Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|lunes, diciembre 10, 2018
  • Siguenos!

San Joaquín y Santa Ana 

El 26 de Julio celebramos a S.Joaquín y Santa Ana, los abuelos de Jesús, padres de María, Mateo y Lucas nos transmiten la genealogía de Jesús, cada uno a su modo, y vinculandola siempre con David a través de José, pero nada nos dicen de María. El único genoma humano que tenía Jesús era el de María modelado en su óvulo —quizás el primero— por el pleroma, por la plenitud del Espíritu que cubrió a la Virgen. De ella solo se dice que era virgen, que estaba en Nazaret, que tenía un oído tan fino que escuchaba a Dios y a los ángeles, y esa Palabra escuchada y aceptada era su vida. Dic Lucas que era familia de Isabel, descendiente de Aarón (Lc 1). Pero ningún Evangelista dice de quien era hija María. Hay que ir a los Apócrifos y tradiciones cristianas, para saber al menos lo que quiere conocer el pueblo. De antes y de ahora.

La Iglesia acoge y celebra una tradición preciosa: San Joaquín y Santa Ana, los abuelos de Jesús, los padres de María. Si nuestros avances genéticos aclaran algo, Jesús físicamente se parecería a su abuelo materno, porque eran los cromosomas masculinos más cercanos en su ADN, los únicos además. Nuestra tradición, siguiendo algún Apócrifo, llama a los abuelos de Jesús San Joaquín y Santa Ana, y no es desdeñable la piedad del pueblo, apoyada por la Iglesia, que no sólo los nombra patronos de todos los “abuelos”, sino que bendice cantidad de templos, ermitas, etc… a su advocación y culto.

De mis tiempos de imaginero, recuerdo aquí y comparto una de las últimas imágenes que hice en Colombia, para un nuevo templo de Barranquilla.
Es un alto relieve realizado en madera de cedro rojo traído del Nus colombiano.Tablones o rastras, de 30x300x9 centímetros. Al principio la talla estaba prevista en una profundidad de 5 cm. como máximo, pero me fui animando al realizarlo, con la complicidad de mi mentor el Arzobispo, emérito hoy, de Cartagena, y hubo que suplementar el fondo para darle firmeza, con otras maderas en un grueso de 4 cm. aproximadamente. La envergadura total de la obra es de 215 de base por 210 de alto y 15 de fondo. Aunque la entregué sin estar acabada a mi gusto, creo que ya estaba preparada para ornar el presbiterio de la Iglesia de Sa. Joaquín y Santa Ana de Barranquilla, Colombia, para la que está diseñada y realizada por encargo del Exc. Sr Arzobispo emérito D. Carlos José Ruiseco Vieira. Y % La historia y los detalles del encargo, tienen algo de providenciales. Hubo demasiadas “casualidades”, como bien sabe Monseñor. Casi fueron causalidades.
LA OBRA
Una vez determinado que lo más conveniente sería un bajorrelieve de S. Joaquín, Santa Ana y la Niña María, me dejaron en total libertad para el diseño y realización.
Aunque consulté, no solo la iconografía clásica, y la nuestra española, especialmente en Sevilla, y también los relatos de los evangelios apócrifos, que han inspirado muchas de las imágenes de los Santos, decidí hacer algo nuevo que tuviese las siguientes directrices.

A.- La imagen de S. Joaquín, titular de la Iglesia, de acuerdo con Monseñor Carlos José, debía ser la de un hombre no demasiado mayor, en plena madurez, con báculo de pastor, y con un rostro parecido al que reconoceríamos como Jesús de Nazaret. De hecho El hombre que más se parecería físicamente a Jesús, sería su abuelo materno, cuyos únicos genes llevaba, porque en su concepción no intervino varón alguno. Todos los cromosomas de Jesús, se los transmitió María, hija de Joaquín y de Ana, según la tradición de la Iglesia.
En el retablo la imagen de Joaquín tiene una postura dinámica, como la de la Niña. Están iniciando un paso hacia el Espíritu, que todo lo domina desde arriba, y como corresponde a un buen padre, le está entregando a su hija, virgen. Está como diciéndole al Espíritu: “aquí la tienes”. Y desde otro punto de vista, le está diciendo a la niña: “Vete con Él, sin miedo”. Casi empujándola.

A la expresión de la cara, que en principio iba más contemplativa de aquel misterio, le di un toque de admiración y casi miedo, abriéndole un poco la boca y los ojos, y agarrando con más fuerza el bastón. Recuerdo que fue un día en que pensando lo que le gusta al Padre Dios comunicar sus dones y regalos, y que empieza a anunciarlos algunas veces a los elegidos, miles de años antes de que se produzca el evento, con Joaquín no podía ser distinto. Incluso estando ya tan cerca todo, le daría detalles inimaginables para un judío honorable. Seguramente le hizo sentir que las promesas de Abraham y los padres, se iban a cumplir en su inmediata generación. Y lo que más me sorprendió fue que pudiera haber intuido que de su “propia carne”, como llamaban los judíos a su familia, no solo se iban a iluminar todas las naciones, sino que se iban a alimentar de ella. De su carne y de su sangre.

En aquella edad de Maria, la Madre de la Iglesia ya habría compartido con los suyos la enormidad de gracias que tenía en semilla, y la Eucaristía, al menos en el misterio incomprensible de entrega, ya estaba presente. Por eso también Joaquín empuja a María. Si no podemos constatar en ella el ADN, (ADAN), el genoma de la carne, sí podemos comprobar nuestro “pleroma”, la plenitud de nuestra naturaleza que nos enseña la fe.

B.-  La imagen central es la Niña María.
El pelo largo y suelto, inusual en aquella cultura, quiere significar la libertad con la que ella se entregó a la obra del Espíritu.
Y nos muestra el modo de la entrega. La mano derecha sobre el corazón, que en todas las culturas es un símbolo de la verdad, del amor, de la vida interior. La izquierda de la Niña, que podía estar dando o entregando, he querido que esté como recibiendo. Toda la imagen está orientada hacia el Espíritu, que se significa arriba y que Ella recibe y guarda en el corazón.
Su expresión es de gozo sencillo.
La Palabra de Dios, significada en el rollo de Escritura que porta Santa Ana, su madre, está muy cerca de corazón y de su vientre.

C.- Santa Ana está sentada aunque Joaquín y la Niña están caminando, porque he querido significar la quietud, el descanso, la acogida de la sencilla vida familiar, en la que se mantiene viva la Palabra. Una mano sostiene la Escritura, gesto inusual también en una mujer de aquella época, tan relacionada en su vida natural con la impureza legal. He querido significar así la nueva era de la Iglesia, presente ya en ellos, por la concepción inmaculada de la Niña, en la que la mujer será vehículo esencial y primario de la Buena Nueva, -la encarnación y el mensaje de la resurrección por ejemplo.-
También tiene el pelo suelto, aunque algo oculto por el manto, por la misma razón de libertad. Si María fue redimida de modo eminente en razón de los méritos posteriores de su Hijo, eso ocurrió bajo la custodia y entrega de Joaquín y Ana. Me figuro que ellos tuvieron una vivencia muy especial de todas las gracias que adornaban a su hija, sin parangón en toda la historia humana o de creatura alguna. Si un regalo maravilloso de los niños es su espontaneidad, la de María debió ser del todo excepcional. Y los más privilegiados contempladores y usuarios, fueron sus padres, incluso a engendrarla.
La mano derecha de Santa Ana, está como acogiendo o acariciando el pelo de la Niña, y su cara es de admiración y éxtasis.

D.- La figura de referencia de toda la escena es la especie de paloma que significa el Espíritu. Es desproporcionada, a posta, con las otras figuras, porque así creo que fue su obra en aquella familia, inmensa, enorme, desproporcionada para nuestras formas de medir.
Está como enmarcada  en una especie de nebulosa o galaxia de luz, inspirada en algunas de esas fotos del espacio que tanto nos admiran hoy.
Mucho más podría decir, porque mucho gocé y recibí al tallar esas imágenes, pero sé que lo que lo único importante será la acogida  e piedad de ese pueblo Barranquillero, que admiro y me acogieron como un hijo más de San Joaquín y Santa Ana.
Si comparto esas ideas, es porque para mí, realizar una obra así, fue una ocasión de encuentro y relectura de nuestro misterio cristiano. Por eso siempre tallo escenas en las que aparecen Jesús, y/o María, con algún mensaje sencillo para la gente.

Añadir comentario