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Once cardenales, entre ellos Rouco Varela, rechazan la comunión para divorciados y homosexuales 

Así lo han manifestado en la antesala del Sínodo de la Familia que se celebra el próximo 4 de octubre

Diez cardenales, entre ellos el arzobispo emérito de Madrid, Antonio María Rouco Varela, han manifestado en un libro su rechazo a que los divorciados vueltos a casar puedan comulgar, consideran que las rupturas matrimoniales son una pandemia y afirman que las uniones deparejas homosexuales desafían el buen sentido.

Este proyecto, según informa el diario italiano «Reppublica», titulado «Once cardenales hablan sobre el matrimonio y la familia», será publicado en inglés por la editorial Ignatius Press, y se conoce pocos días antes de que comience en el Vaticano el próximo 4 de octubre el Sínodo de la Familia.

En la publicación, han participado el arzobispo de Bolonia (Italia), Carlo Caffarra; el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de la India, Baselios Clemis; el arzobispo de Praga (República Checa), Dominik Duka; el arzobispo de Utrectht (Holanda), Willem Jacobus Eijk; el arzobispo Emérito de Colonia (Alemania), Joachim Meisner; el arzobispo de Abuja (Nigeria), John Onaiyekan; el vicario Emérito de la diócesis de Roma y expresidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Camillo Ruini.

Asimismo, forman parte del proyecto el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Robert Sarah; el arzobispo de Caracas (Venezuela), Jorge Urosa Savino; el Presidente Emérito del Pontificio Consejo Cor Unum, Joseph Cordes y expresidente de la CEE, el cardenal español Rouco Varela.

De los fragmentos facilitados por el periódico italiano se desprende que, por ejemplo, para Cordes, los divorciados vueltos a casar han infringido un mandamiento de Jesús «inequívoco» y viven en «una situación que contradice de manera objetiva lo que quiere Dios», por lo que la única solución es la «comunión espiritual».

Por su parte, para el arzobispo de Utrecht, cardenal Eijk, la concesión de la comunión es un peligro que hay que evitar porque «una vez aceptada, se aceptará también que el mutuo don de los esposos no deba ser total, ni a nivel espiritual, ni físico». «En consecuencia, nos veremos obligados a cambiar la doctrina de la Iglesia que se refiere almatrimonio y a la sexualidad», alerta.

Los once cardenales responden en este libro a preguntas como: «¿Cómo podemos acompañar mejor a los que han sido abandonados por el cónyuge y siguen fieles al matrimonio?, ¿Cómo la preparación del matrimonio puede responder más directamente a la situación de los jóvenes que tienen una pobre catequesis y que han sido fuertemente influenciados por la cultura secularizada?».

El libro, que recoge las opiniones de los once prelados sobre cómo debe orientarse la pastoral de la Iglesia católica en temas como las parejas homosexuales y el acceso a la Eucaristía por parte de divorciados en nueva unión, también apunta a que hay un problema más profundo que se relaciona con la educación en los principios católicos.

Para algunos analistas, este nuevo libro va en la línea del libro «Permanecer en la verdad de Cristo: Matrimonio y comunión en la Iglesia Católica», que fue una respuesta de cinco cardenales al purpurado alemán Walter Kasper, quien defiende la tesis de permitir la comunión a los divorciados vueltos a casar..

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