerca de esto. Y empezó a instruirlos: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser reprobado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días». Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Pero él se volvió y, mirando a los discípulos, increpó a Pedro: «Ponte detrás de mí, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!» (San Marcos 8, 27-33). COMENTARIO En este pasaje evangélico, Pedro muestra abiertamente su fe en la divinidad de Jesucristo. Es un ejemplo para todo el que se considere cristiano. Se debe hablar sin tapujos, complejos, temores, vergüenzas, miedo al qué dirán, ni disculpa alguna. Nada hay tan importante que pueda impedir el dar a conocer públicamente a los hombres quién es su Salvador, quién es ese Cristo que se encarnó para abrir los cielos a toda la humanidad. El mundo tiene derecho a … Full article

LA SALIVA DE JESÚS: PALABRA DE VIDA

20 de Febrero
Por Tomás Cremades

Jesús y los discípulos llegaron a Betsaida. Y le trajeron un ciego pidiéndole que lo tocase. Él lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó: “¿Ves algo?” Levantando los ojos dijo:” Veo hombres; me parecen árboles, pero andan”. Le puso otra vez las manos en los ojos; el hombre miró: estaba curado veía todo con claridad. Jesús le mandó a casa, diciéndole que no entrase en la aldea (San Marcos 8, 22-26). COMENTARIO Los discípulos de Jesús tienen la experiencia de que con sólo tocarle, quedan curados. En el episodio de la “hemorroisa” se relata este hecho, que recordamos brevemente, pues no es éste el Evangelio que se medita. En esencia es el de una mujer que padece flujos de sangre desde hace doce años, y, a pesar de haber gastado todo su dinero en médicos y medicinas, no lograba curarse. Es de señalar que en aquellos tiempos, en el pueblo de Israel, la sangre significaba la vida, de forma que esta mujer perdía la vida a pasos agigantados. Ella se acerca a una multitud que rodeaba a Jesús, y toca su manto. El manto también tiene una simbología en la Escritura: representa la “personalidad”, o la “persona”. Recordemos el episodio del profeta Elías antes de ascender al cielo en …

¿Aún no entendéis?

19 de Febrero
Por Ernesto Julía Díaz

En aquel tiempo, a los discípulos se les olvidó llevar pan, y no tenían mas que un pan en la barca.  Jesús les recomendó: «Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes.»  Ellos comentaban: «Lo dice porque no tenemos pan.»  Dándose cuenta, les dijo Jesús: «¿Por qué comentáis que no tenéis pan? ¿No acabáis de entender? ¿Tan torpes sois? ¿Para qué os sirven los ojos si no veis, y los oídos si no oís? A ver, ¿cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinco panes entre cinco mil? ¿Os acordáis?»  Ellos contestaron: «Doce.»  «¿Y cuántas canastas de sobras recogisteis cuando repartí siete entre cuatro mil?»  Le respondieron: «Siete.»  Él les dijo: «¿Y no acabáis de entender?» (San Marcos 8, 14-21). COMENTARIO El Señor está predicando por los pueblos y aldeas de Galilea. Ha curado enfermos, ha anunciado el reino de los Cielos en una de las orillas del Mar de Tiberiades, y se embarca ahora con los apóstoles para pasar al otro lado. Los apóstoles hablan entre ellos, preocupados porque no han comprado pan para alimentarse en el trayecto, y se lo dicen al Señor. Jesús les advierte; “Estad atentos, evitad la levadura de los fariseos y de Herodes”. ¿Por qué se preocupan del pan; y no piensan en lo que acaban de vivir: en el Señor que les ha …

Para creer, ¿qué signo exiges?

18 de Febrero
Por Ramón Domínguez

En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo. Jesús dio un profundo suspiro y dijo: «Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación». Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla (San Marcos 8, 11-13). COMENTARIO Los fariseos, siempre críticos con Jesús, le exigen un signo que ratifique sus pretensiones. Jesús, dolido por la obstinación de sus interlocutores se negará a darles ningún signo. Este es el relato de Marcos. Mateo, en cambio, siendo un poco más preciso, aunque se niega a acceder a las pretensiones de los fariseos, afirma que a aquella generación, y a todas las generaciones, la nuestra incluida, si se le dará la señal de Jonás. La señal de Jonás que se nos promete, tiene un doble significado. Jonás fue enviado a Nínive para proclamar la conversión a la ciudad que se encaminaba hacia su destrucción. Al mismo tiempo, Jonás volvió a la vida después de haber estado tres días en el vientre del cetáceo. ¿Qué tiene que ver esta señal con nosotros? E primer lugar, como a Nínive, la pecadora y opresora le es enviado un profeta como última esperanza de salvación. En cada generación, Dios …

¿Sabemos dónde encontrar a Dios?

17 de Febrero
Por Miguel Iborra Viciana

Bajando con ellos se detuvo en un paraje llano; había una gran multitud de discípulos suyos y gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, Y él, alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis. Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas. «Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto. ¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas (San Lucas 6, 17. 20-26). COMENTARIO El gentío se siente desconcertado y desamparado y busca a Jesús por dos motivos: quiere escuchar su palabra y quiere ser curado de sus males. Jesús se encuentra con el pueblo que ha venido a escucharle. El texto nos señala la pobreza como un ideal de vida, …

Comieron, se saciaron y sobró

16 de Febrero
Por Jesús Bayarri

Por aquellos días, habiendo de nuevo mucha gente y no teniendo qué comer, llama Jesús a sus discípulos y les dice: «Siento compasión de esta gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer. Si los despido en ayunas a sus casas, desfallecerán en el camino, y algunos de ellos han venido de lejos.» Sus discípulos le respondieron: «¿Cómo podrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto?» Él les preguntaba: «¿Cuántos panes tenéis?» Ellos le respondieron: «Siete.» Entonces él mandó a la gente acomodarse sobre la tierra y, tomando los siete panes y dando gracias, los partió e iba dándolos a sus discípulos para que los sirvieran, y ellos los sirvieron a la gente. Tenían también unos pocos pececillos. Y, pronunciando la bendición sobre ellos, mandó que también los sirvieran. Comieron y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes siete espuertas. Fueron unos cuatro mil; y Jesús los despidió. Subió a continuación a la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta. (San Marcos 8, 1-10). COMENTARIO El Reino de Dios que irrumpe con Cristo; esta palabra nos anuncia el banquete mesiánico en el que será saciado el corazón del hombre: “Comerán se saciarán y sobrará”. Cristo es el nuevo y verdadero Moisés, el esperado que introducirá al pueblo en la …

Jesús, todo lo ha hecho bien

15 de Febrero
Por Juan Sánchez Sánchez

En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo, que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga la mano. Él, apartándolo de la gente, a solas, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y mirando al cielo, suspiró y le dijo: «Effetá» (esto es, «ábrete»). Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente. El les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: «Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos» (San Marcos 7, 31-37). COMENTARIO Jesús ha marchado de la región de Tiro y vuelve al mar de Galilea, atravesando la Decápolis, una región de diez ciudades de población pagana. Como en otros episodios, a Jesús no le importa hablar con extranjeros, como ocurrió con la mujer cananea, a pesar de las prohibiciones. Tal vez por ello, le aparta a un lado, quizá para no provocar enfrentamientos.  Jesús “le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «Effetá» (esto …

Anunciar el Reino de Dios

14 de Febrero
Por Javier Leceta Martínez

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él.  Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa.” Y, si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: “Está cerca de vosotros el reino de Dios”» (San Lucas 10, 1-9). COMENTARIO La misión de la Iglesia que Jesucristo encomendó a sus discípulos, o sea a todos nosotros, es anunciar el Reino de Dios. Este anuncio expulsa a los demonios y cura las enfermedades espirituales de la gente. Todo el mundo tiene necesidad de ser curado, porque todos somos pecadores y desde el primer momento que …

El corazón del hombre

13 de Febrero
Por Francisco Jiménez Ambel

Llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo: “Escuchad y entended todos: Nada que entra de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre”. Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola. ¿También vosotros seguís sin entender? ¿No comprendéis? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y se echa en la letrina”. (Con esto declaraba puros todos los alimentos). Y siguió: “Lo que sale de dentro del hombre, eso sí hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro” (San Marcos 7, 14-23). COMENTARIO Jesús sabe muy bien que una cosa es escuchar y otra entender. Y que aunque mucha gente, la gente, acude a su llamada, y lo escuchan, se quedan sin entender lo que han oído. Acudir y escuchar no es suficiente; hay que entenderlo. Y, reduciendo el auditorio, una vez ya en casa, los discípulos se sienten en la necesidad de pedir explicaciones, sospechan que el mensaje que han presenciado, como tantas otras personas, no han …

En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). Y los fariseo y los escribas le preguntaron: «Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?». Él les contestó: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres». Y añadió: «Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: los bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no le permitís hacer nada …

Hay personas con diferentes capacidades

11 de Febrero
Por Gloria Mª Tomás y Garrido

En aquel tiempo, terminada la travesía, Jesús y sus discípulos llegaron a Genesaret y atracaron. Apenas desembarcados, lo reconocieron y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. En los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban (San Marcos 6, 53-56). COMENTARIO Una experiencia universal de toda persona madura es el reconocimiento de la vulnerabilidad propia y también de la ajena. El éxito de la reciente película Campeones me conduce a afirmar que la mayoría de los que hemos visionado la película, o hemos visto la Gala de los Goya, o algún reportaje sobre ella, hemos reflexionado sobre la discapacidad, la vulnerabilidad. Y posiblemente, hemos evolucionado en esta dirección: hay discapacitados intelectuales, o mejor personas con discapacidad intelectual y mucho más acertado, hay personas con capacidades diferentes. La vulnerabilidad puede ocasionar males profundos como la tristeza, la rebeldía, la nostalgia, el desapego, la impotencia… Pienso que el pasaje del Evangelio que comentamos nos da una alternativa no solo optimista, sino profunda y real: ese acudir a Jesús para presentarle nuestra debilidad. El Evangelio señala que llevaban a los enfermos –los discapacitados en algún aspecto, …

VIVIR EN LA PALABRA

10 de Febrero
Por Manuel Requena

Una vez que la gente se agolpaba en torno a él para oír la palabra de Dios, estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes. Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca». Respondió Simón y dijo: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes». Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo: «apártate de mí, que soy un hombre pecador, Señor». “Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros …

Una doctrina que descansa

09 de Febrero
Por César Allende

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: «Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.» Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma (San Marcos 6, 30-34). COMENTARIO El motivo teológico y mesiánico del Pastor es frecuente en la Escritura. Tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo presentan la acción salvadora de Dios y de su Mesías como un pastoreo de los creyentes hebreos y de los seguidores de Jesús. En el Evangelio de hoy dos imágenes resaltan y suscitan tanto la reflexión como la oración (Lectio divina de la Palabra); El “desierto”, como lugar al que retirarse a descansar, y la “enseñanza” del Señor a los cansados y abatidos, como “ovejas sin pastor”. La conjunción de desierto y enseñanza nos da la clave para que la escucha de este Evangelio de Marcos nos proporcione la paz interior y la …

La decapitación de Juan el Bautista

08 de Febrero
Por Tomás González a.a.

En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. Unos decían: «Juan Bautista ha resucitado, y por eso los poderes actúan en él.» Otros decían: «Es Elías.» Otros: «Es un profeta como los antiguos.» Herodes, al oírlo, decía: «Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado.» Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo doy.» Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.» Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?» La madre …

¿Te fías de Jesús?

07 de Febrero
Por Ángel Moreno

“En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto” (San Marcos 6, 7-9). COMENTARIO De manera muy concentrada, el evangelista Marcos señala la forma en la que Jesús desea que evangelicen sus discípulos, que en un primer momento puede parecernos excesivamente radical. Una constatación evidente, desde el texto evangélico, es el envío que hace Jesús a sus discípulos de dos en dos, esto se debe a la necesidad de dar testimonio válido, pues si lo que se anuncia no se puede contrastar por doble fuente, cabe que sea algo inventado, si poder acreditarse. En varias ocasiones se da esta concurrencia. Recordamos sobre todo en las escenas de Pascua, cuando hay interés de que la noticia sea recibida como cierta. No solo la predicación debe estar avalada, al menos, por dos testigos, sino que percepción de la enseñanza debe ser acogida por varias fuentes, y aquí toman protagonismo los sentidos corporales. Gustar y ver; ve y oír; comer y beber, son referencias que se citan para autentificar el testimonio. Lo más extraño del pasaje son las condiciones con las que …

Recorría los pueblos enseñando

06 de Febrero
Por Alfredo Esteban

Saliendo de allí se dirigió a su ciudad y lo seguían sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: “¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada? ¿Y esos milagros que realizan sus manos? ¿No es este el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y Joset y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?” Y se escandalizaban a cuenta de él. Les decía: “No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa”. No pudo hacer allí ningún milagro, solo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se admiraba de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando (San Marcos 6, 1-6). COMENTARIO La buena noticia de hoy es que Jesús junto con sus discípulos se dirigió a su ciudad y llegando el sábado empezó a enseñar a sus paisanos, a los que le conocían de toda la vida, estos que por una parte se maravillaban de las cosas que escuchaban y por otra no se podían creer lo que estaban escuchando y viendo. Nosotros los españoles esto lo entendemos bien, lo de fuera es casi siempre mejor que lo que tenemos en casa, aunque lo que tengamos en casa …

“Tu fe te ha salvado”

05 de Febrero
Por Mª Nieves Diéz

En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo en barca a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor y se quedó junto al mar. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a sus pies, rogándole con insistencia: «Mi niña está en las últimas; ven, impón las manos sobre ella, para que se cure y viva». Se fue con él y lo seguía mucha gente que lo apretujaba. Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho a manos de los médicos y se había gastado en eso toda su fortuna; pero, en vez de mejorar, se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando: «Con solo tocarle el manto curaré». Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias y notó que su cuerpo estaba curado. Jesús, notando que había salido fuerza de él, se volvió enseguida, en medio de la gente y preguntaba: «Quién me ha tocado el manto?». Los discípulos le contestaban: «Ves cómo te apretuja la gente y preguntas: “Quién me ha tocado?”». Él seguía mirando alrededor, para ver a la que había hecho esto. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que le había ocurrido, se le echó a …

EL ENEMIGO A BATIR

04 de Febrero
Por Hermenegildo Sevilla

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla del mar, a la región de los gerasenos. Apenas desembarcó, le salió al encuentro, de entre los sepulcros, un hombre poseído de espíritu inmundo. Y es que vivía entre los sepulcros; ni con cadenas podía ya nadie sujetarlo; muchas veces lo habían sujetado con cepos y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba los cepos, y nadie tenía fuerza para dominarlo. Se pasaba el día y la noche en los sepulcros y en los montes, gritando e hiriéndose con piedras. Viendo de lejos a Jesús, echó a correr, se postró ante él y gritó con voz potente: «¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo? Por Dios te lo pido, no me atormentes». Porque Jesús le estaba diciendo: «Espíritu inmundo, sal de este hombre». Y le preguntó: «Cómo te llamas?». Él respondió: «Me llamo Legión, porque somos muchos». Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca. Había cerca una gran piara de cerdos paciendo en la falda del monte. Los espíritus le rogaron: «Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos». Él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se abalanzó acantilado abajo al mar y se ahogó en el …

Estaré con vosotros todos los días de vuestra vida

03 de Febrero
Por Francisco Javier Sánchez

En aquel tiempo, Jesús comenzó a decir en la sinagoga: «Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír». Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es este el hijo de José?» Pero Jesús les dijo: «Sin duda me diréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”, haz también aquí, en tu pueblo, lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún». Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo. Puedo aseguraros que en Israel había muchas viudas en los días de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, el sirio». Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino (San Lucas 4, 21-30). COMENTARIO Buenos días hermanos en Cristo. Al …

“El Espiritu Santo moraba sobre el…”

02 de Febrero
Por Rafael Luis Alcázar

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.» Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.» Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: «Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de …

PACIENCIA Y HUMILDAD

01 de Febrero
Por Juanjo Calles

“También decía: ´el Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que sepa cómo. La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega.  Decía también ¿Con qué podemos comparar el Reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después, brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas” (San Marcos 4, 26-34). COMENTARIO «Sin que él sepa cómo»: Jesús cuenta en el evangelio dos parábolas sobre el crecimiento del reino de los cielos, cada una de ellas con un objetivo diferente. La primera pone el acento sobre el crecimiento mismo de la simiente. El labrador no ha dado a la semilla la fuerza que necesita para crecer, ni puede influir en el crecimiento progresivo de la misma: «La tierra va produciendo la cosecha ella sola». Esto no significa que el hombre no tenga nada que hacer: tiene que preparar la tierra y echar en ella la simiente. Pero …

LA LUZ Y EL SONIDO DE LA FE

31 de Enero
Por Manuel Requena

“Les decía: «¿Se trae la lámpara para meterla debajo del celemín o debajo de la cama?, ¿no es para ponerla en el candelero? No hay nada escondido, sino para que sea descubierto; no hay nada oculto, sino para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga». Les dijo también: «Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene» (San Marcos 4, 21-25). COMENTARIO El sermón de la barca que nos trae Marcos, no es tan conductual, como el sermón de la montaña de Mateo. No es una guía de saber qué hacer o no hacer para ser cristiano, sino de cómo tener preparado el corazón para recibir la Palabra de Dios. La semilla del Evangelio para Marcos es una luz que inunda y habla al corazón, y brillará para el mundo en los carismas de cada uno. La técnica es la «atención a lo que estáis oyendo». Tierras pedregosas, sin jugo, infectas de semillas extrañas, no pueden acoger la Palabra de la luz que Él trae, y que el Padre enciende para ponerla sobre el candelero de la Iglesia. Dice el Salmo «Lámpara es tu Palabra para mis pasos, luz en mi …

EL SEMBRADOR

30 de Enero
Por Antonio Segoviano

En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al lago. Acudió un gentío tan enorme que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y el gentío se quedó en la orilla. Les enseñó mucho rato con parábolas, como él solía enseñar: «Escuchad: Salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. Otro poco cayó entre zarzas; las zarzas crecieron, lo ahogaron, y no dio grano. El resto cayó en tierra buena: nació, creció y dio grano; y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno.» Y añadió: «El que tenga oídos para oír, que oiga.» Cuando se quedó solo, los que estaban alrededor y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas. Él les dijo: «A vosotros se os han comunicado los secretos del reino de Dios; en cambio, a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y los perdonen.» Y añadió: «¿No entendéis esta parábola? ¿Pues, cómo …

Para Jesús, todos somos favoritos

29 de Enero
Por Jerónimo Barrio

En aquel tiempo, llegaron la madre de Jesús y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar. La gente que tenia sentada alrededor le dice: «Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan». Él les pregunta: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?». Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice: «Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre» (San Marcos 3, 31-35). COMENTARIO Jesús no tiene favoritismos ni predilecciones familiares. Para nosotros, los de la familia son siempre favoritos, tienen privilegios que consideramos naturales,  procuramos darles un trato más cercano y prioritario en nuestros asuntos. Son enchufados de sangre. Nos cuenta el Evangelio de  hoy que Jesús está con un grupo de personas que sentadas a su alrededor le escuchan con gozo. Cuando le avisan de que han llegado su madre y sus familiares cercanos o hermanos, Jesús podría haber interrumpido su dialogo con aquellos con los que estaba para saludar personalmente y atender a los suyos. Todos le hubiesen disculpado. Otros más prioritarios han entrado en escena y Jesús debe ir con ellos. La familia es la familia.   Pero Jesús nos sorprende con su aparente frialdad y ante el aviso de que han llegado sus allegados, no para su actividad con aquel …

¿Porqué tener miedo?

28 de Enero
Por Valentin De Prado

En aquel tiempo, los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios». Él los invitó a acercarse y les puso estas parábolas: « ¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino dividido internamente no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra si mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa. En verdad os digo, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre». Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo (San Marcos 3, 22-30). COMENTARIO Realmente uno queda sorprendido de hasta dónde puede llegar la ceguera y la malicia humana, en este caso de unos letrados. Tienen delante la Bondad en persona, Jesús, el humilde de corazón, el único Inocente y no se enteran. Se supone que ellos son los “sabios de Israel”, los que podrían discernir entre lo que viene de Dios y lo que viene del demonio y resulta que no sólo no …

Ilustre Teófilo: Puesto que muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han cumplido entre nosotros, como nos los transmiteron los que fueron desde el principio testigos oculares y servidores de la palabra, también yo he resuelto escribírtelos por su orden, después de investigarlo todo diligentemente desde el principio, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido. En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan. Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor». Y, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos clavados en él. Y él comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír» (San Lucas 1,1-4; 4,14-21).

Y PARA TI ¿QUÉ ES EL REINO DE DIOS?

26 de Enero
Por Ángel Pérez Martín

“En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega. Dijo también: ¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas. Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado” (San Marcos 4, 26-34). COMENTARIO ¡Cómo me gusta que Dios se haya hecho hombre y nos hable de esta forma tan sencilla! Para explicarnos el reino de Dios no nos da una charla teológica y profunda, sino que nos regala una parábola sencilla repleta de teología y de una profunda sabiduría. Como siempre la palabra me busca y hoy me pregunta, pero tú, Ángel, ¿hacia dónde caminas? ¿qué …

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: «ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos» (San Marcos 16, 15-18). COMENTARIO Durante su vida, mi padre (qepd) no atesoró ni tierra ni hacienda. La principal riqueza que heredé de él fueron las obras completas de S. Agustín, los libros de Teilhard de Chardin y la pasión por la figura de San Pablo. En mi familia, antes de mí, no había ningún “Pablo”. Antes de nacer mi hermana tres años mayor que yo, mi padre ya veía a “Pablito comiendo sopas y haciendo pedorretas”. Me llamo “Pablo” antes de nacer gracias a la admiración de mi padre hacia el apóstol de los gentiles, y algo se me ha debido pegar de él; no creo que sea precisamente el “celo por anunciar el evangelio” sino más bien el carácter terco y la tardanza en la conversión. Hace unos días, documentándome para la preparación de una clase, me bajé un “youtube” de “Canal …

PREPARAR

24 de Enero
Por Francisco Lerdo de Tejada

En aquel tiempo, Jesús se retirá con sus discípulos a la orilla del mar y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea. Al enterarse de las cosas que hacía, acudía mucha gente de Judea, Jerusalén, Idumea, Transjordania y cercanías de Tiro y Sidón. Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una barca, no lo fuera a estrujar el gentío. Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo. Los espíritus inmundos, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios». Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer (San Marcos 3, 7-12). COMENTARIO Jesucristo manda preparar cosas. Nos encanta estos mandatos. El nos está preparando un sitio en el Cielo también. Y nos encanta porque nos encanta esta palabra (preparar). La Palabra prepara morada a sus hijos (Jn 14,2). Es interesante y hermosa esta palabra “preparar”. Significa disponer, dejar listo de antemano, con antelación. Se prepara una casa y se prepara un discurso. Se preparan meriendas y bibliotecas. Se preparan… un sinfín de cosas. El término ya en sí mismo lleva carga de ilusión. También se pueden preparar una bomba o brebaje para aniquilar a una persona; pero esto es ya deterioro del vocablo. A veces se usa la palabra amor para encubrir el más fino de …

DÉJATE CURAR DE TUS DOLENCIAS

23 de Enero
Por Javier Alba

Jesús entró otra vez en la sinagoga, y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Lo estaban observando, para ver si curaba en sábado y acusarlo. Entonces le dice al hombre que tenía la mano paralizada: “Levántate y ponte ahí en medio”. Y a ellos les pregunta: “¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarle morir?”. Ellos callaban. Echando en torno una mirada de ira y dolido por la dureza de su corazón, dice al hombre: “Extiende la mano”. La extendió y su mano quedó restablecida. En cuanto salieron, los fariseos se confabularon con los herodianos para acabar con él” (San Marcos 3, 1-6). COMENTARIO Hemos sido creados para el cielo, para la comunión con Dios, para ser uno con Jesucristo. Sin embargo nos dice este Evangelio que algunos “lo estaban observando, para ver si curaba en sábado y acusarlo”. Es triste observar a Jesús, no para amarle, sino para acusarlo. Y cuando Jesús les habla y les pregunta si es mejor hacer lo bueno o lo malo, “Ellos callaban”. Callaban pero juzgaban en silencio. Lo malo de los fariseos no es que fueran fieles cumplidores de la ley. Lo malo de los fariseos es que se consideran justificados por sus propias obras y su juicio y soberbia les ciega para …