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Charlie Hebdo (I) 

Procuro escuchar a diario alguno de los telediarios. Ahora, normalmente, el de la cadena de televisión que estimo más fiable. No siempre lo consigo, porque si coinciden con los horarios de la comida o cena, me entero de las noticias por medio del artilugio con que ahora me comunico con ustedes. Muy torpe o desfasado por la edad con la informática, la tertulia diaria, me pone al día.

“Je suis Charlie Hebdo”, creo que leí así en las pancartas de miles de franceses indignados. Con algún recuerdo (mal recuerdo si no fuera exacto) del idioma francés estudiado en el bachillerato “sin apellido”… Bueno o malo el recuerdo, traduje: “yo soy Charlie Hebdo”. Y como eran muchos los portadores de similares pancartas, amplié la traducción: todos somos Charlie Hebdo.

Si “el parte” dio la cifra de doce los asesinados, ¿quién sería el tal Charlie, mi tocayo? Acudo al noticiero fiable Religión en Libertad. Leo, copio, y pego: “Los obispos de Francia emitieron un comunicado conjunto en el que condenan la brutal matanza de la redacción parisina del semanario de sátira grosera Charlie Hebdo”. Hasta aquí, copio y pego la noticia aclaratoria. La que continúa con otros comentarios que también se pueden aplicar al caso de este simple artículo, breve, para nuestro blog. O sea, para el blog de nuestros “improbables lectores”.

Porque no tiene desperdicio y es el motivo de este mi comentario, copio y pego lo recibido de otro medio fiable, que me permito aconsejar: “Zenit” y que reza así:

ROMA, 07 de enero de 2015 (Zenit.org) – En un comunicado enviado en la tarde de este miércoles, el director de la Oficina de Prensa del Vaticano indicó que “el Santo Padre expresa su firme condena por el horrible atentado que ha enlutado esta mañana la ciudad de París, con un alto número de víctimas, sembrando la muerte, dejando consternada a toda la sociedad francesa, turbando profundamente a todas las personas que aman la paz, incluso mucho más allá de las fronteras de Francia”.

“El papa Francisco participa en la oración y en el sufrimiento de los heridos y de las familias de los difuntos y exhorta a todos a oponerse con todos los medios a la difusión del odio y de cualquier forma de violencia, física y moral, que destruye la vida humana, viola la dignidad de las personas”.

Añadió que la violencia “mina radicalmente el bien fundamental de la convivencia pacífica entre las personas y los pueblos”, convivencia posible “no obstante las diferencias de nacionalidad, de religión y de cultura”.

El comunicado añade: “Cualquiera que sea la motivación, la violencia homicida es abominable, nunca es justificable” porque “la vida y la dignidad tienen que ser garantizados y tutelados con decisión”. Por ello “cualquier instigación al odio tiene que ser rechazada” y “el respeto del otro tiene que ser cultivado”.

La nota de prensa enviada al anochecer concluye indicando que “el papa expresa su cercanía, solidaridad espiritual y su apoyo a todos aquellos que, según las diversas responsabilidades, siguen empeñándose con constancia por la paz, la justicia y el derecho”. Y que permitirá “sanar en profundidad los manantiales y las causas del odio, en este momento doloroso y dramático, en Francia y en el mundo, marcado por tensiones y violencia”.

Si leídos los textos en diagonal pudieran dar lugar a interpretaciones diversas, cuando se hace con detenimiento, creo deducir claramente dos ideas fundamentales: un no rotundo a la violencia con resultado de muerte; y otro, no menos rotundo si cabe, al respeto a toda nacionalidad, religión y cultura.

En el doloroso suceso con resultado de doce asesinatos, no caben paliativos para la condena absoluta. Sin embargo, y deducido de la información expuesta, me permito afirmar que son cómplices de la barbarie los que instigaron a ella; porque no tenidas en cuenta las diferencias de nacionalidad, religión y cultura, faltaron gravemente al “respeto del otro que debe ser cultivado”. ¿Qué motivo sensato hay para ridiculizar a Mahoma en viñetas satíricas que los del Islam consideran blasfemas? ¿No es esta una actuación, ampliamente difundida, “manantial de odio y contra la justicia y el derecho” musulmanes?

Carlos de Bustamante

2 Respuestas a Charlie Hebdo (I)

  1. Rosa

    Me parece cobarde aprovecharse de un ambiente tolerante para insultar y hacer violencia a la sensibilidad y la fe de los otros. Libertad de expresión es poder mostrar tus ideas argumentando civilizadamente y debatiendo con respeto .¿ o puedo yo insultar todos los dias a mi vecina a mi mujer al policia de tráfico al maestro al medico del ambulatorio y no ocurre nada, no hay ley ni sancion que se me imponga? Es terrible el castigo recibido pero no seguir las reglas del juego para jugar con fuego puede ser fatal si el oponente hace lo mismo a su manera

     
  2. Antonio Fernández Benayas

    Muchas de las viñetas de ese semanario groseramente satírico son muy graves blasfemias. Claro que la vida humana es sagrada, razón de más para no provocar con un grosero chiste a los que esperan la mínima ocasión para asesinar a los que no piensan como ellos.

     

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