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El futuro de Europa para por el testimonio de la fe 

(RV).- “La Iglesia está llamada por la propia sociedad a ser una voz pública que recuerda que sin Dios, la vida humana, tanto en su dimensión personal como comunitaria, no se realiza plenamente. La actual cultura individualista, materialista y hedonista, es un callejón sin salida del cual es necesario salir”. Esta es una de las conclusiones del comunicado final del 40º Encuentro de secretarios generales de las Conferencias Episcopales Europeas, celebrado en Edimburgo, Escocia del de 29 de junio al 2 de julio.

A través de la relación de los secretarios de las 38 Conferencias Episcopales europeas, a las que se sumó la de los EEUU, se pudo verificar que este alejamiento de Dios de la vida pública, política, cultural y legislativa es una pérdida para toda la sociedad. “Relegar a Dios a la esfera privada -señala el comunicado- es una pérdida que se hace más evidente en tiempo de crisis, como el nuestro, marcado paradójicamente por una gran sed de Dios.

La reunión se articuló a tres niveles: a nivel nacional, el de Escocia que presentó el profesor John Haldane; a nivel europeo, dirigido por Mons. Piotr Marzurkiewicz, secretario general de la COMECE (Comisión de los Episcopados de las Comunidades Europeas) y Mons. Aldo Giordano, Observador Permanente de la Santa Sede. Mientras que Mons. Ronny Jenkins, Secretario General de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, presentó la situación de América.

Una solución surgida durante la reunión, que es también un llamamiento dirigido a todos los creyentes, es crecer en la “virtud de la excelencia”, y en particular “la excelencia intelectual”. El profesor Haldane, dijo que la Iglesia católica está llamada a un “renacimiento intelectual”. Obispos y sacerdotes, religiosos y laicos tienen que crecer en su capacidad de testimoniar públicamente la fe en el mundo de hoy. Y esto está de acuerdo con el llamamiento del Santo Padre a proclamar el Año de la fe, comenzando así el camino a una nueva evangelización.

“La Iglesia no solo aporta a la vida pública, algunas reglas morales necesarias para una sana convivencia en una sociedad plural -se dijo en la reunión de Edimburgo- sino que ofrece, de manera más profunda, la racionalidad para comprender la vida y también los fundamentos de la ética y de la moral. “La Iglesia no propone soluciones técnicas a los problemas actuales, pero está convencida que la razón iluminada por la fe es capaz de encontrar los medios necesarios para llevar la esperanza a la sociedad europea. La salvación no viene de la política, sino sólo de Dios”.

Y en este sentido “la nueva evangelización es una invitación a la renovación interior de la vida de la fe de todos los católicos. Precisamente por esta razón, también tiene una dimensión pública que afecta a todos los ámbitos de la sociedad europea. El futuro de Europa pasa a través de un testimonio renovado de la fe en campo político. Una razón humana iluminada por la fe encontrará las respuestas adecuadas a los retos políticos y económicos actuales.

Los Secretarios de las Conferencias Episcopales de Europa se mostraron solidarios con la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos de América, en un momento en que una serie de acciones legislativas en este país atenta contra la libertad religiosa. “Cuando se reduce la libertad de culto o la simple libertad de conciencia, -dice el comunicado- se niega la posibilidad de la presencia pública de la fe cristiana y toda la sociedad se resiente de ello.

Durante la reunión, se presentaron los resultados de una encuesta sobre la financiación de las Conferencias Episcopales de Europa, llegando a la conclusión de que los Estados mantienen sólo en una pequeña parte a la Iglesia, que se financia principalmente con los ingresos que provienen directamente de los fieles. Sobre este tema los medios de comunicación suelen transmitir una imagen falsa, distorsionada y, a menudo muy parcial.
(ER – RV)

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