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Ten compasión de este pecador 
23 de Octubre
Fernando Zufía

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola a algunos que se confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás:

«Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:

“¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”.

El publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo:

“¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador”.

Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido». Lucas 18, 9-14

Qué error, considerarnos justos, pues estamos evitando la posibilidad de convertirnos, ya que el justo en la Escritura , es el que se ajusta a la voluntad de Dios, muy lejos del considerarnos justos, ya que además lo inmediato, es juzgar al otro, como vemos en la parábola.

Qué lejos estamos del Señor, cuando nos consideramos justos, pues solo Él lo es, y esta parábola, nos la pone Jesús, para que nos demos cuenta como el publicano, que un corazón contrito y humillado le gusta al Señor, pues el arrepentido, como el publicano y el buen ladrón en la cruz, están ya justificados. 

Dios siempre tiene una palabra, para todas las personas, pues todo lo que dice a sus discípulos, es para todas las generaciones,pues nos ama tanto que no quiere vivamos engañados, pues nada hay peor que ser un hipócrita, por lo que tanto insiste con la manera farisaica de vivir. 

Dejando entrar al Señor, por medio de la Palabra y la Eucaristía, iremos conociendo y acercándonos a la humildad,pues nos ayuda a saber que somos unos pobrecillos, pero que con El Señor todo lo podemos

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