Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|viernes, octubre 30, 2020
  • Siguenos!

‘Fratres Omnes’: el Vaticano insiste en que la nueva encíclica no excluye a las mujeres 

 | 

“Las traducciones poco sensibles ignoran que en la obra citada, san Francisco de Asís se dirige tanto a las mujeres como a los hombres”.

El Vaticano ha vuelto a a dar explicaciones acerca de la elección del nombre de la nueva encíclica del Papa Francisco, ‘Hermanos todos’. ¿El motivo?: el malestar en algunos sectores porque el título excluiría a las mujeres. El 16 de septiembre lo hizo Andrea Tornielli, el director del dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, a través de un editorial que aclarara el importantísimo asunto. Hoy el Vaticano se pronuncia de nuevo sobre el asunto con un artículo en la portada del periódico vaticano, L’Osservatore Romano, que a su vez publicaron ayer en Vatican News.

Como dijimos en su día, cayendo en la más ridícula corrección política, parecen ignorar que en los idiomas con género, el masculino es también el género no marcado, que sirve para representar a ambos. Se llama ‘economía del lenguaje’, y sirve para no alargar innecesariamente las frases cuando se haga una referencia a individuos -o cosas- de ambos géneros.

“¿A quién se dirige Francisco de Asís en el íncipit de la nueva encíclica?”, se pregunta el subtítulo del artículo. Que el Vaticano haya caído en este juego, les confieso, es desazonador. Es apuntarse a las más ridículas costumbres odiernas pero en diferido, lo que hace aún más patético todo. Aún recuerdo lo que nos reíamos en España cuando el Gobierno de Zapatero empezó con esta historia hace 15 años. Ya no podremos reírnos.

“El título de la tercera encíclica del Papa Francisco, con su íncipit “Todos los hermanos” (“Fratelli tutti”), suscita reacciones a veces fuertes. De hecho, Francisco de Asís, citado aquí, se dirige a todos los creyentes – hermanos y hermanas de todo el mundo. La siguiente aportación ilustra la fuente que da el nombre a la nueva encíclica y solicita traducciones sensibles”, dice el citado artículo.

“Semanas antes de que la tercera encíclica del Papa Francisco se firme en Asís y se publique el texto (1), se ha desencadenado un debate sobre el título”, continúa, y menciona que en el área de cultura alemana -¡cómo no!- “hay mujeres que se proponen no leer un escrito que se dirige solo a los “hermanos todos”. Las traducciones poco sensibles ignoran que en la obra citada, san Francisco de Asís se dirige tanto a las mujeres como a los hombres. El autor medieval sostiene, como la nueva encíclica, una hermandad universal. El Papa Francisco resalta una perla espiritual de la Edad Media capaz de sorprender a las lectoras y a los lectores modernos”. Pues nada, habrá que hacer unas traducciones sensibles para que todos/todas/todes los/las/les lectores/as modernos/as no se sientan ofendidos/as.

“Ante el anuncio de la encíclica, la reacción de los medios fue precisamente preguntarse si el Papa Francisco coloca una cita discriminatoria al inicio de su tercera encíclica. ¿Cómo es posible que aquel, cuyas primeras palabras públicas después de su elección fueron “hermanos y hermanas”, ahora se dirija solo a los “hermanos todos”? ¿Por qué el íncipit excluyendo a las mujeres excluye a la mitad de la Iglesia? “¿Solo los hermanos – o qué?”, se pregunta en una contribución crítica Roland Juchem”, dice el artículo publicado por los medios vaticanos.

Si quiere seguir leyendo la extensa explicación acerca de la elección del nombre de la encíclica pincha aquí. Desde hoy, el mundo en vilo para ver si el 4 de octubre tendremos traducciones sensibles del título del documento pontificio. Espero poder dormir estos días.

Añadir comentario