Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|domingo, enero 24, 2021
  • Siguenos!

“Más de la mitad de los jóvenes españoles no sabe quién es Jesucristo” 

“España, país de misión”, especialmente entre la juventud. Es decir, hay que volver a recristianizar a los jóvenes españoles, que ya no sólo no van a misa ni reciben los sacramentos, sino que hasta desconocen los rudimentos de la fe. Tanto es así que “más de la mitad de los jóvenes españoles no sabe quién es Jesucristo”.

Lo reconoce la propia Conferencia episcopal española por boca de José Ignacio Munilla, el obispo responsable de la Pastoral de la Juventud.
El también titular de San Sebastián pintó un cuadro desolador de los jóvenes españoles, heridos por “el relativismo intelectual, el fracaso escolar” y las “heridas afectivas”. Para evangelizar a estos jóvenes y detener la espiral de la descristianización, los obispos han organizado un Congreso de Pastoral juvenil, que se va a celebrar en Valencia del 1 al 4 del próximo mes de noviembre.

Munilla reconoce que, a pesar de ser un país de gran tradición católica, “Jesús es un gran desconocido para la mayoría de los jóvenes españoles”. Concretamente, para “más del 50% de la juventud española”, según las encuestas que maneja la Conferencia episcopal.
Realista y sincero, monseñor Munilla asegura que el panorama religioso español “no es romántico ni idílico”, porque “hay un alejamiento importante de las jóvenes generaciones españolas de la Iglesia”. Ésta es, según el prelado vasco, “la cruda realidad” de la falta de fe en nuestro país. Una realidad que, por un lado, “genera sufrimiento” y, por el otro, “hambre, apertura y búsqueda
de trascendencia”.

‘Emergencia educativa y afectiva’

Una situación que Munilla llegó a calificar de “emergencia educativa y afectiva”. Porque “la crisis espiritual actual se basa en el relativismo intelectual, es decir en el bajo nivel académico y en el fracaso escolar, así como en las carencias o las heridas afectivas” que arrastran los más jóvenes”. Heridas derivadas, sobre todo, del “fracaso familiar y afectivo”.Dos crisis, la escolar y la afectiva, que “se retroalimentan” y “que no se sabe quién es la madre y quién es la hija”.
Estos jóvenes “heridos” no quieren saber nada de Dios ni de la fe ni de los sacramentos. Tanto que algunos, como el de la confirmación, “se encuentra en una crisis muy notable”. En cuanto a las causas de este alejamiento masivo de la juventud de la Iglesia católica,
Munilla se las atribuye especialmente a la galopante ignorancia religiosa de la gente joven. “Más que rechazo del mensaje cristiano, lo que hay es un desconocimiento del mismo”. Sobre todo, entre los que no han tenido contacto con la Iglesia católica.
“Es imposible conocer a Cristo y no amarlo. Y es imposible conocer a la Iglesia por dentro y no amarla, porque es la familia de Jesús”, explica el prelado. De ahí que su receta para volver a ganar a los jóvenes consista en “pasar de las caricaturas y de los estereotipos a la experiencia personal”. Experiencia personal de fe en Cristo y en su Iglesia.

Autocrítica: ‘Secularización interna’

Cuando se le preguntó por la parte de culpa de la propia Iglesia en la estampida de los jóvenes, Munilla tuvo que reconocer que “no es correcto atribuir sólo esta crisis de fe a la cultura materialista actual”. Y señaló a la “propia secularización interna”, como causa de la falta de fe juvenil, en un somero ejercicio de autocrítica.

“Nosotros también tenemos que convertirnos, porque también nos arrastran los criterios del mundo. Si tuviésemos obispos y sacerdotes y fieles más santos, la evangelización podría ser más eficaz”, sentenció el obispo vasco.
Porque, según Munilla, nadie da lo que no tiene o lo que no vive en profundidad. Por eso, señaló que “uno de los peligros de un cura es ser camarero y no comensal, es decir no sentarse al banquete y dedicarse sólo a servírselo a los demás”.
Por otra parte y, aunque en un primer momento, negó que el lenguaje que utiliza la Iglesia sea un impedimento para conectar con los jóvenes, terminó reconociendo que la institución “tiene que crecer en capacidad de llegar y de comunicarse con los jóvenes”.

Un congreso austero

Para intentar conectar con los más jóvenes, la Iglesia católica española va a celebrar, del 1 al 4 de noviembre en Valencia, un gran congreso de pastoral juvenil. Eso sí, “austero”, como marcan los cánones de la crisis. Tan austero que los cerca de 2.000 participantes se pagarán el congreso de su bolsillo y, para ahorrar, utilizarán las dependencias de la catedral y de los templos valencianos para sus reuniones.
Bajo el lema “también vosotros daréis testimonio”, el Congreso alternará las grandes ponencias de tres obispos (Carlos Osoro, el cardenal Rylko y el propio Munilla) con la presentación de diversas actividades pastorales prácticas. Y hasta algún concierto de música.

Añadir comentario