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Su gracia y su poder siempre nos supera 
8 de abril
Por Valentín De Prado

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: «¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?» Lo decía para tantearlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer.


Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo.»
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?» Jesús dijo: «Decid a la gente que se siente en el suelo.» Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.


Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie.» Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: «Este sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo.» Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo. Juan 6, 1-15

 

El milagro de la multiplicación de los panes es uno de los más queridos y recordados por todos…… Saber lo que el Señor hizo y es capaz de hacer sobre algo tan necesario y cotidiano como es “el pan de cada día”, es decir la comida, el trabajo, todo lo más esencial para nuestra vida.  Un milagro que todos necesitamos cada día como es comer ,satisfacer nuestras necesidades más naturales y ordinarias  nos atrae enormemente. Nos recuerda al famoso milagro de san Isidro cuando los ángeles labraban la tierra mientras el rezaba…..  Pero es así, Dios es capaz de hacer esto y mucho más. lo que pasa es que nosotros normalmente nos quedamos egoístamente y con la mirada muy corta viendo solamente lo que nos interesa o nos satisface….pero el Señor mira mucho más allá.
 
El Señor  en primer lugar, tuvo compasión de la cantidad de gente que había ido a escucharlo, porque eran ovejas sin pastor, desorientadas y cansadas. Es importante  también darnos cuenta como es la metodología que siguió Jesús en este milagro. Primero ve la situación, sabe que humanamente sería difícil dar de comer a tanta gentes  ¡5000 personas! . Segundo, prueba a sus discípulos  y  les pide una solución humana. Andrés de forma un poco ingenua insinúa:- Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes y dos peces, pero ¿qué es esto para tanta gente?. Es decir el Señor quiere que primero conozcamos y experimentemos “nuestra debilidad”  y nuestra impotencia.  Entonces es cuando Jesús obra el milagro.
 
 Dios siempre nos puede ayudar y nos ayuda si se lo pedimos . Basta que pongamos nuestros cinco panes y dos peces…. lo poco que podemos tener :  logros, triunfos pero también las  caídas y fracasos. Dios está con nosotros y se hace presente en nuestra vida por medio de las realidades más naturales de cada dia . Él se vale generalmente de las situaciones más ordinarias para darnos su gracia y actuar . En definitiva, basta que nos abramos completamente a Jesús y le demos todo lo que tengamos, sea poco o mucho.
Así es el amor de Dios: siempre misericordioso y compasivo . El nos espera siempre y nos sorprende porque no nos da solamente lo que pedimos, o nos hace falta o necesitamos ¡nos da mucho mas¡ ¡ obraron 12 cestos¡…. Su gracia y su poder siempre nos supera y su gracia sobreabunda. ,

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