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«Muchos científicos ven que la vida es un gran misterio, que muchas cosas están sin explicar» 

Miquel Ramón, bioquímico y profesor de Filosofía de la Ciencia, habla del curso Science & Faith

A partir del 12 de febrero empieza una nueva tanda del popular curso online Science & Faithque explora en formato divulgativo temas de ciencia y fe. Personas de toda España e Hispanoamérica se apuntan por Internet a este curso con vídeos y tutores online, oferta de la Facultad de Teología de Cataluña, bajo el patrocinio del Pontificio Consejo para la Cultura. 

Recomienda este curso el sacerdote y licenciado en Bioquímica Miquel Ramón Fuentes. Nacido en Barcelona en 1976, es profesor de Filosofía de la Ciencia, Filosofía de la Naturaleza y Bioética en la Facultat de Filosofia de la Universitat Ramon Llull, y formador en el seminario de Barcelona desde 2011. Recientemente ha sido designado también como canónigo para la catedral. Su tesis recibió en 2013 el prestigioso Premio Bellarmino de la Universidad Gregoriana de Roma. Le gusta hablar de biología, de ciencia y de fe.

– ¿Qué es el premio Bellarmino?

– Es un premio que da la Gregoriana de Roma a dos tesis cada año, una de teología y otra del resto de ámbitos. Mi tesis trataba de biología, más en concreto del concepto de función en biología. Yo defendía que una célula no es solo una suma de moléculas con su física y química, sino que también hay comunicación, una función de relación, que la célula usa ciertas moléculas como signo comunicativo, que según su necesidad usará un aminoácido u otro para sintetizar proteínas…

-¿De qué da clases usted?

– De Filosofía de la Naturaleza, Filosofía de la Ciencia y de Bioética. Actualmente mis alumnos son seminaristas, y en la Universidad Ramon LLull, alumnos de Filosofía.

– El curso Science & Faith ofrece formación divulgativa en ciencia y fe. ¿Cuán necesario es formarse en este tema?

– Los últimos papas, sobre todo Benedicto XVI, han insistido en la razonabilidad de la fe. La fe conviene al ser humano, le hace más feliz, le da un mayor conocimiento del sentido de su vida. Pero a veces la prensa habla de los avances científicos como si dieran por descontado que somos química y punto. En realidad, cuando profundizas en lo que la ciencia dice hoy, ves que los mismos científicos entienden que la vida es un gran misterio y que muchas cosas están sin explicar. Más allá de esto, la ciencia tiene su metodología y la religión la suya, y trabajan en registros distintos para explorar la realidad.

-¿Quién puede beneficiarse de un curso online como éste? ¿Catequistas, profesores, gente de ciencias, de letras?

– Está pensado para cualquier cristiano que quiera profundizar en su fe. Hay alumnos muy diversos: catequistas, gente de parroquia, padres y madres que quieren responder preguntas de sus hijos… Es gente a la que no les basta que les digan “la Iglesia enseña tal cosa y punto”. Gente que quiere entender más, mejor. El curso tiene un formato atractivo porque combina los audiovisuales, textos, trabajo con un tutor, y eso lo hace más cercano…

– ¿Qué dicen los tutores de este curso online?

– Hay personas que tienen dudas sobre ciencia y fe y no tiene sentido responderles “léase este libro de 500 páginas tan complicado”. El curso es especial y atractivo precisamente porque ofrece tutores por Internet, junto con los vídeos. Los tutores coinciden en que hay una gran variedad de alumnos y en que el tema es hoy fundamental para la fe. Vivimos en una época con acceso a todo tipo de contenidos, pero la mayor dificultad se da, precisamente, en la primera fase, en la relación entre ciencia y fe. Los alumnos ven que ciencia y fe son compatibles y luego lo agradecen. 

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– ¿Qué es lo primero que todos deberían entender sobre la relación entre ciencia y fe?

– Hay que abandonar un reduccionismo que nos ha llegado del siglo XVIII o XIX, que dice que el método científico es la única forma de conocer la realidad. En realidad no es así, ni lo vivimos así en la vida cotidiana. Por ejemplo, no le hacemos un test psicotécnico al conductor del autobús antes de usarlo. Nos fiamos de mucha gente y muchas cosas. Tampoco es una confianza infantil: sabemos que hay personas de las que lo prudente es no fiarse. El Evangelio dice: sed sencillos como palomas pero astutos como serpientes. Pero la fe, como confianza, es un método de conocimiento.

– ¿Y la Biblia?

– El libro del Génesis, por ejemplo, no es un libro de historia ni un manual de astronomía o biología. Usa géneros literarios para hablar de la relación de Dios con el mundo, vehicula una verdad antropológica.

– Pero usted es biólogo… Hay que concretar los hechos, ¿hubo un primer ser humano, o dos, Adán y Eva?

– Claro, hay un momento que aparece el hombre, el ser humano, pero a lo mejor no era un Homo Sapiens. ¿Cómo sería ese primer hombre, el que tenía todas las características que hoy consideramos humanas, que era capaz, por ejemplo, de relacionarse con Dios, con libertad? ¿Era un neardental, una rama que se extinguió y se parecía mucho al Homo Sapiens? La teología se preguntaría por quién es el hombre que luego Dios va a redimir.

– C.S.Lewis sugiere que si viajáramos en el tiempo y viéramos a Adán y Eva antes de la Caída quizá nos parecerían unos meros homínidos…

– Tiene razón. Y la Iglesia enseña que la Caída, esa culpa original de nuestros primeros ancestros, no sólo se transmite al resto de la humanidad, sino que afecta al resto de la Creación, como dice San Pablo en Romanos 12. En cualquier caso, el libro de Génesis, además de hablar de “lo que pasó en el principio”, habla sobre todo de nosotros, porque todos nosotros hemos experimentado lo mismo que Adán: todos hemos tomado frutos del árbol prohibido pensando que nos haría felices y después hemos visto que nos dejaba más tristes que antes.

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– Hay ateos a los que les encanta señalar casos de depredadores y parásitos para señalar dolor y sufrimiento en el mundo biológico…

– El tema del dolor y el mal es el misterio por antonomasia y nos escandaliza. Pero ya el escandalizarnos nos dice algo. Los animales no se escandalizan. A nosotros sí nos chirría. Parece que estemos hechos para otra cosa. El mundo caído es toda la Creación: ¿cómo habría sido la vida natural sin el pecado? El profeta Isaías se lo plantea con la visión de un mundo sin depredadores: el ciervo que descansa con el oso, el león que pace con el cordero. En cualquier caso, los humanos vivimos el dolor como una contradicción. Necesitamos que alguien nos diga: “este dolor no tiene la última palabra”. Y eso es lo que hace Cristo con su Cruz.

» Por otra parte, los humanos generamos mucho mal y sufrimiento. Los naturalistas explican que las luchas entre animales están muy limitadas y ritualizadas, mientras que el hombre genera mucho más dolor. Dostoyevsky habla de que cada decisión del hombre decide si construye cielo o infierno en la tierra. Pero incluso en situaciones de mucho dolor y degradación podemos elevarnos. La película de Juan Manuel Cotelo sobre el perdón, en circunstancias muy duras, te hace exclamar: “este perdón, humanamente, parece imposible”.

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De las móleculas a las galaxias, de lo grande a lo pequeño,
hay muchas maravillas aún por explorar

– Este mes ha estado el biólogo y activista ateo Richard Dawkins en Chile, en el Congreso Futuro. “Invocar a un dios para explicar es denigrante, es una no explicación”, dijo.

– Si habla del llamado “dios-tapa-agujeros”, una especie de chapuza para tapar dudas de temas científicos, puedo estar de acuerdo. Pero el hombre necesita explicación, por ejemplo, a la pregunta por el sentido del universo, o de la vida. El método científico no puede responder cosas así, porque no son preguntas de ciencia, sino de filosofía.

– Después Dawkins dijo que “los físicos están a punto de explicar el origen del cosmos” y que “si la ciencia no lo puede explicar, nada puede”

– Eso no son afirmaciones científicas, sino ideológicas. Creer que la ciencia tarde o temprano lo explicará todo, es ideología. En el tema del origen del cosmos a veces los físicos se meten en preguntas metafísicas. Por ejemplo, ¿qué había antes del Big Bang? Es una pregunta sin sentido, porque la ciencia consiste en medir cosas en el espacio y el tiempo, y ahí hablamos de algo que no era espacio ni tiempo. Los cosmólogos de los años 90 hablaban que en esa fase se mezclan el espacio y el tiempo con otras 9 dimensiones. Si la ciencia física es medir con tiempo y espacio, y ahí no se da tiempo ni espacio, el método no sirve.

– Dawkins también dice en ese encuentro que llegará un ‘Darwin de la física’. Él sospecha que hay una respuesta darwiniana al origen del cosmos, de lo simple a lo complejo…

– Darwin descubrió la selección natural, que tiene mérito, pero hoy sabemos que hay otras fuerzas en la evolución, como el genoma, la epigenética, los genes regulados por componentes no genéticos… Darwin descubrió sólo un primer fragmento de lo que hoy vemos que será un mapa muy grande. Sabemos que la evolucion es mucho más complicada de lo que Darwin presumía. El caso es que en distintas épocas aparece gente que quiere aplicar una plantilla darwinista a distintas disciplinas.

» Antes querían aplicar el darwinismo a la política y a la sociología, pero ahora ya casi no lo hace nadie. También querían hablar de darwinismo neuronal para explicar el crecimiento del cerebro. Son modas. Cuando lo que estaba de moda era la termodinámica o la electricidad también lo aplicaban a todo, por ejemplo, a hablar del cuerpo humano, etc… La realidad es que a la biología aún le falta muchísimo por aprender.

– ¿Vamos hacia una sociedad de personas muy cientifistas y materialistas? ¿O, por el contrario, de new age, paraciencias y espiritualidades difusas?

– Occidente parece volverse más materialista, pero a nivel global crece el anhelo de trascendencia, de sentido. Es propio del hombre: cualquier fósil de homínido con rituales funerarios y pinturas lo expresa. La New Age y su espiritualidad difusa está creciendo mucho y para la Iglesia es un reto. Pero creo que los cristianos, con las respuestas que nos da Cristo, tenemos un ‘producto’ muy bueno, si se me permite la expresión. Es algo real que ayuda a la gente. La Iglesia ofrece fe y razón y si los cristianos entienden que no hay contradicción entre la fe y la ciencia será un gran bien para todos.

A los apasionados por el tema fe y ciencia, ReL les recomienda el curso online divulgativo Science & Faith que empieza el 12 de febrero, para alumnos de cualquier país del mundo: información AQUÍ  

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