Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|lunes, septiembre 16, 2019
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Dios llora en la tierra 

Hace pocas semanas, estuve una tarde entera, hasta las diez de la noche, en una Jornada sobre la Libertad Religiosa en el mundo, que se celebraba en la universidad San Pablo-CEU. Desde  entonces, con insistencia, vuelven a mi cabeza ideas, pero sobre todo, personas que me han impresionado enormemente. Personas que han acrisolado su fe bajo el sufrimiento y la persecución. Personas con nombre y apellido a las que no merezco atar ni el cordón de sus zapatos… Yo ya sabía de la situación de vida o muerte que viven muchos cristianos en Irán,  Irak,  Egipto,  India,  China,  Pakistán,  Nigeria… pero no les había puesto rostro, no conocía sus vivencias descritas en primera persona, no conocía la tragedia encarnada en tiempo real… y ayer, la toqué.
Pero lo mejor de todo fue que estas personas me transmitieron esperanza, no desolación. Estos hermanos nuestros en la fe están firmes, sostenidos por la oración de la Iglesia y por quienes les muestran su apoyo implicándose en denunciar las injusticias que sufren, mientras Occidente mira hacia otro lado.

Jamshed Safdar, paquistaní, fue uno de los que relató su experiencia en este foro: “En mi país, Pakistán, solo hay un 3 ó 4 por ciento de cristianos, somos una minoría religiosa al lado de una gran comunidad mulsumana.  Nuestros hijos están discriminados en la escuela, obligados a estudiar el Corán, muchos tenemos que escribir contra Jesús y el Espíritu Santo… si no, no podemos recibir educación … hay matrimonios forzados entre cristianas y musulmanes, los cristianos tienen los trabajos peor pagados, son de segunda clase, están discriminados; por supuesto, no pueden pensar en ser miembros del gobierno, presidentes o jefes de Estado; los cristianos son acusados falsamente de blasfemia, queman nuestras iglesias, nuestras casas…”

Y seguidamente comienza a relatar su experiencia, esa por la que ningún ser humano quisiera pasar: “mi esposa y yo hemos estado trabajando en Pakistán  con verdadero celo y fe en favor de la igualdad de la mujer con el hombre, en favor de los derechos humanos, de la planificación natural de la familia; hemos hablado con las familias para que llevaran a las niñas al colegio… hasta el 3 de marzo de 2007 en que hubo una reunión de nuestra comunidad y se nos acusó de que tratábamos de convertir a las mujeres musulmanas al cristianismo, nos acusaban de que habíamos hablado contra el Islam y contra el profeta Mahoma, es decir, de blasfemos (esto está penado con la muerte); también nos dijeron que a las mujeres les estábamos enseñando los valores occidentales y poniéndolas en contra del Corán… como consecuencia de todo esto,  tuvimos que abandonar el país. El gobierno español nos ha dado protección”.

La mesa redonda fue muy enriquecedora. Hubo otros ponentes, pero los voy a obviar, porque me quiero centrar en los testimonios, impresionantes, que dieron este paquistaní, y este otro católico-caldeo irakí, Raad Salam Naamán. Este irakí ha trabajado  y sigue haciéndolo, en favor de la paz y contra el radicalismo islámico. Tiene asilo político en España, desde 1992. Su ciudad natal es Basora. Pero que él mismo cuente su historia:

“Pertenezco a la comunidad sirio-caldea, en Irak, la antigua Mesopotamia. Irak cuenta entre 25 y 27 millones de habitantes. Es un país multicultural,  multireligioso, multiétnico, en el que el 96 por ciento son musulmanes y el 3 por ciento cristianos (entre sirios y caldeos). El 1 por ciento restante serían judíos… Santo Tomás pasó por Mesopotamia en el siglo I, camino de la India, y dejó en Mesopotamia a dos discípulos suyos que evangelizaron todo el territorio que estaba bajo el dominio de los persas. En los siglos II-III los persas mataron de 200.000  a 300.000 cristianos. 

-Y prosigue-: “Avanzando en el tiempo, constatamos que la presencia árabe en Mesopotamia data del año 638 d.C.  Será el segundo califa ortodoxo Omar quien extendió el islam por Mesopotamia, Jerusalen, Egipto, Persia…  con la espada. El califa Omar mató igualmente a toda su familia. Decir esto en mi país, me costó un mes de cárcel y muchas palizas”.

-Continúa-: “El régimen de Husein me condenó a muerte tres veces, y me persiguió durante diez años ; como verán, Husein no es santo de mi devoción, sin embargo, con este rey los cristianos teníamos la libertad de practicar nuestra fe, había algunos choques, pero estábamos mejor que ahora. Ahora el régimen es una dictadura política con el añadido de  una dictadura religiosa.

Con las leyes islámicas actualmente todo está prohibido. Mataron  muchísimo… quince miembros de mi familia han sido asesinados. El resto de mi familia está fuera del país. Sólo tengo hoy por hoy, dos hermanos en Basora. Quisieron matar a mi hermana, a su marido y a sus dos hijos, a ella por no querer ponerse el velo, a él, por tener una discoteca… tuvieron que huir a Siria. Se está dando un éxodo continuo de cristianos iraquíes a Siria y Jordania; los cristianos iraquies están pidiendo socorro, ayuda internacional porque están perseguidos, tienen que huir y no tienen medios para subsistir”.

A continuación Raad  detalla, año por año, las barbaridades sufridas por los cristianos en territorio iraquí; a modo de ejemplo, anoto:
2004: “Son quemadas cinco iglesias en Bagdad, 3 en Basora y 2 en Nínive. Cuarenta y tantos muertos”.
Mayo 2007: “Nuestro cardenal lee un informe de los sacerdotes de Bagdad, Basora y Nínive pidiendo socorro. Respuesta del régimen: mataron 4 sacerdotes en la puerta de una parroquia”.
2009: “Asaltantes criminales musulmanes violan y asesinan a dos monjas. Mientras las violaban recitaban versos del Corán (como si estuvieran haciendo algo bueno)”. La lista de asesinatos, quema de iglesias, bombas en autobuses, casas, etc. es impresionante. Al parecer, provocando el terror, se pretendía que los cristianos abandonaran el país y se modificara la ley que les otorga una ridícula representación parlamentaria como minoría religiosa.

Raad continúa: ” Yo personalmente he traído a Europa varias familias amenazadas de muerte, que habían huido a Siria y Jordania… En todo el mundo los emigrantes musulmanes tienen sus derechos, derecho a recitar sus oraciones, derecho a expresarse, a reunirse, también tienen derechos políticos, incluso pueden formar partidos y presentarse a las elecciones… en algunas ciudades tienen partidos islámicos, por ejemplo en Granada. Y a mí me parece muy bien, y casi doy la vida por defender esto, pero también ellos tienen que aprender a dar libertades a los que vivimos en minoría y no somos emigrantes, sino originarios de Pakistan.

-Y para redondear el marco dibujado, señala: “Si un cristiano se convierte al Islam, éste encuentra todos los apoyos posibles, pero si un musulmán se convierte al cristianismo, entonces será perseguido, y condenado a muerte. Se está produciendo un verdadero genocidio en Irak, y esto tiene que saberlo todo el mundo”.

Y procede a leer una carta de los Grupos Radicales Islámicos, enviada a las familias iraquíes cristianas. La carta lleva circulando por la red, tres años: “Esta es la última advertencia de abandonar Irak de forma colectiva inmediatamente… Nuestras espadas están afiladas y legítimas sobre vuestros cuellos. Y Dios es testigo, no hay excusa. Estáis avisados.” –“Esta es la libertad religiosa que hay en los países bajo la Sharia” (ley islámica), concluye Raad.

En el turno de preguntas, al paquistaní le preguntan si tiene futuro el cristianismo en Pakistán: “Yo creo que sí, aunque el musulmán más radical del mundo está en Pakistán. Todas nuestras familias son cada día más practicantes, tenemos más fe que antes. El viernes santo pasado se juntaron en un lugar de mi país, 20.000  personas para rezar, para expresar su fe en Cristo. Si se reunían, las iban a matar, pero se dijeron, vale, nos matarán a 20.000 juntos…” (prorrumpe un fuerte aplauso en la sala).

Al iraquí le preguntan si tiene algún familiar todavía en Irak: “Tengo  dos hermanos en Basora; egoístamente, me gustaría que no abandonaran el país porque se perderían nuestras raíces familiares, pero sé que ellos están sufriendo mucho, ellos pagan un tributo a unas tribus en Basora para que les protejan… viven como en el siglo VII. La única solución es hablar, contar lo que está pasando en Irak, no sé por qué se tiene tanto miedo de hablar del radicalismo islámico. Lo que está sosteniendo a los cristianos en Irak es la voz del Papa, el apoyo del Vaticano, de la Iglesia, esto es lo que necesitan porque de no ser así, se perdería la comunidad cristiana en Irak”.

Por último, y en respuesta a una pregunta del público, Raad, el cristiano caldeo iraqui, matiza un punto fundamental, por si sus palabras pudieran conducir a error: “Yo he hablado sobre los Grupos Radicales Islámicos. Yo no soy violento contra los musulmanes, jamás. Me condenaron a muerte dos veces por no llevar armas en la guerra de Irak, y perdonaba a los que me apuntaban. Tengo amigos musulmanes, son gente pacífica. Yo no odio. Saber amar hasta a quien te odia, este es el mandato de Cristo. Y yo soy cristiano.”

P.D. La asociación que está trabajando en favor de los cristianos perseguidos en el mundo, es Ayuda  a la Iglesia Necesitada. En la red hay colgados vídeos de distintos países, con testimonios reales donde se muestra  la situación límite que están viviendo nuestros hermanos allí. Es necesaria y urgente una concienciación social y una acción política  a nivel  mundial para que se detenga toda esta violencia.

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