Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|domingo, septiembre 27, 2020
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Evangelios

Evangelios
El arrepentimiento tras la altanería

27 de Septiembre
Por Francisco Jiménez Ambel

Dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: “Hijo, ve hoy a trabajar a la viña” Y le contestó “No quiero”. Pero después se arrepintió y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él contestó: “Voy, señor”. Pero no fue. ¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?”. Contestaron: “El primero”. Jesús les dijo: “En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aún después de ver esto, vosotros no le creísteis no os arrepentisteis ni le creísteis” (San Mateo 21, 28-32). COMENTARIO Me sobrecoge la valentía de Jesús. Es indudable que llegó a ser muy notorio, porque un personaje desconocido o un arribista nunca hubieran tenido la oportunidad de dirigirse a las dignidades supremas de Israel, ni más ni menos que a los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. Y es a ese auditorio tan eximio, al que ya sería un privilegio tener ocasión de dirigirse en persona, al que Jesús califica en su cara y sin tapujos, peor que lo más abyecto … Full article

¿MIEDO A JESÚS?

26 de Septiembre
Por Horacio Vazquez

“En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Meteos bien en los oídos estas palabras: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”. Pero ellos no entendían este lenguaje; les resultaba tan oscuro, que no captaban el sentido. Y les daba miedo preguntarle sobre el asunto” (San Lucas 9, 43-45). COMENTARIO Iban de camino con Jesús, cada uno con su propia esperanza, cada uno con sus mejores sueños, confiaban en Él, habían asistido a los momentos más prodigiosos de su vida, lo habían confesado como el Mesías esperado, en Betsaida, al otro lado del lago, vieron multiplicarse los panes y los peces, y sus predilectos, Pedro, Santiago y Juan, en Tabor, pudieron palpar una manifestación esplendorosa de la gloria del cielo, pero faltaba Pentecostés, y muchas de sus esperanzas eran meramente humanas, les faltaba la fe. Y Jesús, como ya lo había dicho antes, les dice que el Hijo del hombre, como él gustaba de llamarse a sí mismo, “va a ser entregado en manos de los hombres, y ellos no lo entendían, y ni tan siquiera se atrevían a preguntarle. Pues, si ello era así, que sería del reino prometido y de la gloria que esperaban. Y sintieron miedo, un miedo irresistible, ese miedo que anula la voluntad y mata la ilusión y la esperanza. Pero Jesús calló …

Vosotros ¿Quién decís que soy yo?

25 de Septiembre
Por Gloria María Tomás

Una vez que Jesús estaba orando solo, lo acompañaban sus discípulos y les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?». Ellos contestaron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros dicen que ha resucitado uno de los antiguos profetas». Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Pedro respondió: «El Mesías de Dios». Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie, porque decía: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día» (San Lucas 9, 18-22). COMENTARIO Aconteció que, orando Él (Jesús) a solas, estaban con Él los discípulos, a los cuales preguntó: ¿Quién dicen las muchedumbres que soy yo? Respondiendo ellos, le dijeron: Juan Bautista; otros, Elías; otros, que uno de los antiguos profetas ha resucitado. Él les pregunto: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Pedro tomó la palabra y dijo: “El Ungido de Dios”. Él les prohibió decir esto a nadie. Añadiendo: Es preciso que el Hijo del hombre padezca mucho y que sea rechazado de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y sea muerto y resucite al tercer día (San Lucas 9, 18-22). Los tres primeros evangelios recogen la confesión de fe de San Pedro. En el caso de Lucas, que es el que corresponde hoy, se narra el episodio de modo más …

HERODES Y JESÚS

24 de Septiembre
Por Antonio Segoviano

En aquel tiempo, el tetrarca Herodes se enteró de lo que pasaba sobre Jesús y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos; otros, en cambio, que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. Herodes se decía: «A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?». Y tenía ganas de verlo (San Lucas 9, 7-9). COMENTARIO En el texto evangélico de hoy, encontramos a un Herodes perplejo ante las noticias que llegan a su corte, sobre los milagros y la predicación de Jesús. ¿Quién será éste? ¿La reencarnación de Elías u otro profeta? ¿O será Juan el Bautista, que ha resucitado? Desde su concepción mágica de la vida y del mundo, no acierta a explicarse el fenómeno de Jesús. Ante todo, ¿quién es Herodes? Un hijo de aquel Herodes el Grande que quiso matar a Jesús cuando acababa de nacer; a quien el emperador Octavio había nombrado tetrarca de Galilea. Hombre sensual y licencioso, esclavo de sus vicios, que vive en el lujo y el placer. A quien Herodías, la esposa de su hermano Filipo, ha seducido, para vivir unida a él, como la reina. Un hombre a quien el Bautista denunció el escándalo de su unión adúltera e incestuosa. El apreciaba …

De aldea en aldea: Evangelio y salud

23 de Septiembre
Por César Allende

En aquel tiempo, habiendo convocado Jesús a los Doce, les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles: “No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco tengáis dos túnicas cada uno. Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si algunos no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, como testimonio contra ellos”. Se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes (San Lucas 9, 1-6). COMENTARIO Signo de vitalidad es que aquello a lo que atribuimos vida se expanda. O bien por su propia virtud, o bien porque alguien, otro agente, propicia dicha expansión. Si no se expande, se muere. Pasa con el bien y el mal Puede parecer extraño parangonar el Evangelio con el Coronavirus, pero algo tienen en común, además de ser asunto de máxima actualidad y exigentes de la mayor atención y dedicación por parte nuestra. El mundo sufre una pandemia mortífera en los cuerpos, y una carencia de Evangelización no menos perniciosa en las almas. No está de más recordar, por otra parte, que alma y cuerpo forman una unión de elementos, absolutamente “con-finados” …

¿A quién me tengo que dedicar?

22 de Septiembre
Por Tomás González a.a.

En aquel tiempo vinieron a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él. Entonces le avisaron: “Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte”. Él respondió diciéndoles: Mi madre y mis hermanos son estos: “los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen” (San Lucas 8, 19-21). COMENTARIO El relato de san Lucas en este punto es tan escueto que no facilita su comprensión. ¿Qué motivos empujaban a los parientes de Jesús, a su clan de Nazaret, a visitarle en Cafarnaún? ¿Simple deseo de verle tras un tiempo de ausencia, que no sabemos si era largo o corto? ¿Había algún asunto familiar que arreglar del que no sabemos nada? Hay quien piensa que se trataba de un asunto que para nosotros es desconocido pero para ellos era importante. ¿Cómo quedó María, la madre de Jesús, cuando éste dejándolo todo se fue a encontrarse con Juan en el Jordán? Seguramente quedó a cargo del clan. Y eso se prestaba a una crítica muy razonable. Primero es la obligación que la devoción. Un joven en la plenitud de su capacidad de trabajo, lo sensato es que se ocupe de su madre, viuda por más señas. Dejarla al cuidado de sus familiares, es casi abandonarla. ¿Qué clase de hijo es ese? Jesús no se apresura a salir …

Jesús pasa por la vida de cada uno

21 de Septiembre
Por Ángel Moreno

Al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él se levantó y lo siguió. Y estando en la casa, sentado a la mesa, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaban con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: «¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?» (San Mateo 9, 9-11). COMENTARIO Puede parecer ilógico que una persona instalada en su negocio, de pronto, al ver a Jesús, se levante, deje todo y se convierta en discípulo del Maestro de Nazaret. Se debe interpretar que el relato evangélico está muy concentrado, y tuvo que haber un contexto histórico, que explica la radicalidad de Mateo de abandonar su mostrador de los impuestos y convertirse en seguidor de Jesús. El Nazareno bajó de su ciudad a Cafarnaúm, y allí fijó su domicilio, por lo que se debe suponer que era conocida su personalidad entre los habitantes de la ciudad fronteriza y marítima, y que llegaría a oídos de Mateo su enseñanza y modo de vida. De manera concentrada se nos propone el núcleo de la vocación al seguimiento: Jesús pasa por la vida de cada uno, nos mira, pronuncia nuestro nombre y nos invita a seguirlo. Su llamada fascina a quien la escucha y fructifica en una …

La viña y los jornaleros

20 de Septiembre
Por Alfredo Esteban

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo: “Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido». Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: “Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?” Le respondieron: “Nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Id también vosotros a mi viña». Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: “Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo: “Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”. Él replicó a uno de ellos: “Amigo, no te hago ninguna injusticia. …

LA SEMILLA ES LA PALABRA DE DIOS

19 de Septiembre
Por Mª Nieves Díez Taboada

En aquel tiempo, se le juntaba a Jesús mucha gente y, al pasar por los pueblos, otros se iban añadiendo. Entonces les dijo esta parábola: «Salió el sembrador a sembrar su semilla. Al sembrarla, algo cayó al borde del camino, lo pisaron, y los pájaros se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso y, al crecer, se secó por falta de humedad. Otro poco cayó entre zarzas, y las zarzas, creciendo al mismo tiempo, lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y, al crecer, dio fruto al ciento por uno.» Dicho esto, exclamó: «El que tenga oídos para oír, que oiga.» Entonces le preguntaron los discípulos: «¿Qué significa esa parábola?» Él les respondió: «A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de Dios; a los demás, sólo en parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan. El sentido de la parábola es éste: La semilla es la palabra de Dios. Los del borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y se lleva la palabra de sus corazones, para que no crean y se salven. Los del terreno pedregoso son los que, al escucharla, reciben la palabra con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba fallan. Lo que cayó entre zarzas …

Le acompañan hombres mujeres”

18 de Septiembre
Por Buenanueva

En aquel tiempo, Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, proclamando y anunciando la Buena Noticia del reino de Dios, acompañado por los Doce y por algunas mujeres, que habían sido curadas de espíritus malos y de enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, un administrador de Herodes; Susana y otras muchas que les servían con sus bienes (San Lucas 8, 1-3). COMENTARIO En esta su misión, le acompañan “los doce y algunas mujeres”, y el evangelista Lucas menciona el nombre de algunas de ellas. Este dejarse acompañar por algunas mujeres que también “lo ayudaban con sus bienes” es algo muy especial en aquella sociedad donde la mujer no era muy reconocida.

«Tu fe te ha salvado, vete en paz»

17 de Septiembre
Por Francisco Javier Sánchez

En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él y, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. En esto, una mujer que había en la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino trayendo un frasco de alabastro lleno de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con las lágrimas, se los enjugaba con los cabellos de su cabeza, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: «Si este fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que lo está tocando, pues es una pecadora». Jesús respondió y le dijo: «Simón, tengo algo que decirte». Él contestó: «Dímelo, Maestro». Jesús le dijo: «Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de ellos le mostrará más amor?» Respondió Simón y dijo: «Supongo que aquel a quien le perdonó más». Le dijo Jesús: «Has juzgado rectamente». Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? He entrado en tu casa y no me has dado agua para los pies; ella, en cambio, me ha regado los …

“…amigo de publicanos y pecadores”

16 de Septiembre
Por Rafael Luis Alcázar

En aquel tiempo, dijo el Señor: ¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos? Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: “Tocamos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis.” Vino Juan el Bautista, que ni comía ni bebía, y dijisteis que tenía un demonio; viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de publicanos y pecadores.” Sin embargo, los discípulos de la sabiduría le han dado la razón» (San Lucas 7, 31-35). COMENTARIO Has querido hacerte mi amigo Señor. Me llamaste por mi nombre a seguirte desde niño cuando en mi bautismo mi ser te recibió. No era consciente del gran don que es la fe, esa fe que alimentaron mis padres y que se fortaleció con el paso de los años en la Iglesia. Esa fe que me hace vivir lleno de esperanza y descubrir lo que es el auténtico amor.  Bien conoces las amistades que eliges y sabes perfectamente de que pasta estoy hecho. Conoces mis pecados y mis debilidades y cada día me siento más querido por “Mi Mejor Amigo”: Tú. Cuanta paciencia y cuanta misericordia me has mostrado y me demuestras cada día. Es una gozada poder hablar contigo, es estupendo poder oírte cada mañana, cada …

MARÍA, LA MUJER, LA MADRE

15 de Septiembre
Por Manuel Requena

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, al ver a su madre, y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa (San Juan 19, 25-27). COMENTARIO Jesús, hijo del hombre, hace a Juan y a la Iglesia, hijos de la mujer, la Eva del cielo. Bajo la cruz, cuatro personas, con sus nombres propios. Tres mujeres y solo un hombre. Jesús le habla antes a su madre que a Juan, y la llama mujer, —que en el judaísmo ya era mucho—, y en cambio a Juan solo lo mira y le dice “ahí tienes a tu madre”. No lo llama “hombre”, ni “dicípulo”, ni “amado”, ni apóstol, ni nada de lo que a él mismo le gusta llamarse en su Evangelio. Jesús sólo clavó en el sus ojos, —que con su voz— era lo único que tenía libre de su cuerpo clavado en la cruz, y dejó hablar su corazón ensanchado y vivo para siempre: “Ahí tienes a tu Madre”. Pocas escenas del Evangelio han sido tan contempladas por artistas poetas, músicos, pintores, o predicada por grandes y …

En la cruz está la vida

14 de Septiembre
Por Miguel Iborra Viciana

En aquel tiempo Jesús dijo a Nicodemo: Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por Él vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él (San Juan 3, 13-17). COMENTARIO Hoy la Iglesia universal celebra en su Liturgia la Exaltación de la Santa Cruz. Vivamos con alegría inmensa y con gratitud indecible hacia Dios esta maravillosa fiesta del Año litúrgico. «Tanto amó Dios al mundo que le entregó su Hijo unigénito [primero en Belén, por la encarnación, y finalmente en la Cruz, en el misterio de la redención), para que todo el que crea en Él no muera, sino que tenga vida eterna» (Jn 3,16). La Cruz es la máxima declaración de amor que Dios nos hace a los hombres. Es la epifanía suprema de Dios mismo, que es amor. Para mí y para todos los hermanos de la Hermandad de la Santa Cruz, a la que pertenezco, celebramos el …

No tener rencor hacia el hermano

13 de Septiembre
Por Jerónimo Barrio

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.” El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: “Págame lo que me debes.” El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.” Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella …

Los árboles se conocen por sus frutos

12 de Septiembre
Por Valentín De Prado

En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: «No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno; por ello, cada árbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa el corazón habla la boca. ¿Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? Todo el que viene a mí, escucha mis palabras y las pone en práctica, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificó una casa: cayó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo derribarla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone en práctica se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y enseguida se derrumbó desplomándose, y fue grande la ruina de aquella casa» (San Lucas 6, 43-49). COMENTARIO Hoy, Jesús nos convoca a ser casa construida sobre la roca de la iglesia, árbol de excelentes frutos, corazón que rebosa misericordia. De lo contrario, nosotros andaremos dando palos de ciego sin acertar …

Un corazón ordenado

11 de Septiembre
Por José Manuel Mora Fandos

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? No está el discípulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame que te saque la mota del ojo”, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano» (San Lucas 6, 39-42). COMENTARIO Todas las tradiciones culturales que nos han dejado un depósito de sabiduría se han ocupado del corazón. Interioridad, deseos, impulso, esencia, centro… ese centro de la persona que hay que habitar con paz y desde el que vivir y convivir dando la paz, ese lugar para el encuentro íntimo con Dios, donde Él vive. Lugar donde ocurren las purificaciones de la mirada, como la que Jesús pide con firmeza a los fariseos, y a todos. Porque estar en la superficie de uno mismo es estar en poder de lo aparente, de lo que viene y va, de lo que rapta la atención con una fascinación súbita, porque …

A LOS QUE HOY ME ESCUCHÁIS, OS DIGO

10 de Septiembre
Por Ángel Pérez Martín

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros» (San Lucas 6, 27-38). COMENTARIO …

Dichosos lo pobres

9 de Septiembre
Por Buenanueva

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: «Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas» (San Lucas 6, 20-26).

EN LA NATIVIDAD DE LA VIRGEN MARÍA

8 de Septiembre
Por Francisco Lerdo de Tejada

La generación de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por medio del profeta: «Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Enmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”» (San Mateo 1, 18-23). COMENTARIO El pensamiento de José es digno de ser considerado por lo que tiene de humano y de santo. Nos dice el texto que ante el panorama que se le presentaba tuvo intención de repudiar a María. Tuvo intención, es decir, resolvió, consideró oportuno, meditó, diseñó una un repudio, una huida, un abandono. El verbo griego que usa el evangelista indica de algún modo todo esto. Lo curioso es que es verbo que, afectando al entendimiento, hace referencia al hacer, …

Os voy a hacer una pregunta

7 de Septiembre
Por Buenanueva

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo. Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: «Levántate y ponte ahí en medio.» Él se levantó y se quedó en pie. Jesús les dijo: «Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?» Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre: «Extiende el brazo.» Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús (San Lucas 6, 6-11). COMENTARIO Tú no eres un Dios que ame la maldad, ni el malvado es tu huésped, ni el arrogante se mantiene en tu presencia Que se alegren los que se acogen a ti, con júbilo eterno; protégelos, para que se llenen de gozo los que aman tu nombre

Amar al prójimo como a ti mismo

6 de Septiembre
Por Ernesto Juliá Díaz

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (San Mateo 18, 15-20). COMENTARIO Dijo Jesús a sus discípulos: “Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas”. Jesús recuerda a los discípulos un camino para vivir el segundo mandamiento más importante de la Ley: “Amar al prójimo como a ti mismo”, que Él cambió dándonos un el mandamiento nuevo: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”. El amar a los demás como nos amó, como nos …

LA LIBERTAD DEL AMOR

5 de Septiembre
Por Juanjo Calles

<<Un sábado, Jesús atravesaba un sembrado; sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas con las manos, se comían el grano. Unos fariseos les preguntaron: “¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?” Jesús les replicó: “¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios, tomó los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, comió él y les dio a sus compañeros.” Y añadió: “El Hijo del Hombre es señor del sábado>> (San Lucas 6, 1-5). COMENTARIO Los pasajes de Mateo 12, Marcos 2 y Lucas 6 son comúnmente interpretados de tal manera que sirvan para implicar que Jesús quebrantó el mandamiento del sábado. Pero analicemos lo que sucedió en realidad. Según el relato de Lucas: “Un sábado, Jesús atravesaba un sembrado; sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas con las manos, se comían el grano. Unos fariseos les preguntaron: “¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?” El pasaje del Evangelio de hoy marca la continuidad del debate sobre la observancia del sábado. Inicialmente, parece que el tema era sobre el trabajo en sábado, incluso por una buena causa, pero se fue convirtiendo en un tema muy profundo. Se transformó en un tema sobre la identidad de Jesús. Jesús no justificó simplemente sus acciones por el sentido común de bases humanitarias, sino que expresó ser …

La pruebas vienen a nuestro favor

4 de Septiembre
Por Ramón Domínguez

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas dijeron a Jesús: «Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio, los tuyos, a comer y a beber». Jesús les dijo: «¿Acaso podéis hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, entonces ayunarán en aquellos días». Les dijo también una parábola: «Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque, si lo hace, el nuevo se rompe y al viejo no le cuadra la pieza del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos: porque, si lo hace, el vino nuevo reventará los odres y se derramará, y los odres se estropearán. A vino nuevo, odres nuevos. Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: “El añejo es mejor”» (San Lucas 5, 33-39). COMENTARIO El reino de los cielos es alegría, gozo y paz. Cristo ha vencido a la muerte, nuestro último enemigo, por lo que nada podemos temer ya que nada ni nadie nos puede separar del amor de Dios. El novio está presente, es tiempo de regocijo. Pero las pruebas no han de faltar, llegará la enfermedad, el fracaso, la persecución, la soledad. Ahora es el momento de ayunar no nos aferremos a nuestros deseos, dejémoslos …

DESDE LA BARCA, REMA MAR ADENTRO

3 de Septiembre
Por Francisco Javier Alba

“La gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo  a Simón: “Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca”. Respondió Simón y dijo: “Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes”. Y puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo: “Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador”.  Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían recogido; y lo mismo le pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”. Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo  todo, lo siguieron”  (San Lucas 5, 1a.3-11). …

Porque sabían que él era el Mesías

2 de Septiembre
Por Olga Alonso Pelegrin

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella. Él, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose en seguida, se puso a servirles. Al ponerse el sol, los que tenían enfermos con el mal que fuera se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando. De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios.» Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías. Al hacerse de día, salió a un lugar solitario. La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo para que no se les fuese. Pero él les dijo: «También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado.» Y predicaba en las sinagogas de Judea (San Lucas 4, 38-44). COMENTARIO Muchos pasajes del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo abordan el tema de la presencia del Maligno entre nosotros, y éste es uno de ellos. En este caso, se hace mención explícita a la forma en la que Jesús vence el poder de estos demonios en algunas de las personas que se acercan a Él para obtener …

Su palabra estaba llena de autoridad

1 de Septiembre
Por Buenanueva

En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba. Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad. Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu de demonio inmundo y se puso a gritar con fuerte voz: «¡Basta! ¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». Pero Jesús le increpó diciendo: «¡Cállate y sal de él!». Entonces el demonio, tirando al hombre por tierra en medio de la gente, salió sin hacerle daño. Quedaron todos asombrados y comentaban entre sí: «¿Qué clase de palabra es esta? Pues da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen». Y su fama se difundía por todos los lugares de la comarca (San Lucas 4, 31-37).

La fe nos hará ver milagros

31 de Agosto
Por Gloria María Tomás

En aquel tiempo fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada: «¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos, Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?» Y aquello les resultaba escandaloso. Jesús les dijo: «Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta.» Y no hizo allí muchos milagros, porque les faltaba fe (San Mateo 13,54-58). COMENTARIO Se acaba este verano, tan atípico. Colegios, Institutos, Universidades, se introducen en el nuevo curso académico. Y también los demás profesionales, y por supuesto las madres de familia, participamos en este recomenzar. ¿Qué hacer? Se podría contestar “lo de siempre”, porque así es aparentemente. Pero hay un más muy positivo que es tener la actitud de aprender, de renovarse, de confiar. Leamos con calma el pasaje del Evangelio correspondiente al día de hoy; observaremos que lo que hace Jesús es enseñar en la sinagoga y, en principio, le admiran. Pero, desgraciadamente, aparece la mala visión humana, que achata la confianza y las ilusiones y convierte lo que era estupendo en escandaloso. Y Jesús destaca algo muy duro: el desprecio de los cercanos porque no les parece posible que pueda realizar …

LA CRUZ

30 de Agosto
Por Manuel Requena

Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día. Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: «¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!» Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: «¡Quítate de mí vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres! Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida? «Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta (San Mateo 16, 21-27). COMENTARIO A Pedro se le subió a la cabeza lo que le dijo Jesús cinco versos antes en Mateo 16,17 «Eso te lo ha revelado mi Padre…y tú eres Piedra, y sobre ella edificaré mi iglesia…, te daré las llaves del Reino…».  Con buena voluntad …

Juan Bautista

29 de Agosto
Por Jesús Bayarri

Es que Herodes era el que había enviado a prender a Juan y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, con quien Herodes se había casado. Porque Juan decía a Herodes: «No te está permitido tener la mujer de tu hermano.» Herodías le aborrecía y quería matarlo, pero no podía, pues Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le protegía; y al oírle, quedaba muy perplejo, y le escuchaba con gusto. Y llegó el día oportuno, cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea. Entró la hija de la misma Herodías, danzó, y gustó mucho a Herodes y a los comensales. El rey, entonces, dijo a la muchacha: «Pídeme lo que quieras y te lo daré.» Y le juró: «Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino.» Salió la muchacha y preguntó a su madre: «¿Qué voy a pedir?» Y ella le dijo: «La cabeza de Juan el Bautista.» Entrando al punto y apresuradamente adonde estaba el rey, le pidió: «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.» El rey se llenó de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales. Y …