Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|miércoles, agosto 12, 2020
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Un gran político 

 

Qué inteligente era Jesús de Nazaret, hacía política con su propio Evangelio. Era un líder excepcional, transparente como muchos hoy reclaman, no era demagogo ni escondía mentiras porque no decía ni una. Reclamabala austeridad, el reparto justo, un gran economista sin acciones ni dividendos para unos cuantos… Ayudaba al necesitado más que a ningún otro y al de arriba, le daba la sabiduría de la compensación y justicia del derecho de los trabajadores.

Ayudaba a las familias repartiendo el Pan de cada día; los niños eran intocables, lo más importante para una futura y noble sociedad. Huyó del lujo, no atacó bosques ni animales con derecho a la coexistencia. Teníamos lo suficiente para las necesidades básicas; trigo y bestias para nuestra ayuda y sustento. No autorizó eliminar animales ni selvas por placer, por dinero…

Jamás se lucró de nada, sino todo lo contrario. Enseño a vivir con lo necesario y en la pobreza a compartir… No tenía el mejor palacio ni “coche de alta gama”, sino “sandalias” para caminar y un sencillo techo para descansar. Desechó a los ricos, a mezquinos, avaros y ladrones de vida. El Yo interior del bien, el que debía dominar al hombre y no el egoísmo, la muerte, la apariencia…

No legalizó el robo de estado ni el aborto; el terrorismo fanático o las riquezas; las anorexias sin sentido… Le sobraba honestidad, humildad y caridad; en suma, una inteligencia de extraordinario político. Su Partido tenía unos excepcionales Diputados, tanto, que no existían los Sindicatos. Todo era genial y yo me pregunto ¿Es que no puede nacer un Partido semejante? Pues va a ser que no… Pero tengo la confianza en que el Partido del alma, la bondad, la caridad y el amor entre los hombres, algún día vencerá.

Nos dio las reglas, el “cuadro marco”; nos dijo que no usáramos la venganza, la violencia, ni la mentira, Él juzgaría por nosotros. Dijo que la felicidad estaba en sus Palabras, pero los hombres no han hecho el más mínimo caso y ¡cuánta Verdad y Política seria había en sus discursos!, ¡qué Ejemplo de Hombre dedicado a los demás! Yo soy de su Partido: “Summum Bonum” (S.B.) que conlleva todos los bienes para el mundo. A ver si a alguien se le ocurre… y voto ¡convencida!

                                                                                                                                                                                         Enma Díez Lobo.

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