Un mensaje profundo en un lenguaje sencillo|miércoles, junio 3, 2020
  • Siguenos!

SI TÚ LO HAS VISTO, DA TESTIMONIO DE ÉL 
03 de Enero
Por Francisco Javier Alba

Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: «Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Trás de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo.” Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua para que sea manifestado a Israel.»
Y Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado el Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquél sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que ha de bautizar con Espíritu Santo.” Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios» (San Juan 1, 29-34).

COMENTARIO

Juan el Bautista murió mártir por anunciar la verdad, y la Verdad es Cristo. La Verdad no es la opinión personal de Juan, ni la de sus contemporáneos, ni la del rey, ni la de los sacerdotes y escribas. La Verdad es Cristo. Y cuando Juan vio a Jesús caminando hacia él, cuando se encontró con Jesús, exclamó inspirado por el Espíritu Santo: «Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Porque sólo se puede proclamar esta verdad si se es inspirado por el Espíritu Santo. No es la carne ni la sangre la que le lleva a pronunciar estas palabras, ni la moda ni la ideología del momento, sino el Espíritu Santo de Dios.

Juan el Bautista no dice que Jesús sea el revolucionario que vaya a salvar a Israel de la opresión de Roma, ni el hombre sabio que nos vaya a mejorar la economía del pueblo enseñando a los hombres a ser solidarios y a compartir con los demás. No. Juan el Bautista dice: «Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. El Cordero de Dios, el Hijo Único de Dios que se ha encarnado para algo mucho más profundo y radical que mejorar la situación política o económica de Israel: ha venido a quitar el pecado del mundo.

Juan el Bautista da testimonio de la verdad: “Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios”. De la única Verdad: Jesucristo. El Hijo de Dios que se ha manifestado a los hombres, a nosotros, a ti y a mí, para salvarnos de la esclavitud del pecado, de la esclavitud del miedo a la muerte eterna. Y si también nosotros lo hemos visto, como Juan, también hemos de dar testimonio de Él, no podemos callarnos ante tanta maravilla: Jesucristo es el Hijo de Dios, el Cordero que quita el pecado del mundo, de todo el mundo, de todos los hombres y mujeres, sean europeos, asiáticos, amazónicos, cristianos, ateos, musulmanes, budistas. De todo el mundo. Y esta es la única Verdad: Jesucristo.

Añadir comentario