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La Primera Comunión se “moderniza” 

Desde los ochenta, no «todos» los niños la hacen y la toman a los 9 años en vez de a los 6 o 7. Además, han aparecido otros estilos de trajes, nuevos modelos negocio y opciones más baratas

Cualquiera que asista a una de las comuniones que se celebran estos fines de semana, podrá ver una de las peculiares fusiones de tradición y tecnologías que ofrece la sociedad «global». Si la misa, los niños vestidos de marinero y la espada y la tarta formaban parte delpaisaje español habitual, ahora han aparecido nuevos vecinos con intención de quedarse: los trajes se pueden comprar por internet, los niños piden tabletas o «smartphones» entre sus regalos y las fotografías se comparten a través de las redes sociales.

A estos cambios, quizás superficiales, le siguen otros más profundos, como el hecho de que la religiosidad haya ido perdiendo parte de su peso en la sociedad española. Sin olvidar las oscilaciones, si en 2010 se definían como católicos el 73,1 por ciento de los españoles, en enero de 2014 este número era del 71,5 por ciento, según datos del CIS.

A pesar de esta aparente secularización, el número de comuniones en España se mantiene estable, en torno a 250.000 ceremonias al año, según aseguró a ABC Juan Luis Martín Barrios, director del secretariado de Catequesis de la Conferencia Episcopal Española.

El delegado episcopal de Catequesis en Madrid, Carlos Aguilar, asegura que «los números evolucionan en función de la dinámica de los barrios, de si los inmigrantes van o vuelven y en general, del número de niños que hay cada año».

Jose Luis del Castillo, Arcipreste de Alcobendas, tiene los datos de comuniones de la zona. «Si hace 20 años todos hacían la comunión, ahora la harán entre el 30 y el 35 por ciento de los niños».

Menos comuniones desde los ochenta

Aunque haya oscilaciones anuales, en opinión de Carlos Aguilar es posible encontrar una tendencia general al echar un vistazo atrás: «Desde los ochenta menos niños hacen la comunión». Hasta entonces «todos la hacían», mientras que ahora estima que la hacen el 80 por ciento de los niños. Y no es el único cambio experimentado: el número de confirmaciones y uniones matrimoniales también ha descendido.

Más allá de los números, los cambios sociales han tenido su reflejo también en la forma de hacer las comuniones. Según Emilio Gallego, Secretario General de la Federación Española de Hostelería, «durante los años de crisis hemos notado que hay menos celebraciones y que los banquetes se hacen con menos comensales». Además, «los formatos se han diversificado: ahora, aparte de banquetes, hay celebraciones en carpas, en parques temáticos y otras opciones más informales, con magos y payasos».

Magos y montañas rusas

Existen varias opciones para combinar el convite con juegos, actividades, un paseo en teleférico o un viaje en montaña rusa. Los precios van de los 29 a los 43 euros en el caso de los niños y entre los 39 y los 87 para los adultos. En Comuniones.com, página para organizar convites y comuniones, confirman que «el número de comensales ha disminuido» y que pretenden buscar alternativas a lo tradicional. Por ello, organizan fiestas con «juegos, actores y magia entre plato y plato». Aparte estas propuestas, existe la posibilidad de celebrar banquetes de comunión en el Teleférico o en el Parque Warner, por ejemplo.

De los almirantes a las americanas

Aunque los trajes de almirante y las «mini-novias» siguen siendo las estrellas, los vestidos de comunión también están evolucionando. «Las niñas están empezando a ir más informales, más de corto, a veces con un estilo ibicenco y no siempre de blanco», según una vendedora de Santa Sofía. «Ahora hay más niños con camisa, pantalón y americana, y a veces sin corbata».

Los precios de los trajes varían mucho en función del acabado y el lugar donde se compre, pero existen opciones económicas. Desde los 70 euros del «low-cost» extremo, pasando por el alquiler de trajes de comunión. Los nuevos estilos, de americana para niños y vestido más sencillo para niñas, resultan en general más baratos que las opciones convencionales. Para los clásicos, el traje de almirante está alrededor de los 150-200 euros y el de niña entre los 200-300 euros, aunque es posible encontrar vestidos que llegan holgadamente a los 400.

Desde Carmy, fabricante español de trajes y vestidos de comunión que exporta a varios países europeos, explican que el coste medio de producción de un vestido de niña puede estar en torno a los 100 euros, aunque «depende en gran medida de los tejidos y los acabados», por lo que la diferencia se queda en la distribución y la venta. Desde esta empresa, que puede producir unos 200 vestidos diarios e importa tejidos de varios países, incluyendo China, aseguran que han notado un descenso de la demanda en los últimos 10 años.

En Novias Parrilla, opinan que «no se escatima en trajes de comunión» pero que las ventas de joyas y relojes relacionadas con las comuniones han caído en un 60% en los últimos 5 años. Por otro lado, según ellos, «internet aumenta la competencia y la gente se lo piensa más antes de comprar un traje».

Emprendedores

Las nuevas tecnologías también amenazan a los fotógrafos de comuniones. Emilio Machío, fotógrafo profesional, explica que «mucha gente tiene una buena cámara y los familiares optan por hacer sus propias fotos». Así que ha decidido ofrecer reportajes de gran calidad, nuevos formatos y fotografías «más naturales» frente a las típicas tomas.

Pero internet también es una oportunidad para algunos pequeños negocios. Como es el caso de las tartas artesanales, que compite con la repostería industrial y que suelen estar incluidas en el precio del convite. El precio de las artesanales puede estar entre los 70-150 en «Lovely Cakes», en función de la complejidad del diseño y del tamaño. En este caso, «las recetas de la abuela» se combinan con el diseño de las figuras de los niños en tartas, «chuches» y «cupcakes».

¿Por qué en mayo?

A pesar de estos cambios, en España la Primera Comunión se celebra en mayo. Según el delegado episcopal de Catequesis en Madrid,Carlos Aguilar, «no hay una norma canónica para establecer la fecha de la comunión». De hecho, en algunos países iberoamericanos las comuniones se celebran entre noviembre y diciembre. Pero en España, por tradición se celebra en mayo, «entre la Pascua y la festividad del Corpus–60 días después del Domingo de Resurrección, donde es tradicional en muchas localidades que los niños salgan vestidos de Primera Comunión si la han celebrado unas semanas antes», explica el especialista en historia de las religiones Joseba Louzao Villar.

La edad de la Primera Comunión

Pero no siempre ha sido así. De hecho, según explica Joseba Louzao, en origen, «el bautismo, la eucaristía y la confirmación» eran una especie de itinerario preparatorio (catecumenado) para los adultos en el quelos niños no tomaban parte.

La situación cambió en 1215, con el V concilio de Letrán. Desde entonces, se estableció que la confesión y la comunión debía ser a partir de la «edad de la discreción», en torno a los 6-7 años, explica Louzao. El concilio de Trento ratificó y Benedicto XIII precisó más estas disposiciones: «la edad de la discreción llegaba con la adquisición de la razón y su uso, del sentido de la libertad, sin perder de vista la centralidad del conocimiento de los asuntos de fe».

Pío X rebajó la edad de la Primera Comunion

En el siglo XIX, la edad de comunión se fue retrasando hasta los 12 años. «En gran medida por cierto rigorismo, muchos sacerdotes evitaban la comunión frecuente y, sobre todo, para los niños. ¿Por qué? Por el miedo a que se recibiera sin el debido respeto».

Hasta que Pío X, firme partidario de rebajar la edad, retoma Letrán y Tentro, estableciendo la importancia de la responsabilidad de los padres en la educación de los más pequeños, a nivel religioso y moral. En ese momento «se subraya la importancia de la infancia y de su realidad. Se acrecentó la imaginería sobre el Niño Jesús y se robusteció el culto familiar con un tema central: el ángel de la Guarda».

Actualmente, tal como explicó a ABC Juan Luis Martín Barrios, director del Secretariado de Catequesis de la Conferencia Episcopal Española, los niños celebran la Primera Comunión en torno a los 9 años. «Los niños tienen todas las experiencias posibles antes de lo que teníamos nosotros, pero maduran más tarde. Lo que se pide es que tengan la madurez necesaria para conocer lo esencial de lo que celebran», explica.

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