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El Arzobispo de Toledo presenta su renuncia 

Braulio Rodríguez cumple hoy 75 años y renuncia a la sede primada de España. Su renuncia se espera rápida y entre los candidatos se encuentran José Rodríguez Carballo, actual secretario de la Congregación vaticana para la vida religiosa o Carlos Escribano Subías, obispo de Calahorra-La Calzada.¿Quién es Braulio Rodríguez?

Braulio Rodríguez Plaza nació en Aldea del Fresno (Madrid) el 27 de enero de 1944, siendo el séptimo en una familia de nueve hermanos. Desde 1960 estuvo en los Seminarios Menor y Mayor de Madrid, donde realizó estudios humanísticos, filosóficos y teológicos.

En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología Bíblica en la Universidad Pontificia de Comillas. Tras dos años de estudio -1979-1981- en L’École Biblique de Jerusalén, se diplomó en Sagrada Escritura, y ya en 1990 alcanzó el grado de Doctor en Teología Bíblica por la Facultad de Teología del Norte, con sede en Burgos, con la tesis doctoral “El proceso de Jesús ante el Sanedrín y la catequesis cristiana primitiva”. Posee amplios conocimientos en los campos bíblico, litúrgico y de pastoral familiar. Desde que fue ordenado presbítero en Madrid, el 3 de abril de 1972, por el Cardenal Vicente Enrique y Tarancón, sirvió a esa diócesis durante 15 años en las parroquias de Cubas de la Sagra (cura ecónomo, 1972-77), San Miguel en Carabanchel (vicario parroquial, 1977-79, iniciando la Escuela de Catequistas) y San Fulgencio (cura ecónomo, 1981-84).

También fue capellán de la conocida ermita de San Isidro. Entre 1984 y 1987 fue miembro del Equipo de Formadores del Seminario Diocesano de Madrid, ayudando a numerosos jóvenes en su camino hacia el presbiterado, e inició la secretaría de la revista Estudios Bíblicos. Fue nombrado obispo de Osma-Soria el 13 de noviembre de 1987, siendo ordenado el 20 de diciembre, y permaneció en esa diócesis hasta ser nombrado obispo de Salamanca el 12 de mayo de 1995, tomando posesión el 9 de julio. Sobre su lema episcopal, comentaba “Mi lema episcopal “No me avergüenzo del Evangelio” no es que yo lo vea cumplido o no en las diferentes diócesis donde he sido pastor, sino que adecue o no mi vida y mi respuesta de fe allí donde esté teniendo en cuenta ese Evangelio de Jesucristo o, si se quiere, a Jesucristo mismo como Aquél ante el cual nada tengo que anteponer. Esa es mi lucha de cada día y no siempre lo consigo”.

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