Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|jueves, agosto 6, 2020
  • Siguenos!

Signos que garantizan la Salud 
25 de Abril
Por César Allende

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: «ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»
Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban (San Marcos 16, 15-20).

COMENTARIO

Cada tiempo tiene sus signos de identificación. El nuestro también. Desde el 19 de Marzo pasado festividad de San José, la santidad cobra un relieve especial para nuestros días, bajo la exhortación que el papa Francisco hace a toda la Iglesia.          Nada nuevo y, a la par, de máxima actualidad. La voluntad de Dios es que  los hombres se salven por el “conocimiento de la Verdad”. Y la Suprema Verdad es Cristo Jesús que encarna y, así, hace visible, audible y palpable al Padre, que es Amor y nos ama sin condiciones.

Ciertamente, la santidad no es otra cosa que la unión íntima con Cristo que permite al hombre de carne y hueso vivir el misterio de aquella Verdad, y esta vida de la Verdad se expresa, se realiza patentemente haciendo cosas ordinarias como beber veneno y no envenenarse, coger serpientes y escorpiones y no morir por sus picaduras, expulsar demonios…; en fin: cuanto nos recuerda Marcos en el evangelio de hoy. Son los signos de la fe de quien cree en el Señor resucitado; como lo son también el amor y la unidad.

Son cosas ordinarias porque son verdades de la Verdad, y ocurren a nuestro alrededor. ¡Tantos venenos y víboras y demonios ha neutralizado la Victoria de Cristo en su Pascua! Lo ha hecho en los santos, esos hombres y mujeres que en cualquier lugar del mundo transmiten la salud que nos llega del cielo. Ellos son la respuesta de Dios a nuestras necesidades de cada día.

Añadir comentario