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Reliquias de la crucifixión de Cristo 

La Vera Cruz descubierta en Jerusalén por la madre de Constantino, santa Elena, repartida hoy por distintos lugares; la corona de espinas; los clavos, sobre los que se especula mucho; el Titulus crucis: I. NAZARINVS (R)EX IVDAEORVM (Roma, Santa Croce).

Catedral de París


     

                               LA SÁBANA SANTA  DE TURÍN

EL SUDARIO DE OVIEDO

En este video[1], se ve cómo cubren la cabeza del crucificado con un pañuelo grande (Cuffia, el pathil hebreo), por detrás primero, alrededor, y finalmente sobre el rostro, comprimiendo las fosas nasales y la boca para evitar que salga la sangre, …

No sé si el profesor Guscin lo ha hecho conscientemente, pero ha doblado cuidadosamente el pañuelo en varios pliegues… Sin embargo, los lienzos, descritos tal y como los contempla el evangelista, están huecos, desinflados. Al salir de ellos, en cuerpo y alma, el Señor resucitado ha dejado aplanados sin desligar, los lienzos; y el sudario yacente sobre sí mismo, en un lugar:

El discípulo amado comprueba la ausencia del cuerpo de Jesús: el estado del sepulcro, especialmente de los lienzos «plegados» (literalmente, «yacentes», «aplanados», «caídos»), revelaba que lo sucedido no había podido ser obra humana, y que Jesús no había vuelto a una vida terrena como Lázaro. Por eso anota que «vio» y «creyó» (v. 8). [2] 

                                       Cuffia de San Esteban de Cahors

 

Este casco fúnebre hebreo (pathil) se ha elaborado con 8-10 trozos de gasa cosidos entre sí, para cubrir las orejas y la cara del difunto. La gasa, es un conocido tejido de hilo de algodón altamente absorbente. El cierre, está bajo el mentón, y deja al descubierto solamente la cara.

Los restos de sangre coagulada en este pathil, serían los mismos que los que hay presentes en la frente y nuca del Señor en la Sábana santa de Turín. Su función, en los ritos funerarios judíos, es recoger toda la sangre que emana de nariz y boca, la cual es inhumada junto con el cadáver en el sepulcro, pero nada dicen los evangelios de la sangre recogida, después de lavar el cuerpo, si fue o no inhumada en el sepulcro.

Encuentro de María Magdalena con el Resucitado, los ángeles y el sudario. Codex Egberti, 980-983.

    Blog de Juan Ignacio Echegaray.


[1] M. Guscin Sudarium of Oviedo. https://youtu.be/BQEJki80rZM

[2] Biblia de la Universidad de Navarra, Com. sáb 26/3/16.

Jn 20, 7: kai to sudarion o en epi tes kefalos autou ou meta ton otonia kemenon alla choris εντετυλιγµενον eis ena topon. De la versión Bizantina Interlineal griego-español. https://eventosbiblicos.files.wordpress.com/2013/10/biblia-interlineal-griego-espac3b1ol-completa.pdf.

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