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El grupo que atentó en La Almudena reivindica el ataque en El Pilar 

 

 El «Comando Insurreccional Mateo Morral» sitúa a la Iglesia como objetivo de su acción terrorista

El «Comando Insurreccional Mateo Morral» ha reivindicado el ataque perpetrado este miércoles en la Basílica del Pilar de Zaragoza a través de un comunicado difundido a través de una web de información anarquista. Se trata del mismo grupo que se atribuyó la colocación de otro artefacto explosivo en la Catedral de la Almudena de Madrid, y las fuerzas de seguridad dan credibilidad al comunicado, según ha confirmado a ABC el delegado del Gobierno en Aragón, Gustavo Alcalde.

El comunicado justifica la acción calificando la Basílica del Pilar como «estandarte fascista», porque fue «visitada por Franco en varias ocasiones y por el Papa Juan Pablo II en 1982 y 1984», y porque la Virgen del Pilar es la patrona de la Hispanidad y de la Guardia Civil, a cuyos agentes en el mismo comunicado se les califica como «asesinos a sueldo».

Este mismo grupo aprovecha también para lanzar una amenaza generalizada a futuro, al afirmar que con este atentado quieren «advertir» que «estandartes fascistas como éste no son y jamás serán lugares seguros». Y colocan abiertamente a la Iglesia en su punto de mira: «la Iglesia es una de las más importantes por su complicidad histórica con el Estado-Capital encargándose de cimentar y perpetuar el actual estado de opresión patriarcal y heteronormativo».

El comunicado asegura que avisaron de la colocación del artefacto explosivo y que eso evitó que se produjeran víctimas y que lo hicieron con sendas llamadas telefónicas a los periódicos regionales Heraldo de Aragón y El Periódico de Aragón. Sin embargo, ambos diarios han negado que se recibiera llamada alguna advirtiendo de la colocación del atentado. De hecho, como informó ABC, la Basílica del Pilar ni había sido alertada de la colocación del explosivo ni tampoco había sido objeto de amenazas previas. Fue la casualidad la que hizo que en ese momento no hubiera personas en la zona en la que se colocó el artefacto, porque ayer el encargado de cerrar el acceso al altar mayor cada mediodía lo hizo unos minutos antes de las dos de la tarde, que es la hora habitual.

Las fuerzas de seguridad dan verosimilud a este comunicado reivindicativo porque, según ha explicado el delegado del Gobierno en Aragón, «en él se aportan detalles sobre las características del explosivo que coinciden con el que se colocó», según las investigaciones de los Tedax y de la policía científica. El artefacto estaba compuesto por una bombona de gas con dos kilos de pólvora, además de un sistema de relojería para su activación.

Pese al tono amenazante del comunicado y a que es la segunda acción de este tipo que este grupo terrorista reivindica en lo que va de año, las autoridades han lanzado un mensaje de tranquilidad. El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, ha especulado con la posibilidad de que se trate del mismo que atentó en febrero contra la madrileña catedral de La Almudena. Belloch, ha insistido hoy en que la gente no debe asustarse por el artefacto explosivo colocado ayer en la Basílica del Pilar y ha animado a todo el mundo a visitar la ciudad y el templo, convencido de que la Policía «cubrirá sobradamente la seguridad de todos».

Al término de una conferencia pronunciada en Madrid por la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, el primer edil zaragozano ha asegurado que los datos de la investigación que le han facilitado descartan por ahora la existencia de otro explosivo distinto al que estalló, causando daños materiales en una bancada del templo.

También, ha añadido para tratar de restar dramatismo a lo sucedido, se confirma que ha sido «un hecho aislado y no hay en definitiva ningún riesgo para el medio plazo». «La verdad es que es una provocación grave a los aragoneses, porque la Basílica de El Pilar no es una iglesia normal y corriente como saben, es un símbolo de los aragoneses y de los zaragozanos», ha añadido.

El atentado de ayer, ha añadido, tuvo «algo de vejación, de insulto a los ciudadanos aragoneses». «Lo que me importe es que la gente esté tranquila y los que nos visitan durante las fiestas no se asusten y que vuelvan, que seguro que la Policía Nacional cubrirá la seguridad de todos», ha zanjado.

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